El embrollo del
Estatut
Cuando escribo estas líneas aún no está
claro cual va a ser el futuro de l'Estatut catalán ni siquiera en
Catalunya. Y aún resulta más aventurado prever su tránsito en el
parlamento de Madrid, en el hipotético supuesto de que se acabara
aprobando en Barcelona. Sea cual sea su futuro, lo que resulta claro es
que se trata de una cuestión mal planteada, especialmente para las
fuerzas de izquierda, que puede traer amargos resultados. En el mejor de
los casos reforzar el distanciamiento entre la política profesional y la
ciudadanía; en el peor, abrir una crisis que tendría como beneficiaria a
la derecha cavernícola que está realizando una acción de acoso y derribo
en espera que las propias contradicciones del bloque de izquierdas
conduzcan a un fracaso.
Que hayamos llegado a esta situación es
expresivo del nivel que ocupan algunos aspectos ideológicos en las
mentes de muchos políticos y de su incapacidad para producir escenarios
alternativos. En primer lugar entre los cuadros políticos catalanes,
formados en su inmensa mayoría sobre una cultura nacionalista que les
lleva a enfatizar la importancia del autogobierno en el centro de sus
proyectos políticos (aunque resulta patente que todas las castas
políticas locales han sacado buenos réditos del estado de las autonomías
-desde Extremadura hasta Balears-). En el caso de las formaciones
declaradamente nacionalistas, éste es el eje vertebrador de su política
y, en buena parte, sustenta su capacidad de hegemonía entre sectores de
las clases medias y la mayoría de las áreas semirrurales. Convergencia i
Unió, que siempre practicó una política de pactos con el partido
gobernante en Madrid para garantizar un tranquilo ejercicio del poder en
Catalunya y llevar adelante su derechista política social a escala
local, no se había preocupado mucho de cambiar las reglas del juego
establecidas hace veinticinco años, hasta que la mayoría absoluta del
Partido Popular hizo patente que su papel a escala nacional se había
reducido y que se iba a enfrentar a una ofensiva españolista desde
Madrid. En ese momento lanzó la idea de reformar l'Estatut como una
forma de recomponer su liderazgo local. Y enseguida pudo contar con el
apoyo del resto de partidos (excepto el PP), temerosos de aparecer ante
el electorado como una fuerza antinacionalista.
Cuando hace dos años se produjo la
alternancia de Gobierno, las fuerzas del Tripartit se vieron impelidas a
relanzar el proyecto. De hecho para Esquerra Republicana de Catalunya se
trataba de una cuestión vital, especialmente para avalar ante su
electorado más derechista su pacto de Gobierno con la izquierda no
nacionalista. Pero también para Maragall, ligado por mil y un lazos con
los núcleos familiares que llevan cien años en el núcleo de la política
local. Aprobar un nuevo Estatut era también una forma de enterrar la
figura de Jordi Pujol.
En esta aspiración no sólo juegan los
grandes mitos nacionalistas, sino también otras cuestiones más
prosaicas. Como la de la financiación, posiblemente mal planteada (las
ansias de capturar competencias se impusieron en el regateo de traspasos
financieros, lo que se ha traducido en una sistemática precariedad
financiera), o la de la adecuación del Estatut a las nuevas realidades
sociales y a un nuevo impulso democratizador (ésta ha sido la
justificación básica de Iniciativa Verds-EuiA para aprobar el proyecto).
Pero estas cuestiones, que en muchos casos requieren debates
específicos, quedan sepultadas por la prevalencia de las cuestiones
identitarias tanto en Catalunya (donde a menudo el Estatut se plantea
como un pulso a Madrid) como en el resto de España (donde uno tiene la
sensación que se sigue pensando en que cualquier desmarque diferenciador
pone en peligro toda la convivencia). Y es precisamente esta prevalencia
de los aspectos simbólicos la que ha generado un clima que impide
plantear con serenidad la articulación de las cuestiones
nacionales.
