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La documentación en el guión cinematográfico

Estudio documental elaborado por:

Víctor Manuel Almazán
Miguel Angel Jiménez

 

INDICE

1. Introducción

    1.1 Objeto

    1.2 Metodología y fuentes

    1.3 Hipótesis

2. Desarrollo: entrevistas con Juan Antonio Porto y Santiago Matallana

3. Caso práctico: documentación utilizada en el guión literario de Belle Epoque, de Rafael Azcona

4. Uso de Internet

5. Conclusiones

6. Documentación adjunta

 


 

1. Introducción

1.1 Objeto

    Este trabajo tratará sobre la Documentación aplicada al mundo de la cinematografía. Y más concretamente, aplicado al guión cinematográfico.

    El guión cinematográfico (o también denominado guión literario) tiene ciertas particularidades. Una de ellas, es la de tratarse de una herramienta con la que trabajará posteriormente el realizador. El guión, en definitiva, será el punto de referencia de la mayoría de los profesionales que intervienen en la realización de una película: El realizador, los actores (para los diálogos), el productor (para realizar un presupuesto aproximado), figurinista (para diseñar el vestuario), director artístico, etc...

    Se trata pues de una fase intermedia pero imprescindible y de enorme importancia para la realización del film. Se trata de poner en palabras, en papel, una historia, unos personajes, una época y todo un mundo real o imaginario, que van a ser contados en imágenes.

    Por lo tanto, el guión cinematográfico ha de estar supeditado en todo momento a esta doble condición de palabra-imagen. En efecto, como ya antes he mencionado al guión cinematográfico también se le denomina guión literario, y esto podría llevar a equívocos. Ya que la escritura de un guión es completamente diferente que a la escritura de cualquier género literario. Y esta diferencia radica precisamente en esa doble condición, en ese permanente equilibrio entre literatura-cine (Se demuestra en el simple hecho de que en rara ocasión se publique el guión de una película para la lectura del público en general).

    En un guión no será escrito aquello que no se pueda ver u oir, o dicho de otra forma, en un guión cinematográfico sólo aparecerá aquello que pueda ser representado en una pantalla por medio de la imagen o del sonido. Todo lo demás es pura literatura y sobra. No es necesario, ya que no cumple la principal función del guión: Visualizar la historia. Será un buen guión, por tanto, aquel que mediante su lectura permita visualizar, imaginarse, las diferentes escenas con la menor ayuda posible de recursos literarios o ‘no fotografiables’.

    En la realización de un guión cinematográfico, como en toda actividad creativa que pretenda contar historias verosímiles (reales o fantásticas), la fase de documentación resulta imprescindible. Esta fase será más ardua cuanto más desconocimiento tengamos de los detalles que rodean a la historia a contar. Por lo tanto resulta lógico pensar que serán las películas históricas aquellas que mayor preparación documentativa requieran debido a la diferencia de costumbres, forma de vida, etc...

    Pero no es necesario tener que realizar una película de época para tener que detenerse en profundidad en la fase de recopilación de datos ‘utilizables’ para la escritura de la historia, sino que vasta con tratar un tema especializado ya sea médico, psiquiátrico, criminal... para que esta labor sea larga y concienzuda.

    La documentación es vital en la escritura de un guión cinematográfico, ya no sólo para que resulte verosímil, sino que, como anteriormente hemos comentado, se trata de un punto de referencia para todos aquellos que intervienen en la realización de la película. La gran mayoría de estos profesionales intervienen directamente en el resultado visual final: Director de Fotografía, Ambientador, Decorador, Director Artístico, Figurinista, etc... y todos ellos han de encontrar algunas pistas en el guión para la realización de su trabajo. Y si se trata de un film histórico estas pistas tanto sobre el vestuario como sobre decorados, ambiente, etc son fundamentales para orientarles en su trabajo.

    Como se puede observar, la documentación para el guionista resulta vital si quiere desempeñar correctamente su profesión. La importancia de esta fase documentativa queda reflejada en este fragmento de un artículo bajado de la red, firmado por Alfonso López Yepes y que se encuentra en el Nº4 de la Revista de Cuadernos de Documentación Multimedia.

