ESTRUCTURA
DE LOS FILOSILICATOS
La unidad estructural
básica de los filosilicatos son tetraedros de silicio y oxígeno (SiO)44- (Figura 1a). Dichos tetraedros
se unen compartiendo tres de sus cuatro oxígenos con otros vecinos formando
capas, de extensión infinita y fórmula (Si2O5)2-
(capa tetraédrica), que constituyen la unidad fundamental de los filosilicatos.
En ellas los tetraedros se distribuyen formando hexágonos, como puede verse en
las figuras 1b y 1c. El silicio tetraédrico puede estar sustituido, en parte,
por Al3+ o Fe3+. Estas sustituciones isomórficas dan
lugar a cargas libres.
Los oxígenos del cuarto
vértice del tetraedro (oxígenos sin compartir u oxígenos apicales), se dirigen
perpendicularmente a la capa y forman parte de una capa octaédrica adyacente,
formada por octaedros de grupos OH- que se unen compartiendo las
aristas (fig. 1 d y e).

Los cationes de la capa
octaédrica son, generalmente, Al3+,
Mg2+, Fe2+ o Fe3+ y más raramente Li,
Cr, Mn, Ni, Cu o Zn. El plano de unión entre ambas capas está formado por los
oxígenos de los tetraedros que se encuentran sin compartir con otros
tetraedros (oxígenos apicales), y por grupos (OH)- de la capa
octaédrica, de forma que, en este plano, quede un (OH)- en el centro
de cada hexágono formado por 6 oxígenos apicales. El resto de los (OH)-
son reemplazados por los oxígenos de los tetraedros (Figura 2).

Una unión similar puede ocurrir
en la superficie opuesta de la capa octaédrica. Así, los filosilicatos pueden
estar formados por dos capas: tetraédrica más octaédrica, denominándose
bilaminares, 1:1, ó T:O (Figura 2); o bien por tres
láminas: una octaédrica y dos tetraédricas y se denominan trilaminares, 2:1 ó T:O:T (Figura 3). A la unidad formada por la unión de una
capa octaédrica más una o dos tetraédricas se la denomina lámina (Figura 3).

Si todos los huecos
octaédricos están ocupados, la lámina se denomina trioctaédrica (Mg2+
dominante en la capa octaédrica). Si dos tercios de las posiciones octaédrica
están ocupadas y el tercio restante está vacante, se denomina dioctaédrica (el
Al es el catión octaédrico dominante).
En algunos filosilicatos
las láminas no son eléctricamente neutras debido a las sustituciones de unos
cationes por otros de distinta carga (sustituciones isomórficas). El balance de
carga se mantiene por la presencia, en el espacio interlaminar, o espacio
existente entre dos láminas consecutivas, de cationes individuales (como por
ejemplo en el grupo de las micas), cationes hidratados (como en las
vermiculitas y esmectitas) o grupos hidroxilo coordinados octaédricamente,
similares a las capas octaédricas, como sucede en las cloritas. A éstas últimas
también se las denomina T:O:T:O ó 2:1:1. La unidad
formada por una lámina mas la interlámina se denomina
unidad estructural. Los términos plano, capa, lámina y unidad estructural
tienen unos significados precisos y definen partes cada vez mayores de la
disposición laminar. Los cationes interlaminares mas frecuentes son alcalinos
(Na y K) o alcalinotérreos (Mg y Ca).
Las fuerzas que unen las
diferentes unidades estructurales son más débiles que las existentes entre los
iones de una misma lámina, por ese motivo todos los filosilicatos tienen una
clara dirección de exfoliación, paralela a las láminas. Además algunos de ellos
(esmectitas, cloritas hinchables, vermiculitas hinchables) son capaces de
incluir cationes hidratados, agua y distintos líquidos polares en su espacio
interlaminar, dando lugar a una mayor separación de las capas (aumento de su
espaciado reticular) y por tanto hinchamiento.
También son arcillas la
sepiolita y la paligorskita, a pesar de presentar diferencias estructurales con
el resto de los filosilicatos. Estructuralmente están formadas por láminas
discontínuas T:O:T (Figuras 4 y 5). A diferencia del
resto de los filosilicatos, que son laminares, estos tienen hábito fibroso.


Los filosilicatos se
clasifican (Tabla siguiente) atendiendo a que sean bilaminares o trilaminares
y dioctaédricos o trioctaédricos, a la
vez que cada grupo tiene una carga laminar característica.
|
|
Dioctaédricos |
TRIOCTAÉDRICOS |
CARGA |
||
|
T :O |
Grupo de la Caolinita |
|
Grupo de la Serpentina |
|
|
|
T:O:T |
|
Pirofilita |
|
Talco |
|
|
Grupo
de las Esmectitas |
Montmorillonita |
Grupo
de las Esmectitas |
Saponita |
0.2-0.6 |
|
|
Beidellita |
Hectorita |
||||
|
Nontronita |
Estevensita |
||||
|
Grupo de las Vermiculitas |
0.6-0.8 |
||||
|
Illitas |
|
0.9 |
|||
|
Grupo
de las Micas |
Moscovita |
Grupo
de las Micas |
Biotita |
1 |
|
|
Paragonita |
Flogopita |
||||
|
|
|
Lepidolita |
|||
|
T:O:T:O |
Grupo de las Cloritas |
|
|||
|
|
|
Paligorskita |
|
Sepiolita |
|
Las esmectitas, a su vez, se clasifican en función
de la carga en:
|
|
Dioctaédricas |
Trioctaédricas |
|
Carga
tetraédrica |
Beidellita Nontronita (Fe) |
Saponita |
|
Carga
octaédrica |
Montmorillonita |
Estevensita Hectorita (F,Li) |
La mayor parte de las propiedades físico-químicas
de las arcillas derivan de su morfología laminar (filosilicatos) y pequeño
tamaño de partícula (inferior a 2 micras), así como de las sustituciones
isomórficas en las láminas que dan lugar a la aparición de carga en las mismas.
Los dos primeros factores conjugados producen, por
una parte, un valor elevado de la superficie específica de estos materiales, y
a la vez, la presencia de una gran cantidad de superficie activa, con enlaces
no saturados. Por ello pueden interaccionar con muy diversas sustancias, en
especial compuestos polares, entre los que el más importante es el agua.
Las consecuencias
inmediatas son el comportamiento plástico en mezclas arcilla-agua con elevada
proporción sólido/líquido y el hinchamiento o "sweling" con el
desarrollo de propiedades reológicas en suspensiones acuosas.
Por otra parte, la
existencia de carga en las láminas se compensa, como ya se ha citado, con la
entrada en el espacio interlaminar de cationes débilmente ligados y con estado
variable de hidratación, que pueden ser intercambiados fácilmente mediante la
puesta en contacto de la arcilla con una solución saturada en otros cationes, a
esta propiedad se la conoce como capacidad de intercambio catiónico y es
también la base de multitud de aplicaciones industriales de las arcillas.
Debido a todas estas
propiedades se emplean como materiales cerámicos, como materiales absorbentes
(purificación de grasas, aceites, vinos, y otras sustancias, decoloración,
soporte de compuestos activos, pesticidas, fertilizantes, desalación, etc.) o
materiales con propiedades reológicas (lodos de perforación).
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suelo) de la asignatura de Edafología