BIBLIOGRAFÍA ESPECÍFICA | RECURSOS
Y FUENTES
MÓDULO
2 | TEORÍA Y POSTMODERNIDAD CRÍTICA
PORTMODERNIDAD CRÍTICA |
KEY WORDS · NOMENCLATURA
SINGULARIDAD,
RESISTENCIA & PAROXISMO | >>> DIPTICOS
UCM · POLEMOS
[Prof. Quintín Racionero, Prof. Javier López]
ACONTECIMIENTO | ANOMALÍA DEL PRESENTE
| APORÍAS DE LA RESPONSABILIDAD
| A PRIORI
DE LA POSPOSICIÓN | AQUÍ &
AHORA | BIOPODER | BIOPOLÍTICA
| BIOPOLÍTICA MENOR / COTIDIANIDAD
/ GENIUS | COMUNICACIÓN | DESTINERRANCIA | ESPACIO
RETÓRICO (EL <<ENTRE-NOSOTROS>> DEL LENGUAJE) | EXPERIENCIA | HISTERESIA
| HISTORIA PRAGMÁTICA | IDEOLOGÍA | IMPOSIBLE
(EXPERIENCIA APORÉTICA
DE LO IMPOSIBLE) | INSTITUCIÓN
| MISTERIO PRÁCTICO-POLÍTICO
DE LA SEPARACIÓN | NEMATOLOGÍA
| NUDA VIDA | PARADOJA DE LA SOBERANÍA | PARTICIÓN | PASTICHE
| PRAGMÁTICA SUCIA | PRESENTOLOGÍA | SINGULARIDAD | TRANS-SER (EL
ACONTECIMIENTO COMO) | VIRTUOSISMO
ASIGNACIÓN/RECONOCIMIENTO
| CLARIVIDENCIA TELEVISIVA | ENCICLOPEDIA DE LOS POSIBLES | HEGEMONÍA
| HETEROGLOSSIA | MULTITUD | PERFORMATIVO | POLIFONÍA | PRÓTESIS
| QUASI-TRANSCENDENTAL | RESISTENCIA | RETORSIÓN (VERWINDUNG)
ACONTECIMIENTO
l otro responde en la figura de lo incalculable. Eso que llega en cuanto
acontecimiento impredecible. Saber tener en cuenta lo que desafía
las cuentas eso es el saber, y la responsabilidad científica.
Lo que resiste y debe resistir al determinismo no lo llamaré ni
sujeto ni yo, ni conciencia, ni siquiera inconciencia, pero lo convertiré
en uno de los lugares del otro, de lo incalculable, del acontecimiento.
La singularidad está expuesta a lo que viene como otro y como
incalculable. Una reformulación postdeconstructiva de la libertad
implica hablar de “lo que viene”. ( acontecimiento, lo imprevisible,
lo irresoluble, el recién llegado, el otro). Lo que surge desborda
mi responsabilidad pero todavía carece de figura reconocible…
Aquello a lo que estoy expuesto, más allá de todo dominio.
Lo “que viene” excede un determinismo pero también excede los
cálculos y las estrategias de mi dominio, mi soberanía o
mi autonomía. Por eso aunque nadie sea un sujeto libre, en este
lugar existe “algo libre”, SE ABRE CIERTO ESPACIO DE LIBERTAD. Allí
es donde estoy expuesto y felizmente, si me atrevo a decir, soy vulnerable.
Allí donde el otro puede llegar hay un “por venir”. Con el determinismo
no hay porvernir. Allí donde viene lo que resta venir, yo estoy expuesto,
destinado a ser libre, y a decidir, en la medida en que no prever. Entre
le saber y la decisión se requiere de un salto. Si la decisión
no es más que el predicado de lo que soy, si está bajo mi
saber y mi poder, entonces en realidad no decido puedo. Entonces mi decisión
debe ser la decisión del otro en mí, una decisión
pasiva, una decisión del otro que no me exonera de ninguna responsabilidad.
El cálculo encuentra su límite en el juego… el afecto, la
relación del viviente con el otro o consigo mismo, sigue siendo
un incalculable, algo ajeno a toda máquina. Lo incalculable, lo
inanalizable, se resiste al análisis. La llegada del otro es siempre
incalculable. La hospitalidad pura es el acogimiento de lo que llega.
