Derecho de las telecomunicaciones

 

Recursos

 

Debate

 

Documentos

 

Links

 

Seminarios

 

Actualidad Cyberlaw

 
 

El Plan Info XXI

(Noviembre de 2002)

Wilma Arellano Toledo

En respuesta a los objetivos planteados por el Plan de Acción e-Europe surge en España el Plan Info XXI "La Sociedad de la Información Para Todos" integrado por un conjunto de iniciativas que pretenden hacer posible la utilización y explotación de las herramientas que ofrece la denominada sociedad del conocimiento, y en particular Internet, para coadyuvar al crecimiento económico, la competitividad y el desarrollo socio- cultural

El Plan e-Europe tiene su origen en la reunión del Consejo Europeo que fue celebrada en Lisboa en marzo de 2000 y en donde se estableció como objetivo central hacer de Europa "la economía más competitiva y dinámica del mundo ". Derivado de este Plan, se creó el Plan e-Europe 2002 que reconoce como métodos principales para la consecución de sus objetivos, los siguientes: la creación de un entorno legislativo adecuado, el impulso a la implantación de nuevas infraestructuras y servicios (confiando esta tarea principalmente a la iniciativa privada, en correspondencia con las accciones de los Estados y la financiación comunitaria) y la aplicación del método de coordinación y evaluación comparativa (para denotar los avances que produce la puesta en marcha de iniciativas concretas en y entre cada uno de los Estados miembros, con base en la recogida de datos estadísticos sobre la economía basada en el conocimiento, tales como las de Eurostat ) . 

Por su parte, el Plan Info XXI aglutina sus objetivos en tres amplias líneas de acción: Sector Tecnológico (el impulso al sector de las Telecomunicaciones y las Tecnologías de la Información en el marco de la liberalización y la competencia); Administración electrónica (la potenciación del uso de los recursos de la sociedad de la información por parte de la Administración); y, Sociedad (el acceso para todos los ciudadanos a la sociedad de la información). 

En resumen, podríamos decir que los ámbitos que el Plan pretende incorporar incluyen el empresarial (poniendo acento en el tema de las PYMES), el de la Administración y el social; a todos los cuales proyecta generalizar el uso de las tecnologías de la información mediante más de 300 acciones . 

Cabe señalar que este Plan del gobierno español intenta dar cumplimiento a los puntos establecidos en el e-Europe , es funcional para el periodo 2001-2003 y confía la consecución de sus metas a la acción coordinada de distintos Departamentos ministeriales y grupos de trabajo, que en conjunto estarán encabezados por la Comisión Interministerial de la Sociedad de la Información y las Nuevas Tecnologías . 

Los Grupos de Trabajo especializados son: Administración (para desarrollar la Administración electrónica), Formación (para impulsar el uso de Internet y de las Tecnologías de la Información en el sistema educativo, además de promover la formación de profesionales y de los usuarios en esta área), Servicios (para propiciar la confianza de empresas, consumidores y ciudadanos en general) y Contenidos (para potenciar la divulgación de la cultura, el idioma y el país en el exterior) . 

Finalmente, con una importancia singular, fue creado por Real Decreto un Grupo de Seguimiento. Sus objetivos son evidentes y es necesario destacar su existencia, en virtud de que los planes de acción de los Gobiernos, requieren de un órgano que pueda verficar el cumplimiento de objetivos y hacer un balance de éstos de la manera más clara y objetiva posible . 

En este caso, el Grupo de Seguimiento ha hecho un balance referente al grado de implantación de las acciones del Plan Info XXI en las tres grandes líneas de acción, para el periodo de 2001 que se publicó en 2002. El año próximo se publicará el informe de las iniciativas puestas en marcha en 2002. El balance relativo al 2001 contiene diversas exposiciones sobre la manera en que cada Departamento ha implantado las acciones que le corresponden. Más adelante mencionaremos algunos puntos que trata este documento . 

