1.
Orígenes del documento.
El
origen del documento lo podemos situar en la aparición del
hombre sobre la Tierra. Por tanto, la historia de la documentación
es paralela a la historia de la Humanidad.
Antes
de la documentación, otras ciencias como la biblioteconomía,
la bibliografía, la archivística o la museología han ido
aportando las ideas necesarias para que la documentación
se convierta en una ciencia mayor.
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Evolución
histórica
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| Sumerios |
bibliotecas |
| Edad
Media |
Archivos |
| Edad
Moderna |
Archivos |
| Edad
contemporánea |
Centro
de Documentación
Bases de datos
Sistemas en línea |
1.1
Primera etapa: (Antecedentes).
El
libro, como documento más importante de la actual civilización,
tuvo su primera manifestación en tiempos de los sumerios,
pueblo establecido en Mesopotamia en el IV milenio a.C.
Este pueblo utilizó tablillas de arcilla como soporte de
la escritura cuneiforme. Acadios, babilonios y asirios dispusieron
de importantes imperios que defendieron la cultura del libro.
Precisamente, fue un monarca asirio, Asurbanipal, aficionado
a las letras y a los libros quien creó y reunió una importante
colección de libros en su corte de Nínive.
Excavaciones
de EBLA: descubiertas por
Giovanni Pettinato en Tell Mardikh-Ebla, especialmente el
Palacio Real que data de la segunda mitad del tercer milenio
a.C. y su Archivo Real. Se encontraron unos 2.000 documentos
íntegros y más de 6.000 fragmentos textuales casi completos.
Las excavaciones comenzaron en 1964 por una Misión Arqueológica
de la Universidad de Roma, dirigida por el profesor Paolo
Matthiae. La Biblioteca disponía de una clasificación perfecta
de los documentos según su información: Textos diplomáticos,
jurídicos, comerciales y administrativos, manuales de bibliotecas,
etc.
Egipto:
Las tablillas de arcilla dejaron paso a los papiros. El
papiro, fabricado con la médula del tallo de la planta acuática
del mismo nombre que se cultiva en el Delta del Nilo, se
convirtió en el soporte por excelencia para albergar la
escritura. De esta forma, el libro egipcio tenía siempre
forma de rollo, se escribía por una sola cara y se empleaban
las columnas formando un rollo que se desenvolvía al leerlo.
El título se solía poner al final del texto. Para escribir
se empleaba el cálamo, una especie de caña afilada. La tinta
se fabricaba de carbón vegetal, agua y goma. Era de gran
calidad. El libro egipcio está considerado el primer libro
ilustrado.
En
Grecia: la materia prima para los libros fueron las
pieles curtidas de ovejas y vacas, que resultaban más fáciles
de obtener que el papiro, pues éste había que importarlo.
Otro soporte que emplearon los griegos fue la óstraca. Se
trata de pequeños pedazos de cerámica que se utilizaron
en textos cortos. En tiempos del dominio griego la biblioteca
más importante fue la de ALEJANDRIA que llegó a tener cerca
de 100.000 fondos. Esta biblioteca se incendió cuando Julio
César en el siglo I a.C. conquistó la ciudad. Entonces,
Marco Antonio regaló a Cleopatra los fondos de la biblioteca
de Pérgamo, que entonces era rival de la de Alejandría.
Por su parte, Pérgamo fue una ciudad que cultivó y trató
las pieles de animales dedicadas a la escritura, de ahí
el nombre de pergamino o vitela, cuando la calidad de la
piel es de un animal más joven. El pergamino se podía borrar,
raspar y modificar para luego volver a escribir, tal y como
sucedió en la edad media con los llamados palimpsestos.
El pergamino se utilizó como rollo, pero su flexibilidad
era menor que la del papiro y fue sustituido por el códex,
empleados en los dípticos consulares del Imperio Romano.
En
Roma, Julio César que conocía el amor por los libros
de los egipcios, fue el primero en pensar en una bilbioteca.
