Las sociedades modernas, apuntaladas sobre principios fundamentales,
legitimadores de cualquier sistema que reivindique para sí el
calificativo de democrático, persiguen fijar condiciones que
posibiliten la instauración y estabilidad de una sociedad del
bienestar. Tales objetivos no son hoy posibles sin el referente “Sociedad
del conocimiento” que supone contar, en primer término, con gestores
de los recursos propios y/o que genera. Esta gestión ha de hacerse
no sólo atendiendo al perfil de los eventuales usuarios, sino
además auxiliada de políticas educativas que difundan
los recursos y den acceso a una administración racional de
los mismos. Un programa político de esta naturaleza es, a su
vez, imposible, sin programas recurrentes de naturaleza académico-investigadora.
El espacio político-social y cultural que se describe se
entiende ahora como “Sociedad de la información” que, igualmente,
se legitima invocando y respetando los principios fundamentales mencionados,
de entre los que, al respecto, conviene subrayar el principio de solidaridad.
Ya que, en su condición de servicio público, la
función prioritaria de la institución Universidad es hacerse
eco de las necesidades que la sociedad en cada momento demande, hemos
de diseñar programas de explotación racional del medio.
Es ése el doble objetivo que perseguimos con este Diploma: no
sólo mentalizar a los alumnos en la problemática planteada,
sino, sugiriendo caminos plausibles a recorrer, familiarizarles con
las TICs y la utilidad de estas herramientas, hoy en día ineludibles.