Volviendo al Grupo de Trabajo Servicios, debe destacarse que una de sus funciones principales es la prevenir a los ciudadanos de las amenazas que conlleva la propia utilización de los recursos de la sociedad de la información. Para tal efecto se han creado distintas comisiones y una de ellas es la de seguridad, que se encarga de los aspectos relativos a la protección y prevención frente a los virus, delitos y ataques informáticos, así como frente a la difusión de contenidos ilícitos en la red. Asimismo promueve el uso de la firma electrónica, el desarrollo de sistemas de clasificación y filtrado de contenidos y la protección de la propiedad intelectual y los datos personales . 

En el aspecto de las dotaciones presupuestales que se preveían en el Plan, destacan los 825,000 millones de pesetas (de los cuales 275,000 millones se utilizarían en 2001) que la Administración del Estado destinaría al desarrollo de la Administración electrónica y la Sociedad de la Información. En el balance de 2001 no hay ninguna referencia con respecto a la cantidad que para ese año se ha gastado, no obstante, es importante mencionar que a este presupuesto se añade una inversión específica (126, 000 millones) dedicada a <<acciones prioritarias con impacto social>>. Esta inversión se compone de las aportaciones que realiza la propia Administración, pero también el sector privado, tal y como se estima en el Plan e-Europe

Entrando en materia del Info XXI podemos decir que sus objetivos centrales se relacionan estrechamente con una tendencia mundial que desde hace algunos años se ha presentado con gran fuerza y que en España no ha sido la excepción: la liberalización de las telecomunicaciones. De ésta se desprende el imperativo de fijar unos lineamientos mínimos además de los que implica la regulación al respecto, para que dicho proceso no sea únicamente un fenómeno de las economías y la tecnología, sino que también se considere su ámbito de repercusión en el plano social. 

Es decir, las políticas de liberalización, privatización y competencia (el Plan contempla potenciarlas al máximo) que inexorablemente se han implantado en los mercados de telecomunicaciones, en el contexto de la globalización económica, y que, por sus características, se traducen en normativas y regulaciones principalmente dirigidas hacia el entorno empresarial; deben complementarse con líneas de acción y planificaciones que tomen en cuenta los aspectos que afectan a los individuos y a sus derechos. Precisamente este debe ser el contexto del Plan Info XXI .  

En su presentación, este documento alude al impacto que Internet ha tenido y seguirá teniendo en todos los aspectos de la vida de los integrantes de la sociedad española. Pero sus líneas resultan muy temerarias al afirmar que el uso de las nuevas tecnologías de la información, refiriéndose con especial énfasis a Internet, pueden constituir <<un instrumento esencial de cohesión social y territorial, en lo que podría denominarse la democratización social de la información>>.  

En nuestra opinión, la frase resulta algo quimérica --por lo menos en el corto plazo-- si atendemos al impacto relativo que tiene por el momento Internet en España. Es cierto que su crecimiento sigue imparable y continúa siendo inaudito. Es verdad igualmente que la sociedad puede hacer uso de la red como una herramienta para complementar e incluso fortalecer el ejercicio de sus derechos sociales y políticos. Pero también es cierto que esta situación sólo puede posibilitarse con verdadera eficacia si se tiene en cuenta que es absolutamente necesario que quienes utilicen el medio sean una mayoría (pero mayoría en verdad), pero no sólo eso, sino que tengan verdadero conocimiento de su utilidad y potencial.  

Las acciones del Info XXI contemplan tanto el objetivo de facilitar el acceso a las infraestructuras y a los equipos, como el aspecto (de igual o mayor importancia) de la formación y de lo que algunos han llamado <<la educación para los medios>>. Sin embargo, un conjunto de iniciativas que cubren tres años no pueden lograr, por sí solas, que Internet se constituya en un medio de cohesión social ni que eso suponga una verdadera y auténtica democratización de la información. Hay más. Y los creadores del Plan lo saben. Hay mucho más y abarca otros ámbitos, aunque este objetivo se desprenda de lo que se ha establecido en el e-Europe .  