Fue, sin embargo, Asinio Polión quien hizo la primera biblioteca
en el templo de la Libertad, en el año 39 a.C. Gobernando
Augusto se abrieron dos bibliotecas más: Octaviana y Palatina,
destruidas luego por el fuego.
En
Asia, frente a la cultural occidental, China había
avanzado considerablemente. El papel es un invento de los
chinos y se atribuye su invención a T´sai Lung, quien lo
fabricó con cortezas vegetales y restos de tejidos de algodón.
Fueron los árabes quienes introdujeron en Europa el papel,
después de casi siete siglos de uso por parte de los chinos.
En
la Edad Media, la Iglesia es quien tiene el acceso
y el control de la cultura. Por este motivo, el saber de
la antigüedad clásica se ha conservado. Se considera un
impulsor a Casiodoro, quien fundó en el siglo VI el Monasterio
de Vivarium. En este monasterio, leer y copiar textos era
una manera de servir a Dios. También la orden benedictina
contaba en sus monasterios con un scriptorium donde se copiaban
e iluminaban los manuscritos. Había un monje encargado de
la biblioteca y del trabajo que en ella se llevaba a cabo.
Un
paso importante fueron las escrituras nacionales -visigoda,
merovingia, italiana, beneventiana...- que permitió generalizar
el uso de otras lenguas frente al latín. El siglo XIII introdujo
las UNIVERSIDADES, que se convierten en centro de poder
frente al monasterio. La demanda de libros para los estudiantes
obliga a crear estacionarios o libreros que se encargan
de depositar los libros que se estudian en la Universidad
y copian los cuadernillos o pecias.
La
Edad Media da paso al Humanismo en el que se retoma
la búsqueda de las grandes obras clásicas de la antigüedad.
Gracias a la imprenta, atribuida a Johann Gensfleisch -Gutenberg-
la civilización avanza de forma considerable, a pesar de
que los índices de lectura eran casi inexistentes. Su obra
más importante la "Biblia de las 42 líneas", de
1462, está considerada hoy en día una de las grandes joyas
bibliográficas.
Los
siglos XVI y XVII aportan importantes impresores
como Manucio, Estienne o Cristóbal Plantino, pues hicieron
de la composición del libro un arte. También se incluyen
mejoras en el papel y en las tintas. El siglo XVIII ofrece
la creación de las Bibliotecas Nacionales como centros de
saber, si bien tienen su origen en Bibliotecas Reales que
ya disponían de importantes fondos. Aparece también el papel
continuo en el siglo XIX y una serie de inventos en el siglo
XX como la linotipia o el fotograbado.
A
finales del siglo XIX, la Bibliografía había logrado
ya la madurez conceptual. En este sentido, Otlet considera
que aporta los siguientes aspectos:
1.- Permite el registro de la producción intelectual de
la ciencia con el fin de establecer un inventario.
2.- Aporta un sistema de indización para recuperar la producción
mundial.
3.- Logra el conocimiento rápido de los avances científicos
para evitar que se dupliquen las investigaciones. Así, se
consiguen avances importantes porque los científicos trabajan
sobre ideas ya conocidas.
4.- Avisa a los interesados a cerca de la aparición de obras
de su interés.
5.- Revaloriza las colecciones actuales de libros y publicaciones
periódicas.
1.1.1
Los trabajos de Otlet y La Fontaine.
El
concepto de documentación tal y como lo conocemos actualmente
parte de los trabajos de Paul Otlet y Henry La Fontaine.
Muchos de estos trabajos se llevaron a cabo en la Societé
des Etudes Sociales et Politiques. Otlet identifica
la bibliología con la documentología que sería: "ciencia
general que recoge y clasifica sistemáticamente, el conjunto
de los datos referidos a la producción, la conservación
y la utilización de los escritos y de los documentos de
toda especie".
En
1895 crean el Instituto Internacional de Bibliografía (IIB)
y comienzan a estudiar la Clasificación Decimal de Dewey,
con el fin de aplicarla a la realidad europea. El IIB quiere
llevar a cabo el Repertorio Bibliográfico Universal,
es decir, una bibliografía de todo el mundo para que los
científicos puedan consultarla en cualquier país. Se pretendía
crear una Unión Bibliográfica Universal y consolidar el
Depósito Legal. El Repertorio no se llegó a terminar por
la escasez de medios técnicos y humanos, pero los
trabajos fueron el origen de los sistemas clasificatorios
y de normalización, además de la elaboración de bibliografías
actuales y retrospectivas.
