Europa, Siglo XXI: Filosofía y Ciencias Sociales
MASTER - UNIVERSIDAD COMPLUTENSE MADRID - EU CONSORTIUM
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BIBLIOGRAFÍA ESPECÍFICA | RECURSOS Y FUENTES
MÓDULO 2 | TEORÍA Y POSTMODERNIDAD CRÍTICA

PORTMODERNIDAD CRÍTICA | KEY WORDS · NOMENCLATURA
SINGULARIDAD, RESISTENCIA & PAROXISMO | >>> DIPTICOS UCM · POLEMOS
[Prof. Quintín Racionero, Prof. Javier López]

ACONTECIMIENTO | ANOMALÍA DEL PRESENTE | APORÍAS DE LA RESPONSABILIDAD | A PRIORI DE LA POSPOSICIÓN | AQUÍ & AHORA | BIOPODER | BIOPOLÍTICA | BIOPOLÍTICA MENOR / COTIDIANIDAD / GENIUS | COMUNICACIÓN | DESTINERRANCIA | ESPACIO RETÓRICO (EL <<ENTRE-NOSOTROS>> DEL LENGUAJE) | EXPERIENCIA | HISTERESIA | HISTORIA PRAGMÁTICA | IDEOLOGÍA | IMPOSIBLE (EXPERIENCIA  APORÉTICA  DE LO IMPOSIBLE) | INSTITUCIÓN | MISTERIO PRÁCTICO-POLÍTICO DE LA SEPARACIÓN | NEMATOLOGÍA | NUDA VIDA | PARADOJA DE LA SOBERANÍA | PARTICIÓN  | PASTICHE | PRAGMÁTICA SUCIA | PRESENTOLOGÍA | SINGULARIDAD | TRANS-SER (EL ACONTECIMIENTO COMO) | VIRTUOSISMO

ASIGNACIÓN/RECONOCIMIENTO  | CLARIVIDENCIA TELEVISIVA | ENCICLOPEDIA DE LOS POSIBLES | HEGEMONÍA | HETEROGLOSSIA | MULTITUD | PERFORMATIVO | POLIFONÍA  | PRÓTESIS | QUASI-TRANSCENDENTAL | RESISTENCIA | RETORSIÓN (VERWINDUNG)

ACONTECIMIENTO

l otro responde en la figura de lo incalculable. Eso que llega en cuanto acontecimiento impredecible. Saber tener en cuenta lo que desafía las cuentas eso es el saber, y la responsabilidad científica. Lo que resiste y debe resistir al determinismo no lo llamaré ni sujeto ni yo, ni conciencia, ni siquiera inconciencia, pero lo convertiré en uno de los lugares del otro, de lo incalculable, del acontecimiento. La singularidad está expuesta a lo que viene como otro y como incalculable. Una reformulación postdeconstructiva de la libertad implica hablar de “lo que viene”. ( acontecimiento, lo imprevisible, lo irresoluble, el recién llegado, el otro). Lo que surge desborda mi responsabilidad pero todavía carece de figura reconocible… Aquello a lo que estoy expuesto, más allá de todo dominio. Lo “que viene” excede un determinismo pero también excede los cálculos y las estrategias de mi dominio, mi soberanía o mi autonomía. Por eso aunque nadie sea un sujeto libre, en este lugar existe “algo libre”, SE ABRE CIERTO ESPACIO DE LIBERTAD. Allí es donde estoy expuesto y felizmente, si me atrevo a decir, soy vulnerable. Allí donde el otro puede llegar hay un “por venir”. Con el determinismo no hay porvernir. Allí donde viene lo que resta venir, yo estoy expuesto, destinado a ser libre, y a decidir, en la medida en que no prever. Entre le saber y la decisión se requiere de un salto. Si la decisión no es más que el predicado de lo que soy, si está bajo mi saber y mi poder, entonces en realidad no decido puedo. Entonces mi decisión debe ser la decisión del otro en mí, una decisión pasiva, una decisión del otro que no me exonera de ninguna responsabilidad. El cálculo encuentra su límite en el juego… el afecto, la relación del viviente con el otro o consigo mismo, sigue siendo un incalculable, algo ajeno a toda máquina. Lo incalculable, lo inanalizable, se resiste al análisis. La llegada del otro es siempre incalculable. La hospitalidad pura es el acogimiento de lo que llega. Implica un horizonte sin horizonte. [JACQUES DERRIDA]