A esta dificultad de fondo se suman
elementos derivados del mero cálculo político y de la lucha por el
poder, tanto en Catalunya como en el resto del Estado. El elemento
decisivo para que se apruebe el proyecto en el Parlamento local depende
de Convergencia i Unió. Esta fuerza se juega su futuro político en este
envite. Si finalmente se opone corre el riesgo de aparecer como la
responsable de bloquear un logro "nacional" en una coyuntura favorable,
pero si lo aprueba teme que con ello refuerce a sus adversarios.
Esquerra podría aparecer como la fuerza nacionalista que ha conseguido
un avance sustancial en las demandas de autogobierno y Maragall (y por
extensión los socialistas) como la fuerza estatal que lo ha hecho
viable, y que no podría ser tildada de brazo local del españolismo. La
posibilidad de que el Tripartit se disolviera en caso de fracaso del
proyecto constituye un atractivo adicional para los sectores de CiU que
aún no han podido superar el trauma de ser desalojados de la
Generalitat. Para el Tripartit el fracaso final del proyecto puede
resultar traumático, puesto que ha sido uno de sus núcleos
programáticos, y es posible que estén dispuestos a realizar concesiones
hasta el último momento. Psicólogos y especialistas en teoría de juegos
tienen ahí mucho material para el análisis.
Tampoco son muy distintas las cosas en el
escenario español. Para el PP las cosas son sencillas. Manteniendo una
cerrada defensa de un modelo unitario del Estado esperan erosionar al
PSOE y recuperar el poder. El fracaso del pacto en Catalunya puede ser
presentado como una muestra de la incoherencia de las alternativas de
izquierda y la aprobación como un peligro de desmembramiento del país.
Pero también dentro del PSOE el tema de Estatut genera crispación, tanto
por la coexistencia de distintas corrientes, que incluyen un amplia y
poderosa corriente españolista, como porque se trata de una forma de
minar la hegemonía de Zapatero y su grupo. Para el ala mas derechista
del PSOE Maragall y los suyos fueron esenciales para derrotar a Bono y
un fracaso del Estatut (en Barcelona o Madrid) podría revertir el
equilibrio interno. Demasiada tensión emocional y juegos de intereses
para que pudiera darse un debate tranquilo.
Quedan posiblemente muchos episodios hasta
el final de la obra y poco espacio para el optimismo. La dinámica del
proyecto catalán, su radicalización (en parte alimentada por el
nerviosismo de algunos barones socialistas que lo han atizado con
declaraciones y actuaciones extemporáneas, en parte por la por la
actuación de los políticos locales), ha ayudado a impedir que por una
vez en este país se produjera un debate sereno sobre los problemas de un
estado plurinacional y la oportunidad de apostar por una organización
política y un entramado cultural de corte federalista. Y el eventual
fracaso del proyecto planea como una amenaza sobre la continuidad de
gobiernos de izquierda en Barcelona y Madrid. Pero es que los dirigentes
políticos de izquierdas han sido prisioneros de sus propios discursos
anteriores y no han sabido escapar de dinámicas que estaban minadas de
trampas. Para colmo, en Catalunya el proceso ha servido para dejar
aparcadas cuestiones como la de las comisiones ilegales o los modelos de
gestión de los servicios públicos, centrales para un verdadero cambio de
régimen. Algo que explica por qué en todo este embrollo la ciudadanía es
una mera espectadora y en muchos casos refuerza sus convicciones
conservadoras de que la política es algo ajeno a la vida cotidiana.
