| NÓMADAS - REVISTA CRÍTICA
DE CIENCIAS SOCIALES Y JURÍDICAS 13-2006/1 | Universidad Complutense de Madrid | ISSN 1578-6730 |
| Comunidades
y organizaciones locales en la gobernabilidd y gestión del desarrollo |
| Jpsçe G. Vargas Hernández >>> CV |
Palabras clave:
comunidades locales, comunidades
organizacionales, escala territorial, gestión del desarrollo, gobernabilidad,
El Estado, el mercado y la
comunidad son mecanismos de coordinación y gobernabilidad imperfectos,
que presentan cada uno diferentes ventajas y desventajas, pero que se complementan.
El nacionalismo emerge como
un mecanismo defensivo de los pueblos y como expresión de una comunidad
política que madura para formar un Estado-nación pero con inseguridad
para consolidarlo manteniendo la cohesión social interna, a pesar de
factores que se oponen a ello. El romanticismo alemán exaltó
al nacionalismo y lo opuso al cosmopolitismo que sujeta a los Estados al
derecho internacional cosmopolítico (Kant) que postula que todos los
pueblos están originariamente en comunidad del suelo sin la posesión
jurídica, concepto que choca con el de soberanía que postula
a la nación como propietaria de un territorio determinado y al Estado
como su representante. Para Kant, la nación es una persona moral cuyo
origen es un contrato social, una comunidad que vinculada por la fraternidad,
busca alcanzar el bien común y la paz.
La modernidad erigió
al Estado-nación como una forma de gobernabilidad que aseguraba a
la nación y a la comunidad el ejercicio de su vocación histórica.
La nación concita la sensación de lealtad emotiva que facilita
los procesos de gobernabilidad de los pueblos que no pueden lograr entidades
mayores como la humanidad, el continente o la comunidad lingüística.
El mercado es una construcción
social que operacionaliza relaciones sociales. Los procesos de globalización
orientados por el mercado tienen efectos sobre la estructura social y alteran
la concepción y naturaleza de comunidad. La separación entre
las estructuras económicas públicas y los intereses privados
y de la comunidad es un punto crucial para el sistema capitalista globalizador.
Estos intereses se han redefinido del espacio nacional a los espacios local,
regional y global.
En el espacio global se expresan
las diferentes formas de globalización en un contexto fragmentado.
La carencia de instituciones globales titulares de la defensa y exigencia
de derechos económicos, sociales y culturales hace que siga siendo
una responsabilidad de instituciones nacionales, por lo que su exigibilidad
política y jurídica internacional son tareas prioritarias para
la construcción de un nuevo orden con instituciones globales competentes
que concreten el cumplimiento y aplicación de los derechos económicos
y sociales de todos los miembros de la comunidad internacional.
De acuerdo con el análisis
de Razcón (2002), el abandono de la lucha por el poder de quienes
mantuvieron la actividad en las comunidades y sus problemas no sólo
causó grave daño político e ideológico, sino
que estableció de facto una forma de convivencia con los poderes de
la globalización: "ustedes son el poder malo del gobierno; nosotros,
el poder bueno de lo pequeño".
El neoliberalismo comprende
como características principales el libre mercado, eliminar el gasto
público por los servicios sociales, desregulación, privatización,
eliminación del concepto de bien público o comunidad, entre
otras medidas. En la arena económica internacional, las decisiones
en las instituciones financieras se toman bajo la influencia directa de la
comunidad financiera, los ministros de finanzas y los gobernadores de los
bancos centrales quienes buscan obtener mayor independencia de los aparatos
democráticos de los estados nacionales. La acción internacional
es esencial para asegurar a los países y comunidades pobres para que
tengan acceso a la “nueva economía” y que se reformen algunas de las
reglas existentes que previenen la transferencia de tecnología a los
pobres.
La reforma del Estado modifica
su capacidad reguladora y su papel de protección y asistencia a la
comunidad. Desde el punto de vista integrativo se defiende la uniformidad
e integridad de la sociedad y del Estado nación para promover causas
comunes y sobre la base de una comunidad de valores fundamentales y estándares
de los grupos que forman la sociedad permite la expresión de la pluralidad
de la sociedad y cuya meta se orienta a la abolición de las diferencias
culturales. En las comunidades se expresan la pluralidad de las identidades.
Esta pluralidad de identidades manifiesta sus propios intereses en los diferentes
medios espaciales locales, nacionales y transnacionales. El culturalismo
acepta la transhistoriedad de la diversidad y las diferencias étnicas
y culturales de los pueblos.
Se asume que un federalismo
más democrático reduce las posibilidades de separación
y fragmentación de las comunidades, pero también se lanzan
retos a la concepción de que la principal función del Estado-nación
es el mantenimiento de la integridad y seguridad territorial, si se considera
que los Estados y las fronteras territoriales de los Estado no son sagrados
a perpetuidad.
La gestión pública
del Estado transforma sus estructuras, comportamientos y procesos burocráticos para ser sustituidas por arreglos
institucionales más flexibles que facilitan la participación más directa de la comunidad y de la sociedad
civil en los asuntos públicos mediante la promoción de comportamientos
solidarios, procesos deliberativos democráticos y mecanismos de transparencia
y rendición de cuentas. Las teorías institucionales enfatizan
la importancia de la comunidad política más allá de
la simple agregación de individuos y sus intereses y conectan la teoría
organizacional con la ciudadanía.
El cambio a las instituciones
del Estado no ha sido exitoso en la creación de poder del las comunidades
y en hacer más efectivas a las autoridades locales y a las agencias
de la sociedad civil en la articulación y en la acción de demandas
sociales. El ideal de la clase media considera el poder y la política
local como una búsqueda en colaboración de las implicaciones
concretas de un interés público más o menos objetivo,
y de un interés de la comunidad 'como conjunto'. Para Rancière
(1996), la política distorsiona el interior de las comunidades mediante
la perturbación de sus partes cuya existencia la comunidad exige pero
bajo la condición de su no reconocimiento.
Las interrelaciones mutuas
entre la sociedad civil y el Estado se delimitan en las fronteras de los
espacios de lo público y lo estatal en forma no siempre precisa entre lo privado de los individuos, la acción
colectiva de las organizaciones sociales y comunidades y el ejercicio de
la política. La teoría de acción colectiva delimita
que el capital social formado por redes de reciprocidad, cooperación
voluntaria y compromiso, contribuye a la formación de la comunidad.
Una comunidad cuenta con capital social cuando sus organizaciones se caracterizan
por las relaciones de confianza que desarrollan y que hace predecible su
comportamiento. Por sobre el comportamiento instrumental, los significados
y conceptos son articulados en la acción social simbólica que
tiene lugar en redes, donde se establecen y reproducen los vínculos
de solidaridad y comunidad.