ANOMALÍA DEL PRESENTE

Nosotros suponemos que es a partir del presente social anómalo como es necesario y suficiente proceder para llegar al concepto de pasado histórico. La anomalía del presente consta de los diversos escalones constituidos por las «clases por edad» de los sujetos que conviven envueltos en un sistema de relaciones «simétricas, transitivas y reflexivas» mantenidas principalmente en el proceso lingüístico. A partir de la estructura del «presente anómalo» podemos intentar construir el concepto de Historia. No ya a partir de un supuesto interés por el «pasado», sino a partir de la presencia, para clase de edad, de las clases de edades más viejas: la presencia sistemática de personas (dotadas de lenguaje) que poseen experiencias (tecnológicas) propias, y que relatan (tradición) a las clases de edad más jóvenes. Sólo a través de estos relatos podemos concebir cómo algunos objetos culturales pueden asumir la forma de reliquias. [GUSTAVO BUENO]

APORÍAS DE LA RESPONSABILIDAD

No puedo responder a la llamada, a la petición, a la obligación, ni siquiera al amor de otro, sin sacrificarle otro otro, otros otros. Cualquier/radicalmente otro es cualquier/radicalmente otro. Los simples conceptos de alteridad y singularidad son constitutivos tanto del concepto de deber como del de responsabilidad. Consagran a priori  los conceptos de responsabilidad, decisión o deber, a la paradoja, al escándalo y a la aporía.. La paradoja, el escándalo y la aporía no son otra cosa que el sacrificio: La exposición del pensamiento conceptual a su límite, a su muerte y finitud. Desde el momento en que estoy en relación con el otro, con la mirada, la petición, el amor, el orden, la llamada del otro, sé que no puedo responderle más que sacrificando la ética, es decir, lo que me obliga a responder también y del mismo modo, en el mismo instante, a todos los otros. [ JACQUES DERRIDA]

A PRIORI DE LA POSPOSICIÓN

¡Que vivan los preludios!: Toda la posmodernidad canta las alabanzas del principio-preludio, vive de la revalorización y de la propagación de los escenarios secundarios; ella ha aprendido a poner fin a las acciones principales y estatales; devolvemos los guiones en los que aparecía que debíamos fatigarnos en exceso y ser héroes. Como es manifiesto, el a priori de la posposición sólo encuentra sus apologistas bajo el signo de la posmodernidad . Nos tomamos en serio el no tomar nada en serio y elevamos la demora a principio general ; el nuevo escepticismo rinde alabanza a las pequeñas diferencias, los pequeños escritores escriben con mayúsculas las diferencias existentes en los preludios, mientras que los anteriores apologistas de la escala normal se hacen rentistas; entretanto, nos hemos vuelto apocalípticos de la mediocridad. [PETER SLOTERDIJK]

AQUÍ & AHORA

En la incoercible différance se desencadena el aquí-ahora. Sin retraso, sin demora pero sin presencia, es el precipitarse de una singularidad absoluta, singular porque difiere-y-es-diferente [différante], justamente, y siempre otra, que se liga necesariamente a la forma del instante, en la inminencia y en la urgencia: incluso si se dirige hacia lo que queda por venir, está la prenda (promesa, compromiso, inyunción y respuesta a la inyunción, etc). La prenda de da aquí ahora, antes incluso, tal vez, de que una decisión la confirme. Responde así, sin esperar a la exigencia de justicia. Ésta es, por definición, impaciente, intransigente e incondicional.No hay différance sin alteridad, no hay alteridad sin singularidad, no hay singularidad sin aquí-ahora [JACQUES DERRIDA]

BIOPODER

El biopoder es una forma de poder que regula la vida social desde su interior, siguiéndola, interpretándola, absorbiéndola y rearticulándola. El poder puede lograr un comando efectivo sobre toda la vida de la población sólo cuando se torna una función integral,vital, que cada individuo incorpora y reactiva con su acuerdo. Como dijo Foucault: “La vida se ha vuelto ahora... un objeto del poder”. La más alta función de este poder es infiltrar cada vez más la vida. [MICHAEL HARDT & ANTONIO NEGRI]

BIOPOLÍTICA

[…] entendiendo por biopo­lítica el modo en que, desde el siglo XVII, la práctica gubernamental ha intentado racio­nalizar aquellos fenómenos planteados por un conjunto de seres vivos constituidos en población: problemas relativos a la salud, la higiene, la natalidad, la longevidad, las razas y otros. Somos conscientes del papel cada vez más importante que desempeñaron estos problemas a partir del siglo XIX y también de que, desde entonces hasta hoy, se han con­vertido en asuntos verdaderamente cruciales, tanto desde el punto de vista político como económico. [MICHEL FOUCAULT]