[Albert Recio
20-IX-2005]
Post scriptum Tenim
Estatut, y la que va a caer
Al final CiU se ha decantado por el pacto
y el Parlament de Catalunya ha votado mayoritariamente el nuevo texto
(incluso Piqué, cuyo partido se ha opuesto, no ha dudado en aparecer en
la foto final al lado de sus oponentes políticos). Es posible que en su
decisión final haya pesado la evidencia que ERC no estaba dispuesta a
romper el Gobierno local y ha preferido no correr el riesgo de aparecer
como el malo de la película. Aunque habrá que analizar con más detalle
las contrapartidas que ha obtenido no sólo en el texto aprobado sino
también en otros temas de la política local (trato a la escuela privada,
sistema electoral catalán, etc.). También habrá pesado lo suyo el
predominio de una cultura social y política donde el pacto, y la
componenda, son mucho más apreciados que la ruptura sin medida. Pero el
fin de este ciclo abre otro más inquietante. El Partido Popular anuncia
guerra sin cuartel y desde las filas socialistas retruenan algunas
voces. La única posibilidad de superar con éxito la situación pasa
posiblemente por la capacidad de negociación que desarrollen los
defensores del proyecto, limitando las tensiones provocadas por gestos y
declaraciones altisonantes, revisando y pactando sobre algunos aspectos,
y transformando lo que hoy se percibe como una exigencia unilateral en
parte de un proyecto realmente federal. Si fracasan, el resultado puede
ser catastrófico para todos. [A.R.A., 30-IX-2005]
La exageración
alemana
Las elecciones celebradas en Alemania el
18 de septiembre no dieron la mayoría a ninguna de las coaliciones de
gobierno "naturales" en ese país. De 613 escaños, los socialdemócratas
obtuvieron 222 y los verdes 51. Por el otro lado del espectro,
resultaron elegidos 225 diputados cristianodemócratas y 61 liberales. De
acuerdo con esos resultados (provisionales a la espera de lo que ocurra
en Dresde) tanto la coalición verdi-roja, como la negro-amarilla quedan
lejos de los escaños necesarios para tener la mayoría absoluta en el
Bundestag. En buena parte, esa situación fue producto del éxito del
Partido de la Izquierda que obtuvo el 8,7% de los votos y 54
escaños.
Los resultados fueron una sorpresa sólo
relativamente, dada la caída en las encuestas de Ángela Merkel los días
anteriores a la votación. Lo que sí ha resultado sorprendente, al menos
para un observador extranjero, es la sensación de grave crisis política
que parece haberse producido en Alemania. Pues en cualquier otro país,
incluido España, esa composición parlamentaria hubiera dado lugar a un
gobierno en minoría de uno de los dos grandes partidos (quizá en
coalición con su socio "natural") que habría llevado a cabo acuerdos
puntuales con el resto de las fuerzas políticas para sacar adelante las
leyes y decisiones que fuesen necesarias.
Sin embargo, en Alemania esa situación
parece vivirse como una tragedia que puede conducir nada menos que a un
gobierno de "Gran Coalición" es decir, sustentado por los dos mayores
partidos políticos alemanes: socialdemócratas y cristianodemócratas.
Para entender la magnitud de esa posible salida basta ponerse a imaginar
qué tipo de circunstancias podrían ser lo suficientemente graves como
para hacer que gobernasen juntos en España el PSOE de Zapatero y el PP
de Aznar-Rajoy.
Una explicación de esta reacción
aparentemente exagerada puede encontrarse, por un lado, en la
arquitectura constitucional del sistema político alemán y, por otro, en
la memoria histórica de la crisis de la República de Weimar (aspectos
que, por lo demás, se encuentran íntimamente relacionados).
De acuerdo con la actual Constitución
alemana, el candidato a canciller necesita contar con el respaldo de la
mayoría absoluta de los miembros del Bundestag para ser designado
como tal. En el supuesto de que la Cámara sólo consiguiera respaldar a
un candidato por mayoría simple (más votos a favor que en contra), el
Presidente de la República podría optar entre confirmarlo o disolver el
Parlamento.
El temor ante la posibilidad de un
gobierno minoritario que se desprende del texto constitucional proviene,
en buena parte, de la idea de que la crisis de la república de Weimar y
el consiguiente ascenso de Hitler al poder fueron producto de la
parálisis de un parlamento que era incapaz de ponerse de acuerdo en algo
que no fuese decir que no a cualquier propuesta que se le
formulase.
En realidad, esa es una versión
interesadamente falseada de lo que ocurrió en las postrimerías del
período weimariano, pero, en cualquier caso, es la que ha quedado
grabada en la memoria histórica de los alemanes y la que ha condicionado
las características de la Ley Fundamental de Bonn. Y no es que las
circunstancias que vive Alemania en la actualidad no sean graves, que lo
son y bastante. Pero dejar al país sin recambio político parece, visto
desde fuera, una solución exagerada en exceso para afrontar los
problemas con que se tiene que enfrentar la llamada "locomotora
europea". [J.-A.E.]
