Créditos | Firma Invitada | Eventos | Enlaces ]

 

LA ANGIOPLASTIA TRANSLUMINAL PERCUTÁNEA FRENTE AL TRATAMIENTO MÉDICO DE LA ANGINA

Este artículo pretende aclarar los beneficios en la calidad de vida del paciente con angina de pecho con el tratamiento de angioplastia transluminal percutánea frente a la terapeútica médica tradicional.


Este artículo hace referencia a la evaluación del impacto en la calidad de vida en pacientes con angina durante un periodo de tres años con una actuación terapeútica de angioplastia coronaria transluminal percutánea (ACTP) en comparación con un tratamiento médico continuado ( beta bloqueantes, antagonistas del calcio, parches de nitratos).

En el estudio RITA-2 TRIAL se randomizaron 1.018 pacientes asignándose 504 a la ACTP y 514 al tratamiento médico continuado. Para evaluar la calidad de vida se utilizó el SF-36 (autocuestionario de calidad de vida) aplicándolo a los 3,12 y 36 meses post-tratamiento.

El estudio trataba de ver si una de las dos técnicas presentaba beneficio respecto a la calidad de vida respecto a la otra alternativa, y además si la superioridad que se presuponía para la ACTP compensaba el pequeño incremento de riesgo de infarto agudo de miocardio asociado a la misma.

Los criterios de selección de pacientes se basaban en la definición de angina de pecho de la Sociedad Canadiense de Cardiología, documentación de tratamiento médico para esta enfermedad. La presencia de disnea se valoró en grados de 1-6 desde la no disnea a disnea en reposo; el test de esfuerzo en cinta deslizante se practicó de acuerdo al protocolo Bruce. El SF-36 comprende 36 items agrupados en los siguientes epígrafes: función física, vitalidad, dolor, salud mental, funcionamiento social, percepción de salud general y otros.

Como resultados del estudio se apreciaba una importante mejoría en la función física, vitalidad y salud general tanto a los 3 meses como al año, pero no a los 3 años en los pacientes con ACTP frente a los del tratamiento médico.

La valoración de la calidad de vida estaba estrechamente ligada principalmente con la mejoría en la disnea, el grado de angina y los resultados en la prueba de esfuerzo. La ACTP superaba al tratamiento médico en estos tres parámetros. La atenuación de las diferencias a los tres años se explicaba por la aplicación al 27% de los pacientes con tratamiento médico de tratamientos no randomizados.

Ambos grupos presentaron mejoras en el rango de funcionamiento social, estado emocional, dolor y salud mental habiendo un similar resultado con ambos tratamientos.

Sin embargo se puede decir que no hubo una evidencia de beneficio en el pronóstico de supervivencia tras la ACTP en comparación al tratamiento médico y además se debe de sopesar el riesgo de infarto agudo de miocardio asociado a este procedimiento. Por este motivo la valoración de cada paciente ha de ser individualizada comparando riesgos con beneficios.


FUENTE:

Pocock et al. JACC . Vol 35.November 4,2000.


Ver artículos anteriores  de Cardiovascular

Pág. Inicial   Volver a Página Inicial