BIOPOLÍTICA MENOR / COTIDIANIDAD / GENIUS

La intimidad con una zona de no-conciencia es una práctica mística cotidiana, en la que un yo, en una suerte de esoterismo alegre  y peculiar, asiste sonriendo a su propia ruina y, ya se trate de la digestión de la comida o de la iluminación de la mente, testimonia incrédulo su propia disminución. Genius es nuestra vida en la medida en que no nos pertenece. [GIORGIO AGAMBEN]

COMUNICACIÓN

El ser de la comunicación , al contrario , el ser-comunicante (y no el sujeto representante), o si se quiere correr el riesgo de decir la comunicación como predicamento del ser, como <<transcendental>>, es antes que todo ser-fuera-de-si. [JEAN LUC NANCY]

DESTINERRANCIA

Y no está garantizado que el hombre sea la central de esas líneas telefónicas o la terminal de este ordenador sin fin. No se sabe muy bien quien presta su voz y su tono al otro en el Apocalipsis, no se sabe muy bien quien dirige el qué a quién. Pero por un trastocamiento catastrófico, aquí más necesario que nunca, se puede igualmente pensar esto: puesto que no se sabe ya quién habla o quién escribe, el texto se vuelve apocalíptico. Y si los envíos remiten siempre a otros envíos sin destino determinable, quedando el destino por venir, entonces esta estructura totalmente angélica, la del Apocalipsis juanense, ¿no es también la de toda escena de escritura en general? Es una de las sugerencias que quería someter a vuestra discusión: ¿no sería la apocalíptica una condición trascendental de todo discurso, incluso de toda experiencia, de toda marca o de todo rastro? Y el género de los escritos llamados “apocalípticos” en sentido estricto, no sería entonces más que un ejemplo, una revelación ejemplar de esta estructura trascendental. En ese caso, si el Apocalipsis revela, es ante todo revelación del Apocalipsis, autopresentación de la estructura apocalíptica del lenguaje, de la escritura, de la experiencia de la presencia, bien sea del texto o de la marca en general: es decir, del envío divisible para el que no hay autopresentación ni destino garantizado. [JACQUES DERRIDA]

ESPACIO RETÓRICO

Lo contemporáneo , lo que participa de un mismo tiempo , recibe su significación precisa de su referencia a un campo relativamente estabilizado de sentidos que cabría denominar , tal vez , el <<entre-nosotros>> del lenguaje. Utilizo este término , <<entre-nosotros>> , porque el aspecto del lenguaje que quiero subrayar es exactamente el de sus usos , en el sentido wittgensteiniano del término . Y digo que se trata de un campo <<relativamente>> estabilizado , por cuanto el concepto de contemporaneidad implica un corte sincrónico sobre el flujo constante de los acontecimientos , que se muestra siempre , con mayor o menor intensidad, bajo la presión de tendencias conservacionistas y rupturistas. Unas y otras de tales tendencias , tanto las muy estables como las sometidas a variación y cambio, pertenecen , de todos modos, al contexto que configura la contemporaneidad , de modo que por igual hallan su expresión objetiva en el ámbito – que obviamente siempre es sincrónico- del <<entre-nosotros>> del lenguaje. Desde este punto de vista , pues, el espacio retórico determinado por este <<entre-nosotros>> propio de cada contemporaneidad constituye a radice , y de manera simultánea, condición de posibilidad y límite de toda comprensión. Ahora bien , si se mira a esta luz la problemática histórica, con ello se pasa de una lógica temporal a una lógica espacial como esquema de su investigación básica. [QUINTÍN RACIONERO]

EXPERIENCIA

[…] si entendemos por experiencia la correlación, dentro de una cultura, entre campos del saber, tipos de normatividad y formas de subjetividad. [MICHEL FOUCAULT]