Por otro lado, se sigue la línea de la modesta intervención del Estado argumentando que <<la actuación de los poderes públicos no puede ser entorpecedora de la iniciativa privada>>. Con esta política, la Administración se propone fungir sólo como guía para el impulso a la Sociedad de la Información, dejando al sector empresarial un margen de actuación muy amplio que como es evidente, no se reduce a la inversión.  

De la noción anterior se desprende, como ha sucedido en otros muchos sectores productivos, la consecuente ola de privatizaciones de empresas de telecomunicaciones y de participaciones públicas en las compañías operadoras. El Info XXI cita a la privatización como uno de los hitos que, en estrecha relación con los fenómenos de la sociedad de la información, ha ocurrido en España y que la ha situado <<entre los países europeos que más avanzado en esta materia>>.  

Cabe decir, no obstante, que las privatizaciones de empresas de telecomunicaciones --al igual que la liberalización de los mercados en este sector-- responden igualmente a una tendencia internacional de la que casi ningún país capitalista que participe en las relaciones económicas y en el imperativo de la comunicación mundial que supone la globalización, ha podido sustraerse.  

Hay otros hitos, llevados a cabo por la pasada legislatura, que han contribuído al cumplimiento de los objetivos que el e-Europe (como marco referencial) ha señalado. Se mencionan en el Plan los siguientes: la aprobación de la Ley 11/1998, General de Telecomunicaciones (LGT); la creación de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones, la concesión de licencias a diversos operadores de cable y de los distintos tipos de telefonía, la regulación de la televisión y radio digitales.  

Gran parte de los objetivos y de la filosofía que inspiran tanto al e-Europe como al Info XXI , encuentran su concreción precisamente en el articulado de la LGT. De hecho, el objetivo central de esta Ley es promover la plena competencia en los términos impulsados por la Unión Europea, esto es, con especificaciones tales como la modalidad de autorizaciones generales y licencias individuales en lugar de concesiones y autorizaciones para operar servicios de telecomunicaciones o la estandarización técnica del sector, por poner unos ejemplos.  

Asimismo, la presente legislatura ha puesto en marcha las siguientes acciones: la selección de un operador para llamadas locales, la apertura del bucle local, el establecimiento de la tarifa plana para el acceso a Internet, la creación de bonos para llamadas metropolitanas y la adjudicación de nuevas concesiones para programas de radio y televisión digital.  

Según el Plan, las anteriores medidas han llevado al logro de algunos de los objetivos que el propio Info XXI se había planteado. Se habla sobre todo de cifras, mismas que pueden ser un reflejo del funcionamiento de las iniciativas puestas en marcha, pero que no implican necesariamente cambios o logros desde el punto de vista cualitativo. Tenemos así que: hay 7 millones de usuarios familiarizados con el uso de Internet, 5 y medio millones de usuarios habituales, 16 % de hogares conectados, 600.000 usuarios de tarifa plana, 680.000 usuarios de cable, 425.000 líneas para ADSL y 24 millones de usuarios de telefonía móvil; 7 millones de ordenadores (con 50% en los hogares) y 92 operadores de telefonía fija.  

La crítica esbozada en el párrafo anterior intenta, desde luego, hacer una diferenciación entre los números y la realidad para poner de manifiesto que cantidad no siempre significa calidad (aunque en algunos casos, claro, sí que puede implicarla). Por ejemplo, decir que hay un número importante de personas "familiarizadas" con el uso de Internet nos plantea inmediatamente la duda de lo que abarca este concepto, ya que "familizarizado" no quiere decir que haya uso constante, ni mucho menos que exista una utilización en los términos de la ya aludida <<democratización de la información>>.  

Luego, el porcentaje de hogares conectados permite deducir no solamente que el uso de Internet no es generalizado fuera de los centros de trabajo, sino que esta penetración se puede considerar por el momento bastante minoritaria en términos de la sociedad en conjunto. Sin embargo, el número de ordenadores sí permite suponer que la utilización de éstos como una herramienta en los hogares, es bastante más amplia.  