Para Putnam (1994), el capital
social es la relación de confianza que existe entre los actores sociales,
su comportamiento cívico y nivel de asociatividad como elementos viables
para la acción colectiva y desarrollo de capacidades cooperativas
de una comunidad. Los miembros de una comunidad acumulan capital social cuando
el “tamaño de la economía del cuidado” es suficiente para producir
los satisfactores complementarios. La acción colectiva puede eliminar
las restricciones y deficiencias del “dilema del prisionero si se acuerdan
metas en conjunto por todos los miembros de una comunidad.
La transformación
del capital social tiene relación con los cambios a niveles sociales
y con los cambios en la identidad de los individuos. Así las políticas
públicas son las responsables del capital social y de las virtudes
cívicas de una comunidad que forman la identidad democrática
o no democrática de una sociedad con incidencia en su gobernabilidad.
Estas políticas públicas no deben causar daño o debilitar
a las instituciones comunales existentes como
consecuencia de perseguir una globalización más abstracta que
concreta.
La escala territorial
Los elementos de integración
del Estado-nación surgen posteriormente como elementos de diferenciación
que replantean los beneficios y perjuicios de los procesos de globalización
a escala regional. El punto de vista orgánico de la cultura se ha
enfocado más en los estudios de las formas en que los significados
y la conducta en un territorio conducen a la integración social y
a la coherencia.
Los integracionistas demandan
que todos los miembros de los grupos asentados en un territorio formen una
comunidad mediante la internalización y conformidad de valores, sin
dejar de reconocer el derecho de las minorías para expresar su propia
cultura en los dominios intercambiables de lo público y privado. El
mapeo de las necesidades de evidencias empíricas en la variable territorial
de Saldomino (2001), para documentar relaciones entre problemas y resultados
y los modos de regulación ayuda sirve de base para analizar los dominios
territoriales.
Necesidades de evidencia empírica para documentar relaciones
entre problemas y resultados y los modos de regulación integrando
la variable territorial de Saldomino (2001).
|
Reducción
de desigualdad |
Pluralismo
Integración
política |
Respuesta
institucional Demandas y conflictos |
Modo de regulación |
Impacto |
|
|
|
|
|
Pol Inst As |
ES P
R |
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Comunidad |
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|
Local |
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Regional |
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|
Nacional |
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|
Fuente: Saldomino (2001).
Pol Políticas. Ins
Instituciones. AS Arreglos sociales. ES Espacio territorial. P Procesos R
resultados.
Son las mismas comunidades las que conocen mejor que nadie, la prioridad que debe darse a sus necesidades.
La noción de comunidad,
del latín com significa estar juntos. Para Weber (1981) entiende a
la “comunidad de una relación social cuando y en la medida en que
(...) se inspira en el sentimiento subjetivo (afectivo o tradicional) de
los participantes de construir un todo”. En la interpretación del
término comunidad, encontramos las nociones de relaciones internas
e inter organizacionales.
La comunidad constituye la
tercera forma organizacional típica ideal, después del mercado
y de la jerarquía. El término comunidad captura el sentido
de responsabilidad y de acción independiente que caracterizan a esta
forma organizacional y que al mismo tiempo puede funcionar dentro de las
fronteras de otras formas de organización, llámese nación,
mercado, organización, jerarquía, etc.
Una comunidad describe un
conjunto existente o alternativo de relaciones entre los individuos. Los
derechos subjetivos e intereses de los individuos se forman en las relaciones
entre su fuero personal y la vida en comunidad, que son la base del "intercambio
de relaciones recíprocas" (Kranton, 1996) entre los miembros de las
comunidades. Las comunidades están formadas por pequeños grupos
humanos en los que por supuesto, sus arreglos sociales no están exentos
de tensiones y fricciones.
En forma diferente a otros
términos de organización social, tales
como el Estado, la nación o la sociedad, el término comunidad
no se usa desfavorablemente (Williams, 1976) El sentido verdadero de comunidad
encaja mejor con las cualidades esenciales de la condición humana.
Dentro de una comunidad, las conductas de los miembros son guiadas por el
sentido de identidad. Los sentidos de comunidad relacionadas con el trabajo
no son exclusivas ni tampoco puede reproducir otros sentidos de identidad
de la comunidad.
En las sociedades antiguas
se identificaba a la sociedad con política como en el caso de la Ágora
griega, por lo que se desprende que la comunidad existe antes que el Estado.
Además, las sociedades y las comunidades son materia de definición
ínter subjetiva, mientras que los Estados y las organizaciones son
materia de definición legal que no requieren de ninguna afiliación
emocional a fin de operar.
El concepto Durkheimiano
de la "densidad moral" ayuda a distinguir entre sociedad y comunidad. La
sociedad se refiere a una identificación sostenida de un grupo grande
de personas a través de ligas afectivas débiles y más
generalizadas, existen en grandes espacios con
frecuencia en un Estado, mientras que la comunidad se refiere a una comunicación
sostenida con un grupo pequeño, pero con similaridades fuertes más
localizadas en pequeños espacios territoriales.
La distinción sociedad-comunidad
puede ser representada en un continuo en el cual si la frontera es más
amplia la densidad de interacción es más débil y viceversa.
La comunidad se distingue de una sociedad porque ésta última
es resultado de un contrato en que las decisiones individuales, según
Villoro (2000) La comunidad es inestable debido a los acechos del liberalismo
que exalta el individualismo a su máxima expresión. Locke y
Harrington, al igual que Ferguson y Smith de la escuela escocesa del siglo
XVIII realizaron análisis de filosofía política de la sociedad civil como antecedente de la democracia
y desde una perspectiva del liberalismo.
Los principales elementos
que diferencian a una comunidad de una sociedad, se muestran en la siguiente
tabla:
|
|
COMUNIDAD
|
SOCIEDAD
|
|
Libertad |
Asegurar la libertad de
todos, sin exclusión. Igualdad de oportunidades
para realizar lo que elijan. Igualdad en las condiciones mínimas
para satisfacer las necesidades básicas e igualdad de oportunidades
sociales para ejercer la elección.
|
Libertad individual y respeto
a los derechos humanos. Libertad es la capacidad de elegir un plan de vida,
pero no la posibilidad de realizarlo.
|
|
Decisiones |
Comunales
|
Individuales
|
|
Equidad |
Mayor equidad
|
Mayor desigualdad y marginación.
|
|
Tensión
de intereses |
Interés
por el todo. El individuo es un elemento perteneciente a una totalidad.