En
1934, Otlet publica "Tratado de documentación",
que se puede considerar como el primer libro en el que se
proclaman los principios de la documentación moderna, desde
un punto de vista universal.
Así
pues, Documentación, Documentología y Bibliología son tres
formas de llamar a un nuevo concepto que engloba a las tres
y que termina por denominarse: Ciencia de la Documentación.
El
profesor López Yepes, uno de los que más han estudiado la
figura de Otlet, considera que la documentación trabaja
en el análisis y elaboración de la información científico-técnica
con el fin de permitir:
1.- El registro del pensamiento humano y la realidad
en los documentos.
2.- La conservación, circulación, uso, descripción
y análisis de esos documentos.
3.- La elaboración de nuevos documentos a partir de
los anteriores.
4.- El perfeccionamiento de los medios de registro, haciéndolos
más rápidos, directos, exactos, analíticos-sintéticos, dentro
de un plan universal, enciclopédico y mundial.
En
definitiva: el documentalista
trabaja desde una doble perspectiva:
1.- Como experto en el contenido de las materias sobre las
que informa y
2.- Como puente de enlace entre el producto de la información
y el usuario.
1.2
Segunda etapa: (Situación actual).
Desde
finales del siglo XIX y a lo largo del siglo XX, el concepto
de documento ha trabajado en tres corrientes fundamentales:
1.
Etapa etimológica: aquella que nos recuerda que documento
proviene del latín (documentatum o del verbo docere- enseñar,
mostrar).
2. Corriente antropológica: considera al documento como
un soporte físico más un contenido.
3. Etapa actual: es igual a la anterior, pero hay que
añadir el análisis y valoración de cada uno de los documentos.
El
profesor J. A. Moreiro González parte de una etapa predocumental,
que va desde los orígenes hasta el siglo XX y una etapa
documental, centrada en tres fechas importantes en el siglo
XX:
1.
Etapa de consolidación: que abarcaría desde algunos
trabajos de Otlet hasta la II Guerra Mundial. Durante
estos años se consiguen los siguientes objetivos:
A) Aceptación internacional de sistemas normalizados,
como la CDU.
B) Aparición de los organismos internacionales en el campo
de la documentación, como FID, IFLA o ISO.
2. Etapa de evolución: desde la II G.M. hasta los
años sesenta:
A) Los años 50 ofrecen los primeros estudios de lingüística
documental, la indización coordinada y unitérminos.
B) Uso de tarjetas perforadas y primeros sistemas de recuperación
documental encaminados a la automatización.
3. Etapa de la revolución del "Information Sciences:"
en la que el concepto de documentación deja de tener fuerza
en algunas partes del mundo para convertirse en uno más
global, como es el de Ciencias de la Información o Ciencias
de la Comunicación. Los principales objetivos serían:
A) Se aplican otras ciencias en beneficio de la documentación,
a las que también sirve, como son las ciencias del comportamiento.
B) El concepto de información adquiere cada vez más importancia
frente al de documentación.
C) Aparecen estudios científicos de la información, sobre
todo la bibliometría.
D) El uso de los ordenadores como elemento reproductor
de información.
A
lo largo de esta tercera etapa van apareciendo una serie
de escuelas que trabajan dentro de la documentación. En
realidad, estas escuelas están agrupadas en torno a trabajos
que se publicaron en estos años y que presentaban una serie
de ideas comunes entre autores influenciados por las mismas
bibliografías.
El
profesor José López Yepes fue el introductor en España de
estas corrientes. Parte de sus trabajos están basados en
los que llevó a cabo Loosjes, quien agrupó las definiciones
de documentación basadas en la superposición, yuxtaposición
o subordinación de la biblioteconomía con la documentación.
López Yepes parte de: A) Perspectiva biblioteconómica y
B) Perspectiva Documental.
