Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) en
Minería
R. Oyarzun & P. Higueras
Introducción
En este capítulo
nos centraremos en lo que se denomina Evaluación de Impacto Ambiental (EIA), un concepto amplio que analiza a través
de parámetros cuantitativos y cualitativos el estado del medioambiente antes,
durante, y después de la actividad minera propuesta. No solo la minería, sino
que cualquiera actividad económica que implique una "intrusión" en el
medioambiente requiere de una EIA
para su aprobación por las autoridades pertinentes.
Es
importante resaltar el concepto temporal-continuo que posee la EIA: estado del medioambiente
"antes", "durante", y "después" de la actividad
industrial. Esto significa en términos prácticos, que los proponentes de la
actividad deberán predecir los cambios que se producirán en el medio, y sugerir
medidas correctoras que impidan o mitiguen en lo posible los inherentes
trastornos que serán causados, incluyendo un plan que permita restaurar (lo más
cercanamente posible) el medio físico y biológico a su estado original.
Prácticamente
cada país (y en ocasiones las subdivisiones político-administrativas de éstos:
Estado, Comunidad Autónoma, Provincia, Departamento) posee su propia
legislación medioambiental, razón por la cual en este capítulo ofreceremos una
versión general sobre el tema, tratándose en una sección aparte el caso de la
legislación española.
Para que
podamos seguir adecuadamente el orden de este capítulo debemos aclarar lo
siguiente:
Notas generales sobre un proyecto minero
y definición de Línea Base
Los
proyectos mineros son diferentes a los del resto de las actividades
industriales en dos aspectos principales:
En la
actualidad una compañía minera con serias intenciones de establecerse en una
región y desarrollar actividades mineras, deberá empezar a recabar datos
ambientales durante la fase de exploración.
Si la
campaña de exploración ha dado sus frutos (localización de un cuerpo
mineralizado económico), la compañía minera deberá a empezar la investigación
de línea base. La línea base permite
desarrollar un marco de referencia para poder controlar adecuadamente los
cambios medioambientales generados durante y después de la actividad minera.
Para ello, claro está, la investigación de línea base tiene que ser realizada
"antes" que la actividad en cuestión haya afectado significativamente
el medioambiente. Dicho en palabras simples: la línea base nos permite conocer
cual es la situación ambiental de una determinada zona o región
"antes" de que la actividad industrial (minería en nuestro caso)
introduzca modificaciones en el medioambiente.
Aspectos a considerar en una
investigación de línea base
Los aspectos
a considerar en una investigación de línea base son diversos y en algunos casos
complejos. La importancia de unos y otros variará en función de las
características del proyecto minero y el medio donde se desarrollará. Por
ejemplo no será lo mismo desarrollar un proyecto minero en una árida y remota región
(e.g., Desierto de Atacama; Chile) que hacerlo en un entorno lleno de bosques,
lagos, y vida en general (e.g., Columbia británica; Canadá). De cualquier
manera, aun las regiones más áridas del planeta albergan vida, y en algunos
casos pueden constituir ecosistemas únicos. El que un geólogo o un ingeniero no
sean capaces de reconocer dichos hábitats no significa que no existan, de ahí
que resulte vital contar con otros profesionales, por ejemplo, botánicos,
zoólogos, para la realización de la EIA.
En términos
generales, los siguientes son los parámetros que deberá cubrir la investigación
de línea base:
Extensión
y morfología de cuenca de drenaje (área de la cual una corriente y sus
tributarios reciben agua).
Las
características químicas de los cursos de superficie y lagos.
Las
características químicas de las aguas subterráneas.
Las
variaciones estacionales del nivel freático.
La
productividad de los pozos de agua.
Descripción y análisis de los impactos
ambientales potenciales y medidas correctoras
Por
definición todo proyecto minero causará un severo impacto en una zona. Una vez
completada la línea base, la EIA debe
incluir un listado de los impactos ambientales que podría generar el proyecto
minero, y por supuesto, deberá incluir además un listado de las medidas
correctoras que se adoptarán:
Control
de escorrentías y procesos erosivos.
Capacidad
de almacenamiento de agua para las actividades de mina y planta de tratamiento
de minerales.
Minimización
del impacto causado por la extracción de aguas subterráneas.
Prevención
de fenómenos de contaminación de las aguas subterráneas y superficiales.
Durante
el día: 45 dB
Durante
el anochecer: 37 dB
Durante
la noche: 32 dB
Tipo y volumen de
tráfico antes de la actividad minera.
Identificación de
las rutas a utilizar y tipo de vehículos que circularán por ellas.
Evaluación del
impacto ocasionado por el aumento de tráfico rodado.
Proyecto de
mantenimiento de las rutas.
Las
características químicas de los desechos, concentraciones estimadas de los
compuestos tóxicos, y el potencial de éstos para generar soluciones ácidas.
Una
estimación del volumen de desechos, y una demostración de que la compañía
dispone de la capacidad física como para acumular éstos.
El
impacto en la fauna, por ejemplo, el envenenamiento de aves en las piscinas de
soluciones ácidas o cianuradas, el esparcimiento de soluciones cianuradas por
el viento más allá de los límites de las pilas de lixiviación.
Un
plan para el vertido controlado de otros desechos, por ejemplo, aguas de
alcantarillas, desechos orgánicos, materiales de construcción, etc.
Una
estimación del valor de la producción.
Empleo
directo e indirecto, numero estimado de gente local que será empleada, impacto
en la tasa de paro (desempleo) local.
Movimiento
de personas hacia las comunidades locales.
Estimación
de los dineros que se gastarán en las comunidades locales.
Infraestructuras
adicionales que serán requeridas, por ejemplo, carreteras, escuelas.
Impacto
en el estilo de vida de las comunidades locales.
Impacto
en las actividades locales de agricultura y/o ganadería.
Una herramienta
para prever los impactos potenciales lo constituye el método de las matrices,
el que permite relacionar de una manera visual simple, las acciones de un proyecto minero con los
componentes ambientales
Rehabilitación y uso final del terreno
La
rehabilitación es un aspecto integral de las operaciones mineras e incorpora
dos elementos básicos:
Uso final del terreno: existe una diversidad de usos finales posibles para un terreno
que ha sido sujeto a actividades mineras. Estos incluyen:
En el primer
caso existen dos variantes. Si la zona no presentaba actividades agrícolas,
entonces el fin último será reconstruir el ecosistema original. En la segunda
opción el terreno deberá quedar apto para sostener actividades agrícolas, no
siendo necesario que éstas sean idénticas a las originales. En el caso de las
actividades industriales la situación es más compleja, ya que dichas
actividades deberán contar con su propia EIA.
En el caso de vertederos o lagunas artificiales habrá que contar con las
características hidrogeológicas del terreno, y además con unas características
químicas que no vayan a inducir problemas de contaminación.
Plan de rehabilitación progresiva: éste deberá describir, por lo menos de manera
conceptual, los trabajos de rehabilitación que se llevarán a cabo durante la
actividad minera, el cómo se realizarán, y la secuencia de los trabajos.
Elementos de la actividad minera que deben ser considerados en el plan de
rehabilitación progresiva son los siguientes:
Y el plan
deberá incluir los siguientes puntos: