La
reunión que mantuvo el Consejo Editorial de Estudios sobre el
mensaje periodístico el 11 de mayo de 2000 para la aceptación
de los artículos que compondrían este número fue enormemente
gratificante. Había motivos: la gran cantidad de colaboraciones
enviadas, la variedad de los centros universitarios de procedencia, y,
sobre todo, la calidad y el interés de todos los artículos
que aquí presentamos. Por eso, lo primero que queremos decir es
gracias. Gracias a todos los colaboradores y a los lectores. Y gracias
también a Alfonso Esteban, jefe de Producción del Servicio
de Publicaciones de la Universidad Complutense, y a Eduardo Guerrero, del
departamento de Administración, por sus consejos, siempre bienvenidos,
para que esta revista adopte una metodología editorial que redundará,
sin duda, en su calidad científica y comunicativa.
El bloque monográfico
de este número 6 está dedicado a la columna periodística,
ese artículo de creciente atención en casi todos los periódicos
españoles. El título se decidió así para dejar
abiertas las puertas a cualquier enfoque: El columnismo: pasado, presente
y futuro. Seis artículos componen este estudio sobre el columnismo
español y todos aportan una visión muy diferente y por tanto
enriquecedora de este exitoso subgénero de la opinión periodística:
las particulares reflexiones de Pedro Sorela o de Luisa Santamaría,
ambas desde ángulos distantes; el certero análisis de Juan
Cantavella; el paseo ideológico y literario de María Jesús
Casals por los tres tiempos posibles; y el inicio del columnismo en Internet
analizado con distintos matices por Concha Edo y Pedro Paniagua. Y queda
uno, el séptimo, escrito por María Santos, que es un notable
estudio sobre los creadores de opinión en Francia, tierra siempre
fecunda de pensadores y escritores, e influyente país en el que
se ha producido un agitado debate sobre la elite periodística.
Investigaciones
y Documentos, segundo bloque, cuenta con doce artículos que
han sido agrupados por áreas temáticas. Comienza con una
excelente investigación de dos profesoras de la Universidad del
País Vasco sobre una paradoja social y mediática. Ofa Bezunartea
y Mercedes del Hoyo ofrecen unas posibles respuestas para explicar un dilema
que choca de frente con el mito de la influencia de los medios periodísticos.
Siguen cuatro artículos cuya base histórica los ha agrupado:
Javier Díaz Noci busca las raíces de los géneros periodísticos
interpretativos y en su original estudio nos lleva aún más
allá: muestra también las raíces de dos configuraciones
diferentes del pensamiento según el lenguaje narrativo cultural...
sobresaliente aportación. Bernardino M. Hernando ofrece un documento
histórico de un gran interés periodístico y literario:
ahora que el periodismo electrónico es la revolución, nos
invita a volver la vista atrás para descubrir cómo soñaban
los periodistas españoles del siglo XIX y principios del XX el periodismo
–y la vida- del XXI. Celia Forneas analiza a un poco conocido y recordado
Estébanez Calderón como cronista taurino; y Montse Mera admira
a Álvaro Cunqueiro: su artículo descubre al escritor y periodista
gallego con toda la finura de su inteligente visión de la realidad.
El catedrático
de la Universidad de Canarias, José Manuel de Pablos Coello ha elaborado
una teoría pragmática en el campo de la narración
informativa que presenta en su artículo Teorema del texto agotado.
Y
la filóloga Mª Rosario Bueno analiza los diferentes niveles
de estructuras que conforman una noticia. Estos dos artículos de
investigación constituyen el presente que siempre está en
medio, entre pasado y futuro. Porque los artículos que siguen analizan
aspectos tecnológicos que ya forman parte de lo vivido pero su significación
se proyecta hacia ese futuro que aún no vemos con claridad. Así,
Antonio López de Zuazo analiza funciones del teletexto; y Lizy Navarro
y Emy Armañanzas estudian la prensa digital y los nuevos cauces
que abre, como la interacción prensa-lectores y el surgimiento de
una nueva retórica.
Para el final
han quedado dos artículos que no tienen nada en común excepto
su naturaleza reflexiva: el del catedrático emérito de Periodismo
Enrique de Aguinaga y el del profesor José Manuel Rivas Troitiño.
Aguinaga ofrece una propuesta para una nueva concepción de la teoría
del Periodismo con la autoridad que le confiere su casi medio siglo de
experiencia docente. Y Rivas nos obliga a plantearnos preguntas más
que necesarias acerca de la realidad del periodismo, noble profesión
del mensajero peligrosamente envilecida y asfixiada por algo que enrarece
el aire. Interesante propuesta la de Rivas que si la unimos a la provocativa
reflexión de Pedro Sorela, con cuyo artículo comienza la
revista, podemos completar un círculo que no imaginábamos
antes de confeccionar este número: creemos sinceramente que ha salido
-casi- redondo: la perfección puede esperar.