MEMORIA | Objetivos | Demanda Social
y Profesional
En los últimos años estamos asistiendo a una
repolitización del arte contemporáneo. La XI Documenta, la
8ª bienal de Estambul, la 3 Berlin Biennale o la recientemente inaugurada
Manifesta 5 han tenido una orientación abiertamente política.
Otro tanto podemos decir de algunos de los proyectos más señalados
en la última Bienal de Venecia, como “Utopia Station”, curada colectivamente
por H. U. Obrist, Molly Nesbit y Rirkrit Tiravaija, o “La estructura de
la supervivencia” por Carlos Basualdo.
Las razones del rearme ético y político de los artistas
a partir del final de los 90 son muy variadas y complejas como para que
se pueda hacer una síntesis razonable. Pero entre otros motivos está
sin duda el debate público sobre el fenómeno conocido como
GLOBALIZACIÓN, que ha traído a un primer plano las desigualdades
entre los cada vez más opulentos países desarrollados y los
cada vez más pobres países en vías de desarrollo,
expresión que ha acabado teniendo un matiz irónico.
Otra razón, aunque más difícil de medir, es el crecimiento
del mercado del arte, que está también ligado a la globalización
de la economía, y que se refleja sobre todo en el auge de las ferias
internacionales. La capacidad el mercado y de las redes institucionales
para desgastar los discursos artísticos provoca, como reacción,
posturas de RESISTENCIA (uno de los términos de moda en estos años).
Los artistas, tras más de dos décadas de desinterés
por este tipo de cuestiones, vuelven a cuestionarse la legitimidad de los
sistemas de distribución del arte, y articulan su trabajo dentro de
esquemas de coherencia política. En una visión más amplia,
los artistas están trabajando para redefinir y llenar de contenido
su relación con la sociedad.
En este contexto el Ojo Atómico propone de manera abierta la relectura
de Karl Marx como fuente de herramientas conceptuales para la producción
de discurso artístico. El proyecto se ha materializado en una exposición
en la que participarán varios artistas y colectivos, cuya obra está
fundamentada en discursos de izquierda: Big Hope, Marcelo Expósito,
Oliver Ressler, Université Tangente y Tom Lavin. Además se
presentará una selección de material documental sobre arte
y activismo (La Fiambrera Obrera, Ne pas plier, rtmark, Reclaim the Streets
o Critical Art Ensemble, por ejemplo).
Dentro del marco de la exposición se vio la necesidad de fomentar
un acercamiento del público del Ojo Atómico, artistas jóvenes
en su mayor parte, al pensamiento marxista. Este acercamiento es muy importante,
porque por motivos obvios la obra de Marx es mal conocida en España.
Al no conocer su pensamiento, o conocerlo de una manera tergiversada, se
hace casi imposible la comprensión correcta del casi todo el pensamiento
estético y filosófico del siglo XX. ¿Cómo leer
a Adorno, Foucault, Benjamin, Certeau, Debord o Baudrillard, por poner ejemplos
obvios, sin conocer a Marx?
El acercamiento, que en principio iba a tener un carácter simbólico
– un “Rincón de lectura del Capital” – se ha transformado en algo
práctico: un curso de cuarenta horas dirigido por el sociólogo
Román Reyes, profesor de la Universidad Complutense de Madrid, en
el que pronunciarán conferencias diez especialistas.
Esta transformación anula la distancia que permite la observación
de objetos simbólicos, y desborda los límites de la representación
invadiendo abrumadoramente la esfera de lo real. El espectador puede cambiar
su status e inscribirse en el curso, o puede rechazarlo, pero ya no podrá
limitarse a la contemplación más o menos placentera de la
obra de arte.