Iraida Cano
Para esta exposición, donde participamos seis artistas, mi propuesta consiste en realizar tres árboles en hierro para ´plantarlos´ entre los árboles reales del jardín botánico.
Dos de ellos son fieles reproducciones de dos grabados de los siglos XIV y XVII respectivamente que representan el llamado árbol de la lana. El tercer árbol es un homenaje al escritor Augusto Monterroso y está inspirado en su célebre cuento La oveja negra.
¿Qué nos sugieren las copas de los árboles? ¿cuántas imágenes podemos ver en ellas? ¿cuál fue el origen de los dos grabados antiguos?
Estos dos grabados los encontré hace tiempo en un catálogo-libro que adquirí sobre una exposición de tejidos de Guatemala. Y textualmente dice: "los españoles no entendieron al principio las características de la planta del algodón. Por este motivo la representaban como el árbol de la lana."
Con estas tres obras invito al paseante a soñar formas, uniendo la vida animal con la vida vegetal en una creíble simbiosis.
Árbol de la lana






| Árbol
de la lana 250 cm de altura. Barras de hierro de 4 a 12 mm trabajadas en forja y soldadas entre sí. Grabado de Kircher, 1654 representando el árbol de la lana |
Árbol
de la lana |
Solo la
tierra
y un árbol.
Cae lana del cielo.
Mónica Gabriel
y Galán
La oveja negra

Árbol
de la lana - La Oveja negra
210 cm de altura
Texto escrito en placa de cerámica colocada al pie de la escultura.
La
Oveja negra
En un lejano país existió hace muchos años una Oveja
negra.
Fue fusilada.
Un siglo después, el rebaño, arrepentido, le levantó
una estatua ecuestre
que quedó muy bien en el parque.
Así, en lo sucesivo, cada vez que aparecían ovejas negras
eran rápidamente pasadas por las armas para que las futuras generaciones
de
ovejas comunes y corrientes pudieran ejercitarse también en la escultura.
Augusto Monterroso






Mi agradecimiento
a Julián Garvín.
Iraida Cano