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MARÍA JESÚS ABAD TEJERINA
II CONGRESO DE ARTE INFANTIL
EDUCACIÓN ARTÍSTICA EN EL AMBITO DE LA EDUCACIÓN NO FORMAL
El contenido de esta experiencia didáctica recoge un método didáctico en el contexto de la Educación Artística aplicada al dibujo, fotografía, pintura, procedimientos pictóricos, instalaciones y teoría del arte, en el ámbito de la educación no formal. Esta investigación aborda la integración de una niña y una adolescente en un grupo de adultos, poniendo de manifiesto lo que de positivo y negativo tuvo para ellas este hecho.
Se ha llevado a cabo en una zona rural cercana a Madrid (Nuevo Baztán). Los/as nuevos/as residentes de este pequeño municipio proceden, en su mayoría, de grandes ciudades y están acostumbrados/as a disponer de más actividades cualitativa y cuantitativamente de las que en la práctica se pueden ofrecer en este tipo de sociedades, por lo que estos cursos se ofrecieron en un momento oportuno.
La programación de cursos específicos para la Educación no formal está justificado por la cada vez mayor demanda social, es necesario formular programas que den una respuesta satisfactoria para mejorar la calidad de estas enseñanzas, no se descubre nada nuevo al decir que estas enseñanzas están frecuentemente impartidas por aficionados/as con conocimientos superficiales sobre los cursos que dirigen, especialmente si se refieren a la enseñanza del arte, donde se valora positivamente la figura del/a autodidacta que con demasiada frecuencia esconde personajes de dudosa formación, estos casos no se producen en otras áreas de conocimiento donde el intrusismo es condenado con severidad. Es necesario encauzar las acciones, proponer estrategias, para un futuro mejor. Es hora de transformaciones y un momento adecuado para validar conocimientos, de asumir cada cual su papel.
Los cursos de educación artística tuvieron lugar en Nuevo Baztán, en locales cedidos por el Ayuntamiento, durante los cursos 98/99 y 99/00, se impartió docencia dos días a la semana, tres horas cada día y asistieron un total de 24 personas, en grupos de 10 personas como máximo, la mayoría mujeres de entre 20 y 55 años de nivel socio-cultural medio alto. A este grupo se sumaron una adolescente, Emma de 16 años y una niña, Rosana de 11.
En estos cursos se utilizó la Educación Artística como estímulo intelectual y recurso socializador, estas actividades, enmarcadas dentro de la llamada cultura del ocio, donde lo entretenido tiene al menos tanto valor como lo útil, se pretende elevar el nivel de vida y contribuir al desarrollo de la personalidad.
Una de las ambiciones, al iniciar los cursos, fue contribuir desde el terreno de las artes visuales a la formación integral de las personas, por lo que los objetivos abarcaron en ocasiones cuestiones que no son específicas de la materia, en los intentos de renovación de las enseñanzas artísticas, se insiste en que los/as alumnos/as sean capaces de entender las propuestas artísticas como una manifestación del intelecto y no sólo como una habilidad, hasta hace relativamente poco tiempo las enseñanzas artísticas se habían mantenido al margen de todo lo que no fuera procedimental, el arte conceptual obliga a dar una vuelta de tuerca, haciendo que se replanteen los principios metodológicos en la educación y aborda la necesidad de preparar en esta disciplina a personas formadas intelectualmente.
Generalmente el trabajo intelectual, en grupos de diferentes edades, no se propone como un objetivo terminal en la enseñanza del arte, sino como un método de adquisición de conocimientos, es decir, como una estrategia didáctica. El hecho de estar dirigido a un grupo heterogéneo, presenta algunas características a tener en cuenta por el docente, muy semejantes a las que se producen en el círculo familiar, donde los/as niños/as comprenden algunos temas tratados años después de haberlos oído, por lo que conviene evaluar lo aprendido por los/as más pequeños para asegurarse que han adquirido los conocimientos que se pretenden inculcar. Por otro lado, con el pretexto de dirigirse a los/as pequeños/as se pueden aclarar y abordar cuestiones que de no ser por su presencia podrían resultar embarazosas y que sin embargo resultan adecuadas para asentar bases firmes sobre las que se asienta la enseñanza.
Todo esto implica una puesta en marcha, en la que se tengan en cuenta las particularidades de estos grupos, contar con apoyo y orientación para enfrentarse a problemas sociales e individuales, informarse sobre las circunstancias y las dificultades que se puedan presentar al acometer la misión, prepararse convenientemente, para enfrentarse con seguridad y confianza.
Hay asentada en la enseñanza, al menos en nuestro país, la costumbre de reunir grupos de personas de la misma edad. Esta práctica se produce incluso en circunstancias en las que no tiene fundamento, esta investigación pretende animar a los/as docentes a diseñar cursos en los que puedan tener cabida todas aquellas personas interesadas en realizarlos, sin que la edad cronológica sea un inconveniente para ello. La experiencia realizada demuestra que tanto para las niñas, como para los/as adultos/as del grupo ha resultado más enriquecedor que si hubieran sido todos/as de la misma edad.
Durante los cursos se pretendió articular un curriculum que permitiese a los/as alumnos/as:
Los cursos se plantearon metodológicamente como una extrapolación de los conocimientos que se adquieren en el ámbito universitario, en las Facultades de Bellas Artes.