De Luna a
luna
El huracán Katrina lo ha dejado claro: en Nueva Orleáns no había un
solo hospital público. Del Estado, en Louissiana, sólo queda la policía.
El viento ha barrido discriminatoriamente, sobre todo, contra negros,
pobres y ancianos. Tampoco hay tren en Nueva Orleáns. Esa es la
consecuencia de las campañas electorales basadas en el universal
"¡Bajaré los impuestos!". Pero no hay que ir a buscar demasiado lejos el
resultado del neoliberalismo. Los incendios en edificios de los
suburbios parisinos muestran que la exclusión alcanza ya proporciones
notables en la Francia gobernada por la derecha: los incendios han
afectado a inmigrantes y a ancianos que vivían en condiciones
nauseabundas. En Francia el peligro inminente se llama Sarkozy. Aquí nos
libramos de bastantes cosas al librarnos de Aznar y su
pandilla.
El PP discrimina. El Partido Popular ha presentado un recurso de
inconstitucionalidad contra la ley que permite contraer matrimonio a
personas del mismo sexo. Como señala L. Canfora, lo que caracteriza a la
derecha es su capacidad para introducir discriminaciones, y lo que
caracteriza a la izquierda real, no verbal, es justamente la integración
y la lucha contra la discriminación. El recurso de inconstitucionalidad
del Partido Popular no es inocente, pues la ley ahora judicializada es
sólo un primer paso en el reconocimiento de los derechos de las personas
hoy llamadas homosexuales o gays, que no por esa ley dejarán de estar
discriminadas en muchos aspectos de su vida, como no dejan de estarlo
las mujeres pese a que su equiparación jurídico-formal a los varones ha
cumplido ya algunos años. El PP tiene tras de sí a la jerarquía
eclesiástica española, más discriminatoria incluso que el partido
político.
Empieza un nuevo curso y los textos escolares son más caros que nunca.
Son textos de obsolescencia planificada, para que no circulen de hermano
mayor a hermano menor. Con muchísimas fotos e ilustraciones y poco que
estudiar de veras. Entre esto y los disparatados planes de estudio,
pronto estaremos a la cola en casi todo.
Con el otoño llegan las competiciones
deportivas. Son el opio del
pueblo, más inutilizadoras de neuronas que las drogas perseguidas. Los
eruditos (o "intelectuales") a la blaugrana, merengues o colchoneros son
de otra opinión. Si no fuera por la alharaca mediática, bien engrasada
por la industria publicitaria a la que las competiciones sirven de
soporte, la hinchada tal vez llegaría a percibir que el fútbol, como
espectáculo, es casi invariablemente aburrido. Pero en su simplicidad
-ganar o que pierda el rival- suscita pasiones: una energía elemental
que no puede ser elaborada para algo más sutil, sino que se renueva y se
gasta indefinidamente y distrae de los problemas reales,
cotidianos. Algunos dirigentes deportivos insensatos tratan últimamente
de politizar las competiciones más allá del burdo nacionalismo
patriotero y militarista de quienes retransmiten este tipo de "eventos"
en los medios audiovisuales. Si la politización tuviera éxito el deporte
dejaría de distraer.
El juez Roberts. La designación por Bush de un juez reaccionario
para el Tribunal Supremo norteamericano era de esperar. No en vano ese
Tribunal desempeñó un papel decisivo en el golpe de estado que le llevó
a su primera presidencia, al no autorizar el recuento de los
votos del estado de Florida de los que dependía el resultado electoral.
Pero los estados mayores militares e industriales ya sabían qué
presidente querían y la decisión no suscitó grandes problemas pese a
dejar malherido el sistema político norteamericano, uno de los menos
representativos del mundo, con una bajísima participación electoral
inevitable. Sin embargo Bush no ha tenido bastante con nombrar al juez
Roberts: una circunstancia casual le permite llevarle a la presidencia
del Tribunal. Los derechos y libertades de los norteamericanos (y los de
los demás) van a experimentar nuevos recortes. Es la hora del derecho
penal del enemigo. Los efectos de estos nombramientos judiciales se
prolongan en el tiempo mucho más que los mandatos presidenciales. La
composición del Supremo que conspiró para que Bush jr fuera presidente
procedía aún de Reagan y de Bush padre.
