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| Un balance positivo.
- ¿Cómo surgió la idea del Coloquio Internacional sobre Literatura Española Contemporánea?
- Este Coloquio está conectado con otros coloquios anteriores. El primero que se llevó a cabo fue sobre Balzac. El anterior, el del año pasado, fue sobre Cervantes, y el actual sobre Literatura española contemporánea. Pensamos abarcar la Literatura española desde diferentes ángulos. Iniciaríamos con Literatura española contemporánea y, en el futuro, continuaríamos en otras direcciones, con la idea de llegar más adelante, en el 2004, a la visión del Quijote de la Mancha, regresando así al tema del primer coloquio, a Cervantes.
- ¿Cuál es el interés que despierta en estos momentos la literatura española en México?
- Siempre se ha estudiado la literatura española en México en el nivel profesional o académico, por ser una de las fuentes inevitables, uno de los elementos sustanciales, para el planteamiento de la literatura. Y es obvio que en nuestra Facultad se estudian varios cursos de literatura española que sirven de apoyo después para los análisis que se hacen en relación con la literatura latinoamericana, en particular. El interés, es patente, siempre ha existido. Es latente en todos los ambientes en los que nos movemos, y creo que es importante resaltarlo y trabajarlo para ver los puntos de vista críticos sobre esta literatura.
- ¿Qué autores han interesado en este Coloquio, porque abarcaba casi un siglo de literatura española?
- Sí, abarcaba prácticamente todo el siglo XX. Se ha estudiado a autores como Antonio Machado, Miguel de Unamuno, García Lorca... más contemporáneos, como Pérez Reverte, Montero, y otros relacionados con todo el inmenso proceso de la literatura española contemporánea.
- Eso quiere decir que ahora mismo existe un equilibrio de intereses en los investigadores entre los autores más clásicos del XX con otros más recientes vinculados, muchos de ellos, con el mundo del periodismo?
- Pienso que ese equilibrio existe hoy más que en otros momentos. Tradicionalmente, en espacios como nuestra Facultad se iba más a los clásicos del siglo XX, a la tradición; se estudiaba mucho el 98, la generación del 27, la de posguerra, con Cela, Laforet...-, y ahora, quizá por las lecturas y los intereses más personales de los investigadores, se estudian autores más recientes, más contemporáneos, por decirlo así.
- ¿Cuál sería el balance de este III Encuentro Internacional?
- Considero que el resultado es positivo, porque se abre una puerta de observación al fenómeno de la literatura española, se trabaja en torno a ella, y, entre comillas, se "obliga" a los investigadores a que concentren su acción en el desarrollo crítico sobre ciertos autores, ya sean narradores o líricos. Y eso es importantísimo. De alguna forma, la intención nuestra, como organizadores del Encuentro, fue poner a trabajar a la gente en estas situaciones de la literatura y de la crítica literaria, a los efectos de actualizar desde nuestra perspectiva -desde nuestra modesta perspectiva acá en México- los contenidos que puedan existir sobre estos autores. Creo que este es uno de los resultados más importantes de este Encuentro.
La cuestión ortográfica y América.
- Hace varios años, a raíz del Congreso de Zacatecas, surgió de nuevo la polémica sobre la cuestión ortográfica y las distancia entre las posiciones de España y los diferentes países americanos. Acaba de aparecer la cuarta edición de su libro Ortografía Práctica. ¿Cuál es su visión del futuro del español en esta cuestión?
-Sigo pensando, en este sentido, que el trabajo ortográfico, el cuidado de la forma en el momento de escribir, es fundamental. Sí recuerdo esa polémica en relación con muchas de las cosas que dijo García Márquez y muchas de las cosas que también le atribuyeron, quizá sin haberlas dicho. Sigo pensando que tiene que ser un proceso muy ortodoxo, que la ortografía tiene un camino determinado y que es precisamente lo que inspiró este libro, que en su momento se llamó simplemente Práctica de la ortografía, porque aquí tomo como fundamentalmente las normas de la Real Academia de 1959. Pienso que América Latina sigue muy fiel el proceso de la Ortografía, respeta las normas, y creemos, lo que siempre hemos dicho, que para poder atentar o cambiarla, primero hay que conocerla. Lo más importante es conocer en qué terreno estamos parados en relación con el proceso ortográfico. Conociendo eso tendremos un punto de partida muy importante.
- A mi modo de ver, la polémica sobre el español de América y el de españa es un reflejo de la que en su momento se produjo entre los partidarios de la "ortografía del oído" y los de la "ortografía del pasado", de la etimología, del latín.