    "Porque es evidente que previamente a la realización de un film puede llevarse a cabo una investigación exhaustiva en torno a la historia que se quiere contar. Para ello habrá que documentar de alguna manera el trasfondo histórico-político, económico y socio-cultural en que tienen lugar los hechos narrados e incluso llegar a plasmarlos en imágenes con sus consiguientes ambientaciones, situaciones y diálogos referenciados. Todo el equipo técnico-artístico que interviene en la creación y elaboración de un producto cinematográfico realiza de una u otra forma un trabajo previo o simultáneo de investigación y, por consiguiente, de consulta y utilización de fuentes informativas diversas, ya sean bibliográficas, iconográficas, sonoras, audiovisuales, plásticas u orales, sin olvidar el acceso a la información que proporcionan las fuentes automatizadas y digitalizadas."

(www.ucm.es/info/multidoc/multidoc/revista/cuadern4)

 

1.2 Metodología y fuentes

    El itinerario elegido para realizar este trabajo ha sido el de realizar dos entrevistas a sendos guionistas de diferentes generaciones: J.A. Porto que pertenece a los guionistas de siempre caracterizado por documentarse profusamente en sus trabajos ya que frecuenta los guiones de ‘época’ y a S. Matallana (Director y Guionista de El ángel de Guarda) perteneciente a la nueva hornada de cineastas españoles.

    Estas entrevistas se realizaron, en primer lugar, para que nos dieran una visión global sobre la Documentación en la elaboración de un guión cinematográfico (En el caso de J.A. Porto) y para tratar su experiencia personal y el uso que hacían de las nuevas tecnologías (En el caso de S. Matallana).

    Aparte de estas entrevistas comparativas, y de una serie de puntualizaciones al respecto de la Documentación en Belle Epoque,.y durante las prácticas de clase, hemos ‘tratado’ de navegar por la red Internet en busca y captura de toda aquella información relacionada con el guión cinematográfico y más concretamente con la Documentación para su elaboración.

    El trabajo será realizado en el Procesador de Textos Word de Microsoft.

 

1.3 Hipótesis

    Documentación en el Guión Cinematográfico. Así pues partiremos de los siguientes supuestos que trataremos de confirmar en el trabajo:

 

2. Desarrollo: entrevistas con Juan Antonio Porto y Santiago Matallana

    Juan Antonio Porto (JAP) es un gallego sexagenario que llegó a Madrid en los años cincuenta para ser "peliculero." Estudió Filosofía y Letras antes de inscribirse en la antigua Escuela de Cine, donde se Tituló en Dirección- Realización. Profesor en la Facultad de C.C. de la Información de la U.C.M.

    Durante estos años ha escrito más de sesenta guiones de cine, entre los que destacan los títulos de El bosque del lobo, Juego de amor prohibido, El crimen de Cuenca, Beltenebros, etc...

    También ha trabajado para la televisión y para la radio.

    Tras este breve resumen biográfico y profesional pasamos a transcribir la entrevista llevada a cabo en el mes de Noviembre de 1998, en una de las terrazas de la Plaza de las Comendadoras.

      El objeto del trabajo que nos ocupa es la documentación en el guión cinematográfico. ¿Cuál es la importancia de la documentación en el proceso de construcción de un guión cinematográfico?

JAP: Bueno, el proceso de sistematizar y buscar la información sobre la que asentar los cimientos de una historia para la pantalla es, quizás, lo más interesante del proceso. Muchas veces sabes que tienes que buscar, en el caso de guiones de época, las cosas más básicas, que son las que generalmente no aparecen en los libros de historia y hay que deducirlas, como por ejemplo: lo que se fumaba, cómo se hablaba y de qué, las ropas...

Resulta la parte más gratificante del proceso porque te dedicas a buscar algo que no sabes exactamente lo que estás buscando, ¿me explico? Ahora estoy con la documentación para un guión ambientado en la villa y Corte del siglo XVI. Los libros, incunables, manuscritos que he consultado en diferentes bibliotecas, principalmente, en la Biblioteca Nacional, me han hecho preguntarme muchas cosas y me han sugerido muchísimas pequeñas y posibles historias a incluir en el tratamiento del guión, que lo enriquecerán en verosimilitud y en calidad.