Elecciones alemanas. Se ha producido un vuelco electoral que los
media han minimizado muy bien. Un partido de izquierda real se ha
convertido en la tercera fuerza parlamentaria del país, por delante de
los liberales y de los domesticados verdes. Sin embargo el empate entre
los grandes partidos, el de la derecha y la llamada socialdemocracia de
Schröder, ambos con políticas neoliberales y de recortes sociales,
augura una "Gran Coalición" cuyo programa real consistirá en traspasar
más fondos públicos a las empresas privadas.
Gasto sanitario público: con tanto lío, como es natural tratándose de un
gasto social, con la financiación de la sanidad pública española, a la
que ahora contribuirán los fumadores y bebedores (¡y que no falten!), se
aplazará ad calendas graecas la inclusión de la odontología digna
de este nombre en los servicios sanitarios públicos. Si quieres te
financian el cambio de sexo, pero arreglarte la boca no.
Fórmula Uno. El campeonísimo Alonso es buena cosa para la
máquina más contaminante del universo. Días antes de la victoria de
Alonso se celebraba un "Día sin automóviles" del que nadie se enteró.
Evviva el coche! ¿Para cuándo programas "No Circula", que
prohiban circular un solo día a la semana, según las matrículas, a los
vehículos no industriales? El lobby de los fabricantes, bien parapetado
tras los puestos de trabajo de sus empresas, acalla toda crítica pública
al uso del automóvil en los medios de manipulación de masas con la
amenaza de retirarles la publicidad. Evviva la libertad de
expresión! Todo perfectamente lógico. Hágase el negocio y perezca el
mundo.
El entusiasmo ante el nuevo Estatut de
Catalunya debe de ser enorme, a
juzgar por la publicidad pagada con fondos públicos que publica la
prensa. Un día de éstos vamos a tener una manifestación de masas
enardecidas. [Septiembre]
¡No más muertes de
inmigrantes en Ceuta y Melilla!
¡No a la militarizacion de las
fronteras de la Unón Europea en el Norte de
África!
Comunicado de Espacio
Alternativo
Desde hace tiempo la represión contra
inmigrantes procedentes de distintos países africanos a su paso por ese
nuevo "muro de la vergüenza", construido en torno a las ciudades de
Ceuta y Melilla, no ha dejado de intensificarse. En los últimos días, y
especialmente en la madrugada del 28 al 29 de septiembre, esa política
represiva ha provocado varias muertes y numerosas heridas de personas
procedentes de países empobrecidos que simplemente querían acceder al
derecho a una vida y un trabajo dignos. Frente a esta tragedia humana el
presidente del gobierno español, Zapatero, ha dado un paso más grave aún
enviando al ejército (y a un cuerpo como el legionario, símbolo de lo
peor del colonialismo español) para que se haga cargo de la situación
amenazando así con la repetición de nuevas matanzas; casualmente esa
decisión se toma tras la reciente aprobación de la Ley Orgánica de la
Defensa. Estos acontecimientos y medidas coinciden también con la
celebración de la "Reunión de Alto Nivel" entre el gobierno español y el
marroquí en Sevilla, con el probable propósito de llegar a acuerdos de
mayor colaboración policial y militar en la lucha contra la "inmigración
ilegal" y el "terrorismo". ¿Es ésa la plasmación de la tan ensalzada
"Alianza de Civilizaciones" que nos proponen? Habría que recordar,
además, que el régimen marroquí sigue sin respetar los derechos
democráticos básicos de sus ciudadanos y continúa negándose a reconocer
el derecho a la libre autodeterminación del pueblo saharaui.
Desde Espacio Alternativo queremos
denunciar esta militarización de las fronteras del Norte de Africa,
expresar nuestra plena solidaridad con los y las inmigrantes víctimas de
la represión del gobierno español y exigir, como ha solicitado ya
Amnistía Internacional, la creación de una Comisión de Investigación
independiente que esclarezca los hechos y las responsabilidades
políticas por las muertes producidas. Con esta opción drástica por la
"solución" militar la "Europa fortaleza" muestra su verdadero rostro
neoliberal, imperialista y autoritario: mientras que, por un lado, no
pone ningún impedimento al libre movimiento de capitales y al libre
comercio de las empresas transnacionales europeas a través de esas
fronteras, permitiendo que éstas se beneficien de la sobreexplotación de
los pueblos del Sur, por el otro, impide el ejercicio de un derecho
fundamental como es el de la libre circulación de las
personas.
