Madrid siglos XIX y XX

En esta web se encuentran los trabajos realizados por los alumnos de la asignatura Historia de Madrid en la edad contemporánea.

Facultad de Geografía e Historia de la Universidad Complutense de Madrid, curso 1998-1999,

impartida por Luis Enrique Otero Carvajal, profesor titular de Historia Contemporánea de la UCM.

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LA EVOLUCION DE LOS TRANSPORTES EN MADRID (SIGLOS XIX – XX)

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Realizada por:

Beatriz Mancebo López

Patricia Soliveres Jiménez

 

Indice

INTRODUCCIÓN

TRANVIAS, AUTOBUSES Y TROLEBUSES.

Tranvías con tracción de sangre ( 31/05/1871 – 10/01/1906).

Tranvías con tracción de vapor (29/06/1879 – 29/06/1931).

Tranvías con tracción electrica (04/10/1898 – 02/06/1972).

Compañía General de Tranvías de Madrid (1899 – 1920).

Compañía Eléctrica Madrileña de Tracción.

Sociedad Madrileña de Tranvías (13/11/1920 – 01/07/1933).

Empresa Mixta de Transportes Urbanos (01/07/1933 – 21/03/1947).

Empresa Municipal de Transportes (12/11/1947 ).

FERROCARRILES

El tren Madrid - Aranjuez

La Estación de Atocha

La Estación del Norte.

La Estación de Delicias.

Los enlaces ferroviarios de Madrid.

La creación de RENFE.

METROPOLITANO

BIBLIOGRAFIA CONSULTADA:

INTRODUCCIÓN

La evolución de los transportes en Madrid, tuvo una gran importancia por su significado en el desarrollo político, económico, tecnológico, tanto de la ciudad en particular como de la provincia en general. Ese impulso supuso la mejor localización de determinadas actividades y la distribución de la población, favoreciéndose con ello el fenómeno de las migraciones, el intercambio de determinados productos, el influjo de ideas foráneas, ….

El Ferrocarril era un medio que permitía las relaciones entre lugares distantes a una gran velocidad. Su progreso se produjo debido a los avances de la industrialización y a la inversión extranjera. Gracias a la construcción de las vías férreas se facilitaba la comunicación entre distintas poblaciones, supuso una verdadera revolución que conmociono a la población que viajaba en transportes poco evolucionados hasta mediados del siglo XIX.

Se precisaban leyes especiales que todavía no existían para la construcción de los trazados por lo que poco a poco fue elaborada una legislación para la construcción de las vías férreas como la Real Orden de 1844, y la Ley General de 1855 por citar algún ejemplo.

Los habitantes de Madrid, quedaron maravillados ante el flamante medio de locomoción que se había implantado. Esta novedad tuvo un gran eco popular que resonó incluso en los escritos literarios más importantes del momento. Así por ejemplo en la obra La Busca de Pío Baroja escrita en 1904, se recurre a citar este nuevo medio a lo largo de todo el libro: " Mientras tanto, el muchacho venia medio dormido, medio asfixiado en un vagón de tercera. Había tomado el tren por la noche en el apeadero en donde su tío estaba de jefe. Al llegar a Almazan, tuvo que esperar mas de una hora a que saliera un mixto, dando paseos por las calles desiertas… salió Manuel de Almazan y tuvo que esperar unas horas en Alcumoza para transbordar. Estaba cansado y como en la estación no había bancos se tendió en el suelo… al amanecer tomo el otro tren y a pesar de la dureza del asiento logro dormirse… la pequeña estación donde su tío estaba de jefe hallabase próxima a una aldehuela pobre… mientras Manuel dormitaba en su coche de tercera, se amontonaban en su imaginación mil recuerdos… cuando uno de los compañeros de viaje anuncio que ya estaban en Madrid, Manuel sintió verdadera angustia… ; el tren iba aminorando su marcha… se deslizo el tren entre filas de vagones, retemblaron las placas giratorias con estrépito férreo y apareció la estación de Mediodía iluminada por arcos voltaicos. Descendieron los viajeros, bajo Manuel… quedo perplejo, siguió luego a la gente que marchaba deprisa, con líos y jaulas hacia una puerta; le dieron el billete, se detuvo a registrarse los bolsillos, lo encontró y salió por entre dos filas de mozos que anunciaban nombres de hoteles".

