guardar silencio es un acto de rebeldía
LOS ECOS DEL SILENCIO página abierta


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FILOSOFIA Y CIENCIAS SOCIALES - CURSO 2000.2001 -  UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID - CAMPUS DE SOMOSAGUAS

REALIDAD SOCIAL: ESTRATEGIAS DE SILENCIO
Esther Maniega de la Torre

Cualquier camino conduce a alguna parte, el centro, la referencia. Todo el mundo va a algún sitio. No recuerdo quien, pero alguien dijo una vez: la vida del hombre es un largo paseo. Esto es una verdad en tanto en cuanto que el hombre necesita ver, moverse, ya que de ello se aprende, y aprender eleva al ser humano a su categoría de hombre pensante capaz de reflexionar.

El que camina sin ir a ninguna parte se encuentra en un conflicto, una contradicción. El que escoge un camino, a veces sin escoger por propia voluntad, en este camino, el hombre encuentra siempre algo, y si no lo encuentra, es que camina ciego o solitariamente, ajeno al resto, eligiendo el vacío.

Uno quiere ir a alguna parte, pero no sabe dónde, y pregunta por los caminos, y cuando el posadero le contesta que todos los caminos conducen a parte alguna se entristece, porque el peregrino quiere seguir andando y recorrer nuevos caminos. Se entristece de saber que ese camino tiene un fin, de ahí su condición de peregrino, de caminar y de ir a los sitios y pasar por ellos. En realidad, sí que quiere ir a parte alguna, lo que no quiere es parar o quedarse, ya que, siempre quiere ir a algún sitio, paseando, observando, y quedándose con lo mejor de aquellos sitos por los que ha pasado.

El silencio: forma de expresión-no expresión. El que no se expresa está reprimido, no utiliza la única forma de expresión legitimada por el ser humano: el lenguaje. El silencio representa un estado de ánimo de incomodidad o confusión momentánea. El que no se expresa se está despreciando y a los que tiene a su alrededor también, ya que, el silencio prolongado provoca malestar, pudiendo ser cruel hacia uno mismo y hacia los demás. La gente quiere saber lo que piensas, expresado a través de uno mismo. Aquellos que saben hacer hablar a los demás: en una clase de filosofía, o en un bar... responsabilidad de unos y de otros. 

El silencio también es la mejor respuesta ante aquello a lo que no quieres responder, siempre acompañado por una sonrisa. 

El silencio es darle tiempo a uno mismo para pensar y pasar a la acción después. 

“Es inhumana la determinación del hombre por su sangre o por la adscripción geográfica de su origen”. Román Reyes. Lo que determina al ser humano es su obrar, sus pensamientos, su capacidad de afirmación. La sangre, la raza, nos viene dado por nacimiento ¿se puede estar orgulloso de ser negro? ¿o blanco? Esto es algo ajeno a la voluntad de uno mismo, no está dentro de sus posibilidades cambiar la raza. En cambio, la educación se transmite, es tarea de padres y de la escuela, de todos en general. Se puede estar orgulloso de haberte portado bien en tu vida, de haber ayudado y de haber dado lo mejor de ti, de saber que lo que recibes es porque uno se lo merece.

Las diferentes culturas se transmiten aspectos tales como el idioma o estilos de alimentación, etc. Esto es signo de evolución porque no se puede vivir aislado en un país (las fronteras están desapareciendo). Algunas culturas imponen más, tienen más fuerza de expansión que otras. Por ejemplo, el idioma inglés tiene una fuerza de expansión enorme, no importa la raza que seas o el país de donde vengas, lo imprescindible es que te puedas comunicar en inglés. Éste se impone a cualquier otro idioma. El español, otro ejemplo, su presencia en el sistema educativo de EEUU crece espectacularmente. El País del lunes 23 de octubre del 2000. Evidentemente con menos fuerza que el inglés, pero crece el número de hispanoparlantes. Esto, y ya barajan la idea de establecer el aprendizaje de una segunda lengua.

Lo importante es no dejarse destruir como minoría, aunque sea difícil. Hablar un mismo idioma une a las personas, hablar en inglés, por ejemplo, pero siempre será diferente hablarlo en Canadá, que en España, porque los rasgos diferenciadores te harán sentir que en un sitio se cuece una forma de vida diferente a los demás espacios. 

La misión nuestra es defender lo nuestro, acoger a aquél que viene de fuera con vistas a aprender y respetar.