Espacio Alternativo se dirige a las
organizaciones sociales, políticas y defensoras de derechos humanos para
que en los próximos días se movilicen y exijan al gobierno español el
cese inmediato de la represión en el Norte de Africa y en el
Estrecho.
¡NINGUN SER HUMANO ES
ILEGAL!
¡FUERA LA GUARDIA CIVIL Y EL EJERCITO DE CEUTA Y
MELILLA!
30 de septiembre de 2005
http://www.espacioalternativo.org/
¡Paremos la
directiva bolkestein
y las políticas neoliberales de la Unión
Europea!
Declaración del Espacio
Alternativo
El rechazo mayoritario al proyecto de
Tratado Constitucional Europeo en Francia y Holanda y los resultados de
las elecciones celebradas recientemente en Alemania han venido a
confirmar la profunda crisis de legitimidad y de proyecto que afecta a
unas elites políticas y económicas empeñadas en proseguir su rumbo
neoliberal, antidemocrático e imperialista.
A pesar de esas crecientes manifestaciones
de malestar popular y de los conflictos surgidos entre los distintos
gobiernos en torno a la adopción de las Perspectivas Financieras para
2007-2013, el presidente de la Comisión Europea Durao Barroso ha hecho
un llamamiento a favor de la rápida aprobación por el Parlamento y el
Consejo Europeos de nuevas directivas que, como la "relativa a los
servicios en el mercado interior", conocida como directiva Bolkestein,
suponen, en nombre de la "competitividad", nuevos ataques a derechos
sociales y ambientales fundamentales.
En efecto, durante este mes de octubre se
va a abrir la discusión en una Comisión del Parlamento Europeo sobre la
citada directiva para ser sometida posteriormente a debate y votación en
el plenario de esa institución. Se trata de una directiva que, pudiendo
aplicarse a unos servicios que representan el 70% del PIB comunitario,
establece el "principio del país de origen", según el cual las empresas
de servicios en la UE deberán cumplir únicamente los requisitos del país
de origen donde radique su sede social; los otros Estados miembros en
los que actúen o suministren sus servicios, no podrían imponer
restricciones, normas o controles de ningún tipo. Se abriría así la veda
para que cualquier empresa, cambiando su sede de país o creando una
oficina fantasma en donde mejor le convenga, pueda evitar las leyes,
normas y restricciones que en el plano salarial, de horarios de trabajo,
estándares de consumo o protección ambiental existan en el país adonde
se "desplace". El "dumping" social y ambiental, que está favoreciendo ya
las "deslocalizaciones" de las multinacionales, se extendería así a
muchas medianas y pequeñas empresas sin que puedan librarse de esa
carrera los servicios llamados "de interés general", o sea, la
educación, la atención sanitaria, la cultura.... ¡Es el momento de parar
esa directiva y de denunciar el fraude que supone la continuación de
unas políticas que no harían más que acercarnos a un "modelo"
estadounidense cada vez más impopular!
Diferentes organizaciones sindicales,
sociales y políticas han llamado a movilizarse en toda la UE el próximo
15 DE OCTUBRE contra una directiva que se inserta, además, dentro del
Acuerdo General sobre Comercio de Servicios (AGCS) que la OMC quiere
hacer aprobar antes de finales de este año, con la clara intención de
obtener una elevación progresiva de la liberalización de los servicios y
sin que ningún sector como la sanidad y la educación esté
excluido a priori. Un sitio web (http://www.stopbolkestein.org/)
recoge desde hace tiempo adhesiones a esta campaña en defensa de unos
servicios públicos de calidad, de los derechos de los trabajadores, del
medio ambiente y de los consumidores en general.