En
la Perspectiva Biblioteconómica habría que incluir
a:
*Bradford: considera que "la documentación no es otra
cosa que un aspecto de ese arte mayor que es la biblioteconomía
y su tarea consiste en hacer disponible la información original
registrada en libros, revistas..."
*Shera cree que, hasta finales del siglo XIX, Biblioteconomía
Documentación son la misma cosa, pero con posterioridad
los documentalistas perfeccionan y amplían sus funciones.
*Mohrhardt fue partidario de una postura de equilibrio entre
la biblioteconomía y la documentación.
*Liebaers, un bibliotecario belga, creía que no había diferencia
entre ambas. Para él, el bibliotecario se preocupa más de
la ficha bibliográfica, mientras que el documentalista se
preocupa de encontrar la mejor información.
En
la Perspectiva Documental se incluirían:
*Ditmas: señala que le campo de la documentación es más
amplio que el de la biblioteconomía.
*Coblans: afirma que Biblioteconomía y Documentación tienen
el mismo objeto pero llegan a él por caminos separados.
"La biblioteconomía es el factor estático y la documentación
el dinámico porque extrae el contenido intelectual para
la elaboración de otros documentos".
*Pietsch piensa en la documentación como el acto de "reunir,
abrir y hacer útiles los documentos sistemáticamente".
En
definitiva: La actuación
del documentalista es integradora, pues es archivero, bibliotecario,
conservador de la colección y documentalista. Todo al mismo
tiempo.
Tres
son las Escuelas que más han aportado a la documentación
moderna: Information Science, Informations und Dokumentationswissenschaft
e Informatika.
Information Science: Tiene su origen en el Georgia
Institute of Technology en los años 60. Trabaja con
la Teoría de la Información formulada por Shanon y Weaver
y emplea otras ciencias como las matemáticas, lingüística,
psicología, biblioteconomía... Según esta escuela los "procesos
-documentales- comprenden la elaboración, diseminación,
recopilación, organización, almacenaje, recuperación interpretación
y uso de la información".. Taylor y Borko fueron los
pioneros en trabajar para esta escuela, que cuenta con otros
autores como Hayes y Debons.
Informations und Dokumentationswissenchaft: recoge
los trabajos y publicaciones de Alwin Diemer y Wersig. Este
último sitúa la base de la teoría de la información dentro
de la comunidad científica y parte de teorías que ya se
han contrastado en la práctica. Otro autor significativo
es Koblitz quien defiende el concepto de Ciencia de la Información
y de la Documentación como una forma de dar importancia
a la actividad informativa.
Informatika surge en 1966 gracias a los trabajos
de Mijailov, Cherney y Guiliaresky que se basan en las leyes
internas del desarrollo de la propia ciencia y en las necesiades
de la actividad social, todo ello desde el punto de vista
científico informativo.
Se
puede hablar de otras escuelas dentro del área francófona,
belga y francesa, pero también de trabajos llevados a cabo
en España.
En
este sentido, el "padre" de la documentación española
es Javier Lasso de la Vega, pues aportó algunas ideas prácticas
a muchas de las corrientes que esas otras escuelas estaban
debatiendo, además de realizar una actividad bibliotecaria
y documental de muy alto nivel. Además de Lasso de la Vega
hay que citar los trabajos de Simón Díaz, García Ejarque
y García Morales. También habría que incluir los de Sagredo
Fernández, García Gutiérrez, Mercedes Caridad, José Antonio
Moreiro, Alfonso López Yepes, Félix del Valle y José López
Yepes. Este último publicó en 1978 "Teoría de la Documentación"
que es el libro que ha servido como guía de muchas generaciones
de documentalistas. Otros autores destacados serían Mari
Luz Terrada, Coll Vinent, Bernal Cruz, María Eulalia Fuentes
y Pujol, Nuria Amat, Emilia Currás...
2.
Concepto de Documento.
Un
documento es un soporte material que contiene información
(prácticamente sería todo).
Lo que interesa es la función del documento: comportarse
como un elemento de observación y transmisión de la información.
