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2. La labor de documentación : procedencia de las fuentes
La revista Cinerama es una de las múltiples opciones que, dentro del sector de la prensa especializada, cubren la totalidad de la información de índole cinematográfica. Inicia su andadura hace seis años (su primer número sale a la luz en Febrero del 92) amparada por la Universidad Complutense de Madrid, rebelándose con el tiempo como una competente y más que digna alternativa a las publicaciones líderes del sector. Tal evolución, siempre unida a un afán por diferenciarse en la medida de lo posible de sus competidoras aun sin perder ni un ápice del rigor que imprime a todos y cada uno de sus contenidos, es lo que nos ha llevado a elegirla como objeto de nuestro trabajo.
Nos detendremos pues en todas y cada una de las pautas que marcan su elaboración, prestando especial atención a la labor de documentación y recopilación de información, consustancial a toda actividad informativa.
De ahí que el esquema de trabajo quede conformado en torno a los siguientes puntos:
De este modo, y a la vista del vertiginoso avance que día a día sufren los procedimientos de documentación, dado el auge de las denominadas autopistas de la información (y con ellas la "red de redes", Internet) cabría ahondar, en el caso de Cinerama, en la posibilidad de beneficiarse de las innumerables opciones informativas proporcionadas por estas nuevas vías.
Así pues, y a pesar de carecer por el momento de página Web propia (con la que sí cuenta por contra "Estrenos") o de un servicio de acceso a la red, Cinerama se plantea la conexión a corto plazo a este tipo de tecnologías, descartadas hasta el momento por una razón que en definitiva supone uno de los puntos débiles que de modo unánime se le reconoce a las actuales redes de información: la excesiva heterogeneidad de los contenidos que las pueblan (en efecto, Internet se ha convertido en un crisol de datos de proporciones astronómicas que día a día ve aumentado su volumen merced a la incorporación ininterrumpida de nueva información), así como la primacía de todo tipo de informaciones no especializadas y dirigidas a un público más ocioso que puramente profesional, todo lo cual entorpece la búsqueda y recopilación de datos lo suficientemente fiables.
No obstante, y pese a los inconvenientes apuntados, no resulta ajena a los profesionales de los medios informativos la importancia y utilidad de la red en lo que se refiere a su carácter global.
Así pues queda pendiente por el momento esa voluntad de integrarse en los nuevos esquemas que hoy en día guían toda actividad documental, integración que, esperemos, Cinerama llevará a efecto en un futuro no muy lejano.