La obra de Paloma Navares trata las cuestiones físicas y espirituales de la condición humana. Incluso especifica las condiciones particulares de la existencia femenina en la historia de la humanidad llegando hasta nuestros días y se plantea reiteradamente la situación del Yo, de lo individual, de lo personal y sus “posibilidades de supervivencia” en un mundo futuro en le que la humanidad cada vez más se manipula y normaliza con sus recursos científicos y técnicos. Desde que comenzara su trayectoria artística en 1977, ha realizado numerosas exposiciones individuales.








Stand by. Habitaciones
Serie Stand by
2003, 17’
Se trata de un trabajo con un cierto componente teatral en cuanto a su espacialidad y su “guión”, pero rotundo en el concepto. En el recorrido por unas habitaciones vemos un hombre mayor sentado en una cama, una joven desnuda, un señor que camina, un joven que se arrastra por la pared, una joven mira su piel y luego la ventana, una mujer mayor en una mecedora que parece querer ahuyentar algo. Alienación y soledad marcan las difíciles relaciones de estos personajes con unos espacios reducidos, expresadas en movimientos que tienen algo de danza o de trance.








Sueño y memoria
Los tres vídeos seleccionados pertenecen a la serie Sueño y memoria. Se trata de imágenes evocadoras, a mitad de camino entre sus deseos y sus recuerdos. Toda la obra de Paloma Navares es un doloroso paso de la inocencia a la experiencia, un paso marcado por su dialéctica íntima, la que le confiere su condición de mujer y artista.
De Oberalm a Hallein, 1999, 17’36”
La imagen nos muestra a la artista de frente mientras pasea en bicicleta.
Luego, la cámara recorre un sendero por el que, cuando pasan ciclistas,
la filmación se ralentiza.
Playa de San Juan, 1987, 3’
En blanco y negro, una cámara fija graba gente que pasea por la orilla.
Atracción, 2002, 1’40”
La pantalla muestra un carrusel colgante de parque de atracciones en marcha
y con gente.








Aula de poetas
Estos cinco trabajos pertenecen a la Serie Aula de Poetas, en la que la artista desarrolla un diálogo con diferentes escritores y poetas. Se trata de metáforas de gran carga poética, obras autógrafas y dedicadas que establecen una simbiosis entre la creación literaria y la poética en forma de imágenes.
Playa de Almadraba. Costa Mera. A Takada Toshiko, 1997, 1’53”
Mar del Plata. Casa de Cristal. A Alfonsina Storni, 1997, 1’6”
Mar del Plata. Alma desnuda. A Alfonsina Storni, 1997, 2’
Jardines al alba. A Antonia Pozzi, 2002, 1’50”
Pruno en flor. A Ono No Komachi, 2003, 2’35”