HISTERESIA

Piensen en la suerte inaudita de la generación que pudiera disponer del fin del mundo. Es algo tan maravilloso como asistir al inicio. Pero hemos llegado demasiado tarde para el inicio, únicamente el fin parece estar al alcance de nuestros medios. Nos habíamos acercado a esta posibilidad con la era atómica. Pero, ¡ay!, el equilibrio de terror ha suspendido, y luego amnistiado definitivamente(¿?) el acontecimiento final, y ahora, cuando la disuasión ha triunfado, no queda más remedio que hacerse a la idea que ya no hay fin, que ya no habrá fin, que la propia historia se ha vuelto interminable. De este modo, cuando se habla del <<fin de la historia>>, del <<fin de lo político>>, del <<fin de lo social>>, del <<fin de las ideologías>>, nada de todo eso es verdad. Lo peor precisamente estriba en que ya nada tendrá fin, y que todo continuará desarrollándose de forma cansina , fastidiosa, recurrente, en la histeresia de todo lo que, como las uñas y los cabellos, sigue creciendo después de la muerte. Porque, en el fondo, todo eso ya está muerto , y en vez de tener una resolución feliz o trágica, un destino, no tendremos más que un fin contrariado, un fin homeopático, que se va destilando en todas las metástasis del rechazo de la muerte. [JEAN BAUDRILLARD]

HISTORIA PRAGMÁTICA

La historia pragmática consiste en la ideación o, al menos, la selección de modelos teóricos que pueden proyectar hacia el pasado redes múltiples y diversas para la comprensión de los eventos. Esto quiere decir, ante todo, que también la historia pragmática pertenece a la historia científica, de la que expresa, porasí decirlo, su elemento estructurador; y después, y por ello mismo, que el principio de investigación, que la historia pragmática introduce, constituye la fuente de todo sentido histórico, puesto que, en definitiva, todo sentido, cualquiera que sea, lo es respecto de esas redes que el propio principio pone. [QUINTÍN RACIONERO]

IDEOLOGÍA

La ideología opera hoy plenamente. Uno de los tópicos de moda desde la desintegración del socialismo, a fines de la década del '80, es que la era de la ideología ha terminado, de que vivimos en una época postideológica, pragmática, en la que la economía es una cuestión de expertos, y desde ese momento no se cree más en las grandes ideologías. Creo que eso no es verdad. Los '90 fueron los grandes años de la utopía liberal capitalista, eso que Francis Fukuyama conceptualizó con la fórmula de "el fin de la historia". Eso fue una ideología en la que la experiencia ideológica nunca se vive como ideológica en sí. Hay además un fuerte sentido simbólico en el 11 de septiembre, y es precisamente que marca el final de esta ingenua utopía liberal. Ahora sabemos que no hay tal fin de la historia, que no todo el mundo va a ingresar al canon de este mundo capitalista liberal y tolerante. Y a pesar de todo, la gente continúa sin aceptar que la ideología está aún operativa. Especialmente hoy las elecciones políticas están mediadas por la ideología, y son presentadas como elecciones debidas al sentido común o al conocimientos de expertos. Si se escucha a los economistas de hoy, pretenden hacernos creer que lo que ellos hacen es ciencia, como si la ciencia de la economía no tuviera nada que ver con la política sino con el movimiento de los mercados. Pero si esto se analiza de cerca, hay ciertas presuposiciones políticas, porque la economía nunca es simplemente pura economía. Y esto es de lo que debemos convencer a la gente: que la ideología funciona precisamente cuando es invisible, cuando uno no está atento. [SLAVOJ ZIZEK]

IMPOSIBLE

Sólo lo imposible tiene lugar y el despliegue de una potencialidad o de una posibilidad que se encuentra ya ahí no constituiría nunca un acontecimiento o una invención. […] un posible que sólo fuese posible  (no imposible), un posible seguramente y ciertamente posible , de antemano accesible , sería un mal posible, un posible sin porvenir, un posible ya dejado de lado, por así decirlo, seguro en la vida. Sería un programa o una causalidad, un desarrollo, un despliegue sin acontecimiento. [JACQUES DERRIDA]

INSTITUCIÓN

La institución es un acto de magia social  que puede crear la diferencia ex nihilo, lo que es el caso más frecuente, explotar en alguna medida diferencias preexistentes, como las diferencias biológicas entre los sexos o, en el caso por ejemplo de la institución del heredero según el derecho de primogenitura, las diferencias entre las edades. En este sentido , como la religión según Durkheim, la institución es <<un delirio fundado>>, un acto de fuerza simbólica pero cum fundamento in re. [PIERRE BOURDIEU]