Postula fines y valores comunes |
Intereses particulares |
|
Democracia |
Participativa,
que Complementa
y corrige a la democracia representativa |
Representativa |
|
Identidad personal |
No renuncia
a la afirmación de la propia identidad personal con la apertura
a otros. |
Obsesión
por sí mismo. |
|
Ética |
Exaltación
de virtudes sociales: respeta la pluralidad de fines y valores de cada
individuo, respeta la libertad de otros y contribuye a su realización
mediante el servicio recíproco. |
Exaltación
de las virtudes individuales: libertad, etc. |
|
Fundamento |
El servicio
recíproco asumido con libertad. |
Cálculo
del propio beneficio |
|
Estado |
Un fin comunitario
eliminando la exclusión, pero sin imponerse a los ciudadanos. |
Liberal: Actuar
lo menos posible. |
La distinción tiene
como base los diferentes tipos de relaciones humanas que se dan en cada una,
aunque ligados a divisiones espaciales y temporales, presentando estos conceptos
como "temas para el análisis" más que como formas sociales
ligadas a tipos de asentamientos particulares. Sin embargo, otros análisis
concluyen en que las relaciones de comunidad y sociedad son independientes
de los caracteres espaciales de los lugares (Phillips, 1998).
De acuerdo a Putnam (1993:183),
“la comunidad cívica tiene profundas raíces históricas.
Ello es una observación deprimente para quienes ven la reforma institucional
como una estrategia de cambio político” Para otros investigadores,
el principal principio de la formación de las comunidades es la confianza
que existe entre los miembros. Así, un elevado desarrollo económico
puede coexistir con un debilitamiento de las relaciones de confianza y cooperación
cívica (Grootaert, 1998) Adler (1999) sintetiza
la literatura sobre la confianza, sus fuentes, mecanismos y sus metas.
La sociedad / comunidad se
refiere a un sentido subjetivo de colectividad, mientras que el Estado /
organización se refiere a un tipo de construcción jurídica
que define la membresía sin referirse a percepciones subjetivas y
por lo tanto, no necesariamente se refieren a
algún tipo de conexión afectiva. El Estado / organización
puede ser poderoso y efectivo si sus miembros tuvieran el apego emocional
característico de las sociedades / comunidades (Parker, 1998)
La conexión definicional
entre organización y comunidad hace más para establecer las
mínimas condiciones de orden social. Esta capacidad se manifiesta para delatar las arbitrariedades del orden social,
como resultado de la intervención del demos, aquella parte
de la comunidad cuya virtud propia es la libertad, según Aristóteles,
es decir, que es distinguida por una propiedad común a todas las partes
(propiedad impropia), y que por consiguiente no le otorga ningún título
en la partición de la comunidad.
Las organizaciones son culturas
y son comunidades. Las comunidades y las organizaciones comparten algunas
características. Se necesitan incorporar constructos a nivel de comunidad
para entender los efectos de los cambios en las formas organizacionales.
Es interesante analizar cual es la aplicabilidad de una comunidad como una
descripción de lo que son las organizaciones, así como también
de un modelo potencial para pensar en la emancipación en las organizaciones.
Un aspecto de consideración
es que ni la comunidad ni la organización combinan la cálida
persuasión con la efectividad instrumental
(Parker, 1998) El prestigio de la organización es importante para
impulsar los cambios en cualquier campo organizacional. Un campo es un conjunto
o comunidad de organizaciones que en forma agregada constituyen un área
de la vida institucional mediante patrones de interacción e influencia
en sistemas compartidos de significados.
Una organización que
puede ser el tipo ideal de comunidad es descrita por Parker como "organidad"
basada en especulaciones acerca de una neoburocracia utópica pensada
como un experimento para mostrar que tan lejos puede ir la comunidad en las
ideas de las organizaciones, no como una alternativa de trabajo comunitario
de la burocracia. Ouchi afirma que la "organidad" es un arreglo que voltea
de arriba hacia abajo a la organización burocrática. Es difícil
imaginar una comunidad en donde no exista una tensión como resultado
de la división del trabajo, por ejemplo dando como resultado la formación
de un tipo ideal de burocracia.
El trabajo de la organización
puede ser reimaginado como una comunidad - a Gemeinschaft- cuyo resultado
puede ser el deseo de todos los miembros de la organización (Parker,
1998). Este enfoque se ha centrado más en los estudios de la comunidad
iniciados por el sociólogo Alemán,
Tönnies (1957), quien distinguió el concepto de comunidad o 'gemeinschaft'
del concepto sociedad o 'gesellschaft'. En el Gemeinschaft los seres humanos
permanecen esencialmente unidos a pesar de todos los factores que los separan,
mientras que en el Gesellschaft los seres humanos son esencialmente separados
a pesar de todos los factores que los unen.
En la Gemeinschaft o comunidad,
la resistencia a los procesos de homologación cultural es más
poderosa que en la Gesselschaft. Una vida íntima, privada y exclusiva
se entiende como una vida en comunidad (Gemeinschaft), mientras que la Gesellschaft
es la vida pública y el mundo por sí mismo (Tönies, 1957),
de tal forma que la comunidad o Gemeinschaft ha sido vista como preferible
a la sociedad o Gesellschaft, término que, además, sugiere
tener una manifestación más humanista (Phillips,
1998)
Gemeinschaft o comunidad se relaciona con las "relaciones humanas cercanas desarrolladas a través del parentesco... el habitat común y...cooperación y acción coordinada para el bien social". Gesellschaft o sociedad es creada a través de "ligas impersonales y relaciones basadas en el intercambio formal y contractual". En este intercambio, "no acciones... manifiestan la voluntad o espíritu de... unidad" (Harper, 1989).Es tal vez un modelo ideal para las organizaciones pero más viable en comunidades grandes y autosuficientes, en donde las personas crean un sentido de identidad.
La construcción de
comunidades es quizá uno de los grandes y más viejos retos
que confronta la organización de la humanidad, la cual llega a expresarse
en la angustia social por encontrar la identidad comunitaria. En la comunidad
se expresan una pluralidad de identidades, las cuales buscan las diferentes
formas para expresarse como pertenecientes o no. La identidad y el sentido
de pertenencia a la comunidad posibilitan las decisiones colectivas en los
proyectos de desarrollo comunes. Los individuos al formar parte de la una
comunidad tienen identidad colectiva, requisito para que los bienes públicos
producidos sean también bienes colectivos contrario al planteamiento
del hombre económico centrado en la utilidad individual.
Al involucrarse en la acción
colectiva, los actores buscan traer el ansiado bien colectivo y dar forma
a la colectividad con respecto al bien colectivo. Lo colectivo tiene como
complemento necesario la autonomía personal y lo individual, de tal
forma que al mismo tiempo que se reconocen derechos y obligaciones, también
se parte de la comunidad. Estar en contra de la comunidad significa estar
en contra de un bien colectivo no argumentable
sólo por un interés egoísta e individualista, por la
fragmentación y la negación de un valor común (Parker,
1998). Este proceso de colectivización puede ser si las sospechas
iniciales son eliminadas. El vínculo social de lo colectivo persiste en proyectos comunes
a pesar de que la visión de la colectividad sea débil. La fortaleza
de los actores sociales que dirijan y propicien procesos de cambio, facilita
el involucramiento de las comunidades en el diseño e implantación
de proyectos, en el seguimiento y cumplimiento de resultados mediante acciones
de accountability
Los significados compartidos
y las creencias colectivas de los campos organizacionales son reforzados
por los procesos regulatorios de las agencias gubernamentales las cuales
presionan normativamente por conformidad en las comunidades. Los miembros
de una misma comunidad se conectan por determinadas “relaciones sociales”
que facilitan los procesos de colaboración entre sí. Sin embargo,
hay que considerar que hasta antes de la modernidad, el viejo dilema si el
individuo o la comunidad, el problema se solucionó con el reconocimiento
de sus diferentes roles en las colectividades, tales como la familia y la
sociedad, es decir, mediante la plena asimilación del individuo a la
colectividad.