- Pienso que la ortografía es un proceso vivo, y como consecuencia de ello se va avanzando, se van produciendo cambios lingüísticos que se van produciendo primero en la masa hablante y de ahí se pasa luego a lo que puede ser el establecimiento de la regla, de la norma. La diferencia entre lo que denominamos el español de América y el español de España son notables, como pueden ser notables las diferencias entre el español de México y el español de Uruguay. Los rasgos son siempre locales y termina uno dudando de que exista un verdadero idioma español, pensando que quizá lo que exista en realidad sean rasgos regionales en la manera de expresarse el español, de la misma manera que puedan ser diferentes el español de Madrid y el español de Barcelona, el español que los catalanes hablan cuando hablan español. En ese sentido, habría que pensar que no podemos ir tras un purismo propiamente dicho. Un ejemplo muy específico: hay veces que a través de la etimología se intentan explicar procesos ortográficos. Pensamos, y muchos de los lingüistas consideran, que la etimología no explica el proceso ortográfico, que pudo darle origen, que pudo tener una significación en su momento. Considero que hoy el proceso purista dentro del idioma quizá sea un proceso extremo, tanto como lo sería el otro, el ignorar la ortografía. Es necesario observar los parámetros, la manera de hablar, la manera de expresarse, es necesario leer, pero no me parece necesario acentuar más esta diferencia.
- Quizá sería buena idea, antes del 2004 dedicar algún Encuentro a la Ortografía...
- Sería una excelente idea. Ha habido en Universidades de México, concretamente en Puebla, encuentros sobre la redacción. Quizá nosotros pudiéramos hacer en algún momento un encuentro sobre la Ortografía. Y te aseguro que habría mucho, mucho que hablar.
Presentación de Nihilismo y demonios.
- También se ha presentado durante el Encuentro tu obra sobre Carmen Laforet. ¿Cómo valoras la figura de Carmen Laforet hoy, en la evolución de la literatura española?
- Carmen Laforet fue motivo de un estudio mío en el libro Nihilismo y demonios y sigo pensando que es una buena autora. Naturalmente han pasado muchos años desde su primera novela, desde Nada, hasta lo que es hoy, y quizás, en una ausencia de publicaciones relevantes en la última etapa, esté un poco olvidada. Pero considero que quizás en el momento de la literatura española en el que está ubicada fue importante y lo sigue siendo. En la presentación mencionaba que hay rasgos y vigencia poética muy grandes por parte de su planteamiento narrativo y una manera de contar muy buena, que quizás, en algunos terrenos, esa forma de narrar se ha perdido. Considero que la figura de Carmen Laforet, a través de la totalidad de su obra, ha tenido ciertos altibajos, pero considero que la autora catalana se mantiene una posición relevante, para mi criterio.
- Parece, en cualquier caso, que la historia literaria del siglo XX, especialmente en su segunda mitad, se va a construir sobre obras aisladas, que quedan como hitos en la producción de determinados autores, frente a una producción como la actual que parece guiada por una producción más en serie, en la que, en el futuro, será difícil encontrar obras de este tipo, que será complicado ir encontrando los hitos literarios que marquen el desarrollo de la literatura española.
- Pienso que sí. Las mismas preocupaciones existenciales que se recogen en la obra de Laforet fueron puntos de referencia de otros muchos escritores. No pienso que la literatura española actual esté tomando una ruta totalmente equivocada o perdida en relación con el proceso. Pienso que se ha masificado mucho, y eso es un grave conflicto dentro de determinados terrenos en la literatura, pero considero que la ruta marcada por determinados autores canonizados, si bien no es para seguir a cada uno de ellos como a un ídolo, por lo menos sí es para tomar algunos puntos de referencia y que nos sirvan para el futuro.
- Queda hecha ya la convocatoria para el Encuentro próximo...
- Sí. El próximo Encuentro va a ser en el mes de noviembre. Va a ser sobre Literatura Mexicana Contemporánea, será el Tercer Coloquio sobre este tema y tendrá como sede Toluca, en la Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma.
Quedamos emplazados a este nuevo Encuentro en la UAEM. La ciudad de Toluca, de ambiente literario intenso, será de nuevo un escenario en el que los investigadores -como ha sido nuestro caso- se sentirán acogidos por los profesores y estudiantes de su universidad. Desde aquí nuestro agradecimiento a todos ellos.
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