Implica un horizonte sin horizonte. [JACQUES DERRIDA]
ANOMALÍA DEL PRESENTE
Nosotros suponemos que es a partir del presente social anómalo
como es necesario y suficiente proceder para llegar al concepto
de pasado histórico. La anomalía del presente
consta de los diversos escalones constituidos por las «clases por
edad» de los sujetos que conviven envueltos en un sistema de
relaciones «simétricas, transitivas y reflexivas»
mantenidas principalmente en el proceso lingüístico. A
partir de la estructura del «presente anómalo» podemos
intentar construir el concepto de Historia. No ya a partir de un
supuesto interés por el «pasado», sino a partir de
la presencia, para clase de edad, de las clases de edades más
viejas: la presencia sistemática de personas (dotadas de lenguaje)
que poseen experiencias (tecnológicas) propias, y que relatan
(tradición) a las clases de edad más jóvenes. Sólo
a través de estos relatos podemos concebir cómo algunos
objetos culturales pueden asumir la forma de reliquias. [GUSTAVO BUENO]
APORÍAS DE LA
RESPONSABILIDAD
No puedo responder a la llamada, a la petición, a la obligación,
ni siquiera al amor de otro, sin sacrificarle otro otro, otros otros. Cualquier/radicalmente otro es cualquier/radicalmente otro.
Los simples conceptos de alteridad y singularidad son constitutivos
tanto del concepto de deber como del de responsabilidad. Consagran a priori los conceptos
de responsabilidad, decisión o deber, a la paradoja, al escándalo
y a la aporía.. La paradoja, el escándalo
y la aporía no son otra cosa que el sacrificio: La exposición
del pensamiento conceptual a su límite, a su muerte y finitud.
Desde el momento en que estoy en relación con el otro, con la
mirada, la petición, el amor, el orden, la llamada del otro,
sé que no puedo responderle más que sacrificando la ética,
es decir, lo que me obliga a responder también y del mismo modo,
en el mismo instante, a todos los otros. [ JACQUES DERRIDA]
A PRIORI
DE LA POSPOSICIÓN
¡Que vivan los preludios!: Toda la posmodernidad
canta las alabanzas del principio-preludio, vive de la revalorización
y de la propagación de los escenarios secundarios; ella ha
aprendido a poner fin a las acciones principales y estatales; devolvemos
los guiones en los que aparecía que debíamos fatigarnos
en exceso y ser héroes. Como es manifiesto, el a priori de la posposición
sólo encuentra sus apologistas bajo el signo de la posmodernidad . Nos tomamos en serio el no tomar nada en serio y
elevamos la demora a principio general ;
el nuevo escepticismo rinde alabanza a las pequeñas diferencias,
los pequeños escritores escriben con mayúsculas las diferencias
existentes en los preludios, mientras que los anteriores apologistas
de la escala normal se hacen rentistas; entretanto, nos hemos vuelto
apocalípticos de la mediocridad. [PETER SLOTERDIJK]
AQUÍ & AHORA
En la incoercible différance
se desencadena el aquí-ahora. Sin retraso, sin demora pero
sin presencia, es el precipitarse de una singularidad absoluta, singular
porque difiere-y-es-diferente [différante],
justamente, y siempre otra, que se liga necesariamente a la forma del
instante, en la inminencia y en la urgencia: incluso si se dirige hacia
lo que queda por venir, está la prenda (promesa, compromiso,
inyunción y respuesta a la inyunción, etc).
La prenda de da aquí ahora, antes incluso, tal vez, de que una
decisión la confirme. Responde así, sin esperar a la exigencia
de justicia. Ésta es, por definición, impaciente, intransigente
e incondicional.No hay différance sin
alteridad, no hay alteridad sin singularidad, no hay singularidad sin
aquí-ahora [JACQUES DERRIDA]
BIOPODER
El biopoder es una forma de poder que
regula la vida social desde su interior, siguiéndola, interpretándola,
absorbiéndola y rearticulándola. El poder puede lograr
un comando efectivo sobre toda la vida de la población sólo
cuando se torna una función integral,vital, que cada individuo incorpora y reactiva
con su acuerdo. Como dijo Foucault: “La
vida se ha vuelto ahora... un objeto del poder”. La más alta
función de este poder es infiltrar cada vez más la vida.
[MICHAEL HARDT & ANTONIO NEGRI]
BIOPOLÍTICA
[…] entendiendo por biopolítica
el modo en que, desde el siglo XVII, la práctica gubernamental
ha intentado racionalizar aquellos fenómenos planteados
por un conjunto de seres vivos constituidos en población: problemas
relativos a la salud, la higiene, la natalidad, la longevidad, las razas
y otros. Somos conscientes del papel cada vez más importante
que desempeñaron estos problemas a partir del siglo XIX y también
de que, desde entonces hasta hoy, se han convertido en asuntos
verdaderamente cruciales, tanto desde el punto de vista político
como económico. [MICHEL FOUCAULT]
BIOPOLÍTICA MENOR / COTIDIANIDAD
/ GENIUS
La intimidad con una zona de no-conciencia es una práctica
mística cotidiana, en la que un yo, en una suerte de esoterismo
alegre y peculiar, asiste sonriendo a su propia
ruina y, ya se trate de la digestión de la comida o de la iluminación
de la mente, testimonia incrédulo su propia disminución.
