Créditos | Firma Invitada | Eventos | Enlaces ]

 

PROBLEMAS CON LA DIETA

El progresivo incremento de los trastornos alimentarios sugiere la necesidad de comenzar los esfuerzos de educación para la salud en la infancia. El propósito del trabajo publicado en “Anales de Pediatría” fue explorar en una muestra de 373 adolescentes las relaciones existentes entre sus esquemas acerca de la apariencia y actitudes restrictivas como la preocupación por el peso y la dieta.


El reciente incremento de las alteraciones de la conducta alimentaria debería fomentar el estudio no sólo de su tratamiento, sino también de su posible prevención y etiología. Los adolescentes, población especialmente vulnerable, constituyen un grupo de riesgo que sobrevalora sus dimensiones corporales, se siente insatisfecho con su cuerpo y/o apariencia física, desea perder peso, pretende reducir volumen corporal y se somete a dietas restrictivas. Esta tendencia es cada vez más evidente en la cultura de occidente, pero afecta a todo el mundo.

La prevención de los problemas alimentarios ha sido un objetivo eludido por los investigadores. Sin embargo, es evidente la necesidad de potenciar los esfuerzos preventivos. En primer lugar, por la mayor dificultad de abordar el trastorno una vez se ha consolidado; en segundo lugar, porque la aparición de los primeros síntomas se produce a edades cada vez más tempranas; por último, no puede olvidarse que la conducta restrictiva y la distorsión de la imagen corporal son dos criterios fundamentales en el diagnóstico de los trastornos alimentarios.

El trabajo que se publica en “Anales de Pediatría” tiene como objetivo averiguar si la restricción alimentaria en la población adolescente normal o subclínica está relacionada con sus esquemas acerca de la apariencia, tal como sucede en la población clínica. También aparecen como objetivos secundarios de esta investigación evaluar si en esta relación se dan diferencias entre el grupo de restrictivos y el de no restrictivos y diferencias entre distintos rangos de edad.

Los resultados indicaron correlaciones significativas y positivas entre una excesiva valoración de la apariencia física y las conductas restrictivas.

Los adolescentes más jóvenes y los adolescentes restrictivos (aquellos que se implicaban en mayor medida en la práctica de dietas y en la fluctuación de su peso) presentaron de forma significativa más alteraciones en la imagen corporal que los adolescentes no restrictivos y que los adolescentes de mayor edad.

A la luz de estos datos, se concluye la importancia de trabajar en un nivel de prevención primaria, centrando los esfuerzos en la identificación y posterior modificación de las distorsiones de la imagen corporal en niños y adolescentes.


FUENTE:

Benedito  MC, Perpiñá C, Botella C, Baños RM.

Body image and restrictive eating behavior in adolescents.

An Esp Pediatr 2003, Mar 1, Vol 58 (3):268-72.


Página Anterior Ver índice de Pediatría

Pág. Inicial   Volver a Página Inicial