| EL
MATERIALISMO HISTORICO | PROYECTO DE INVESTIGACIÓN
MAO ZEDONG (MAO-TSE-TUNG) José María Laso Prieto | UNIVERSIDAD DE OVIEDO, MADRID |
Mao Zedong (o Mao-Tsé-Tung) nació en 1893 en Chao-Chan (Hunán), hijo de un campesino pobre. Tras sus estudios de magisterio se empleó en Pekín como ayudante de bibliotecario. Entró así en contacto con el movimiento estudiantil y, después de un rápido proceso de radicalización, adquirió una sólida formación marxista. El 1º de Julio de 1921 participó en la fundación del Partido Comunista de China. La actividad teórico-práctica de Mao está ligada a todas las vicisitudes del movimiento revolucionario chino. En su multifacética personalidad descuellan sus dotes de pensador, poeta, organizador político, pedagogo, dirigente militar y estadista.
Partiendo del aforismo leninista de que "El alma del marxismo estriba en el análisis concreto de las condiciones concretas", Mao combatió siempre el dogmatismo libresco. En su trabajo "Oponerse al culto a los libros"(1930) Mao contrapone la investigación frente a la especulación libresca. "El método de estudiar las ciencias sociales exclusivamente en los libros es peligroso en grado sumo... Por supuesto que debemos estudiar libros de marxismo, pero ese estudio debe integrarse en las condiciones reales de nuestro país. Necesitamos los libros pero debemos superar la tendencia a rendirles culto lo que significaría un divorcio de la situación real. ¿Cómo podemos superar el culto al libro? La única forma es investigar la situación real con una metodología adecuada.(1) Esa misma preocupación antidogmática se refleja en su célebres trabajos "Cuatro tesis filosóficas". "Acerca de la práctica". "Sobre la contradicción". "Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del pueblo". "¿De donde proceden las ideas justas?".
En "Acerca de la práctica"(1937) Mao se propuso combatir especialmente las tendencias dogmáticas, pero sin desdeñar la crítica del empirismo. Con este propósito, se planteó el problema de " la relación entre el conocimiento y la práctica, entre el saber y la acción." Uniendo la calidad expresiva al peculiar didactismo que le caracteriza, Mao expuso muy agudamente las diferentes facetas de la práctica científica cono presupuesto del conocimiento. "La práctica social –dice Mao– no se limita únicamente a la actividad productora, tiene muchas otras formas: la lucha de clases, la vida política, la actividad desarrollada en la esfera de la ciencia y el arte; en una palabra, el hombre social participa en todos los dominios de la vida práctica de la sociedad... Los marxistas consideran que sólo la práctica social puede ser el criterio de la verdad de los conocimientos que tiene el hombre del mundo exterior. Porque, de hecho, los hombres reciben la confirmación de la verdad de sus conocimientos sólo al llegar a la práctica social(en el proceso de la producción material, de la lucha de clases, de las experiencias científicas), a los resultados que esperan. Si los hombres esperan conseguir resultados en su trabajo, es decir a alcanzar los éxitos esperados, tienen que hacer que sus ideas estén de acuerdo con el mundo exterior objetivo, de lo contrario, sufren una derrota en la práctica. Empero los hombres extraen experiencias de la derrota misma, cambian sus ideas y las hacen concordar con las leyes del mundo exterior, entonces pueden transformar su derrota en victoria... La continuación de la práctica social conduce a la repetición múltiple de fenómenos que suscitan en los hombres sensaciones e impresiones. Entonces se produce en la conciencia humana una mutación (un salto) en el proceso del conocimiento: la aparición de los conceptos. El concepto no refleja ya los aspectos exteriores de las cosas ni sus aspectos aislados o su relación externa, sino que capta la esencia del fenómeno y las cosas en su conjunto, la relación interna de los fenómenos. Entre el concepto y la sensación, la diferencia no es sólo cuantitativa sino cualitativa. El desarrollo ulterior en esta dirección, el empleo de los métodos de juicio y dirección, pueden conducir a conclusiones lógicas"(2)
Tras criticar el racionalismo, que niega el papel inicial y de contraste de la experiencia sensible y el empirismo que se detiene en ésta, Mao concluye considerando necesario "pasar activamente del conocimiento sensible al racional, luego del conocimiento racional a la dirección activa de la práctica revolucionaria, a la transformación del mundo objetivo y subjetivo. La práctica y el conocimiento en su repetición cíclica es infinita, y el contenido de estos ciclos se eleva a un nivel cada vez más alto. Este es el concepto que tiene la teoría materialista del conocimiento y de la acción"(3)
Los dos trabajos de Mao sobre las contradicciones están separados por veinte años y responden a las respectivas problemáticas que se suscitan, en el plano filosófico, antes y después de la toma del poder por el proletariado. En "Sobre la contradicción"(1937) el objetivo sigue siendo combatir al dogmatismo y sus secuelas filosóficas, el idealismo menchevizante de A. M. Deborin y el evolucionismo vulgar. Con esa finalidad, analiza rigurosamente, y expone con nitidez, los problemas de la universalidad y la particularidad de la contradicción; la distinción entre contradicciones principales y secundarias, así como los aspectos equivalentes en una misma contradicción, su identidad y su lucha. Finaliza con el papel del antagonismo en la contradicción. Como conclusión, Mao señala: "Pero la lucha dentro de la contradicción es incesante y existe cuando los opuestos coexisten así como cuando se transforman el uno en el otro; especialmente, en el último caso, la lucha se manifiesta de forma más evidente; en esto reside también la universalidad y el carácter absoluto de la contradicción. Al estudiar el carácter particular y la relatividad de la contradicción, debemos esforzarnos por distinguir entre lo principal y lo secundario en las contradicciones así como en los aspectos contradictorios, y al estudiar la universalidad y la lucha de la contradicción, debemos distinguir las distintas formas de lucha. De lo contrario, cometeremos errores dogmáticos o empíricos"(4).
