VIII Jornadas de Economía Crítica

Declaración

Las y los participantes en las VIII Jornadas de Economía Crítica celebradas en Valladolid, conscientes de la responsabilidad que como profesionales, docentes e investigadores tenemos ante la sociedad,

  • manifestamos nuestra profunda preocupación por la continuidad y extensión del modelo económico de la Unión Europea y las políticas que lo acompañan, causantes de la profundización de las desigualdades entre las personas y las regiones de la Unión, la precariedad del empleo y la regresión de las conquistas laborales, la privatización de los sistemas de seguridad social (ahora que está prácticamente concluida la del sistema productivo), y, en conjunto, la subordinación del bienestar de las poblaciones a los intereses de las élites económicas y financieras bajo el falso argumento de su necesidad para lograr la competitividad global;

  • denunciamos, para el caso concreto del Estado Español, la intensificación de dicho modelo que, a través de una persistente propaganda, pretende legitimarse ante la población. En este sentido, se ignoran múltiples aspectos como: el debilitamiento, la especialización y la dependencia del sistema productivo, así como su concentración en zonas específicas del territorio; la continuidad y el aumento de la precariedad laboral que dobla la media europea; el paro, la perpetuación de la pobreza y la extensión de la exclusión aceptadas ya como elementos “naturales” de nuestro entorno; y la permanente disminución de las prestaciones sociales de todo tipo. En particular denunciamos la gradual imposición de las actividades laborales forzadas y la renovación del ataque a las pensiones;

  • consideramos que la Unión Europea y sus dirigentes son los agentes activos de este modelo. Es nuestra responsabilidad manifestar que la estrategia actual de la Unión Europea es económicamente ineficiente, socialmente injusta y ambientalmente depredadora. Rechazamos, por tanto, la forma actual de la construcción europea. Urgimos a los economistas y a la ciudadanía a trabajar por un cambio de este modelo, y a los dirigentes en todos los ámbitos (UE, Estados miembros, Comunidades Autónomas y entes locales) a establecer políticas que favorezcan el bienestar de sus poblaciones. Existen alternativas técnicas y sociales que es nuestra responsabilidad profesional impulsar y profundizar con el fin de facilitar la consecución del amplio apoyo social necesario para que puedan ser llevadas a cabo;

  • la Unión Europea es uno de los principales agentes impulsores de los procesos de globalización económica y financiera que agrava las desigualdades económicas, políticas, sociales y de género, así como los impactos ecológicos, dando lugar a una creciente insostenibilidad global que se intenta gestionar a través de un fuerte aumento del militarismo;

  • rechazamos el deterioro de las libertades públicas que se están imponiendo con el argumento de la mejora de la seguridad ciudadana. Desde Guantámano, donde sin ninguna legitimidad jurídica se está tratando a cientos de personas de una forma que hace avergonzar a la Humanidad, hasta nuestras ciudades y pueblos donde la mínima discrepancia con el poder es criminalizada;

  • exigimos a los poderes públicos, que a lo largo de la Presidencia Española de la Unión Europea se garanticen los derechos y libertades democráticos, para que se puedan manifestar públicamente, sin restricciones, las opiniones críticas con el actual proyecto de construcción europea. Y alertamos al respecto contra los posibles intentos de criminalización de los distintos movimientos sociales, del Estado Español y del resto de los países comunitarios, que cuestionan la actual UE. En concreto, exigimos que todo esto se tenga especialmente en cuenta en relación con las movilizaciones previstas durante las próxima cumbre de Barcelona, en la que la UE tiene previsto dar una vuelta de tuerca adicional al proyecto neoliberal.

    Valladolid, a 2 de marzo de 2002