Las actividades se inscriben dentro de la llamada metodología de proyecto, que proponen la simulación más fidedigna de un caso real. Se trató de ajustar los contenidos a las enseñanzas artísticas superiores oficiales aunque con varias diferencias fundamentales:
Así, además de formar grupos de diferentes edades, el principal rasgo innovador de la actividad propuesta, reside en trasladar la metodología aplicada a la enseñanza superior, aunque simplificada al seno de la educación no formal, en una inmersión gradual de los/as alumnos/as en los lenguajes y técnicas artísticas que dan lugar al aprendizaje activo.
Se puede considerar que una de las principales debilidades de la llamada educación no formal radica en los problemas que se derivan de la falta de evaluación final que en estos cursos se sustituyó por una exposición a final de curso, aunque se aplicó el sistema de evaluación continua personalizada en las horas de docencia.
Por otra parte, una de las mayores dificultades que se encuentra el/a docente cuando trata de iniciar a los alumnos/as en la formación de las artes visuales, es la deficiente cultura artística que se posee en nuestro país, es tarea ardua mover los esquemas fijados en el pensamiento colectivo.
A los/as alumnos/as en fase de iniciación a este método, se les ha presentado un problema: la falta de reconocimiento a su trabajo en el seno familiar, donde normalmente se entiende por enseñanza de arte copiar cuadros con figuras reconocibles, preferentemente paisajes o flores al óleo. Aplicando este método se insiste, sobre todo al principio, en la importancia que tiene comprender teóricamente algunos aspectos y técnicas para después aplicarlos de forma experimental y creativa sin la menor pretensión de realizar obras acabadas con cada técnica, no se trata de conseguir una respuesta, sino de usar datos para desarrollar o revisar lo que van aprendiendo.
El problema que mencionamos aparece cuando aún no están suficientemente preparados/as para defender con coherencia lo que están haciendo, en esta fase se han perdido varios/as alumnos/as que podrían haber alcanzado buenos resultados.
Hay que señalar el gran potencial motivador que resulta de hacer converger en esta actividad el aprendizaje activo, debido a la existencia de un proyecto, con el aprendizaje lúdico, que se deriva tanto del tema elegido para la exposición, como del carácter general de las clases, aunque ese potencial motivador, va más allá del simple divertimento y se rentabiliza pedagógicamente en la dirección de unos objetivos preestablecidos. No es exagerado afirmar que la propuesta ha dado unos resultados excelentes.
En la planificación del proyecto se integraron de manera implícita criterios de transversalidad que mejoraron los resultados del programa, se abordaron cuestiones de índole social, medioambiental de consumo de educación para la igualdad etc. Utilizando las artes visuales y la comunicación a través de las mismas como vehículo de conocimiento.
Para evaluar los resultados se realizó un test entre los/as alumnos/as. Con los resultados obtenidos se considera de manera general que:
- La experiencia ha contribuido a la formación integral de las personas que han participado.
- Que estas personas han enriquecido su vida intelectual.
- Pueden comprender y realizar trabajos artísticos.
- Saben elegir materiales adecuados para plasmar sus ideas.
- Han podido relacionarse con personas muy diferentes y un 75% mantiene el contacto con otros/as integrantes del grupo fuera de las horas lectivas.
- Conocen mejor el entorno que habitan.
- Han desarrollado considerablemente su sentido crítico.
- Comprenden y disfrutan de manifestaciones artísticas que antes consideraban absurdas.
Se evaluaron los resultados de la niña y la adolescente con diferentes métodos, para que cada lector/a elabore sus propias conclusiones sobre la conveniencia de incluir personas de diferentes edades en el mismo grupo, se transcriben las respuestas que dieron al cuestionario propuesto.
Emma, 17 años, estudiante de E.S.O.:
-¿Crees que el grupo funcionaría mejor si fuesen todos de la misma edad?
Me gusta el grupo, pero si fuésemos de la misma edad estaríamos mejor, a veces siento que no entiendo de lo que hablan.
-¿Si formásemos un grupo de gente de tu edad, te cambiarías?
No, no me gusta este grupo, las conozco y lo paso muy bien, me divierto. Además siempre he estado con ellos y no se como sería con gente de mi edad.
-¿Qué destacarías como lo más positivo en este curso?
La variedad de estilos, ver cosas tan distintas me enriquece.
-¿Crees que la edad cronológica influye en el aprendizaje del arte?
Creo que ponerse joven mejora los resultados, pero el que vale, vale a cualquier edad.
-¿Qué ha sido lo peor del grupo?.
Después de la enfermedad que pasé se comportaron demasiado "madres" y me sentí fatal.
Rosana 11 años, estudiante de 6º de primaria:
-¿Crees que el grupo funcionaría mejor si fuesen todos de la misma edad?
No, me gusta estar con gente que no es de mi edad y eso es bueno para pasarlo mejor, son mejores que las pequeñas.
-¿Qué destacarías como lo más positivo en este curso?
Que la gente es muy divertida y se aprende mucho, con gente de mi edad no habría aprendido tanto.
-¿Crees que la edad cronológica influye en el aprendizaje del arte?
No, pero yo quiero saber si valgo para esto porque me gustaría hacer Bellas Artes y así me preparo con tiempo y sé si valgo o no.
-¿Qué ha sido lo peor del grupo?.
Hay conversaciones que no puedo entender.
Por último, resaltar que el programa se ha mostrado eficaz, las clases no tiene por que ser extraordinarias sino adaptarse a las características de los/as alumnos/as, conseguir una buena dinámica de grupo, dignificar y defender lo que se hace, tanto por parte del alumnado como del/a docente, mostrar el arte como un abanico de posibilidades donde cada uno/a puede encontrar lo que busca para su desarrollo intelectual y social