Genius es nuestra vida en
la medida en que no nos pertenece. [GIORGIO AGAMBEN]
COMUNICACIÓN
El ser de la comunicación , al contrario
, el ser-comunicante (y no el sujeto representante), o si se quiere
correr el riesgo de decir la comunicación como predicamento
del ser, como <<transcendental>>,
es antes que todo ser-fuera-de-si. [JEAN LUC NANCY]
DESTINERRANCIA
Y no está garantizado que el hombre sea la central de esas
líneas telefónicas o la terminal de este ordenador sin
fin. No se sabe muy bien quien presta su voz y su tono al otro en
el Apocalipsis, no se sabe muy bien quien dirige el qué a quién.
Pero por un trastocamiento catastrófico,
aquí más necesario que nunca, se puede igualmente pensar
esto: puesto que no se sabe ya quién habla o quién escribe,
el texto se vuelve apocalíptico. Y si los envíos remiten
siempre a otros envíos sin destino determinable, quedando el
destino por venir, entonces esta estructura totalmente angélica,
la del Apocalipsis juanense, ¿no
es también la de toda escena de escritura en general? Es una de
las sugerencias que quería someter a vuestra discusión:
¿no sería la apocalíptica una condición
trascendental de todo discurso, incluso de toda experiencia, de toda
marca o de todo rastro? Y el género de los escritos llamados “apocalípticos”
en sentido estricto, no sería entonces más que un ejemplo,
una revelación ejemplar de
esta estructura trascendental. En ese caso, si el Apocalipsis revela, es
ante todo revelación del Apocalipsis, autopresentación
de la estructura apocalíptica del lenguaje, de la escritura, de
la experiencia de la presencia, bien sea del texto o de la marca en general:
es decir, del envío divisible para el que
no hay autopresentación ni destino garantizado.
[JACQUES DERRIDA]
ESPACIO RETÓRICO
Lo contemporáneo , lo que participa
de un mismo tiempo , recibe su significación precisa de su
referencia a un campo relativamente estabilizado de sentidos que cabría
denominar , tal vez , el <<entre-nosotros>> del lenguaje.
Utilizo este término , <<entre-nosotros>>
, porque el aspecto del lenguaje que quiero subrayar es exactamente
el de sus usos , en el sentido wittgensteiniano
del término . Y digo que se trata de un campo <<relativamente>>
estabilizado , por cuanto el concepto
de contemporaneidad implica un corte sincrónico sobre el flujo
constante de los acontecimientos , que se muestra siempre , con mayor
o menor intensidad, bajo la presión de tendencias conservacionistas
y rupturistas. Unas y otras de tales tendencias
, tanto las muy estables como las sometidas a variación y cambio,
pertenecen , de todos modos, al contexto que configura la contemporaneidad
, de modo que por igual hallan su expresión objetiva en el ámbito
– que obviamente siempre es sincrónico- del <<entre-nosotros>>
del lenguaje. Desde este punto de vista ,
pues, el espacio retórico determinado por este <<entre-nosotros>>
propio de cada contemporaneidad constituye a radice
, y de manera simultánea, condición de posibilidad y
límite de toda comprensión. Ahora bien
, si se mira a esta luz la problemática histórica,
con ello se pasa de una lógica temporal a
una lógica espacial como esquema de su investigación
básica. [QUINTÍN RACIONERO]
EXPERIENCIA
[…] si entendemos por experiencia la correlación, dentro de
una cultura, entre campos del saber, tipos de normatividad y formas de
subjetividad. [MICHEL FOUCAULT]
HISTERESIA
Piensen en la suerte inaudita de la generación que pudiera
disponer del fin del mundo. Es algo tan maravilloso como asistir al
inicio. Pero hemos llegado demasiado tarde para el inicio, únicamente
el fin parece estar al alcance de nuestros medios. Nos habíamos
acercado a esta posibilidad con la era atómica. Pero, ¡ay!,
el equilibrio de terror ha suspendido, y luego amnistiado definitivamente(¿?)
el acontecimiento final, y ahora, cuando la disuasión ha triunfado,
no queda más remedio que hacerse a la idea que ya no
hay fin, que ya no habrá fin, que la propia historia se ha
vuelto interminable. De este modo, cuando se habla del <<fin de la
historia>>, del <<fin de lo político>>, del
<<fin de lo social>>, del <<fin de las ideologías>>,
nada de todo eso es verdad. Lo peor precisamente estriba en que ya nada
tendrá fin, y que todo continuará desarrollándose
de forma cansina , fastidiosa, recurrente,
en la histeresia de todo lo que, como las
uñas y los cabellos, sigue creciendo después de la muerte.
