Análisis de los enfoques
didácticos y
sus implicaciones para la enseñanza de la Economía.
La
enseñanza tradicional de las ciencias
sociales se basaba en una estrategia repetitiva, ya que el aprendizaje
tenía por objeto reproducir conocimientos en lugar de elaborarlos. Como
alternativa a la enseñanza memorística tradicional, la renovación en la enseñanza de las ciencias sociales (al igual
que en otras áreas), ha abanderado la llamada “enseñanza activa”. Esto no quiere decir que se pretenda desterrar
la memoria de los métodos de enseñanza. Lo que se hace necesario es, más bien,
reconsiderar su función, que no debe ser otra que la de potenciar una memoria significativa que posibilite la
conservación de aquellos conceptos, datos, etc., que servirán para realizar
posteriores aprendizajes.
Así, las estrategias que actualmente se consideran más apropiadas para la enseñanza de las
ciencias sociales, en especial de las materias de economía, a chic@s de
Secundaria, tienen como elemento común la potenciación de una mayor actividad
intelectual por parte de los alumnos, de lo que se pretende que se derive una
mayor autonomía en la autoconstrucción
del conocimiento.
En general,
las posibles estrategias didácticas
se pueden clasificar siguiendo dos criterios: según sean activas o pasivas y
significativas o no significativas:
Activas
Método
investigativo Método por ejercitación
o por
descubrimiento o actividades
Significativas
No significativas
Método
expositivo-receptivo Método memorístico
Pasivas
Desde una perspectiva constructivista, el aprendizaje debe tratar de ser activo, ya que se requiere la participación de los alumnos, por lo que el proceso de enseñanza-aprendizaje se interpreta como un proceso de construcción. Pero la estrategia de enseñanza no tiene por qué ser necesariamente, o de forma exclusiva, activa (método por descubrimiento), también es útil la enseñanza receptiva; la condición que sí es ineludible es que la estrategia sea significativa.
● La enseñanza por descubrimiento.
Por descubrimiento se entiende el hecho de
que el alumno encuentre, por su propia acción mental, en los materiales
proporcionados por el profesor, una estructura u organización que no estaba
explícitamente presente en los mismos. De lo que se trata es de que el alumno
sea capaz de “descubrir por sí mismo”. Para ello deberá aplicar (aunque él no
lo sepa) el método científico para
extraer conocimientos nuevos, valiéndose de
materiales significativos, en lugar de recibir estos conocimientos ya
elaborados. En el caso de las materias de nuestra especialidad se tratará de un
proceso inductivo (contrario a como
en realidad se construye nuestra disciplina) haciendo que el alumno vaya, a
partir de hechos cuidadosamente seleccionados y presentados por el profesor, y
a través de un trabajo guiado de ordenación e inferencia, al “descubrimiento”
de regularidades, leyes o conceptos, que luego deberá asimilar.
A pesar de lo
sugerente de la propuesta no sería útil para la enseñanza de la economía
interpretarla de forma simplista: no tendría sentido, por ejemplo, intentar que
el alumno reconstruyera secuencias teóricas para explicar mecanismos económicos
(como los procesos inflacionistas o las crisis económicas cíclicas) de gran
complejidad a partir de documentos variados. Puede ser, no obstante, un método
muy útil para tratar contenidos procedimentales y actitudinales.
● La enseñanza receptiva
La enseñanza
receptiva constituye una opción
diferenciada y alternativa a las estrategias de enseñanzas por
descubrimiento, y a diferencia de éstas, son especialmente adecuadas para la enseñanza de los contenidos conceptuales.
Se fundamenta en las teorías del
aprendizaje significativo que tienden a negar el principio piagetiano de
que sólo se entiende lo que se descubre.
Un
aprendizaje se considera significativo
cuando puede relacionarse de modo no arbitrario y sustancial (no al pie de la
letra) con lo que el alumno ya sabe. Para que se produzca, deben darse tres condiciones. La primera, que el
alumno esté motivado (difícil). Además, es necesario que el material de
aprendizaje posea un significado en sí mismo, es decir, sus diversas partes han de estar relacionadas con
cierta lógica. Por último, también es preciso que dicho material resulte
potencialmente significativo para el alumno, es decir, que posea en su
estructura de conocimiento previa ideas con las que pueda relacionar el nuevo
conocimiento. En conclusión, es necesario que los materiales posean significatividad lógica (que no sean ni
demasiado fáciles ni demasiado difíciles para el nivel de partida del alumno) y
psicológica (que sea adecuado al
nivel de desarrollo cognitivo del alumno). Cuando dichas condiciones fallen
(debido a que no conocemos las características de nuestros alumnos o a que no
hemos sabido adaptar nuestra programación a las mismas), los alumnos no tendrán
más remedio que sustituir el aprendizaje significativo por el exclusivamente
memorístico.
● Articulación de estrategias de aprendizaje en las clases de economía
A partir de las estrategias consideradas, y en
atención a su especial utilidad para el tratamiento de los conceptos,
procedimientos y actitudes, para el caso de las materias de la especialidad de
economía puede ser muy conveniente una adecuada combinación de estrategias de indagación y expositivas.