Un
documento es una herramienta indispensable que tiene como
fin transmitir conocimientos, ideas y dar testimonio de
los hechos. Permite, además, la comunicación humana y es
un importante medio de formación y docencia. También puede
materializar todos los conocimientos humanos, constituyendo
así una memoria colectiva.
3.
Tipos de documentos: características.
Todas
las clasificaciones son abiertas:
1.
Según la naturaleza de la información pueden ser:
•
documentos numéricos
• sonoros
• textuales
• icónicos
• gráficos
• audiovisuales
• multimedia
• braille
• perfume
• mímica...
2.
Según la naturaleza del soporte:
Consideremos
antes que hay soportes que terminan por desaparecer, porque
ya no existen reproductores.
•
documentos en papel impreso.
• documentos fotográficos.
• documentos plásticos.
• documentos magnéticos: destacamos los sonoros (casetes,
discos...), de vídeo, digitales...
3.
Según el modo de difusión:
•
documentos inéditos (no
se han publicado).
• documentos publicados.
• documentos reservados (aunque se dieran a conocer
no tienen una gran trascendencia o repercusión).
• documentos restringidos: estos sí que suponen
un cambio político, económico, etc, importante.
• literatura gris (working papers): aquellos documentos
que no siguen los circuitos normales de edición y distribución.
Tienen valor porque si necesitamos saber algo diferente
hay que acudir a estos documentos. Presentan un carácter
monográfico y la mayoría una periodicidad irregular. Recogen
información especializada, puntual y actual sobre las
distintas líneas de investigación, estando elaborados
por profesionales, investigadores y profesores universitarios.
Curiosamente su accesibilidad (a texto completo electrónico)
se ha visto favorecida gracias a INTERNET.
• folletos comerciales (el problema es de espacio.
Solo los centros de documentación especializados y las
empresas son responsables del contenido. Ambos son quienes
tiene que guardarlos).
• documentos instantáneos: se publican en Internet
o cualquier otro sistema en línea y posibilitan recibir
la información al mismo tiempo que se están elaborando,
o escasos segundos después de haber sido introducidos.
4.
Documentos según su nivel informativo o de contenido:
•
documentos iniciales: primeras
manifestaciones del hombre para fijar el conocimiento,
el saber, etc. Sirven como punto de partida para cualquier
investigación.
• documentos primarios u originales: suministran
información directa sobre un hecho, es decir, aquellos
que contienen nuevas informaciones científicas o también
nuevas interpretaciones de hechos ya conocidos. El documento
científico primario es una información que se genera tras
una investigación original fijada en un soporte que se
puede trasmitir a numerosos usuarios.
• documentos secundarios o referenciales: aquellos
que contienen datos e información referente a documentos
primarios. Los documentos científicos secundarios son
elaboraciones técnicas de documentos con el fin de hacerlos
más identificables y accesibles. En estos documentos no
hay creación ni investigación original porque estamos
hablando de documentos ya resumidos.
• documentos terciarios: son el resultado del cambio
efectuado a la información primaria y secundaria. Se trata
de un resumen de contenido y análisis descriptivo. Ejemplo:
Libro (doc. primario), ficha bibliográfica (doc. secundario),
listas de referencias bibliográficas (doc.terciario).
Características
del documento:
1.
En primer lugar un documento tiene que ser original, es
decir, aportar algo novedoso, ser fruto de una investigación
previa o nuevas interpretaciones de enfoques que ya han
sido contrastados.
2. Debe ser fiable, suministrar datos comprobados y comprobables.
Los autores deben ser fácilmente identificables así como
sus referencias. Siempre hay que contrastar la fiabilidad
de una fuente y de sus referencias.
3. Tiene que ser accesible en el sentido de difundirlo
y utilizarlo por una gran mayoría de usuarios.
4. El documento ha de ser rápido en su entrega, ofreciéndoselo
al usuario en el menor tiempo y espacio posible.
5. Económico, procurando que el exceso de información
que el usuario recibe sea la más económica posible.
6. Otras...
4. Seguridad y
protección de los documentos.