Porque, en el fondo, todo eso ya está muerto
, y en vez de tener una resolución feliz o trágica,
un destino, no tendremos más que un fin contrariado, un fin homeopático,
que se va destilando en todas las metástasis del rechazo de
la muerte. [JEAN BAUDRILLARD]
HISTORIA PRAGMÁTICA
La historia pragmática consiste en la ideación o, al
menos, la selección de modelos teóricos que pueden proyectar
hacia el pasado redes múltiples y diversas para la comprensión
de los eventos. Esto quiere decir, ante todo, que también la
historia pragmática pertenece a la historia científica,
de la que expresa, porasí decirlo, su
elemento estructurador; y después,
y por ello mismo, que el principio de investigación, que la historia
pragmática introduce, constituye la fuente de todo sentido histórico,
puesto que, en definitiva, todo sentido, cualquiera que sea, lo es
respecto de esas redes que el propio principio pone. [QUINTÍN
RACIONERO]
IDEOLOGÍA
La ideología opera hoy plenamente. Uno de los tópicos
de moda desde la desintegración del socialismo, a fines de
la década del '80, es que la era de la ideología ha terminado,
de que vivimos en una época postideológica,
pragmática, en la que la economía es una cuestión
de expertos, y desde ese momento no se cree más en las grandes ideologías.
Creo que eso no es verdad. Los '90 fueron los grandes años de la
utopía liberal capitalista, eso que Francis Fukuyama conceptualizó
con la fórmula de "el fin de la historia". Eso fue una ideología
en la que la experiencia ideológica nunca se vive como ideológica
en sí. Hay además un fuerte sentido simbólico en
el 11 de septiembre, y es precisamente que marca el final de esta ingenua
utopía liberal. Ahora sabemos que no hay tal fin de la historia,
que no todo el mundo va a ingresar al canon de este mundo capitalista
liberal y tolerante. Y a pesar de todo, la gente continúa sin aceptar
que la ideología está aún operativa. Especialmente
hoy las elecciones políticas están mediadas por la ideología,
y son presentadas como elecciones debidas al sentido común o al conocimientos de expertos. Si se escucha a
los economistas de hoy, pretenden hacernos creer que lo que ellos hacen
es ciencia, como si la ciencia de la economía no tuviera nada
que ver con la política sino con el movimiento de los mercados.
Pero si esto se analiza de cerca, hay ciertas presuposiciones políticas,
porque la economía nunca es simplemente pura economía.
Y esto es de lo que debemos convencer a la gente: que la ideología
funciona precisamente cuando es invisible, cuando uno no está
atento. [SLAVOJ ZIZEK]
IMPOSIBLE
Sólo lo imposible tiene lugar y el despliegue de una potencialidad
o de una posibilidad que se encuentra ya ahí no constituiría
nunca un acontecimiento o una invención. […] un posible
que sólo fuese posible (no
imposible), un posible seguramente y ciertamente posible , de antemano accesible , sería
un mal posible, un posible sin porvenir, un posible ya dejado de lado,
por así decirlo, seguro en la vida. Sería un programa
o una causalidad, un desarrollo, un despliegue sin acontecimiento. [JACQUES
DERRIDA]
INSTITUCIÓN
La institución es un acto de magia social
que puede crear la diferencia ex nihilo,
lo que es el caso más frecuente, explotar en alguna medida
diferencias preexistentes, como las diferencias biológicas
entre los sexos o, en el caso por ejemplo de la institución del
heredero según el derecho de primogenitura, las diferencias
entre las edades. En este sentido , como la religión
según Durkheim, la institución
es <<un delirio fundado>>, un acto de fuerza simbólica
pero cum fundamento
in re. [PIERRE BOURDIEU]
MISTERIO PRÁCTICO-POLÍTICO
DE LA SEPARACIÓN
En nuestra cultura, el hombre ha sido pensado siempre como la articulación
y la conjunción de un cuerpo y de un alma, de un viviente y un
lógos,
de un elemento natural (o animal) y de un elemento sobrenatural, social
o divino. Ahora tenemos que aprender a pensar, muy de otro modo, al
hombre como lo que resulta de la desconexión de esos dos elementos,
e investigar no el misterio metafísico de la conjunción,
sino el misterio práctico y político de la separación . ¿Qué es el hombre,
si es siempre el lugar – y , a la vez, el
resultado – de divisiones y cesuras incesantes?. Trabajar sobre estas divisiones ,