La evolución de la
organización política de la sociedad en comunidades organizadas
para lograr sus fines mediante la práctica de una democracia participativa,
apoya al Estado para administrar el interés público. No obstante,
desde una perspectiva procedimental, la democracia liberal representativa
no satisface los requerimientos de un sistema político democrático
en la que todos y cada uno de los miembros de la comunidad participan activamente
en los procesos de elaboración de normas. El impacto político
de la comunidad marca el cambio de una sociedad gobernada por un gobierno
representativo a una en que los ciudadanos participan directamente en la
solución de sus problemas.
El impacto político
de la comunidad como una forma en que la sociedad se organiza para lograr
sus fines señala el cambio de una sociedad gobernada por un sistema
de democracia representativa a una democracia participativa donde la participación
directa de los ciudadanos tiene más relevancia. El nivel de comunidad
de la organización se está orientando
más hacia procesos de democracia participativa que modifican las relaciones
de la dicotomía entre lo público y lo privado.
La democracia se identifica
con la política como una manera de ser de lo político y un
modo de subjetivación de lo político para interrumpir el orden
de una comunidad por un actor que se define en una identidad colectiva para
disputar el espacio de poder. Hay democracia si hay una esfera específica
de apariencia del pueblo. En el modelo republicano de democracia el centramiento
es en la construcción de las identidades individuales y colectivas
a través del diálogo en un espacio público para la participación
de los ciudadanos activos en el cual la política crea preferencias
en la búsqueda del bien común considerados como sujetos responsables,
libres e iguales en una comunidad. Cuando estos ciudadanos convertidos en
actores de la sociedad civil se preocupan por los problemas de la comunidad
se dimensionan en la esfera pública y se expresan en una opinión
como reconocimiento de que comparten intereses generales.
La conformidad cultural es
una condición y un medio para la obtención de la ciudadanía
de quienes participan en las prácticas sociales y sus correspondientes
valores, adaptándose a los patrones culturales dominantes que movilizan
su conexión con una comunidad imaginada, cuyo ideal es la comunidad
cultural, lingüística, étnica, religiosa.
Para que el Estado nación
alcance sus objetivos en esta comunidad imaginada, los extranjeros no se
les dejaría en la percepción de patriotas que son residentes
y se convierten en autóctonos.
En la democracia social,
el ethos de la sociedad exige la igualdad de
los miembros de la sociedad civil que en posiciones y estructuras horizontales
dan sustento a comunidades y asociaciones voluntarias. El nivel de asociacionismo
de los individuos de una comunidad y las formas de transmisión de
las creencias (Gramsci) son las características
orgánicas de la sociedad civil. De acuerdo a Gramsci, la sociedad
civil se constituye en relación con el Estado. Un asociacionismo que
coordine los intereses entre la comunidad y los sectores privado y público
en los tres niveles de gobierno, supera la dicotomía que considera
al Estado propietario como opuesto a los intereses del mercado identificado
con el sector privado.
La asociación voluntaria
resulta de transferir las acciones individuales a acciones compartidas, por
lo que transitan de la dimensión privada a la pública y se
expresan comunitariamente (Funes Rivas, 1993).Como una estrategia de diferenciación
de las funciones del Estado, las organizaciones no gubernamentales son agencias
de asociación voluntaria cuyas funciones se orientan a la gestión
y prestación de servicios de lo público a las comunidades que
atienden.
Así de los intereses
privados se desarrollan mediante la asociación de los individuos en
la comunidad, por lo que “en el interior de la sociedad se organizan los
intereses privados del ciudadano y cuando ellos están animados por
una voluntad de defensa de lo propio y de lo colectivo, de servicio público,
de asociación en provecho de derechos sociales y políticos,
surge la sociedad civil” de acuerdo a. Torres-Rivas (2001), quien concluye
que “La sociedad civil existe cuando la sociedad como totalidad puede estructurarse
a sí misma y coordinar sus acciones a través de un conjunto
de asociaciones voluntarias”.
Las fronteras de las organizaciones
comunitarias no son estáticas sino que cambian eficientemente de forma
para adaptarse a la evolución de las tecnologías. Por lo tanto,
las tecnologías de la información y las comunicaciones constituyen
un recurso valioso de las sociedades, les proporcionan nuevos recursos e
instrumentos y abre nuevos canales de comunicación para las comunidades.
Rodríguez Giralt (2002) argumenta que las tecnologías de la
proximidad tienen un papel activo en la disolución de fronteras, han
transformado la práctica, la organización y el discurso de
los movimientos sociales contemporáneos, tanto instrumental, organizacional
y más profundamente ha dado origen a nuevos modos de relación
y de comunicación, que permiten la gestión de conocimientos,
la creación de comunidades y el intercambio de significados en otro
régimen de relaciones.
El conocimiento moviliza,
fortalece y emancipa a la sociedad civil otorgándole autonomía
para el ejercicio de sus funciones orientadas a urgir al Estado para que
cumpla con sus responsabilidades y posibilita el empoderamiento de las comunidades
para encontrar soluciones a sus propios problemas.
La información como
un insumo de la comunicación facilita
la participación en la toma de decisiones de las personas y les permite
elegir alternativas informadas mediante la generación de conocimiento.
Las comunidades desarrollan ciertos conocimientos y experiencias que pueden
entrar en sinergia en los procesos de toma de decisiones con la información
existente. Las tecnologías de la información y la comunicación
ofrecen los medios para la difusión y asimilación de la información
mediante estructuras interactivas que facilitan el diálogo, nuevas
alianza, redes interpersonales e interorganizacionales.
La formación de alianzas
entre las personas basadas en la solidaridad
e identidad a través de redes de conocimiento permitirá una
mayor movilización política de las comunidades para ejercer
acción colectiva contra prácticas nocivas tanto del gobierno
como de las grandes corporaciones transnacionales.
Las grandes corporaciones
transnacionales privan a las comunidades de sus recursos necesarios para
su subsistencia, como en el caso de la tierra. Tiene que reconocerse que
en muchas comunidades pobres son dependientes del cultivo y producción
de sus propios alimentos. Para las comunidades de agricultores pobres, su
seguridad alimentaria local puede asegurarse mediante su propia producción
de alimentos para su subsistencia y para los mercados locales.