La finalidad principal del trabajo "Sobre el tratamiento de las contradicciones en el seno del pueblo"(1957) estriba en aplicar la concepción de "contradicción no antagónica "a la solución de los problemas que originaba el hecho de que, en la revolución china, importantes sectores de la burguesía nacional hubiesen hecho causa común con el pueblo frente al mismo adversario imperialista. Por ello, para Mao, "si bien las contradicciones entre el proletariado y la burguesía nacional son contradicciones entre explotados y explotadores, antagónicas de por sí (Aunque la República Popular se implantó en China en 1949 todavía en 1957 los miembros de la burguesía nacional cobraban un dividendo fijo a cuenta de los beneficios de sus anteriores empresas). Sin embargo, en las condiciones concretas de China, si estas contradicciones antagónicas se tratan debidamente, pueden transformarse en no antagónicas, pueden resolverse por vía pacífica: Si estas contradicciones no se tratan como es debido, si no seguimos con la burguesía nacional la política de unidad, de crítica, y de educación, o si la burguesía nacional no acepta esta política nuestra, entonces las contradicciones entre la clase obrera y la burguesía nacional pueden convertirse en contradicciones entre nosotros y nuestros enemigos. "(5)
Una constante en el pensamiento de
Mao Zedong (Mao-Tsé-Tung) ha sido la lucha contra el dogmatismo.
La "Revolución Cultural" puede ser también interpretada –no
obstante su complejidad y de la lucha por el poder que detrás de
ella se libró– a la luz de esa preocupación antidogmática
y antiburocrática característica de Mao. Empero la difusión
masiva del "Libro Rojo", con sus inevitables esquematismos, plantea el
problema de si Mao no incurrió finalmente en los errores del culto
que tan duramente criticó. O sí, por el contrario, en las
condiciones concretas de China, el "Libro Rojo" estría destinado
a ejercer sobre su inmensa población un efecto pedagógico
positivo muy coherente con la perenne vocación didáctica
de su autor.
(1) Mao-Tsé-Tung,
"Escritos sociológicos y culturales. . Barcelona, 1974. Página,
149.
(2) Mao-Tsé-Tung,
"Cuatro tesis filosóficas". Barcelona, 1974. Página, 11.
(3) Ibídem.
Página 26.
(4) Mao-Tsé
-Tung, "Cuatro tesis filosóficas" Barcelona, 1974. Página,
76
En 1974 se comenzaron a editar en España las obras de Mao Zedong (Mao-Tsé-Tung) y se finalizó en 1977. Además de la edición en Lenguas Extranjeras de Pekín en castellano, existen las versiones españolas de las Editorial Fundamentos y de Emiliano Escolar.
- Mao-Tsé-Tung, "Cuatro tesis
filosóficas". Editorial Anagrama. Barcelona, 1974.
- Mao-Tsé-Tung, "La construcción
del socialismo. Vía china o modelo soviético". Editorial
Anagrama. Barcelona, 1975.
- Mao-Tse-Tung, "Sobre la guerra
prolongada. Problemas estratégicos de la guerra de guerrillas".
Ediciones CEPE. Buenos Aires, 1972.
- Mao-Tse-Tung, "La guerra revolucionaria"
Colección 70. Grijalbo. México, 1971.
- Mao-Tse-Tung, "La guerra de guerrillas".
Editorial Huemul. Buenos Aires, 1965.
- Mao-Tsé-Tung, "Cinco tesis
filosóficas". Ediciones en Lenguas Extranjeras. Pekín, 1975.
- Mao-Tse-Tung, "Poemas". Edición
de Chou-Chen Fu. Visor. Madrid, 1974
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