preguntarse de qué modo – en el hombre – el hombre ha sido separado
del no hombre y el animal de lo humano, es más urgente que tomar
posición sobre las grandes cuestiones, sobre los llamados valores
y derechos humanos. Y, quizá, hasta la esfera más luminosa
de las relaciones con lo divino dependa , de
algún modo, de esa otra esfera, más oscura, que nos separa
del animal. [GIORGIO AGAMBEN]
NEMATOLOGÍAS
Con el nombre de nematologías
se designarán también a ciertas instituciones ideológicas
que se constituyen regularmente en el seno de las «nebulosas ideológicas»
(religiosas, políticas, filosóficas,...) de una sociedad
dada y que están orientadas en el sentido de la determinación
de los «hilos» de conexión que mantienen las unas con
las otras y entre sus propias partes. La nematología
de una nebulosa ideológica se desarrolla bien adoptando la perspectiva
de las nebulosas del entorno, presentándolas como conducentes
o adaptadas a ella misma (nematología
preambular) o bien como enemigas de ella
(nematología polémica), o bien
adoptando la perspectiva de la propia nebulosa con objeto de sistematizar
sus partes, aun valiéndose de ideas comunes a otras nebulosas.
La llamada Teología positiva será interpretada como la nematología de las nebulosas religiosas terciarias
(cristianismo, judaísmo e islamismo, principalmente; hay una Teología
preambular, que busca establecer los
preambula fidei, hay una Teología dogmática
y, dentro de ella, una Teología fundamental.[GUSTAVO BUENO]
NUDA VIDA
La pareja categorial fundamental de la
política occidental no es la de amigo-enemigo, sino la de nuda
vida – existencia política, zoé
– bíos, exclusión – inclusión.
Hay política porque el hombre el el
ser vivo que, en el lenguaje, separa la propia nuda vida y la opone
a sí mismo, y, al mismo tiempo se mantiene en relación
con ella en una exclusión inclusiva. […] La nuda vida , es decir la vida a quien cualquiera
puede dar muerte pero que es a la vez insacrificable
del homo sacer.[GIORGIO AGAMBEN]
PARADOJA DE LA SOBERANÍA
La paradoja de la soberanía se enuncia así
: <<El soberano está , al mismo tiempo , fuera
y dentro del ordenamiento jurídico>>. Si soberano es,
en efecto, aquél a quien el orden jurídico reconoce el
poder de proclamar el estado de excepción y de suspender, de este
modo, la validez del orden jurídico mismo, entonces <<cae,
pues, fuera del orden jurídico normalmente vigente sin dejar
por ello de pertenecer a él, puesto que tiene competencia para
decidir si la Constitución puede ser suspendida <<in toto>> (Schmitt).
La precisión <<al mismo tiempo>> no es trivial : el soberano, al tener el poder legal de
suspender la ley, se sitúa legalmente fuera de ella. Y esto significa
que la paradoja de la soberanía puede formularse también
de esta forma: <<La ley está fuera de sí misma>>,
o bien: <<Yo, el soberano, que estoy fuera de la ley, declaro
que no hay un afuera de la ley>>. [GIORGIO AGAMBEN]
PARTICIÓN
[…] pensar la partición de la comunidad y la soberanía
en la partición o la soberanía compartida , compartida
entre los Dasein , entre
existencias singulares que no son sujetos, y cuya relación –
la partición misma – no es una comunión , ni una apropiación
de objeto , ni un reconocimiento de sí, ni siquiera una comunicación
como se la entiende entre sujetos. Pero estos seres singulares están
ellos mismos constituidos por la partición
, son distribuidos y situados o, más bien, espaciados por la partición que los hace otros: otros el uno para el otro, y otros, infinitamente
otros, para el sujeto de su fusión, que se abisma en la partición,
en el éxtasis de la partición: <<comunicando>>
por no <<comulgar>>. Estos <<lugares de comunicación>>
ya no son lugares de fusión ,
aunque se pase de uno a otro; están definidos y
expuestos por su dislocación. Así la comunidad de la
partición sería esta dis-locación
misma.[JEAN LUC NANCY]
PASTICHE
[…] los estilos modernistas se transforman en códigos postmodernistas: la asombrosa proliferación
de los códigos en las jergas disciplinarias y profesionales,
así como en los signos de afirmación étnica, sexual,
racial o religiosa, y en los emblemas de adhesión a subclases,
constituye también un fenómeno político, como lo
demuestran fehacientemente los problemas micropolíticos.