Se le está prestando cada
vez más atención a la protección de las propiedades físicas
y la integridad del contenido de los documentos. Guardar
es importante, pero preservar lo es mucho más. Por ejemplo:
¿Qué pasaría si se incendiara o se inundara el centro de
documentación de un periódico?
¿Cómo trabajarían?
¿Dónde acudirían a recabar datos sobre el personaje
que quieren entrevistar?
Lo mismo se puede aplicar a cualquier otro centro
de información: ¿Qué sucedería si una empresa pierde su
listado de clientes?
Para evitar estas situaciones
hay tener copia o proteger de forma notoria los principales
documentos.
Es difícil imaginar que los
documentos tienen un valor monetario, pues únicamente
han tenido esta concepción algunos guardados en archivos,
pero más que por el valor informativo por la antigüedad
del mismo. Sin embargo, es difícil imaginar que un negocio,
por ejemplo un periódico, pueda continuar operando en las
mismas condiciones que antes. El periódico podrá seguir
saliendo, pero los lectores se darán cuenta de que la calidad
informativa ha bajado. De ahí, que el valor de la información
que contiene un documento es incalculable.
4.1 Programa de
seguridad para los documentos.
Lo primero que debe hacerse
es un estudio minucioso de los documentos, antes de establecer
un programa amplio de seguridad. Este estudio incluye determinar
la clasificación de los documentos, su volumen físico por
clase, el espacio necesario para guardar los documentos
registrados, coste para la organización por la pérdida de
cada clase de documentos, procedimientos necesarios para
el manejo de documentos y la necesidad de un programa educativo
sobre seguridad.
4.1.1
Clasificación de documentos en función de su seguridad.
• Vital: son aquellos
documentos esenciales para la existencia del negocio.
Son insustituibles porque ofrecen evidencia del status
legal, propiedad y fondos documentales.
Se guardan generalmente en archivos de documentos activos,
es decir, lugares a prueba de fuego, bóvedas resistentes
al fuego y colocación de documentos en lugares diferentes.
• Importante: son
aquellos documentos necesarios para la existencia continua
del centro de documentación.
Pueden ser sustituidos o reproducidos, pero se puede hacer
solamente con un coste considerable de tiempo y dinero.
Pueden guardarse en archivos activos o inactivos y en
cajas de seguridad o bóvedas.
• Útiles: son sustituibles,
a pesar de que su pérdida ocasiona incomodidad temporal.
Se guardan en gabinetes de archivos.
• No esenciales:
aquellos documentos que no tienen valor presente y pueden
destruirse.
Se guardan en cualquier parte.
4.1.2 Volumen
físico de los documentos por clase.
Hay que saber de antemano
cuanto espacio va a ocupar cada documento, valorando que
los vitales han de salvarse por encima de todo y pensando
en que los no esenciales pueden ser destruidos.
4.1.3 Medidas de
protección necesarias.
Cualquier colección grande
de documentos que no se encuentre en bóvedas, cajas de seguridad
o gabinetes con aisladores está expuesta a un peligro de
fuego, independientemente del método de almacenamiento,
de la localización del almacenamiento o del medio en que
esté el documento.
La tendencia de utilizar al máximo el espacio disponible
con gabinetes abiertos presenta un peligro potencial de
fuego. La proximidad de los lados opuestos de las filas
podrían expandir rápidamente el fuego y aumentar el calor.
La altura de las pilas y la estrechez de las filas, hacen
más severo y rápido el desarrollo del fuego.
Los medios magnéticos y audiovisuales
y sus envases presentan un problema mayor que el del papel,
ya que la cajas y carretes de polyester son un severo peligro
de fuego, debido a que contienen sustancias químicas que
se inflaman y se extienden rápidamente, de ahí que estos
documentos han de tener sistemas de almacenamiento especiales.
Bajo ninguna circunstancia
deben dejarse los documentos fuera de su lugar durante la
noche.
Menos problemas tendrá el centro si además los empleados
no dejan los documentos importantes en su escritorio durante
muchos días.
Han de devolverse cuanto antes.