¿No resulta algo laberíntico buscar a ciegas? Quiero decir: ¿no existe un proceso más universal y rápido para acceder a los datos necesarios para adornar de época la historia?

JAP: Dejar pasar la oportunidad de perderte entre libros que ya nadie lee y que exalan fuerza, magia, historias... es ser un mal guionista. Construir tu historia es gratificante, pero construirla junto a los grandes, Virgilio, Cervantes, Menéndez Pidal, te hace diferente del resto de los humanos y del resto de los trabajadores.

Si lo que estas esperando es que te dé un método con diez o doce puntos esquemáticos con la solución a todos los problemas que plantea el buscar la documentación correcta para un guión, estás perdiendo el tiempo, porque eso no existe.

Cada historia te plantea un camino diferente de buscar información. Si tienes la oportunidad de hablar con los actores propios de la historia, eso no lo mejoran ni cuarenta libros. El problema que tiene esto es que Lenin ha muerto, a pesar de ser de este siglo, ¿me entiendes?

Hay películas de época que rebosan datos históricos y otras que adolecen de la más mínima congruencia documental. ¿Malos guionistas o es que nos encontramos bajo la dictadura de las audiencias que nos condicionan el punto de vista de una historia?

JAP: Malos guionistas los encontraremos siempre, ya que cualquiera se cree con la capacidad innata de escribir y desarrollar un guión.

En lo que decías de las audiencias, lo que es innegable es que si te piden una historia para un público de doce a veinte años, lo que primará sobre el proceso de documentación será la historia en sí, suponiendo que incluso haya un mínimo de documentación. De todas formas, en este caso se podría diferenciar al guionista profesional, sin tiempo, y al guionista vocacional, sin tiempo pero con tal amor por esta profesión que trabajará más con tal de obtener el mejor resultado posible, aunque no se lo paguen.

¿Utilizas las nuevas tecnologías, ordenadores, Internet?

JAP: Yo empecé aporreando una máquina de escribir de segunda mano que pesaba poco menos que un quintal. Cuando los excelentísimos señores de la censura suprimían o te hacían rectificar una secuencia de un guión, para aprobarlo, me tocaba reescribir esa u otras páginas.

Negarse, como algunos autores, a utilizar las nuevas tecnologías por sistema, es un error. Utilizo el ordenador para escribir y, sobre todo, para corregir. Lo de escribir cuarenta veces una hoja de un guión se acabó. Ahora vas y rectificas únicamente lo que haga falta. El ordenador me ha ahorrado mucho tiempo. No hay que olvidar que en la profesión de guionista, el oficio se adquiere reescribiendo y no escribiendo.

¿Lo de Internet? No. No me sirve de nada. De momento no hay apenas informaciones que puedan resultar interesantes para mi profesión. Quizás en el futuro. No sé. De momento no me interesa hacer el indio por la red.

Se dice que eres uno de los mayores expertos en crímenes y asesinatos de España. ¿Se puede reunir una biblioteca lo suficientemente abundante en este tema en el que todo el mundo se dedica a dramatizar y a buscar el impacto y la literatura barata?

JAP: Poseo probablemente la colección de datos, libros y artículos de periódico más abundante y mejor documentada de, por lo menos, toda España. ¿Cuál era la pregunta? ¡Ah! Siempre me fascinó el mundo y la psicología del crimen, quizás porque yo sería incapaz de hacerlo, no lo sé.

Se han hecho millones de películas acerca de los asesinatos y de criminales. Sin embargo, muy pocas han conseguido impactar en el espectador ni una tercera parte de lo que impactó, por ejemplo, en su día, el crimen de la calle Fuencarral o el Sacamantecas . Luego, falla algo. Y es que, por lo general, se ha estudiado el fenómeno desde el punto de vista de la víctima y muy pocas desde el punto de vista del miedo que el asesino puede sentir o sus motivaciones estructurales y no las coyunturales. Cuando así se ha intentado hacer, la película más bien parecía una apología del asesinato con sangre a manga riega.

Me gustan mucho el FRANKENSTEIN, de Whale, y M, EL VAMPIRO DE DÜSSELDOFF, de Murnau, porque tratan el miedo de la mente y no el de la navaja en el cuello, que es muy diferente. El otro es dolor físico y miedo a ese dolor físico.