Según avanza la lectura nos van destacando evocaciones a esos colosos de hierro que cruzan los caminos que llevan a Madrid: " Oianse cacareos de gallos, gritos lejanos de vendedores, silbidos, apagados por la distancia, de locomotoras". Este sonido forma parte ya del ambiente de Madrid, de su cotidianeidad, impregnando su forma y su sonido, el entorno por el que circulaba este nuevo transporte.

También empezó a ser utilizado en expresiones de tipo popular, una vez que fue asimilado este nuevo avance. Así en este libro se hace eco de esta percepción para decir a una persona que se espabile si esta distraído o adormilado: " - ¡ Eh¡ - exclamo el muchacho, despertándose sin tener idea de donde estaba - ¿ qué quiere usted?… ¡ despiértate hombre, que se te va el tren¡ ¿has venido en el mixto esta tarde?". Como puede verse en estas citas literarias en La Busca las gentes de Madrid ya iban asimilando la "intromisión", en sus vidas de ese nuevo progreso que traía consigo la industrialización.

Por lo que respecta a los tranvías, el origen de este termino procede del apellido de uno de los hombres que impulso este medio de transporte. Era un ingeniero llamado Benjamin Outram. En la historia de los transportes españoles, los tranvías aparecen en las ciudades después de los ferrocarriles y son una consecuencia del gran crecimiento que experimentan las urbes en la época. Los tranvías urbanos transportaban exclusivamente viajeros, pero los interurbanos, también llevaban mercancías.

En los años 20, empezaron a competir con los autobuses y se hicieron encuestas entre la población, cuyos resultados se saldaron a favor de estos últimos, ya que la gente opinaba: " Los tranvías obstaculizan la circulación, la subida y bajada de viajeros es más peligrosa… ". Por distintos motivos que luego expondremos se llego a su desaparición en el tercer tercio del siglo XX.

Este medio de transporte aparece mencionado en la obra de Camilo José Cela La Colmena: " Martín Marco llega a la ciudad sin querer irse a la cama. No lleva encima ni una perra gorda y prefiere esperar a que acabe el Metro, a que escondan los últimos amarillos y enfermos tranvías de la noche". En este caso concreto la cita literaria hace alusión a uno de los primeros modelos de tranvía de sistema eléctrico que circulo por Madrid, y que popularmente por su color eran conocidos como "Canarios".

Además se hace referencia conjunta a otro importante medio de locomoción de Madrid: El Metro. Este transporte, surgió por la necesidad que tenia la ciudad de aliviar los problemas del trafico de superficie sobre todo en la zona más céntrica de la capital, donde por la diversidad de medios de desplazamiento (coches, carros), se impedía la rápida circulación de los tranvías.

El Metro fue un tema candente en la época, al iniciarse los trabajos de construcción, ya que se puso un cartel en la valla de la obra que decía: " Inauguración de la línea Norte-Sur, Octubre de 1919". Lo cual dio lugar a las bromas y chascarrillos entre los madrileños que no se lo creían, pero con su apertura, reconocieron rápidamente las ventajas de este nuevo medio tecnológico, que llego a convertirse en un elemento de gran importancia en la estructura de transportes madrileños.

Desde los años 60, la ciudad creció rápidamente y el Metro fue el único medio de dar salida a las necesidades de la gente, ya que principalmente una de sus ventajas es que disminuye el tiempo de los trayectos. Madrid fue la quinta ciudad europea que dispuso de este sistema de locomoción.

En la obra de Camilo José Cela, La Colmena, nos vuelve a hablar del ambiente del metro de Madrid en los años de la posguerra: " Eso de prender a las estraperlistas del Metro, me parece una injusticia. La gente tiene que comer y si no encuentra trabajo ha de apañárselas como pueda… ". Del contexto anterior, podemos deducir la situación de la venta ambulante que se producía en las estaciones metropolitanas, quedando patente el ambiente social que se vivía en torno a este medio de transporte.

TRANVIAS, AUTOBUSES Y TROLEBUSES.

Podríamos diferenciar los tranvías principalmente en tres familias:

Tranvías con tracción de sangre ( 31/05/1871 – 10/01/1906).