En todo caso hay que establecer
un programa educativo de seguridad con los documentalistas,
a pesar de que algunos piensen que eso no sucederá nunca.
Los desastres son imprevisibles.
Los documentalistas deben estar preparados para manejar
las emergencias de una manera planificada y cuidadosa. Deben
saber dónde se encuentran los extintores de incendios, dónde
están las alarmas y cómo utilizarlas y cómo enfrentarse
a una situación de pánico general.
4.1.4 Peligros
en cuanto a la seguridad física.
La seguridad física de un
documento puede ponerse en peligro por riesgos naturales
o por los ocasionados por el hombre, es decir, el fuego,
el agua, los temblores, vientos, insectos, roedores, robo,
etc.
1. Fuego:
Es uno de los peligros más grande, a pesar de que cada
vez que se crea un centro de documentación, el departamento
de bomberos inspecciona y aprueba el lugar donde se va
a instalar.
La resistencia al fuego
de los equipos utilizados para guardar documentos varía
considerablemente desde 5 minutos para archivos o gabinetes
de acero sin aisladores, hasta 6 horas para bóvedas de
puertas con aisladores.
Algunos documentos dañados
por el fuego pueden reconstruirse.
Después de poner juntos todos los papeles que son legibles,
los documentos de papel pueden laminarse o fotocopiarse
e incluso microfilmarse.
El gas halón es particularmente
efectivo y seguro cuando se usa en ambientes donde hay
documentos. Los extintores de fuego presentan problemas
especiales a los ordenadores.
2. Agua:
Puede ser tan devastadora para los documentos como el
fuego, por tanto deben plantearse medidas de precaución.
El papel mojado es muy frágil y debe manejarse lo menos
posible.
No debe intentarse separar páginas o quitar grapas. Debe
hacerse un inventario cuidadoso cuando se transfieran
los documentos. Esto ayudará a volver a colocarlos una
vez que estén secos.
Lo ideal es que los documentos
se restauren secándolos por medio de congelación, es decir,
por evaporación de la humedad antes de que se convierta
en estado líquido. Ya hay varias empresas que se dedican
a restaurar este tipo de desastres en los documentos.
Esta técnica se denomina liofilización.
El microfilm debe dejarse
en cajas de cartón. El fango que esté fuera de las cajas
puede quitarse con un chorro suave de agua limpia y a
temperatura normal.
La película debe colocarse en un envase plástico lleno
de agua limpia a temperatura normal para guardarse ahí
hasta que se procese.
Cada caja de película debe colocarse debajo del agua y
girarse para obligar al aire a salir de la caja.
3. Temblores, vientos y
tormentas:
Si la estructura donde se guardan los documentos es resistente
y a prueba de agua, no hay nada adicional que hacer para
prevenir y proteger la seguridad de los documentos. Si
la localización está donde hay un historial o probabilidad
de temblores, los anaqueles deben estar bien asegurados.
El daño causado por tormentas
se relaciona directamente con inundaciones o con filtración.
Cuando existe duda, los documentos deben colocarse por
lo menos a cuatro pulgadas del piso y archivarlos en las
tablillas inferiores en envases a prueba de agua. Una
precaución adicional es instalar una bomba que trabaje
automáticamente cuando haya humedad.
4. Hongos y moho:
Son el resultado de un control deficiente de la humedad
y de los niveles de temperatura.
El microfilm es todavía más susceptible al crecimiento
del hongo y moho que el papel y es muy sensitivo a los
cambios de temperatura.
Las inspecciones periódicas
y una concienciación sobre el daño que ocasiona el hongo
y el moho, así como los lugares donde comúnmente pueden
desarrollarse son medidas preventivas importantes.
5. Insectos y roedores:
Los insectos y roedores pueden destruir documentos o inutilizarlos
en un período corto de tiempo.
Las inspecciones periódicas ayudan a prevenir este daño,
al igual que fijarse si hay señales de ellos.
6. Polvo:
El excesivo polvo también afecta a la legibilidad y rapidez
con que se deterioran los documentos.
El control adecuado del aire acondicionado reduce la cantidad
de polvo en el aire.