Otros grupos a los que las
transnacionales privan de recursos son la clase trabajadora urbana, los campesinos,
los jornaleros rurales los bajos sectores asalariados de la clase media,
los miembros del creciente sector informal y las comunidades indígenas.
Las comunidades indígenas se resisten a los procesos de homologación/destrucción
de sus formas de vida cultural y social, por lo que su movimiento es de rebelión
para lograr autonomía política y cultural.
Una estrategia alternativa
para contrarrestar y revertir la actual tendencia de la globalización,
sostienen algunos autores, entre ellos Korten (1995),
es la creación de comunidades locales autogobernables centradas
en negocios locales. Así las comunidades locales pueden ser instrumentos
de coordinación más eficiente si logran ventajas de eficiencia
por sobre los mecanismos del mercado cuando los contratos son incompletos,
y del Estado en los casos en que se tiene la información local.
Para que la comunidad logre
la eficiencia como mecanismo de coordinación, se requiere una membresía
estable y sujeta a normas y una estructura que sustente la capacidad de poder
para sancionar el incumplimiento de los acuerdos. Las estructuras institucionales
de las comunidades no siempre son aprovechadas para lograr la eficiencia
en una relación más estrecha con la igualdad. .La comunidad
se fundamenta en la confianza como mecanismo de coordinación y es
una forma de organización que responde más adecuadamente a los
retos que plantea los procesos de la globalización, sobretodo la globalización
del conocimiento.
El impacto político
de la comunidad marca el cambio de una sociedad gobernada por un gobierno
representativo a una en que los ciudadanos participan directamente en la
solución de sus problemas. Entre otras ventajas, las organizaciones
gubernamentales están en contacto estrecho con la ciudadanía
de una comunidad para ejercitar su acción social y atender sus propias
necesidades mediante estrategias la planeación, financiamiento, producción,
distribución y consumo de bienes y servicios públicos. La República
se concibe como una forma de gobierno basada en la libertad política
de una comunidad de ciudadanos que viven el gobierno de las leyes.
Los procesos de cambio estructural
de la economía local requieren de cambios profundos en los niveles
de confianza y las interrelaciones de cooperación fomentadas por las
organizaciones e instituciones en una comunidad. El orden se crea y se mantiene
mediante comportamientos de cooperación que tienen referencias continuas
para respetar la tradición a cambio de no encontrar la censura o desaprobación
de la comunidad. Así el gobierno local debe definir líneas
de acción que funcionen como catalizador de los esfuerzos de la comunidad.
La sociedad multigrupal se
estructura en grupos de comunidades locales que se autogobiernan. Los grupos
con diferentes visiones e intereses construyen el tejido social. En esta
nueva estructura, la organización comunitaria
está tomando un papel importante como expresión de cambios
de una democracia representativa a un sistema más descentralizado,
como el de democracia participativa. Ninguna de las comunidades tendría
la misma estructura de organización por ser un proceso orgánico,
dinámico y por lo tanto, cambiante que desarrolla medios ambientes
para servir en la satisfacción de las necesidades de sus miembros y de quien depende su éxito.
Las comunidades desarrollan
ciertos conocimientos y experiencias que pueden entrar en sinergia en los
procesos de toma de decisiones con la información existente. La organización
del conocimiento de la comunidad es por sí misma una palanca para
el desarrollo. Las redes crean mecanismos que permiten compartir los conocimientos
y habilidades desarrollados por las comunidades locales que luego se enriquecen
y actualizan a medida que se transfiere entre los diferentes usuarios de
la red.
Así como, en la entrega
de los servicios mediante el otorgamiento de poder al usuario, en una evaluación
del servicio, con innovaciones a través de asociaciones con las comunidades
locales y otras organizaciones de servicios públicos. Las organizaciones
comunitarias locales establecen acuerdos de cooperación que reducen
las fricciones por conflictos distributivos pero pueden aumentar los costos
fijos de organización para compartir en forma más equitativa
los beneficios.
Las regulaciones comerciales
deben evaluar la interacción de las comunidades locales con las políticas
de comercialización nacional e internacional. Los conceptos desarrollados
en la comprensión de las interacciones en comunidades son útiles
para el estudio de otro tipo de fenómenos sociales, así como
para entender el funcionamiento macrosocial conociendo la lógica del
nivel micro.
Las decisiones en la mundialización
provocan conflictos locales que afectan a millones de personas lejanas y
que dan lugar a la emergencia de nuevos movimientos sociales con una orientación
hacia la pluralidad y la etnicidad. La pérdida de identidades locales
existentes que confrontan los individuos y los grupos, hace que sientan la
necesidad de construir o inventar tradiciones y nuevas identidades. La protesta
en los tiempos actuales se caracteriza por una madeja de organizaciones coordinadas
en nuevas formas de organización en red que enfatizan los códigos
culturales y los roles de identidad de las comunidades.
Las comunidades de prácticas
son usualmente consideradas estar formadas por grupos voluntarios que emergen
de las prácticas de trabajo común (Storck y Hill, 2000) Las
comunidades de prácticas son grupos de personas informalmente reunidas
para compartir experiencia y pasión por una empresa conjunta. La naturaleza
informal, espontánea y orgánica de las comunidades de prácticas
las hace ser resistentes a la supervisión e interferencia en las organizaciones.
Las comunidades de prácticas son tan diversas como las mismas situaciones
que las originan y pueden formarse dentro de las organizaciones, entre diversas
divisiones y unidades de negocios y entre varias empresas.
A pesar de que las comunidades
de prácticas son fundamentalmente informales y auto-organizativas,
sin embargo, también se benefician de su cultivo. Para que las comunidades
de prácticas se desarrollen, es necesario que se identifiquen los
potenciales para impulsar las competencias de la organización, se
provea de una infraestructura que las apoye y les permita aplicar su experiencia
efectivamente y se usen métodos no tradicionales para evaluarlas. Las diferencias de las comunidades de prácticas
con otras formas de organización, las cuales presentan conjuntos de
elementos característicos, se muestran
a continuación:
Comparación de las
características de las comunidades de prácticas con otras formas
de organización.
|
|
¿Cuál
es el propósito? |
¿Quién
pertenece? |
¿Qué
los mantiene juntos? |
Cuánto
dura? |
|
Comunidad de
prácticas |
Desarrollar
las capacidades de los miembros, construir e intercambiar conocimiento. |
Miembros que
se seleccionan a sí mismos. |
Pasión,
compromiso e identificación con los grupos de experiencia |
Mientras exista
interés en mantener al grupo. |
|
Grupo formal
de trabajo |
Para entregar
un producto o servicio |
Cualquiera que
reporte al grupo del gerente |
Requerimientos
del trabajo y metas comunes |
Hasta la siguiente
reorganización. |
|
Equipo de proyecto |
Para lograr
una tarea específica |
Empleados son
asignados por la alta dirección. |
Los puntos importantes
del proyecto y las metas |
Hasta que el
proyecto se complete |
|
Red informal |
Colectar y pasar
la información de los negocios |
Amigos y negocios
conocidos |
Necesidades
mutuas. |
Mientras que
las personas tengan una razón para seguir conectados. |
Adaptado de Wnger y Snider
(2000)
Las tecnologías de
la información y la comunicación (TICs) son vistas como nuevas
formas de organización social y como procesos de transformación
y cambio económico, político, social, cultural, etc., mediante
la formación de comunidades u organizaciones de protesta y la emergencia
de movimientos con nuevas
inquietudes y reivindicaciones. En las diferentes formas de organización
social, la mediación tecnológica juega un papel crucial en
las funciones de los movimientos.