Espacio Alternativo llama a apoyar todas
estas iniciativas, así como a la creación y el impulso de plataformas
unitarias que contribuyan a ejercer presión sobre el Parlamento Europeo
para impedir la aprobación de esta directiva. Será por ese camino como
podremos preparar nuevas acciones y encuentros como el ya previsto
del IV Foro Social Europeo en Atenas, en abril 2006 que nos
permitan avanzar en la lucha por la armonización al alza de nuestros
derechos fundamentales, por la defensa de unos servicios públicos de
calidad y por una Europa solidaria con los pueblos del Sur.
¡RETIRADA INMEDIATA DE LA DIRECTIVA
BOLKESTEIN!
¡NO A LA EUROPA DEL "DUMPING" SOCIAL Y
AMBIENTAL!
¡OTRA EUROPA ES POSIBLE!
http://www.espacioalternativo.org
¡A las armas,
ciudadanos!
¡Con Torrente viene la
derecha!
Torrente, el protector (2005) de Santiago Segura puede ser visto como un
ejemplo perfecto de funcionamiento de las multinacionales, aunque, por
supuesto, a escala provincial. Todo el mundo habla de ella, pero no se
ha estrenado todavía. Así, la banda sonora de la película apareció el 10
de septiembre, para ir calentando motores para el estreno. Sin que
siente precedente, no voy a hablar de la película: todos vamos a morir,
y hay cosas más importantes que perder el tiempo con ese mentecato. Voy
a hablar de Tonta, la canción de Matari que va a hacerse famosa
gracias a Torrente.
La primera semana de julio salió el disco
compacto titulado No me tires de la lengua. La publicidad
porque, a decir verdad, es dudoso que seres distintos escriban la
misma carta consistió en una campaña preguntando a los medios quién
la canta. Por suerte, parece que no obtuvo ningún resultado. Pero
Tonta forma parte de la banda sonora de Torrente, el
protector, y aquí la cosa cambia. Una publicidad sirve a la otra. Y
uno ve interrumpida la deliciosa comida que está tomando por un señor
que canta en MTV un eructo machista y retrógrado, que corta el
aliento.
¿Qué dice Tonta, que produzca ardor
de estomago? Es una canción que tiene dos estrofas, muy breves, y un
estribillo que repetido varias veces es el que da cuerpo a la canción.
La letra de Tonta está ya en infinidad de páginas en la red,
verbigracia de la publicidad, y a partir de ahí sigue una vida
independiente. También se puede bajar como sintonía del teléfono
portátil. ¿Adivinan dónde? No lo creo. La página responde al nombre de
"Todoespaña", y esta enmarcada por dos acojonantes banderas del estanco.
A los más espesos, diremos que la página puede leerse como
"Todo(por)españa", lo que da una idea de los fascistas que se esconden
en ella.
No es nada casual que sea la derecha quién
salga valedora de Tonta, pues la canción es un insulto a todas
las mujeres, siendo el machismo un atributo esencial a la virilidad. El
estribillo dice así: "Y es que mira que eres tonta, que tonta que eres /
y es que mira que eres rara, que rara que eres. / Mira que eres sosa,
que mala que eres / y es que mira que eres pava, que pava que eres", y
así, ad infinitum. Para los lingüistas, me permito observar el
extraño sinónimo sosa (carente de gracia) y mala (carente
de bondad). Para el resto de ciudadanos, hago una llamada a su
indignación y a su rebeldía.
Torrente, el protector va directo a un público masculino de menos de
veinte años. A un público de descerebrados, al que la película no hace
más que podar cualquier intento de cerebración. No sé qué utilización
hace de la canción, pero es evidente que la letra es absolutamente
hiriente para las mujeres y para cualquier hombre sensato. Y aquí sí
tienen utilidad las maniobras publicitarias de Matari, que llamaban a
utilizar el estribillo, es decir, el insulto. Por lo demás, tanto la
película como la canción son escandalosamente machistas. Pero muchas
adolescentes irán a verla y seguramente a cantarla.
¿Habrá de esperar a que la letra de Matari
entre en el examen de selectividad, o bastará con que un moscardón de
quince años salga con aquello de "mira que eres tonta", para que toda
nuestra ira racional y tolerante descargue sobre su cabeza, para que
ondee en el aire un discurso que solo puede ser igualitario y
feminista?
FRAY METRALLA
Oficina Soviética para
el Cine