En una selección de la documentación obtenida para desarrollar un tema, ¿cómo sabes qué datos utilizar y qué datos descartar?

Una película dura de media unos cien minutos. Es poquísimo tiempo para exponer todos los datos históricos interesantes que a uno le gustaría. Y aun en el caso de poder meterlos, no es bueno ni para el público, al que no hay que abrumar con excesivos datos, para eso están los documentales, ni para el argumento, que se verá ralentizado, dando como resultado un film denso y demasiado lento como para digerirlo sin echarse una buena siesta.

(Se han eliminado las disgregaciones del entrevistado que no tenían que ver directamente con el tema en cuestión.)

 

COMPARATIVA Y CONCLUSIONES ACERCA DEL USO Y BÚSQUEDA DE LA DOCUMENTACIÓN PARA UN GUIÓN LITERARIO SEGÚN LAS EXPERIENCIAS DE DOS GUIONISTAS DE DIFERENTES GENERACIONES

   Juan Antonio Porto Alonso y Santiago Matallana, al igual que la mayoría de escritores de guiones literarios, basan el hecho de documentarse en la lógica.

    La "lógica", en este caso, consiste en algo tan elemental como es acudir a bilbiotecas, hemerotecas, libros, experiencias y extraer de toda esa información los datos necesarios para alfombrar de verosimilitud la historia que queremos contar.

    Un consejo de Porto, que parece elemental pero resulta muy eficaz, es coger un buen libro sobre la materia en cuestión, ir a la última página y conseguir los libros que aparecen en la bibliografía.

    La mejor documentación, pues, es la que vamos acumulando mediante la lectura comparada de libros, mediante el visionado de fotografías o cuadros de la época, mediante los documentos reales a los que podamos tener acceso (por aburridos que puedan resultar), ya que siempre encontraremos un dato interesante o relevante con el que nuestro guión ganará en verismo.

    Asimismo, parece que no tienen cabida, de momento, las nuevas tecnologías multimedia -tipo Internet- en el proceso de construcción de un guión - al menos en los dos casos consultados.

    En definitiva, una eficaz labor de documentación empieza con el carnet de la Biblioteca.

 

4. Uso de Internet

    Ninguno de los dos integrantes del grupo habíamos tenido un contacto previo con La Red, posiblemente debido a esto nos costó bastante tiempo ‘adaptarnos’ a sus modos de búsqueda. Estuvimos buscando en revistas on-line especializadas en información acerca del cine (Cinematk, Cine Magazine y El Cine) pero no encontramos en ninguna de ellas ningún artículo o alguna referencia a la documentación del guión cinematográfico. Tampoco lo hicimos en otros lugares tanto de ámbito público como privado (ICAA, Filmoteca Española, FAPAE, etc.). Lo único que encontrábamos era información o artículos en torno al guión en sí y algún tema relacionado, pero no respecto al tema de nuestro trabajo. Así pues, en un website llamado Buscacine (www.buscacine.com), encontramos información respecto al Guión: - Escuelas que ofrecen Cursos de Escritura Creativa o Talleres de Guión. Ej:La Escuela Tai (www.dirfo.es/escuelatai/doble6.html); U.A.B (www.blues.uab.es/mtv)- Un foro de guionistas para colaborar entre sí y aportar información relacionadas con la materia. (www.Guiones.com).

    Hemos bajado un texto en el que se manifiestan sus intenciones:    "Comunidad (lat. communitate)  Organización no lucrativa formada por individuos dispuestos a compartir sus intereses con el fin de lograr un objetivo común...

    La Comunidad de Guionistas Hispanos tiene como objetivo fomentar la cooperación entre los guionistas profesionales de cine o televisión, proteger sus derechos y promover la comercialización de guiones escritos en español mediante el apoyo de una red internacional de productoras, además de ofrecerle la oportunidad de participar en nuestros proyectos, ayudarle a elegir el software más apropiado para su escritorio, facilitarle más de cien enlaces o invitarle a rendir homenaje a Luís Buñuel.