Si en otro tiempo las ideas de una clase dominante ( o hegemónica ) configuraron la ideología
de la sociedad burguesa, actualmente los países capitalistas
desarrollados son un campo de heterogeneidad discursiva y estilística
carente de norma. Unos amos sin rostro siguen produciendo las estrategias
económicas que constriñen nuestras vidas, pero ya no necesitan
( o son incapaces de ) imponer su lenguaje;
y la postliteratura del mundo tardocapitalista no refleja únicamente la ausencia
de un gran proyecto colectivo, sino también la cabal inexistencia
de la vieja lengua nacional. En esta situación, todo intento
de parodia queda abortado; la parodia tuvo su época, pero ahora
esta nueva realidad del pastiche va lentamente relevándola.
El pastiche es, como la parodia, la imitación
de una mueca determinada, un discurso que habla una lengua muerta : pero se trata de la repetición neutral
de esa mímica, carente de los motivos de fondo de la parodia,
desligada del impulso satírico, desprovista de hilaridad y ajena
a la convicción de que, junto a la lengua anormal que se toma
prestada provisionalmente, subsiste aún una saludable normalidad
lingüística. El pastiche es, en consecuencia,
una parodia vacía, una estatua ciega. [FREDRIC JAMESON]
PRAGMÁTICA SUCIA
Una pragmática que tomara conciencia de sí, es decir,
que tomara conciencia de su condición necesariamente infectasucia,
esto es, como afectada por las instancias que reconoce como propias
de su misma relevancia significativa, tiene la ventaja de que permite
el diálogo real, la comunicación real. Es cierto que esta
comunicación no está limpia de intereses, pero la pragmática
sucia sólo obliga a que estos intereses sean declarados,
sean puestos encima de la mesa, no sean ocultados, para lo que basta
con aplicar las máximas de Grice que
son, como he explicado antes, éticos y no sólo lógicos.
Con esto no creo que vayamos a ninguna parte especialmente fabulosa,
pero, al menos, no nos quedamos en una parálisis completa. Defiendo,
pues, una filosofía del lenguaje que asume el carácter,
no de descripción de los fenómenos del lenguaje, sino de
crítica de lo que en esos fenómenos está implicado
cultural e incluso ontológicamente
–por tanto una pragmática que a sí misma se considera como
una pragmática ontológica y que, por eso mismo, se hace
cargo de los propios presupuestos, de otra parte inevitables o irreductibles.
[QUINTÍN RACIONERO]
PRESENTOLOGÍA
Cuando hablamos del Presente no nos referimos al ahora, ni
siquiera al hoy; nos referimos al presente en cuanto categoría
dada a escala histórico cultural que sólo puede delimitarse
por relación a categorías tales como «Antigüedad»,
«Epoca Moderna» o «Edad
Contemporánea». Definir el Presente implica, según
esto, una «teoría de la Historia», a la manera como
definir el Cielo (en cuanto bóveda
celeste de nuestro espacio óptico) implica una «teoría
de la Naturaleza». Ahora bien, a nadie se le oculta la dificultad
de definir el Presente. Existe una gran variedad de concepciones o
teorías del Presente y, lo que es más importante, de
teorías mutuamente entrelazadas aunque sea de un modo polémico;
su simple análisis autorizaría a instituir una suerte
de disciplina particular que denominamos Presentología.
En efecto, se definirá unas veces el Presente como la «Epoca Contemporánea» (en el sentido
de Fichte), o bien como la «Epoca Coetánea» (en el contexto de la
teoría de las generaciones de Ortega), o bien como la «Epoca Moderna», aunque otras veces el Presente
será definido como la «Epoca
Postmoderna». Para algunos el Presente se definirá como
la época que nos pone en las vísperas del advenimiento del
Comunismo real, del final del Capitalismo; pero para otros el Presente
representará el Fin de la Historia, una vez que se haya producido
el desarrollo victorioso de la Democracia parlamentaria y de la economía
de mercado (Fukuyama). Algunos definen el Presente
como la «tercera ola» (Alvin
Toffler), como la sociedad postindustrial o como la época de los
«contactos en la tercera fase», o las vísperas del
reinado del Anticristo. Nosotros definiremos el Presente a partir
de la idea de una sociedad universal (planetaria) que ronda ya los siete
mil millones de individuos. Una sociedad, por tanto, que constituye un
todo atributivo , cuya constitución,
como tal, comenzó propiamente, según señaló
Marx, a raíz del desarrollo del
capitalismo mercantil, en la «era de los descubrimientos».