MISTERIO PRÁCTICO-POLÍTICO DE LA SEPARACIÓN

En nuestra cultura, el hombre ha sido pensado siempre como la articulación y la conjunción de un cuerpo y de un alma, de un viviente y un lógos, de un elemento natural (o animal) y de un elemento sobrenatural, social o divino. Ahora tenemos que aprender a pensar, muy de otro modo, al hombre como lo que resulta de la desconexión de esos dos elementos, e investigar no el misterio metafísico de la conjunción, sino el misterio práctico y político de la separación . ¿Qué es el hombre, si es siempre el lugar – y , a la vez, el resultado – de divisiones y cesuras incesantes?
. Trabajar sobre estas divisiones , preguntarse de qué modo – en el hombre – el hombre ha sido separado del no hombre y el animal de lo humano, es más urgente que tomar posición sobre las grandes cuestiones, sobre los llamados valores y derechos humanos. Y, quizá, hasta la esfera más luminosa de las relaciones con lo divino dependa , de algún modo, de esa otra esfera, más oscura, que nos separa del animal. [GIORGIO AGAMBEN]

NEMATOLOGÍAS

Con el nombre de nematologías se designarán también a ciertas instituciones ideológicas que se constituyen regularmente en el seno de las «nebulosas ideológicas» (religiosas, políticas, filosóficas,...) de una sociedad dada y que están orientadas en el sentido de la determinación de los «hilos» de conexión que mantienen las unas con las otras y entre sus propias partes. La nematología de una nebulosa ideológica se desarrolla bien adoptando la perspectiva de las nebulosas del entorno, presentándolas como conducentes o adaptadas a ella misma (nematología preambular) o bien como enemigas de ella (nematología polémica), o bien adoptando la perspectiva de la propia nebulosa con objeto de sistematizar sus partes, aun valiéndose de ideas comunes a otras nebulosas. La llamada Teología positiva será interpretada como la nematología de las nebulosas religiosas terciarias (cristianismo, judaísmo e islamismo, principalmente; hay una Teología preambular, que busca establecer los preambula fidei, hay una Teología dogmática y, dentro de ella, una Teología fundamental.[GUSTAVO BUENO]

NUDA VIDA

La pareja categorial fundamental de la política occidental no es la de amigo-enemigo, sino la de nuda vida – existencia política, zoébíos, exclusión – inclusión. Hay política porque el hombre el el ser vivo que, en el lenguaje, separa la propia nuda vida y la opone a sí mismo, y, al mismo tiempo se mantiene en relación con ella en una exclusión inclusiva. […] La nuda vida , es decir la vida a quien cualquiera puede dar muerte pero que es a la vez insacrificable del homo sacer.[GIORGIO AGAMBEN]

PARADOJA DE LA SOBERANÍA

La paradoja de la soberanía se enuncia así : <<El soberano está , al mismo tiempo , fuera y dentro del ordenamiento jurídico>>. Si soberano es, en efecto, aquél a quien el orden jurídico reconoce el poder de proclamar el estado de excepción y de suspender, de este modo, la validez del orden jurídico mismo, entonces <<cae, pues, fuera del orden jurídico normalmente vigente sin dejar por ello de pertenecer a él, puesto que tiene competencia para decidir si la Constitución puede ser suspendida <<in toto>> (Schmitt). La precisión <<al mismo tiempo>> no es trivial : el soberano, al tener el poder legal de suspender la ley, se sitúa legalmente fuera de ella. Y esto significa que la paradoja de la soberanía puede formularse también de esta forma: <<La ley está fuera de sí misma>>, o bien: <<Yo, el soberano, que estoy fuera de la ley, declaro que no hay un afuera de la ley>>. [GIORGIO AGAMBEN]

PARTICIÓN

[…] pensar la partición de la comunidad y la soberanía en la partición o la soberanía compartida , compartida entre los Dasein , entre existencias singulares que no son sujetos, y cuya relación – la partición misma – no es una comunión , ni una apropiación de objeto , ni un reconocimiento de sí, ni siquiera una comunicación como se la entiende entre sujetos. Pero estos seres singulares están ellos mismos constituidos por la partición , son distribuidos y situados o, más bien, espaciados por la partición que los hace otros: otros el uno para el otro, y otros, infinitamente otros, para el sujeto de su fusión, que se abisma en la partición, en el éxtasis de la partición: <<comunicando>> por no <<comulgar>>. Estos <<lugares de comunicación>> ya no son lugares de fusión , aunque se pase de uno a otro; están definidos y expuestos por su dislocación. Así la comunidad de la partición sería esta dis-locación misma.[JEAN LUC NANCY]