Las comunidades epistémicas
se forman con miembros que comparten las mismas posiciones ideológicas,
uniforma los contenidos mediante la exclusión de las confrontaciones
que limitan la calidad de las decisiones y motiva la formación de
las advocay coalitions o coaliciones de promoción.
Ejemplos de estas nuevas
formas organizacionales son las denominadas comunidades estratégicas
y las comunidades prácticas. Existe un hueco entre el desarrollo rápido
de nuevas formas organizacionales en práctica y la capacidad de las
perspectivas existentes en la teoría.
Comunidades organizacionales
Un sentido de comunidad y
membresía de una organización son divisibles analíticamente.
El éxito económico de las organizaciones
estadounidenses, de acuerdo a estos y otros autores, está determinado
por la capacidad de dichas organizaciones para
transformarse en un tipo de comunidades. Las organizaciones son potencialmente
comunidades unitarias y por lo tanto pueden desarrollar un cálido
comunitarianismo organizacional en vez de una maquinaria burocrática
deshumanizada, a pesar de que uno de los problemas del comunitarianismo es
que define una vida significativa como aquélla en que se ejercita
una menor libertad. Así las organizaciones no solamente son culturas,
sino también son comunidades, uno de los recursos que usamos para
construir los sentidos de la identidad.
Las teorías de movimientos
sociales, de procesos de genética organizacional y las actividades
emprendedoras que dan origen a nuevas empresas, así como el trabajo
empírico de los ecologistas sobre las comunidades organizacionales
y estudios de la sociedad y la ley, involucran
la introducción de nuevos tipos de actores e
intereses, nuevos repertorios de acciones y nuevos arreglos estructurales,
interacciones críticas entre las instituciones y los individuos. Las
comunidades que comparten valores éticos son las formas organizacionales
más efectivas, por lo que las personas que las forman pueden ser las
más eficaces sin que renuncie a su comunidad.
La estructuración
es un proceso de madurez gradual y especificación de papeles, conductas
e interacciones de las comunidades organizacionales, cuyas fronteras y patrones
de conducta no son siempre del todo fijas, sino que están bajo definición
y sujetas a revisión y defensa. Estas organizaciones comunitarias
transnacionales son oponentes al poder que ejercen las
elites beneficiarias de los procesos de globalización mediante acciones
reivindicatorias que concentran mayor poder en los gobiernos locales. Las
condiciones para que el ejercicio de poder se transforme a favor de la comunidad,
de acuerdo a Solis (2000), son la multiplicidad y complejidad de problemas
que deben resolverse colectivamente, participación en la economía
mundial, incremento en las capacidades locales, aspiraciones de las comunidades
y los individuos a ser sujetos y no sólo objetos de la acción
pública.
La comunidad es uno de los
componentes centrales de cómo las organizaciones tienen que ser diseñadas.
El diseño de la comunidad presupone una reinvención de espacios
y redes sociales en los que los individuos encuentran alivio a su ansiedad
en la búsqueda por encontrar la identidad a la comunidad que pertenece.
Para que las comunidades
de este tipo funcionen eficazmente, es necesario que sigan ciertos principios
fundamentales: que el diseño y el formato de interacción que
promueva apertura y permita la serendipity, construir sobre una cultura organizacional
común, demostrar la existencia de intereses mutuos después
del éxito inicial en la resolución de asuntos y lograr las
metas corporativas, capitalizar aquellos aspectos de la cultura organizacional
que respeten el valor del aprendizaje colectivo, incluir prácticas
para compartir el conocimiento en los procesos de trabajo del grupo, y establecer
un medio ambiente en el que el conocimiento compartido se base en procesos
y normas culturales definidas por la comunidad más que por otras partes
de la organización.
Las comunidades estratégicas
están integradas por un número grande de profesionales en tecnologías
de la información trabajando en un centro corporativo y en unidades
de negocios. Las comunidades estratégicas proveen un medio a los profesionales
de la tecnología de la información para manejar más
efectivamente una infraestructura compleja, proveer alta calidad, manejar
problemas no estructurados y validar soluciones, operando como un mecanismo
eficiente para compartir el conocimiento y la motivación para el aprendizaje
y desarrollo de los individuos es mayor.
Las estructuras de las comunidades
estratégicas privilegian el modelo abierto de una organización
de aprendizaje activo basado en una filosofía donde los aprendices
juegan un rol activo en la adquisición del conocimiento, por sobre
el modelo de una organización que promulga un conocimiento previamente
elaborado (Ellerman, 1999). Las comunidades estratégicas muestran
características y principios similares a las denominadas organizaciones
de aprendizaje. Estos principios se representan
en la siguiente tabla.
Principios clave de las comunidades
estratégicas
|
Características de
la comunidad |
Acciones |
|
Formato de interacción |
-
Organizar regularmente reuniones cara a cara. -
Estimular el diálogo
cándido. -
Estructurar para la serendipity. |
|
Cultura organizacional |
-
Capitalizar entrenamiento
común, experiencia, y vocabulario. -
Facilitar el trabajo alrededor
de las restricciones. |
|
Interés mutuo. |
-
Construir compromisos demostrando el progreso visible hacia metas comunes. -
Promover la mejora continua
de los procesos de la comunidad. |
|
Aprendizaje individual y
colectivo |
-
Reconocer y recompensar a
los que enseñan a otros y a los que aprenden de otros. -
Capitalizar conocimiento
y experiencia de compañeros respetables. -
Proveer un medio ambiente
en que ocurra la reflexión acerca del aprendizaje. |
|
Aprendizaje compartido |
-
Incluir el aprendizaje
compartido en la práctica laboral. -
Reforzar su valor con realimentación
inmediata. |
|
Procesos y normas de la comunidad |
-
Permitir el establecimiento
de una “zona de seguridad” que construya confianza e identidad comunitaria. -
Minimizar la conexión
al control de la estructura formal. -
Motivar a la comunidad a
establecer su propio proceso de gobernabilidad |
Adaptado de (Storck y Hill,
2000)
Gobernabilidad de las comunidades
locales
La gobernabilidad democrática
está relacionada a los conceptos de orden, seguridad, estabilidad,
etc. En la gobernabilidad por la comunidad, la
coordinación se logra por normas de compartidas
de comportamientos apropiados. Las normas, reglas y acciones constituyen
las identidades de los individuos, los grupos y de las comunidades que derivan
en conflictos de clases y que son el punto de partida para la interpretación
de la acción colectiva. La organización informal también
tiene una importancia en la formación de una comunidad mediante el
establecimiento de normas que son aceptadas y compartidas por todos sus miembros.