Un todo planetario cuyas partes, sin embargo, aunque no se relacionan
precisamente por vínculos de fraternidad o de armonía,
no dejan de ser menos interdependientes. La sociedad actual, en cuanto
sociedad planetaria, sólo puede subsistir como sociedad industrial
(el concepto de sociedad postindustrial es
vano). Y como sociedad industrial que requiere precisamente los servicios
de las ciencias, y en particular de una «gran ciencia» que
crece exponencialmente y no ya logísticamente como crecía
la «pequeña ciencia» del pasado. El presente que comienza
a configurarse a partir del descubrimiento de América se va configurando
con la consolidación de los Estados nacionales levantados frente
a la Iglesia romana. Tras la Segunda Guerra Mundial el presente está
políticamente organizado como un conjunto de sociedades políticas
soberanas, de Estados, resultantes de la liberación progresiva
(al menos desde el punto de vista jurídico formal) de los Protectorados,
Fideicomisos y Colonias procedentes de los siglos anteriores. Por lo
demás los Estados que tienen hoy asiento en las Naciones Unidas
tienen un alcance muy diverso, que va, por ejemplo, desde la República
de Seychelles (con 280 km² y 69 mil habitantes) hasta la República
Popular China, que rebasa los mil doscientos millones de habitantes.
Las diferencias estelares en el terreno económico, lingüístico,
cultural y social no pueden ser subestimadas; ellas obligan a reclasificar
los dos centenares de sociedades políticas hoy día reconocidas
en grandes grupos, que tienen también, al menos indirectamente,
un significado político (hemisferio norte y hemisferio sur, bloque
de la Unión Europea, bloque de la OEA, primer mundo y tercer mundo,
países desarrollados y subdesarrollados, las tres grandes razas
consabidas: mongólidos, európidos y négridos).
Juegan también un papel importante para la teoría política
la existencia, considerada residual desde fuera, en visión que no
es aceptada desde dentro, de sociedades políticas preestatales, ejemplificadas por las tribus amazónicas,
en conflicto con los Estados envolventes. En conclusión,
la distribución política actual de la humanidad en los
dos centenares de sociedades políticas de referencia tiene fuentes
muy diversas: la génesis de las unidades políticas actuales
es muy heterogénea, y se extiende desde la continuación
de unidades tradicionales seculares, hasta las situaciones de liberación,
emancipación o incluso creación «artificiosa»
por los demás Estados, como pueda ser el caso del Estado de Israel.
Las relaciones comerciales y sociales entre los Estados son también
muy heterogéneas, y en gran medida dependen de las relaciones
políticas formalizadas entre estos Estados (doble nacionalidad,
federación, ligas, &c.). Sin embargo, consideradas
sincrónicamente, las unidades políticas del presente, y por
abstracción, aunque con fundamento jurídico y objetivo,
podemos considerar a la Humanidad del Presente como una totalidad distributiva
íntegramente repartida en 226 sociedades políticas que es
preciso categorizar a título de partes distributivas. Otro modo
de analizar esta estructura política del presente será el
considerar al «Género humano» como la clase G de individuos
humanos en la que están definidas ciertas relaciones de equivalencia
E (la «connacionalidad», en su
sentido político), relación universal pero no conexa; el
cociente G/E es el conjunto de clases sin elementos comunes, clases
disyuntas, que constituyen cada uno de
los Estados (al menos en tanto no se admita la doble nacionalidad). La
realidad de esta estructura distributiva de la Humanidad se manifiesta,
sobre todo, en el plano jurídico del Derecho Internacional, y se
refleja en las líneas fronterizas que separan las diferentes sociedades
políticas, así como el título de soberanía
propio de cada Estado. [GUSTAVO BUENO]
SINGULARIDAD
Cualsea (qualunque) es el suceso de un afuera. Lo pensado
en el architranscendental cualquiera (quodlibet) es, así, lo más difícil
de pensar: La experiencia, absolutamente no cósica
de una pura exterioridad.[…] Tal cual. El cual no tiene otra existencia
que el tal y el tal no tiene otra esencia que el cual. [GIORGIO AGAMBEN]
TRANS-SER (EL ACONTECIMIENTO COMO)
[…] la filosofía es, y sin duda lo es antes que nada, teoría
general del acontecimiento; es decir, teoría de aquello que
se sustrae a la sustracción ontológica; o teoría
de lo imposible propio de las matemáticas. […] la teoría
del acontecimiento apunta a la determinación de un trans-ser.[…] el acontecimiento es un punto de
ruptura en cuanto al ser.[…] El ser del trans-ser.