PASTICHE

[…] los estilos modernistas se transforman en códigos postmodernistas: la asombrosa proliferación de los códigos en las jergas disciplinarias y profesionales, así como en los signos de afirmación étnica, sexual, racial o religiosa, y en los emblemas de adhesión a subclases, constituye también un fenómeno político, como lo demuestran fehacientemente los problemas micropolíticos. Si en otro tiempo las ideas de una clase dominante ( o hegemónica ) configuraron la ideología de la sociedad burguesa, actualmente los países capitalistas desarrollados son un campo de heterogeneidad discursiva y estilística carente de norma. Unos amos sin rostro siguen produciendo las estrategias económicas que constriñen nuestras vidas, pero ya no necesitan ( o son incapaces de ) imponer su lenguaje; y la postliteratura del mundo tardocapitalista no refleja únicamente la ausencia de un gran proyecto colectivo, sino también la cabal inexistencia de la vieja lengua nacional. En esta situación, todo intento de parodia queda abortado; la parodia tuvo su época, pero ahora esta nueva realidad del pastiche va lentamente relevándola. El pastiche es, como la parodia, la imitación de una mueca determinada, un discurso que habla una lengua muerta : pero se trata de la repetición neutral de esa mímica, carente de los motivos de fondo de la parodia, desligada del impulso satírico, desprovista de hilaridad y ajena a la convicción de que, junto a la lengua anormal que se toma prestada provisionalmente, subsiste aún una saludable normalidad lingüística. El pastiche es, en consecuencia, una parodia vacía, una estatua ciega. [FREDRIC JAMESON]

PRAGMÁTICA SUCIA

Una pragmática que tomara conciencia de sí, es decir, que tomara conciencia de su condición necesariamente infectasucia, esto es, como afectada por las instancias que reconoce como propias de su misma relevancia significativa, tiene la ventaja de que permite el diálogo real, la comunicación real. Es cierto que esta comunicación no está limpia de intereses, pero la pragmática sucia sólo obliga a que estos intereses sean declarados, sean puestos encima de la mesa, no sean ocultados, para lo que basta con aplicar las máximas de Grice que son, como he explicado antes, éticos y no sólo lógicos. Con esto no creo que vayamos a ninguna parte especialmente fabulosa, pero, al menos, no nos quedamos en una parálisis completa. Defiendo, pues, una filosofía del lenguaje que asume el carácter, no de descripción de los fenómenos del lenguaje, sino de crítica de lo que en esos fenómenos está implicado cultural e incluso ontológicamente –por tanto una pragmática que a sí misma se considera como una pragmática ontológica y que, por eso mismo, se hace cargo de los propios presupuestos, de otra parte inevitables o irreductibles. [QUINTÍN RACIONERO]