Las formas de gobernabilidad
y las funciones de liderazgo de la comunidad estratégica se muestran
a continuación:
Formas
de gobernabilidad
Funciones de liderazgo
|
Matriz gruesa |
Matriz delgada |
Comunidad estratégica |
|
Centro corporativo |
Diseño
y mandato estratégico |
Provee de dirección. |
Define la estrategia,
provee de apoyo y facilita la comunidad. |
|
Administrador
de unidades de negocios |
Asegura el cumplimiento
de los mandatos corporativos. |
Interpreta los
consejos corporativos y la toma de decisiones |
Comparte el
conocimiento entre las unidades de negocios y provee de realimentación
al centro corporativo |
Adaptado de Storck y Hill
(2000)
Así, la gobernabilidad
democrática de los gobiernos locales se fortalece con el ejercicio
autónomo de la autoridad para la formulación e implantación
de sus propias políticas públicas como respuesta a las demandas
de la ciudadanía. La gobernabilidad democrática en América
Latina requiere la construcción de una cultura cívica sobre
la base de un proyecto de ciudadanía participativa y de integración
de la comunidad nacional que promueva el desarrollo humano. La identificación
nacional es una forma legítima de entender a los seres humanos como
pertenecientes a una comunidad determinada. Si se elige la forma de gobernabilidad
de la comunidad se requieren de grandes esfuerzos para crear comunidades
donde nunca antes han existido.
Gestión
del desarrollo sustentable de la comunidad
La teoría del desarrollo
sugiere la necesidad de considerar el impacto sectorial de liberalización
para diferenciar las políticas que consideren las diferencias de los
sectores, a fin de asegurar los beneficios del cambio de la política
alcancen a las comunidades pobres y que los costos no descansen solamente
en quienes menos pueden aportar. Los beneficios directos de los estándares
transaccionales son diferentes de los beneficios indirectos a la comunidad.
La desigualdad social vulnera los procesos democráticos, crea dependencia
de los más ricos, quebranta los lazos de fraternidad comunitaria y
la desesperación de los que menos beneficios
y oportunidades tienen del sistema económico,
a pesar de que las distribuciones sociales y genéticas son un activo
común de la comunidad en la cual se ejercen y se reconocen.
Las decisiones en el ámbito
comunitario local involucran e incrementan el grado de compromiso de los
individuos en tareas colectivas, en el resguardo de recursos no renovables
que aseguran la sustentabilidad del medio ambiente mediante su uso más
racional, eficiente y estable, y en el cuidado de los bienes y servicios
públicos con una orientación de
beneficio social que respeta las diversidades biológicas, económicas
y culturales. Las comunidades de seres humanos no pueden ser normadas exclusivamente
con criterios de racionalidad económica. Los economistas usan el modelo
estándar de racionalidad para predecir la conducta bajo un nuevo régimen
de políticas para evaluar las políticas de acuerdo a su impacto
en el bienestar de las personas afectadas.
El presupuesto comunitario
es un instrumento innovador que permite espacios de participación
para que las personas decidan sobre lo que sus comunidades necesitan y definen
las prioridades, lográndose una mayor legitimidad y equidad en las
decisiones relativas a la distribución de los recursos. Las comunidades
que participan en la determinación, asignación y aplicación
de presupuestos para realizar obras, tienden a realizar aportaciones locales,
a vigilar la ejecución y en términos generales a reducir los
presupuestos gubernamentales.
En este sentido, comunidad
y gobierno local se encuentran en un espacio común y trabajan en un
campo compartido en el que a través de la concertación social
garantizan la sustentabilidad de los proyectos. La fortaleza de los actores
sociales que dirijan y propicien procesos de cambio, facilita el involucramiento
de las comunidades en el diseño e implantación de proyectos,
en el seguimiento y cumplimiento de resultados mediante acciones de accountability
La organización en
red resuelve en parte los problemas que plantea el aumento del conocimiento
acerca del desarrollo y crea poder en las comunidades locales mediante el
involucramiento de las personas y una mayor penetración geográfica
para resolver sus problemas de desarrollo sustentable. El conocimiento en
redes puede compartir soluciones para atacar problemas de desigualdad, degradación
del medio ambiente, injusticias, etc., con lo cual se lograría un
mejor desarrollo económico y humano.
Para Linklater (1998), en
las comunidades políticas surgen las luchas por la
transformación que dan lugar a la inclusión o a la exclusión,
debido a que los grupos dominantes privan a ciudadanos de sus derechos legales
y políticos, porque los grupos menos privilegiados lo son debido a
que sus derechos legales y políticos por sí mismos no mejoran
su situación si no se acompañan de una mejor distribución
de la riqueza y el poder y finalmente, y porque se preservan las diferencias
culturales entre los ciudadanos.
La administración
del desarrollo debe superar los viejos esquemas y moldes creados en torno
a la dicotomía entre un modelo de desarrollo centrado en una economía
planificada, propiedad del Estado y una economía centrada en el mercado
y en la privatización de los medios de producción. La capacidad
de una comunidad se refleja en su nivel de desarrollo endógeno. La
organización del esfuerzo y el conocimiento de la comunidad representan
un potencial significativo para la promoción de su propio desarrollo.
El desarrollo local debe pivotar sobre la base de interacciones comunitarias
solidariamente comprometidas, en forma activa y continuada, independientemente
de que existe contigüidad territorial y física.
En este punto, no hay que
desestimar las capacidades y potencialidades de
las comunidades en la promoción del desarrollo, así como la
posibilidad de que mediante programas de capacitación y desarrollo
comunitario, ejerciten un sistema democrático más participativo
y mejoren su desempeño. Es en las mismas comunidades donde se encuentran
grandes reservas de organización político social para la promoción
del desarrollo local. En el modelo de desarrollo comunitario, los promotores
tienen fines pragmáticos cuando buscan hacer algo por los miembros
de la comunidad y fines democráticos cuando mantienen la afirmación
comunitaria en sus decisiones.