Las cifras de usuarios de tarifa plana, cable, ADSL y telefonó móvil --sobre todo contrastando estos últimos con los tres primeros-- hacen evidente que la sociedad está apostando poco a poco al uso de las nuevas tecnologías, frente al uso de tecnologías más consolidadas y conocidas.  

Por último, el número de compañías operadoras de telefonía fija sí que habla por sí solo. Es una manifestación clara de la liberalización y de la apertura del bucle local que además es notoria frente a otras experiencias mundiales.  

Un aspecto que nos parece importante destacar es que en ambos Planes ( e-Europe e Info XXI ) se menciona el concepto de <<sociedad del conocimiento>> o <<sociedad basada en el conocimiento>>. Hay que decir que, en estricto sentido, la información por sí sola no equivale a conocimiento. Que un individuo tenga acceso a mayores volúmenes de información no implica necesariamente que la traduzca en conocimiento. Es en este sentido, creemos, que están encaminadas las acciones que se han encargado al Grupo de Trabajo de Formación.  

Entrando un poco en las líneas de acción de cada uno de los tres ámbitos establecidos en el Plan, tenemos que en el Sector Tecnológico un objetivo prioritario es el de consolidar el acceso a Internet bajo el concepto de servicio universal. Esta noción implica que el servicio será <<accesible a todos los ciudadanos con independencia de su localización geográfica a un precio asequible>>.  

Según el artículo 37.1 de la Ley 11/1998 General de Telecomunicaciones, el Servicio Universal se define como aquel que garantiza <<en los términos que reglamentariamente se determinen>> cuestiones tales como el acceso de los ciudadanos a la red telefónica pública fija, la disponibilidad de una guía telefónica en donde figuren (pudiendo reservarse el derecho a no figurar) todos los abonados, la oferta suficiente de teléfonos públicos y el acceso adecuado para discapacitados.  

Se observa que fundamentalmente el objetivo es garantizar el acceso, mismo que se repite a lo largo del Plan en cuanto a las redes de telecomunicaciones, las nuevas tecnologías de la información e Internet. Por supuesto que lo anterior supone una meta de difícil alcance, ya que el acceso no debe referirse únicamente a la conexión, a las tarifas planas o a los precios bajos en la prestación de los servicios de telecomunicaciones, sino que implica, como lo hemos apuntado antes, educación y formación para que las herramientas de la red sean aprovechadas al máximo. La ventaja en cuanto a las infraestructuras es la extensión de la red de telefonía que permite la conexión.  

Es por eso que la sección de Sociedad que se incluye en el Info XXI abarca tres puntos, entre los cuales aparece primero el del acceso (ciudadanos en la Sociedad de la Información). Bajo esta línea se pretende <<garantizar el que todos los ciudadanos puedan beneficiarse de las ventajas de la Sociedad de la Información, poniendo a su disposición la capacitación mínima que ello requiere>>.  

Lo que destaca en esta línea de acción es que se propone <<incorporar Internet en el proceso educativo, proporcionando a los escolares españoles la formación adecuada para integrarse en la Sociedad de la Información del futuro>>. Para lograrlo, se prevé por ejemplo, conectar a los centros escolares a Internet de banda ancha. Sólo falta especificar las acciones para que dicha formación adecuada sea completa, aunque se menciona por ejemplo la formación del profesorado.  

Siguiendo fielmente la conceptualización del Servicio Universal, el Plan menciona además tres puntos sobre el acceso ciudadano para que, en nuestra opinión, éste sea de calidad. Así, tenemos que se propone la alfabetización digital, la accesibilidad a las tecnologías de la información por parte de los discapacitados y la implantación de puntos de acceso público a Internet.  

El Info XXI , en la misma dinámica del e-Europe hace referencia clara a las zonas menos favorecidas o alejadas y menos desarrolladas, lo cual es de suma importancia, ya que precisamente estas regiones son las que requieren de una atención especial por su condición. Antes hablamos de las ventajas que supone la infraestructura instalada de telefonía fija, como una de las necesidades del acceso. Para las regiones menos favorecidas, el problema sustancial puede ser justamente el de las infraestructuras, por lo que el Plan europeo hace hincapié en que deben fomentarse las inversiones en este ámbito.  