7. Robo y vandalismo:
Son necesarias medidas importantes contra el robo y vandalismo,
llevadas a cabo por la persona responsable o documentalista.
Son muchos los documentos que desaparecen lo que implica
un gasto extra para el Centro de Documentación.
8. Infección por virus informático...
4.1.5 Reconstrucción
de los documentos
Los documentos que sobreviven
a los desastres naturales, puede que no sobrevivan a los
esfuerzos que hacen los especialistas para salvarlos.
Cuando el causante del desastre es el fuego, resulta muy
difícil que se puedan restaurar los documentos que ya están
chamuscados. Lo mejor es laminarlos o duplicar los pedazos
restantes.
Sin embargo, es difícil que los papeles que están bien prensados
sufran daño por el fuego, aún cuando el envase se chamusque
o se queme. En el caso del agua, ya hemos comentado el proceso
de la congelación y posterior secado.
Los teóricos de la documentación
consideran que la razón fundamental para proteger los documentos
pasa por una:
Duplicación:
es decir, hacer una copia del original y guardarlo en
otro lugar.
A) ¿Todos los documentos
se pueden duplicar?
Los duplicados pueden hacerse sobre papel, rollo de microfilm,
cintas magnéticas u otros medios.
La selección debe hacerse en base a las necesidades de
la organización y del equipo y facilidades disponibles.
El problema está en el espacio, ya que aumentará con el
duplicado.
B) ¿Cuándo deben hacerse?
¿En el momento en que se crea el documento o en el momento
programado?
En el primer caso, se necesitan controles para asegurar
que hagan los duplicados normalmente en papel. Esta decisión
se toma de distinta forma en cada centro.
C) ¿Dónde deben hacerse?
Es conveniente hacerlos en el mismo centro y por personal
especializado.
En algunos centros conviene tener un pequeño equipo de
reproducción de documentos.
D) ¿Cada cuánto se deben
actualizar?
Hay que crear un programa para actualizar la información
contenida en un documento.
La cantidad de tiempo entre los períodos de actualización
afectaría la reconstrucción de los documentos después
de un desastre.
Si la actualización de los documentos se programa anualmente,
los datos tendrían que recopilarse durante un período
de 12 meses para poder reconstruir ese documento y actualizarlo.
En consecuencia:
¿es mejor poner al servicio del usuario el documento original
o el duplicado?
Hemos de pensar que si los documentos son activos, si
son vitales, el usuario generalmente trabaja con el documento
original.
Los duplicados, independientemente de la forma en que
se haga, se archivan en otra localización donde puedan
protegerse.
Los documentos inactivos en originales se archivan para
que estén protegidos y se utilizan los duplicados cuando
surge la necesidad.
Otro de los datos a tener
en cuenta es el lugar donde hemos de guardar los documentos
para su protección.
Por ejemplo, los documentos financieros de Wall
Street se microfilman y se envían para su protección a
un almacén en Utath, donde se guardan en bóvedas bajo
tierra.
Cuando se va a elegir el lugar donde se guardan los documentos
hay que considerar el volumen total de lo que se va a
guardar, la temperatura, humedad, tamaño y forma de los
documentos.
De todas formas, ya sabemos
que duplicar un documento es muy costoso para el centro,
de ahí que tan sólo se lleguen a duplicar un 10% del
total del mismo, generalmente son los llamados documentos
vitales.
5.
Nuevos soportes del documento: documento electrónico, virtual
e hipertextual.
Documento
electrónico es aquel que se elabora, prepara y edita con
sistemas informáticos, pero cuyo producto final se ofrece
de forma impresa.
Documento
virtual es aquel que se elabora, prepara y edita por sistemas
informáticos pero su recuperación es a través de sistemas
en línea como Internet y otros que aparecerán en el futuro.
Documento
hipertextual es aquel que se prepara, elabora y edita por
sistemas informáticos, pero además posibilita enlaces entre
diferentes contenidos de un mismo documento con la posibilidad
de respuesta a través de la interactividad.
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apuntes en: http://www.ucm.es/info/multidoc/prof/fvalle/tema3.htm