Los derechos fundamentales
y políticamente relevantes para la gestión sustentable del
desarrollo local son el derecho a la identidad, al territorio, a la autonomía
y a su propia visión del desarrollo. La autonomía local
se asume cuando los ciudadanos están preparados para juzgar las acciones
de los gobiernos locales y para exigirles el cumplimiento de sus responsabilidades
en las decisiones de competencias ante la comunidad. Lo anterior
presupone una revalorización de lo local como ámbito que emerge
y que requiere de habilidades políticas para equilibrar la capacidad
de gestión estratégica para articular las potencialidades sociales
que determinen al “buen gobierno”. En la complejidad de las interacciones
entre el sistema político y la sociedad se delimita el “Buen Gobierno”.
El “Buen Gobierno” local
aprovecha y estimula la eficiencia adaptativa de su comunidad, enriquece
su capacidad a través de la incorporación de estilos de gestión
que privilegian la participación ciudadana. La participación
ciudadana mediante mecanismos de representación
democrática como un proceso político democrático y como
un método de gestión de lo público tiene diferentes
caracterizaciones y connotaciones que el involucramiento directo de los miembros
de una comunidad a través de una democracia participativa en el mismo
ámbito de lo público.
Por lo tanto, el gobierno
local desempeña la función catalítica
de las fuerzas sociales en una comunidad que le permitan la obtención
del consenso en las decisiones sobre políticas de desarrollo local.
Así el gobierno local debe definir líneas de acción
que funcionen como catalizador de los esfuerzos de la comunidad.
La crisis financiera por
la que atraviesan los gobiernos locales los ha impulsado a utilizar un nuevo
modelo de gestión social que articule y coordine los esfuerzos aislados
y fracturados de organizaciones y actores sociales para integrarlos en proyectos
participativos con estructuras de organización flexible pero en un
mismo espacio social de tal forma que integre a la sociedad.
Los gobiernos locales tienen
una importante función para alentar la participación de la
ciudadanía a través de la formación de comités
y otras actividades. Por lo tanto, el gobierno local desempeña la
función catalítica de las fuerzas
sociales en una comunidad que le permitan la obtención del consenso
en las decisiones sobre políticas de desarrollo local.
Faguet (1999) sugiere que
la descentralización es un nexo entre las decisiones de inversión
pública con las necesidades locales, de
tal forma que los procesos de descentralización fiscal se identifican
como procesos de descentralización administrativa que permite a los
gobiernos locales definir sus propias políticas de ingreso y gasto
mediante la innovación. Los procesos de democratización y privatización
de los servicios públicos constituyen el punto central de la descentralización
de funciones de los gobiernos locales, los cuales deben de convertirse en
los principales catalizadores de las fuerzas sociales de las comunidades,
involucradas en el logro de los objetivos a corto, mediano y largo plazo.
Las administraciones de los
gobiernos locales tienen varios retos importantes que se reflejan en dos
tendencias: el creciente énfasis en la participación de la
comunidad en la formulación de las políticas y en la solución
de los problemas, así como en la creciente necesidad de medir el desempeño
y demostrar los resultados.
El surgimiento de un modelo
de desarrollo híbrido debe administrar en todos los niveles de gobierno,
en forma flexible, la coordinación y armonización de los intereses
públicos con los privados y los de la comunidad. Son además
instrumentales en apoyos a las comunidades para
neutralizar y combatir políticas negativas a la promoción del
desarrollo social sustentable de los gobiernos, de grandes corporaciones
transnacionales y multinacionales y de los grandes capitales financieros.
La aceptación de la
pluralidad política y cultural en procesos de autogestión y
solidaridad facilita las bases morales, políticas y organizativas
del desarrollo de las comunidades.
Discusión
Se necesita de una revolución
cultural para no aceptar las formas de dominación, poder y alineación
del capitalismo globalizador y para reconstruir la identidad de las comunidades
mediante la acción individual y colectiva que afirme la autodeterminación,
independencia y autogestión. El posmodernismo representa la lógica
cultural del capitalismo tardío que privilegia el espacio como símbolo
y como realidad. Es en las comunidades donde los individuos que la forman
se expresan a través de una continua elaboración de la cultura
y una atribución del valor que llega a
ser esencial contra el imperialismo cultural de los centros económicos
y políticos.
La protesta en los tiempos
actuales se caracteriza por una madeja de organizaciones coordinadas en nuevas
formas de organización en red que enfatizan los códigos culturales
y los roles de identidad de las comunidades.
Los ideólogos defensores
de las ONG’s (Resumen Latinoamericano, 2001) contraponen el poder local al
poder estatal argumentando que éste se encuentra distante y con intereses
distintos al de sus ciudadanos. Es además autónomo, arbitrario
y ejercido por una clase dominante y explotadora.
El poder local, sostienen,
responde directamente a la ciudadanía porque está más
cerca. Los fenómenos de resistencia a los procesos de globalización
como expresiones de movilización política y organización
social se manifiestan en formas de identidad sociointercultural para la protección
y seguridad de las comunidades, mientras que las identidades centradas en
la geografía están siendo menos naturales debido a los procesos
de desterritorialización como efecto de los procesos de globalización.
Debido a que el Estado enfrenta
un proceso de desplazamiento de los gobiernos, se hace necesario repensar
la forma y las jerarquías de decisiones que afectan el desarrollo,
Dowbor (1994) propone que el Estado requiere
de organizaciones políticas de soporte de partidos políticos
y de organizaciones sindicales organizadas para la defensa de sus intereses
y comunidades organizadas para manejar nuestra vida diaria en un trípode
de apoyo para la administración de los intereses públicos bajo
una democracia participativa. Pero también las comunidades encierran
a los individuos dentro de sus límites y en sí mismas, como
una unidad se auto limitan dentro de las jerarquías del sistema formando
especies de apartheid.
Los procesos de globalización
han provocado la resistencia activa de muchas comunidades y grupos que anteriormente
eran pasivos quienes ven su propia sobre vivencia amenazada por los efectos
culturales y económicos asociados con la acelerada integración
de sus sociedades en la economía capitalista global. Cuando las comunidades
entran en contacto con instituciones económicas más desarrolladas,
la cooperación interna entre los miembros de la comunidad se deteriora,
de tal forma que de acuerdo al análisis de Spagnolo (1998), entre
más cerca estén las comunidades de los
mercados organizados más rápido es la erosión de los
recursos comunitarios. La sustitución de las relaciones recíprocas
que ligan a los miembros de las comunidades en los mercados anónimos
colapsa la cooperación.
A través de Latinoamérica
se pueden encontrar movimientos a ras de suelo que emergen de los grupos
étnicos, comunidades indígenas y los sectores más explotados
de la población como el caso de la rebelión indígena
de Chiapas y la conciencia étnica del movimiento de Afro-brasileños.
Por lo tanto, la globalización ha estimulado la movilización
política de los grupos y comunidades oprimidas que han estado previamente
subordinadas y marginalizadas.
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Les spreads sur Forex forex recherches sont necessaires avant l'ouverture d'un compte de trading et de depot large eventail de plates-formes de negociation