Es un vehículo urbano que circula sobre carriles por las calzadas de las calles y en el que el tiro se consigue con caballos o mulas.

En 1861 el gobierno de Isabel II aprobaba este sistema de locomoción, y el día 31/05/1871 se inaugura el tranvía en Madrid. Los primeros coches con los que se inaugura el servicio son simétricos lo cual permite volver por la misma vía con solo cambiar las caballerías de lado. En los laterales llevan el nombre de la compañía "Tram-via de Madrid" pudiendo llevar hasta treinta y ocho pasajeros. En 1875 se da la Ley de Ferrocarriles, que autoriza las concesiones de tranvías y empiezan a proliferar rápidamente distintas compañías, principalmente belgas, inglesas y españolas. El sistema de tracción de sangre duro hasta 1906, cuando la Compañía Madrileña de Urbanización adopta el sistema de tracción a vapor.

Tranvías con tracción de vapor (29/06/1879 – 29/06/1931).

También fue conocido como tranvía de fuego, y enlazaban las grandes poblaciones con los suburbios. Este sistema utilizaba una pequeña locomotora de vía estrecha en la cual las ruedas quedaban dentro de la propia caja del vehículo, pudiendo circular en ambos sentidos.

En 1879 la Compañía General Española de Tranvías, es autorizada a utilizar el motor de vapor en la línea de tranvía de Madrid – Leganes, en el tramo que partida desde el Puente de Toledo, combinándose los dos sistemas: sangre y vapor.

Igualmente la Compañía Del Tranvía de vapor de El Pardo, aplico este sistema en su línea para facilitar a los madrilenos la visita del lugar.

 

Tranvías con tracción electrica (04/10/1898 – 02/06/1972).

Este sistema se basa en la transmisión de fuerza a distancia por medio de electricidad, en el que el motor se mueve entre dos conductores metálicos: mediante hilo aéreo y otro terrestre.

La Compañía De Tranvía de Madrid, pidió electrificar sus líneas en 1895, pero la concesión no fue otorgada hasta 1897. Este sistema soluciono muchos de los inconvenientes de los anteriores sistemas, haciendo que el Tranvía entrase en una nueva fase. Para ello se necesitaba renovar los carriles y colocar postes para llevar el hilo aéreo, además de construir una fabrica central de electricidad que pusiese en movimiento los tranvías.

Los primeros coches que se utilizaron con este sistema eran de la marca Thomson – Houston, que incorporaba tres sistemas de frenado: mecánico, manual y de urgencia por contramarcha. Por su color se les conoció popularmente con el nombre de "Canarios", y se utilizaron hasta 1942. La explotación y control de los tranvías, fue ejercido por distintas compañías:

Compañía General de Tranvías de Madrid (15/09/1899 – 12/12/1920).

Esta sociedad comienza con dos sedes: una en Bruselas y otra en Madrid con domicilio en la Calle Nuñez de Balboa numero 12.

Los tranvías de tracción eléctrica circulaban a una velocidad superior al resto de los demás vehículos, algo a lo que los habitantes de Madrid no estaban acostumbrados a ello, con lo cual se producían numerosos accidentes y creo una reacción en contra de este sistema por parte de la sociedad.

Entre 1900 y 1906 se paso de una flota de 55 coches a 182 de otras marcas diferentes a la Thomson – Houston, como por ejemplo Westinghouse I , Charleroi , etc., todos ellos con un color común : el gris. Como anécdota y debido a su color y a la gran cantidad de accidentes producidos por estos se conocían como "Los grises de la Muerte". 1919 supuso una perdida de viajeros importante ya que en este mismo año se inaugura el Metro que comienza a hacer la competencia a las líneas de tranvía.

Compañía Eléctrica Madrileña de Tracción.

Era una sociedad formada por belgas y alemanes, que vino a hacer competencia a la compañía anterior. Los tranvías eran de la marca Schuckert , que por su color rojo eran conocidos popularmente como "Cangrejos". Esta compañía quería con sus líneas crear un cinturón en Madrid y solamente le faltó un tramo entre San Antonio de La Florida y la Calle Marques de Urquijo.