La convivencia hay que regularla, se necesitan unas normas para poder convivir, estas normas se supone que defienden los derechos del individuo. Tenemos el caso de la convivencia entre gitanos y payos en España. Hace muchos años que la raza gitana se ha instalado en nuestro país, y los problemas entre su cultura y la nuestra siguen latentes, en tanto en cuanto no se respeten, seguirá habiendo problemas. No me equivoco en afirmar que las personas de esta cultura no han sido capaces de adaptarse, posibilidades no les ha faltado ya que, las instituciones españolas han intentado acomodar a estas personas en España. Las viviendas familiares que reciben son 

destruidas por ellos mismos; viven del tráfico de drogas, de robos, de trapicheos, etc. No pienso que esto es racismo, sino de incompatibilidad de culturas; en mi opinión, no importa el color de la piel, blanco, negro, amarillo, tostado... España es un país que acoge a una gran diversidad de gente.

En conclusión a este tema, la inmigración en el país de llegada supone tener que acoger a estas personas, algunas vienen huyendo de su país, con la consiguiente ilegalidad de la situación. Esto fuerza a la repatriación al país de origen, ya que no se les puede acoger en condiciones, no pueden ser insertados en el mundo laboral. Es una situación penosa tanto para unos como para otros. Tarea de ellos es mejorar el bienestar de su país; en Africa las etnias luchan entre sí, pues que dejen de luchar. Ellos tienen que ser los primeros en hacer algo.

Las fronteras son formas de reclusión, su eliminación permite más libertad de movimientos tanto de personas como de capitales. Así, la globalización de la economía se impone como ideología dominante para unos pocos países privilegiados, donde abunda la riqueza y el bienestar mientras que otros están alejados, se sitúan fuera de esta globalización; países que luchan entre ellos y se destruyen. Apenas tienen alimentos más que los que les llegan por vía humanitaria desde fuera. Estos países de Sudáfrica (entre otros) se culpan unos a otros de la represión que sufrieron en el pasado, queriendo recuperar tierras perdidas que les fueron arrebatadas; son luchas entre etnias sin ningún fin más que la destrucción. No tienen para comer pero luchan entre ellos con armas compradas con el poco dinero de que disponen. No ven la luz, están dispuestos a destruirse. Como dijo Nietzsche: “El asco que sentimos por la suciedad puede ser tan grande que nos impida limpiarnos –“justificarnos”. 

La invención de calificar a los países por el dinero de que disponen, países ricos y países pobres, no es más que una destrucción. Es mucho más eficaz hablar sobre “lo que tú tienes” o “puedes ofrecerme”, ya que el término pobreza define “aquello de lo que careces”, y esto deja a un país en la estacada ya que todo país tiene algo que ofrecer. Muchas veces la condición de riqueza y pobreza de los países se usa para justificar las cosas y explicarlas diciendo que ocurren así porque son pobres o ricos, cuando la realidad vendría a ser así por otra explicación ajena al dinero en sí.

La tendencia actual a la unificación significa que ciertos países de Europa utilizarán la misma moneda, asimismo el idioma usado para comunicarnos entre personas de distintas lenguas es el inglés. Si la tendencia viene así, ¿por qué oponernos a ella? Como dice el refrán, si no puedes con el enemigo únete a él. No se sabe si perderemos la variedad, porque en ella hay mucha riqueza. Las personas cada vez hablan más idiomas, se están expandiendo, el que más rápido va es el inglés pero el español también se expande, y el francés. Hablar varios idiomas se valora, impone respeto; cuando hablas en un idioma obtienes algo diferente a cuando hablas en otro idioma.

Ante todo se habla de unificación, que es lo que importa. La consecuencia (que se supone) es el beneficio de todos aquellos que participan de la unión por el hecho de estar juntos. Las personas por sí solas no sacan nada o sacan menos, se necesita la colaboración de los demás. Lo importante es no sentirte solo en este mundo. El que llega más lejos es porque ha recibido el apoyo de los que le rodean; la eficacia se impone, aquél que colabora con los demás en la consecución de unos objetivos comunes, que sabe qué es lo suyo y qué es lo de los demás y lo respeta, aquél que tiene tacto para decir las cosas y que abre los ojos al cambio. Tener miedo a lo desconocido es un buen síntoma, significa dejar paso al beneficio de la duda. 

La competitividad es una preocupación. Aquello que es competitivo se define por su eficacia y solución de problemas. Todos preferimos estar al lado de aquellos que nos proporcionan cosas positivas, que nos ayudan a mejorar, a aprender; en cambio, aquél que es un maleducado, un vago, en el fondo da problemas al resto. Cuando compartes una tarea con alguien, lo importante es que el trabajo salga bien y que se haga en armonía, en buen ambiente. La competitividad también se puede utilizar para destruir al otro, al más débil, imponerte por la fuerza, pero eso es destructivo.

Finalmente, lo público y lo privado se diferencian, aquél que hace público lo suyo privado corre un gran peligro de perderse el respeto. En una tarea compartida, nadie quiere verse afectado por los problemas que le puedan ocurrir a los que están a su lado. La solidaridad es buena en tanto en cuanto no se aproveche de ella, solidaridad para colaborar.


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