Este ser del acontecimiento.[…] un acontecimiento es propiamente un
múltiple in-fundado. Esta defección del fundamento es lo
que hace de él un puro suplemento casual que depende de la situación-múltiple respecto de
la cual resulta un acontecimiento.[ALAIN BADIOU]
VIRTUOSISMO
Siguiendo por ahora la acepción ordinaria, por "virtuosismo"
entiendo la capacidad peculiar de un artista ejecutante. Virtuoso
es, por ejemplo, el pianista que ofrece una ejecución memorable
de Schubert; o el bailarín experimentado, o el orador persuasivo,
o el docente no aburrido, o el cura del sermón sugestivo. Consideremos
atentamente qué es lo que distingue la actividad del virtuoso,
es decir, del artista ejecutante. En primer lugar, la suya es una actividad
que halla su propio cumplimiento (su propio fin) en sí misma,
sin objetivarse en una obra duradera, sin depositarse en un "producto
acabado", vale decir, en un objeto que sobreviva a la ejecución.
En segundo lugar, es una actividad que exige la presencia de otros,
que existe sólo en presencia de un público. Actividad
sin obra: la ejecución de un pianista o un bailarín no
deja detrás de sí un objeto determinado, separable de la
propia ejecución, en condiciones de persistir cuando aquella
ha finalizado. Actividad que exige la presencia de otros: la performance tiene sentido sólo cuando es
vista o escuchada. Se intuye que estas dos características están
correlacionadas: el virtuoso necesita de la presencia de un público,
por el hecho de no producir una obra, un objeto que quede girando en
el mundo tras haber cesado su actividad. A falta de un producto extrínseco
específico, el virtuoso debe dar cuenta de su testimonio. La categoría
del virtuosismo es discutida en la Etica
Nicomachea; aflora aquí y allá
en el pensamiento político moderno, también del novecientos;
posee un pequeño lugar en la crítica de la economía
política. En la Ética Nicomachea
Aristóteles distingue el trabajo, o poiesis,
de la acción política, o praxis, utilizando para ello
la noción de virtuosismo: hay trabajo cuando se produce un objeto,
una obra separable del acto; hay praxis cuando el acto tiene en sí
mismo su propio fin. Aristóteles escribe: "el fin de la producción
es distinto de la propia producción, mientras que no puede serlo
aquel de la acción: porque la acción (acordada tanto
como conducta ética o como acción política) es
un fin en sí misma" (Et. Nic. , VI,
1139 b). Retomando implícitamente a Aristóteles, compara
a los artistas ejecutantes, los virtuosos, con aquellos que están
impregnados por su pertenencia a una estructura o, como a veces lo he
dicho, una pragmática que a sí misma se considera como
de la acción política. Escribe: "El arte que no produce
ninguna "obra" posee gran afinidad con la política. Los artistas
que lo producen -bailarines, actores, músicos y similares- tienen
necesidad de un público al cual mostrar su virtuosismo, como
aquellos hombres que actúan [políticamente] necesitan
de otros ante cuya presencia poder aparecer: unos y otros, para poder
"trabajar", requieren de un espacio de estructura pública, y
en ambos, su "ejecución" depende de la presencia ajena". (Arendt 1961: 206). Se podría decir que toda
acción política es virtuosa. Con el virtuosismo comparte,
en efecto, la contingencia, la ausencia de un "producto acabado", la inmediata
e inevitable relación con la presencia ajena. Opuestamente,
todo virtuosismo es intrínsecamente político. Pensemos
en el caso de Glenn Gould (Gould 1984:
15-24; Schneider 1989). Este gran artista odiaba, paradójicamente,
el rasgo distintivo de su actividad de artista ejecutante; dicho de
otro modo: detestaba la exhibición pública. Toda la vida
combatió la "politicidad" inherente a
su actividad. En cierto momento Gould declaró
querer "abandonar la vida activa", es decir, la exposición a
la mirada ajena (nótese que "vida activa" es la denominación
tradicional de la política. Por volver impolítico el
propio virtuosismo, intentó aproximar lo más posible la
actividad del artista ejecutante al trabajo propiamente dicho, que queda
dentro de su producto extrínseco. Esto significó encerrarse
en un estudio de grabación, contrabandeando la producción
de discos (por otra parte, excelentes), por una "obra". Para evadirse
de la dimensión público- política propia del virtuosismo,
debió fingir que sus ejecuciones magistrales producían
un objeto definido (independiente de la misma ejecución). Así
eran una obra, un producto autónomo, eran trabajo, ya no más
virtuosismo ni, tampoco, política. [PAOLO VIRNO]