PRESENTOLOGÍA

Cuando hablamos del Presente no nos referimos al ahora, ni siquiera al hoy; nos referimos al presente en cuanto categoría dada a escala histórico cultural que sólo puede delimitarse por relación a categorías tales como «Antigüedad», «Epoca Moderna» o «Edad Contemporánea». Definir el Presente implica, según esto, una «teoría de la Historia», a la manera como definir el Cielo (en cuanto bóveda celeste de nuestro espacio óptico) implica una «teoría de la Naturaleza». Ahora bien, a nadie se le oculta la dificultad de definir el Presente. Existe una gran variedad de concepciones o teorías del Presente y, lo que es más importante, de teorías mutuamente entrelazadas aunque sea de un modo polémico; su simple análisis autorizaría a instituir una suerte de disciplina particular que denominamos Presentología. En efecto, se definirá unas veces el Presente como la «Epoca Contemporánea» (en el sentido de Fichte), o bien como la «Epoca Coetánea» (en el contexto de la teoría de las generaciones de Ortega), o bien como la «Epoca Moderna», aunque otras veces el Presente será definido como la «Epoca Postmoderna». Para algunos el Presente se definirá como la época que nos pone en las vísperas del advenimiento del Comunismo real, del final del Capitalismo; pero para otros el Presente representará el Fin de la Historia, una vez que se haya producido el desarrollo victorioso de la Democracia parlamentaria y de la economía de mercado (Fukuyama). Algunos definen el Presente como la «tercera ola» (Alvin Toffler), como la sociedad postindustrial o como la época de los «contactos en la tercera fase», o las vísperas del reinado del Anticristo. Nosotros definiremos el Presente a partir de la idea de una sociedad universal (planetaria) que ronda ya los siete mil millones de individuos. Una sociedad, por tanto, que constituye un todo atributivo , cuya constitución, como tal, comenzó propiamente, según señaló Marx, a raíz del desarrollo del capitalismo mercantil, en la «era de los descubrimientos». Un todo planetario cuyas partes, sin embargo, aunque no se relacionan precisamente por vínculos de fraternidad o de armonía, no dejan de ser menos interdependientes. La sociedad actual, en cuanto sociedad planetaria, sólo puede subsistir como sociedad industrial (el concepto de sociedad postindustrial es vano). Y como sociedad industrial que requiere precisamente los servicios de las ciencias, y en particular de una «gran ciencia» que crece exponencialmente y no ya logísticamente como crecía la «pequeña ciencia» del pasado. El presente que comienza a configurarse a partir del descubrimiento de América se va configurando con la consolidación de los Estados nacionales levantados frente a la Iglesia romana. Tras la Segunda Guerra Mundial el presente está políticamente organizado como un conjunto de sociedades políticas soberanas, de Estados, resultantes de la liberación progresiva (al menos desde el punto de vista jurídico formal) de los Protectorados, Fideicomisos y Colonias procedentes de los siglos anteriores. Por lo demás los Estados que tienen hoy asiento en las Naciones Unidas tienen un alcance muy diverso, que va, por ejemplo, desde la República de Seychelles (con 280 km² y 69 mil habitantes) hasta la República Popular China, que rebasa los mil doscientos millones de habitantes. Las diferencias estelares en el terreno económico, lingüístico, cultural y social no pueden ser subestimadas; ellas obligan a reclasificar los dos centenares de sociedades políticas hoy día reconocidas en grandes grupos, que tienen también, al menos indirectamente, un significado político (hemisferio norte y hemisferio sur, bloque de la Unión Europea, bloque de la OEA, primer mundo y tercer mundo, países desarrollados y subdesarrollados, las tres grandes razas consabidas: mongólidos, európidos y négridos). Juegan también un papel importante para la teoría política la existencia, considerada residual desde fuera, en visión que no es aceptada desde dentro, de sociedades políticas preestatales, ejemplificadas por las tribus amazónicas, en conflicto con los Estados envolventes. En conclusión, la distribución política actual de la humanidad en los dos centenares de sociedades políticas de referencia tiene fuentes muy diversas: la génesis de las unidades políticas actuales es muy heterogénea, y se extiende desde la continuación de unidades tradicionales seculares, hasta las situaciones de liberación, emancipación o incluso creación «artificiosa» por los demás Estados, como pueda ser el caso del Estado de Israel. Las relaciones comerciales y sociales entre los Estados son también muy heterogéneas, y en gran medida dependen de las relaciones políticas formalizadas entre estos Estados (doble nacionalidad, federación, ligas, &c.). Sin embargo, consideradas sincrónicamente, las unidades políticas del presente, y por abstracción, aunque con fundamento jurídico y objetivo, podemos considerar a la Humanidad del Presente como una totalidad distributiva íntegramente repartida en 226 sociedades políticas que es preciso categorizar a título de partes distributivas. Otro modo de analizar esta estructura política del presente será el considerar al «Género humano» como la clase G de individuos humanos en la que están definidas ciertas relaciones de equivalencia E (la «connacionalidad», en su sentido político), relación universal pero no conexa; el cociente G/E es el conjunto de clases sin elementos comunes, clases disyuntas, que constituyen cada uno de los Estados (al menos en tanto no se admita la doble nacionalidad). La realidad de esta estructura distributiva de la Humanidad se manifiesta, sobre todo, en el plano jurídico del Derecho Internacional, y se refleja en las líneas fronterizas que separan las diferentes sociedades políticas, así como el título de soberanía propio de cada Estado. [GUSTAVO BUENO]

SINGULARIDAD

Cualsea (qualunque) es el suceso de un afuera. Lo pensado en el architranscendental cualquiera (quodlibet) es, así, lo más difícil de pensar: La experiencia, absolutamente no cósica de una pura exterioridad.[…] Tal cual. El cual no tiene otra existencia que el tal y el tal no tiene otra esencia que el cual. [GIORGIO AGAMBEN]

TRANS-SER (EL ACONTECIMIENTO COMO)

[…] la filosofía es, y sin duda lo es antes que nada, teoría general del acontecimiento; es decir, teoría de aquello que se sustrae a la sustracción ontológica; o teoría de lo imposible propio de las matemáticas. […] la teoría del acontecimiento apunta a la determinación de un trans-ser.[…] el acontecimiento es un punto de ruptura en cuanto al ser.[…] El ser del trans-ser. Este ser del acontecimiento.[…] un acontecimiento es propiamente un múltiple in-fundado. Esta defección del fundamento es lo que hace de él un puro suplemento casual que depende de la situación-múltiple respecto de la cual resulta un acontecimiento.[ALAIN BADIOU]