Sociedad Madrileña de Tranvías (13/11/1920 – 01/07/1933).

En 1920 es constituida oficialmente y el negocio ya queda nacionalizado y dirigido por españoles, con la intención de desarrollar al máximo este sistema de transporte.

Dividen los tranvías en tres secciones:

punto05.JPG (3724 bytes) Tranvías Expresos, los cuales no se detienen hasta que finaliza el viaje.

punto05.JPG (3724 bytes) Tranvías Intermedios.

punto05.JPG (3724 bytes) Tranvías con sistema Norteamericano de gran capacidad, en los que desaparecía la figura del cobrador, ya que previamente se adquirían los billetes.

En 1921, se aumentaron las tarifas de viaje y se construyo una nueva central eléctrica en la Calle del Gobernador para el suministro de energía a los tranvías.

En 1923, Madrid era uno de los pocos lugares de España, en los que todavía el tranvía circulaba por la izquierda, un año después se adapta su sentido de circulación al lado derecho. En este mismo año1924, la Sociedad General de Autobuses comienza su servicio con cinco líneas, que compiten con la de los tranvías, por ello, estos últimos varían algunos de sus servicios para evitar la perdida de viajeros. En 1927, cesa por completo la Sociedad de Autobuses.

En 1933, el tranvía pone en servicio 21 coches nuevos de la serie General Eléctrica. Al mismo tiempo la Sociedad Madrileña de Tranvías inaugura un servicio de autobuses, cuyo primer trayecto fue el de Ciudad Universitaria, entre la Plaza de la Moncloa y la Facultad de Filosofía y Letras. Estos autobuses tenían dos pisos de la marca Leyland y Aclo, con una capacidad de hasta 54 viajeros.

Empresa Mixta de Transportes Urbanos (01/07/1933 – 21/03/1947).

El Ayuntamiento de Madrid, estableció una empresa mixta de explotación entre el propio Ayuntamiento y la Sociedad Madrileña de Tranvías, con el fin de ocuparse de todos los servicios de transportes de viajeros de la ciudad. Se estableció la fecha limite del 02/12/1976, para que pasasen al ayuntamiento la totalidad de las líneas e instalaciones. Asimismo, el Ayuntamiento adquiría los derechos de municipalizar cualquier servicio de transporte que no fuera explotado conjuntamente.

En 1935 aparecen los primeros tranvías de color rojo y blanco, pintados igual que los autobuses, que además mejoraban el servicio con respecto a los anteriores.

Con la guerra civil desaparecieron algunos de los servicios de tranvía existentes, al quedar destruidos por bombardeos, etc. En 1936, comienza a circular por Madrid el Coche 1.000, con un sistema innovador de cuatro ejes, realizando el trayecto de Ciudad Universitaria, al que los estudiantes llamaban con el nombre de "El abuelo", hasta que dejo de funcionar en 1965.

Tras la guerra el color adoptado fue azul y blanco, comenzando a restablecerse nuevas líneas. En 1945, se comienza la renovación definitiva del parque de tranvías al ponerse en marcha los coches Fiat Pcc. Madrid fue la primera capital europea que dispuso de este tipo de tranvías, que suponen un avance por su mayor capacidad y velocidad.

Empresa Municipal de Transportes (12/11/1947 ).

La situación de los medios de transporte de superficie en Madrid, comienzan en la década de los cuarenta a hacerse insostenible, por lo cual se municipalizan.

Se disuelve la Empresa Mixta de Transportes y todo pasa a propiedad del Ayuntamiento, aunque la explotación de los servicios corresponde a la Sociedad Madrileña de Tranvías. El día 12/11/1947 la EMT inicia sus servicios para solucionar lo mas rápidamente posible los problemas existentes en el trafico, sobre todo en la Puerta Del Sol, y proyecta transformar y adaptar la red a las necesidades de la población.

Con la mejora del servicio se inicia también la explotación de la primera línea de trolebuses, con once coches de ochenta plazas marca Jacquemond.

El trolebús es un ómnibus movido por un motor de corriente continua suministrada por un cable aéreo y que incorpora ruedas de neumáticos que dan mas adherencia al suelo; es decir un híbrido entre un tranvía y un autobús. Este servicio tiene la finalidad de proporcionar al trafico de la zona central de Madrid la rapidez necesaria que no logran otros sistemas. Comienzan a funcionar en 1950.