   Si desea obtener más información sobre nuestras actividades, unirse a nosotros, solicitar un guión o requerir los servicios de un guionista, escríbanos detallando sus intenciones, señas y profesión. Será un placer atenderle."- Artículos en torno al guión en sí y a su escritura (La página del guión de cine. www.geocities.com/hollywood/hills/7084).(Te pedían disponer de lenguaje Java, y al no tenerlo me fue imposible bajar ningún dato.)- Encontramos también información sobre diferentes Software que podrían facilitar la tarea del guionista profesional. Así, en el tan citado artículo de Alfonso López Yepes se trata el tema de Software nacionales:"Por otra parte, se está comercializando en estos momentos "software" propiamente español que controla informáticamente todo el proceso de producción audiovisual (cine, video, televisión). Es el caso del programa PRODUSOFT que permite la posibilidad de controlar desde la creación del guión, personal artístico y técnico, construcción de decorados, ambientación, gastos de rodaje y grabación, equipos de rodaje, hasta todo tipo de gastos (viajes, dietas, transportes, posproducción, materialvirgen, laboratorios, etc.). El "paquete" permite crear asimismo el guión con su propio procesador de textos o importarlo desde otros procesadores (fig. 12 y 13)."- En el interesante foro de profesionales (Guiones.com) también se ofrece información acerca de diferentes Software de interés para el guionista, tales como la obra de consulta MICROSOFT BOOKSHELF 98 y los procesadores de texto adaptados a las necesidades del profesional (DRAMÁTICA PRO, MOVIE MAGIC SCREENWRITER y SCRIPTWRIGHT). La conclusión más clara que hemos obtenido de nuestra experiencia de estar ‘sumergidos’ en la red es la primera impresión de caos absoluto que percibe el ‘novato’. Posteriormente esa sensación de caos se va atenuando, aunque nunca llega a desaparecer, y vas aprendiendo a buscar lo que te interesa. Esa es la clave: Saber buscar.

 

5. Conclusiones

Ciertamente, se presupone que las Conclusiones deben reafirmar lo anteriormente indicado en la formulación de las Hipótesis. Y este caso no es excepcional, por lo que se podían tomar como Conclusiones los mismos puntos de las Hipótesis:- No existe un Método o Modus Operandi universal para la labor de Documentación de un guión cinematográfico.En efecto, como se ha podido ver en las entrevistas, no existe un itinerario preestablecido para la documentación del Guión.- Deriva de la anterior. Cada guionista tendrá su propio Método, sus propias Fuentes, etc. Debido al proceso personal de creación y del modo de informarse. Depende también de la edad del profesional.- Dicha labor documental dependerá en gran medida de cada proyecto (Histórico, etc.) y del propio guionista (Dependiendo del nivel de exigencia de cada uno).- La principal función de la Documentación en un guión es la de aportarle Verosimilitud y Coherencia a la historia.- El uso de las nuevas tecnologías no está demasiado extendido a la hora de recopilar información para documentar sus trabajos. Sobretodo los guionistas veteranos. Todo esto está influido por la ‘pereza’ que provoca tener que aprender unos nuevos mecanismos de búsqueda, sobretodo, cuando la impresión que se lleva el novicio es la del caos más absoluto.- También deriva de la anterior. Las redes de información (Internet) están poco explotadas en este campo. Creemos en efecto que están poco explotadas, ya que la red no es más que una gran ventana que te da acceso a toda la información del mundo. Por ello, nos parece por lo menos temerario, decir que apenas posee utilidad. Internet no es más ni menos que una herramienta. Y por lo tanto, hay que saber cómo manejarla para sacarle el mayor provecho posible. Y en efecto es así. Para la documentación del Guión Cinematográfico es igual de util como para cualquier otra materia. Sencillamente habrás de saber qué buscar y cómo buscarlo, pues la información está ahí. Y aquellos datos que puede interesar a un guionista, y a los cuales accedía por los libros, puede hacerlo ahora a través del ordenador: Bases de Datos, Fototecas, Hemerotecas, Pinacotecas, etc. No es momento ahora de realizar un listado de instituciones y websites útiles para el guionista que quiere documentarse, pues ello resultaría interminable además de ilógico, ya que todo es susceptible de ser utilizado y todo puede centro de interés para un guionista.