VIRTUOSISMO

Siguiendo por ahora la acepción ordinaria, por "virtuosismo" entiendo la capacidad peculiar de un artista ejecutante. Virtuoso es, por ejemplo, el pianista que ofrece una ejecución memorable de Schubert; o el bailarín experimentado, o el orador persuasivo, o el docente no aburrido, o el cura del sermón sugestivo. Consideremos atentamente qué es lo que distingue la actividad del virtuoso, es decir, del artista ejecutante. En primer lugar, la suya es una actividad que halla su propio cumplimiento (su propio fin) en sí misma, sin objetivarse en una obra duradera, sin depositarse en un "producto acabado", vale decir, en un objeto que sobreviva a la ejecución. En segundo lugar, es una actividad que exige la presencia de otros, que existe sólo en presencia de un público. Actividad sin obra: la ejecución de un pianista o un bailarín no deja detrás de sí un objeto determinado, separable de la propia ejecución, en condiciones de persistir cuando aquella ha finalizado. Actividad que exige la presencia de otros: la performance tiene sentido sólo cuando es vista o escuchada. Se intuye que estas dos características están correlacionadas: el virtuoso necesita de la presencia de un público, por el hecho de no producir una obra, un objeto que quede girando en el mundo tras haber cesado su actividad. A falta de un producto extrínseco específico, el virtuoso debe dar cuenta de su testimonio. La categoría del virtuosismo es discutida en la Etica Nicomachea; aflora aquí y allá en el pensamiento político moderno, también del novecientos; posee un pequeño lugar en la crítica de la economía política. En la Ética Nicomachea Aristóteles distingue el trabajo, o poiesis, de la acción política, o praxis, utilizando para ello la noción de virtuosismo: hay trabajo cuando se produce un objeto, una obra separable del acto; hay praxis cuando el acto tiene en sí mismo su propio fin. Aristóteles escribe: "el fin de la producción es distinto de la propia producción, mientras que no puede serlo aquel de la acción: porque la acción (acordada tanto como conducta ética o como acción política) es un fin en sí misma" (Et. Nic. , VI, 1139 b). Retomando implícitamente a Aristóteles, compara a los artistas ejecutantes, los virtuosos, con aquellos que están impregnados por su pertenencia a una estructura o, como a veces lo he dicho, una pragmática que a sí misma se considera como de la acción política. Escribe: "El arte que no produce ninguna "obra" posee gran afinidad con la política. Los artistas que lo producen -bailarines, actores, músicos y similares- tienen necesidad de un público al cual mostrar su virtuosismo, como aquellos hombres que actúan [políticamente] necesitan de otros ante cuya presencia poder aparecer: unos y otros, para poder "trabajar", requieren de un espacio de estructura pública, y en ambos, su "ejecución" depende de  la presencia ajena". (Arendt 1961: 206). Se podría decir que toda acción política es virtuosa. Con el virtuosismo comparte, en efecto, la contingencia, la ausencia de un "producto acabado", la inmediata e inevitable relación con la presencia ajena. Opuestamente, todo virtuosismo es intrínsecamente político. Pensemos en el caso de Glenn Gould (Gould 1984: 15-24; Schneider 1989). Este gran artista odiaba, paradójicamente, el rasgo distintivo de su actividad de artista ejecutante; dicho de otro modo: detestaba la exhibición pública. Toda la vida combatió la "politicidad" inherente a su actividad. En cierto momento Gould declaró querer "abandonar la vida activa", es decir, la exposición a la mirada ajena (nótese que "vida activa" es la denominación tradicional de la política. Por volver impolítico el propio virtuosismo, intentó aproximar lo más posible la actividad del artista ejecutante al trabajo propiamente dicho, que queda dentro de su producto extrínseco. Esto significó encerrarse en un estudio de grabación, contrabandeando la producción de discos (por otra parte, excelentes), por una "obra". Para evadirse de la dimensión público- política propia del virtuosismo, debió fingir que sus ejecuciones magistrales producían un objeto definido (independiente de la misma ejecución). Así eran una obra, un producto autónomo, eran trabajo, ya no más virtuosismo ni, tampoco, política. [PAOLO VIRNO]

 
THEORIA | PROYECTO CRÍTICO DE CIENCIAS SOCIALES - GRUPO DE INVESTIGACION UCM
Der Zeit ihre Kunst, der Kunst ihre Freiheit - A la Época su Arte, al Arte su Libertad