En 1956, se aprueba la Ley de Transportes de Madrid, por la cual el Ayuntamiento controla totalmente el transporte publico de la capital, que hasta ese momento era muy deficitario. Se van creando nuevos servicios de autobuses, la mayoría de ellos para cubrir las lineas de tranvías que se van eliminando.

El servicio de trolebuses, dado que los resultados no eran los esperados empezaron a ser suprimidos, solo permanecen cuatro de las siete líneas existentes, siendo cubierto el resto de trayectos por autobuses. La EMT, modernizo el sistema de cobro en los coches dotándolos de maquinas expendedoras de billetes. En 1966, tras 17 años de servicio desaparece totalmente el transporte en trolebús, siendo reemplazados en sus itinerarios por autobuses.

En 1969, los tranvías siguen produciendo problemas por diferentes causas y se acelera la política de eliminar este tipo de transporte, dada su rigidez de movimientos. En 1971, al celebrarse el centenario del tranvía, se conmemoro con una pequeña fiesta y se realiza un recorrido especial con dos coches para llevar a los invitados. En 1972, se hacia inevitablemente necesaria la desaparición del tranvía, debido a los problemas cada vez más abundantes de circulación.

" Al cumplirse su 101 años de servicio a las dos y diecisiete de la madrugada se encerraba en la Estación de Fuencarral el ultimo tranvía que circulo por Madrid, lleno de amigos de este medio de transporte, acompañando a la Dirección de la Empresa Municipal de Transportes, la cual invito en las cocheras de Fuencarral a un vino español".

FERROCARRILES

Con la aparición de este medio de transporte, el mundo se encuentra ante un nuevo sistema capaz de establecer relaciones rápidas y económicas entre lugares distantes. En España, el desarrollo de los caminos se inicio en la época de Fernando VI (1746 – 1759), pero a pesar de este primer impulso, llegaron al siglo XIX, con establecimiento escaso.

El Ferrocarril, combina dos innovaciones técnicas de finales del siglo XVIII: La maquina de vapor de Watt y el carril de hierro. A finales del siglo XVIII, se van consiguiendo mejoras gracias a los aportes extranjeros. En 1843, el progreso se había ido abriendo paso y apuntaba a la industrialización de algunas regiones, entre las cuales destacaba la catalana, que realiza una de las primeras solicitudes de concesión de ferrocarril.

En 1847, se realiza una petición sobre una línea Madrid – Cádiz, el autor del proyecto del trazado de la línea es J. Galbrum. El gobierno, ante la solicitud de esta petición no encuentra el amparo de ninguna ley que le resuelva el problema de hacer posible la concesión por lo que encarga un informe al cuerpo de ingenieros de caminos, que sirvió al gobierno para dar la Real Orden del 31/12/1844 que autoriza a la ejecución de los ferrocarriles por cuenta del estado.

Las concesiones deberían otorgarse, reservándose el gobierno la facultad de adquirir la propiedad del camino. Se determino también el ancho de la vía que quedo establecido en 1.67 mts, medida normalizada del ancho de vía español. A partir de ese momento, se prodigan las solicitudes. Las concesiones otorgadas con respecto a Madrid, fueron:

A) 1844 : Aranjuez – Alicante.
              Madrid – Cádiz.

B) 1845 : Madrid – Aranjuez.
              Madrid – Zaragoza.
              Madrid – Badajoz.
              Madrid – Valencia.
              Madrid – Irun.

C) 1846 : Madrid – Ciudad Real.
              Madrid – Barcelona.

La mayoría de estas concesiones se otorgaron a empresas extranjeras. La ley General del 03/07/1855 cambio los ideales de la orden de 1844, y comenzó con ímpetu el desarrollo de los ferrocarriles en España.

El tren Madrid-Aranjuez.

El primer acceso al mar por ferrocarril que saldría desde Madrid, tenia previsto como destino final Alicante, era el trayecto mas corto y su trazado no ofrecía dificultades de relevancia. Su primera sección cubriría el espacio entre Madrid y el Real Sitio de Aranjuez. El ingeniero español Pedro De Lara fue el encargado de los planos de este trayecto. El itinerario de Aranjuez – Alicante fue suspendido, dejando solo en funcionamiento el primer tramo.