Seguramente es este tipo de acciones las que han determinado que el balance de la Comisión Europea haya calificado a España como uno de los países que más ha avanzado en la implementación de los objetivos del e-Europe .  

El resto de las novedades que pueden citarse, sobre todo, derivadas de una breve revisión del "Balance 2001" (referente a los resultados del Plan para ese año), son los siguientes:  

a) La puesta en marcha de las primeras acciones para la introducción del DNI digital. En este aspecto, según nuestro punto de vista, los responsables de su implantación deberán hacer un análisis de las posibles desventajas o riesgos que conlleva, tales como la falsificación electrónica de la identificación.  

b) Las acciones para que sean posibles las declaraciones y pagos por Internet, mismos que se han multiplicado hasta en un 400 por ciento en el año 2001 con respecto al 2000. Al igual que en el punto anterior, será necesaria la correcta disposición de medidas de seguridad para evitar fraudes u otro tipo de delitos.  

c) Las acciones para fomentar la utilización de los recursos de la Administración por Internet tales como la Tesorería, la Seguridad Social, la telemedicina, el control de ganado y la licitación electrónica, entre otras. En el balance se puede ver que estos programas están en marcha, pero no se describe su grado de avance y cuáles son las características de cada uno de ellos.  

d) En las acciones de colaboración con las CC.AA. se han llevado a cabo unas cuantas reuniones para intercambiar objetivos. Y sólo un poco más: se han recibido algunas iniciativas de implantación del Info XXI en las CC.AA. con propuestas de acción y en coordinación con el MCyT. No obstante, sólo existen las de las Comunidades se Castilla y León, Extremadura, Galicia, La Rioja, Murcia, Navarra y Valencia. Según pensamos, esto refleja aún un optimismo débil por parte de las Administraciones locales.  

e) Para fungir como hilo conductor de las acciones coordinadas entre las CC.AA y el Ministerio, se ha creado el Programa Operativo FEDER "Sociedad de la Información". Una primera etapa de actuación se enfoca en las áreas o zonas que forman parte del objetivo 1. Para el equipamento de infraestructura se cuenta con la entidad Red.es y con la Dirección General para el Desarrollo de la Sociedad de la Información. Los objetivos son muy similares o laterales a los generales del Plan Info XXI . Destacan los que tienen que ver con objetivos culturales (como el acceso en bibliotecas y el desarrollo de herramientas educativas) y las de salud (sanidad.es).  

f) En el balance se hace una evaluacuón del Portal de las Administraciones (del MAP), presentando cifras, las características más comunes, etc. Lo que se pretende en lo sucesivo es mejorarlo y ampliar la variedad de idiomas en que se puede consultar, así como el acceso para discapacitados. Se menciona que existe la propuesta de crear un domicilio electrónico para el ciudadano (aún cuando se tendría que modificar la Ley de Procedimiento Administrativo Común). Sólo nos queda decir, que el mérito del Portal residirá en la variedad de servicios que pueda ofrecer y en la eficacia de los mismos, más allá de sus cualidades técnicas o de formato.  

En conclusión, debemos decir que las primeras acciones del Plan Info XXI se han delineado y proyectado correctamente con respecto a los objetivos del e-Europe . Es más, se puede decir incluso que son líneas de acción muy coherentes y con la suficiente claridad para cubrir una buena parte de los aspectos que sugiere la Sociedad de la Información. Sin embargo, hasta ahora sólo podemos valorar un conjunto de iniciativas que en un porcentaje importante no se han puesto en marcha o han sido aplicadas parcialmente y a algunas de las cuales, según lo señalamos en la parte correspondiente, les hace falta perfeccionarse.  

   

Presentación

Actualidad 

Agenda 
Análisis 
Competencia 
Conoce 
Convergencia 

Documentos 
Firma 
Legislación 
Políticas sobre Internet 
Servicio Universal 
Telecom. e Información en Latinoamérica 
Universidad 
Staff