Madrid había prosperado y se hacia inevitable el ferrocarril. Las obras del tramo de Aranjuez, comienzan en 1846, deteniéndose en 1847 y reanudándose en 1849. En 1850 se consigue una ayuda del gobierno, quedando en 1851 terminadas las obras y celebrándose su inauguración oficial el nueve de febrero de ese mismo año. Era el primer ferrocarril con el que contaba la capital de España.

En este primer viaje inaugural, se reservo un coche – salón a la reina. Un día después se abrió el servicio al público, las estaciones intermedias eran: Getafe, Pinto, Valdemoro y Ciempozuelos. Los precios oscilaban entre cuatro y veinte reales.

La Estación de Atocha

La Estación principal de esta línea era un pequeño edificio conocido como "El Embarcadero", que se había situado en terrenos de Atocha (primera estación en antigüedad de Madrid), tenia posibilidades de ampliación que se fueron sucediendo a lo largo del tiempo, frente a este edificio había otro más grande que se termino en 1865, destinándose a oficinas, que con el tiempo se fue quedando pequeño y fue demolido, reutilizandose sus materiales para levantar otro edificio al lado de la carretera de Valencia. Esta estación se iba perfilando como una de las más grandes de Madrid, por lo que se mejoraron sus accesos.

En 1890, se comienzan las obras de un nuevo edificio para viajeros, terminándose en 1892. Empieza a gestarse la idea de una estacion central, cuyo proyecto es encargado al ingeniero Almazan, que expondrá la necesidad de establecerla en terrenos de Atocha, debido también a la importancia que tendría esta estación desde el punto de vista militar para el transporte rápido de armamento. Sin embargo este proyecto no llego a buen fin.

La Estación del Norte.

Su situación en la ciudad, provoco ciertas polémicas, debido sobre todo al trazado que habria de seguir la línea para cuyo servicio se constituiría.

Al llegar el momento de su construcción, se decidió acercarla a lo que era la Puerta de San Vicente situada a la izquierda del Manzanares, esta solución obligaba a que la línea férrea salvase el río por un puente y por ello, se construyo el de Los Franceses. En su origen esta estación fue muy modesta, pero se presento un proyecto de ampliación que comenzó en 1880 y termino en 1882. Debido al aumento de trafico de viajeros, se adquirieron nuevas locomotoras y coches.

En 1924 la Compañía del Norte paso a ampliar su edificio de Madrid con accesos por la Cuesta de San Vicente y se establecieron dos patios: uno para viajeros que parten, y otro para los que llegan. Las obras de este nuevo edificio terminarían en 1928.

La Estación de Delicias.

Al borde del Paseo De Las Delicias, se levanto esta estación que fue terminada en 1880, siendo su edifico el mayor con el que contaba Madrid. Fueron de Eiffel, las armaduras que cubren los andenes.

Fue llevada a cabo por la compañía que tendió el ferrocarril de Madrid a Ciudad Real, aunque posteriormente paso su control a manos de otra empresa, la de los ferrocarriles de Madrid a Cáceres. Entre 1880 y Julio de 1969 en que termina su vida ferroviaria no necesito ningún tipo de ampliación.

 

Los enlaces ferroviarios de Madrid.

En 1917, los ferrocarriles españoles tienen planteados graves problemas y se empieza a hablar de los enlaces de las grandes líneas que parten de Madrid: la del Norte, con su estación de Príncipe Pío y la de Mediodía, que arranca desde la estación de Atocha. Se tienen varias iniciativas de enlace respondiendo en general al mismo criterio de relacionar estas líneas antes mencionadas a través de Madrid, canalizados finalmente en la Castellana.

Los enlaces directos son los ferrocarriles, que una vez constituida la parte esencial de la red española, fueron objeto de solicitudes para que resultasen determinadas ciudades mas directamente unidas con Madrid, mediante grandes arterias de las que formaban parte. Madrid, siempre constituyo un centro de atracción, que movió a los pueblos a unirse a el por ferrocarril.

La creación de RENFE.

La Red Nacional de Ferrocarril Españoles, nace en 1941. El estado dicta un ley llamada Bases de Ordenación Ferroviaria y Transportes de Carretera. Dispone el rescate de todas las líneas de ancho normal español. Esto ya había sido hecho en una ley de 1939, que además creo un consejo directivo que agrupo los ferrocarriles en tres grandes compañías:

punto05.JPG (3724 bytes) La del Norte.

punto05.JPG (3724 bytes) La de los ferrocarriles de Madrid a Zaragoza y Alicante.

punto05.JPG (3724 bytes) La del Oeste – Andaluces.

Con la ley de 1941, se produce la transición entre el régimen del consejo directivo y el del funcionamiento de la RENFE como autónoma, que comienza su andadura el uno de Agosto de ese mismo año.

Se crearon también, una serie de organismos tras la guerra para paliar una serie de deficiencias producidas durante la misma. Estos fueron suprimidos con el tiempo.

El Gobierno al crear RENFE y dotarla de su estatuto por un decreto, no había aportado tesorería especial a la nueva empresa ni fijado su capital. Empezó a andar por sus propios medios, siendo este uno de los inconvenientes que encontraría en su desenvolvimiento.

METROPOLITANO

El 17/10/1919 se inauguro la primera línea del metropolitano de Madrid, que cubría el trayecto Glorieta de Cuatro Caminos – Puerta Del Sol, con una longitud de cuatro kilómetros y ocho estaciones, acudiendo Alfonso XIII a su inauguración.

El tren estaba formado por un automotor y un remolque. Con su construcción se coronaba un periodo de iniciativas, proyectos y construcciones. Desde finales del siglo XVIII, ya se habían expuesto ideas y redactado proyectos para dotar a Madrid, de un medio de transporte urbano a diferente nivel que el de las calles, y en relación con ello trabajaron ingenieros como Manuel Becerra, por encargo de Arturo Soria, con el fin de comunicar la Ciudad Lineal con La Puerta Del Sol. Todos los intentos carecieron de la oportunidad y el impulso que dieron luego a sus ideas otros ingenieros como Carlos Mendoza y Saez, que formaba parte de una sociedad llamada Mangemor cuyo cometido era la explotación de saltos de agua para la producción de energía eléctrica.

La idea inicial de esta primera línea de Cuatro Caminos, surgió de Mendoza, al observar la aglomeración de gente en la Puerta Del Sol para tomar el tranvía.

El plan de estudio para la creación de esta línea parte de Mendoza pero lo acomete Otamendi, y en Mayo de 1914, queda presentado el proyecto en el Ministerio de Fomento.

Abarca una red subterránea de catorce kilómetros. El trazado comprende la doble vía de ancho internacional (1.45 mts .), para facilitar las obras del túnel. El Metro seria exclusivamente urbano.

Uno de sus mayores inconvenientes fueron los problemas financieros, ya que ningún banco salvo el de Vizcaya, le presto apoyo, concediéndole la mitad del capital necesario (cuatro millones de pesetas), siempre y cuando la otra mitad de la inversión saliese del bolsillo particular de los madrileños.

Sobre esta base, comienza una subscripción que se cubre con lentitud hasta que se encuentra una aportación excepcional proveniente de manos del rey Alfonso XIII. Con esto, se prepara todo para constituir la sociedad.

En julio de 1917, comienzan las obras en las que la Puerta Del Sol es un punto esencial.

1918, es un año de gran importancia en el acometido de las obras que se realizan bajo la dirección de Otamendi, y contratadas con Obras y Construcciones Ormaeche.

Posteriormente la Compañía Del Metropolitano creo una organización propia para construir directamente a través de esta. Todas las obras fueron difíciles, y causaron grandes molestias a la vecindad, con numerosas protestas por parte de estos, que cesaron con el anuncio de su terminación el 17/10/1919. El precio inicial del billete de Metro era de 15 céntimos. La segunda línea constituida, fue la de la Puerta Del Sol – Atocha, que posteriormente, se llevo hasta Vallecas.

BIBLIOGRAFIA CONSULTADA:

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punto05.JPG (3724 bytes) Imágenes del Madrid antiguo: Album fotografico (1857 – 1939).
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