EN TORNO AL CONCEPTO DE INTERFERENCIA
clac 5/2001
María José Domínguez Vázquez
Universidad Santiago de Compostela
¿Qué determina el vocablo
“interferencia”? La respuesta a esta pregunta no es tan obvia como en un
principio nos pudiera parecer. Diversos fenómenos como “calco”, “préstamo”,
“error”, “cambio lingüístico” han sido definidos bajo el epígrafe de
interferencia. Sin embargo nos preguntaremos a lo largo de esta exposición qué
identifica, qué diferencia y qué caracteriza a cada una de estas visiones sobre
un mismo hecho lingüístico, en el caso de que lo podamos caracterizar como un
mismo hecho lingüístico.
Tras un tratamiento conceptual y
multiperspectivista de este fenómeno se expondrán todos aquellos aspectos
problemáticos en torno al concepto de interferencia y se sugerirán soluciones
alternativas y personales. Se pretende evitar con ello que no se
instaure una nueva disciplina lingüística, la que denomino “Lingüística
Babilónica”
Sin lugar a duda los fenómenos lingüísticos han
sido tratados por la investigación a lo largo de la historia desde muchas y muy
diversas perspectivas. En un acercamiento inicial al concepto de interferencia
lingüística cualquier lector profano en este tema puede llegar a sentir un
profundo desconcierto, puesto que la interferencia lingüística ha sido
clasificada bajo concepciones tales como “calco”, “préstamo”, “cambio
lingüístico”, “alternancia de códigos”, “error”, etc. Ante este maremagnum
terminológico nos preguntaremos qué
identifica, qué diferencia y qué caracteriza a cada una de estas visiones sobre
un mismo hecho lingüístico. Con el fin de no plasmar una exposición meramente
teórica se presentarán ejemplos con un claro
objetivo: poner en tela de juicio si realmente nos enfrentamos a “un mismo”
hecho lingüístico.
En un primer momento presentaremos las diversas
concepciones y perspectivas sobre el concepto de interferencia lingüística,
para a continuación plantear este tema partiendo del tratamiento que le conceden
diferentes disciplinas lingüísticas como la Psicolingüística, la Lingüística
Contrastiva y la Didáctica de segundas lenguas, entre otras.
CONCEPTUALIZACION MULTIPERSPECTIVISTA DEL CONCEPTO DE INTERFERENCIA
LINGÜÍSTICA
Como el título de este apartado anuncia el término
de interferencia en el campo de la Lingüística se diversifica entre unos
límites bastantes difusos. Tomemos como punto de partida esta afirmación de Payrató (1985:11):
“El concepte i el terme
interferència (...) malgrat que sens dubte ja és un element del vocabulari
tècnic de la lingüística, no té un estatus determinant exactament; en altres
paraules, el terme interferència aplicat a la lingüística es mou entre uns
limits elàstics...”
Históricamente el origen del término interferencia se asienta en la física ondulatoria. Con este concepto se pretendía definir el encuentro de dos movimientos ondulatorios, cuyo contacto da lugar a un reforzamiento o a una anulación. Pero el término interferencia, al igual que sucede con otros muchos conceptos, transpasará la frontera de la física y pasará a ser utilizado en otros contextos y por otras disciplinas, como por ej., en electrónica y telecomunicaciones, psicología, pedagogía, antropología cultural o sociolingüística, etc.
El
empleo del vocablo interferencia en el campo de la Lingüística se remite a la
primera mitad del siglo XX, con los trabajos de Sandfeld (1938) y Jakobson
(1938) en sus comunicaciones al IV Congreso Internacional de Lingüistas
celebrado en Copenhague en 1936, aún habiendo antecedentes en el siglo XIX en
las personas de Whitney o H. Schuchardt.
Tras esta primera toma de
contacto, observaremos que Payrató (1985:58) en su obra presenta una concepción
“neutra” con un sentido “global” de la interferencia lingüística:
“Una interferéncia,
en sentit ampli, és un canvi lingüístic (= una innovació, una pérdua, una
substitució) que té lloc en una llengua A (o registre), i que és motivat
directament per la influència d´una llengua B (o d´un altre registre de la mateixa llengua, si així s´especifica).”
A
partir de la diferencia establecida por Payrató se nos antoja básico citar
estos dos aspectos:
-
El cambio lingüístico se puede producir entre dos lenguas así como
también entre dos registros pertenecientes a una misma lengua.
-
Este fenómeno, además, se puede producir en el seno de un grupo o se
puede encasillar como un rasgo personal perteneciente al idiolecto.
Sin más dilaciones pasaremos a
tratar el fenómeno de la interferencia entendido como “cambio lingüístico”,
“calco” y “préstamo lingüístico”. Como punto de partida nos centraremos en
estas dos citas:
“... interferencias son calcos innecesarios o
incorrectos, contrarios a la norma o a la costumbre de la lengua término, y se
designan con nombres que aluden a la lengua invasora: anglicismo, galicismo,
italianismo, latinismo, etc.”(García Yebra, 1989: 353)
Además
queremos añadir la propuesta de Abraham (1981: 225):
“Las interferencias
se manifiestan en todos los niveles y en todos los grados de las lenguas que
están en contacto: en el dominio del vocabulario producen, además de
ampliaciones de significado y de uso, el simple préstamo de un signo (cf. un
film, un gag, un star, un western), traducciones prestadas (calcos), es decir,
unión de dos signos ya existentes según el modelo foráneo (p. ej. al.
Wochenende, esp. fin de semana, fr. fin de semaine, según el modelo de
week-end)”.
En
esta definición se consideran como interferencias lingüísticas fenómenos como
los “préstamos” y “calcos lingüísticos”. El “préstamo” (en alemán Lehngut, Lehnwort, Entlehnung) lo define García Yebra (1989:333) como
“la palabra que una lengua toma de otra sin traducirla”[1].
El “préstamo”, a diferencia del “extranjerismo” (en alemán Fremdwort), se adapta a la estructura fónica, a la acentuación y a
la estructura morfológica de la lengua receptora. Por esto también se le ha
denominado “extranjerismo naturalizado”. En el caso de los préstamos
lingüísticos, éstos se encuentran asentados y aceptados en la lengua. Con ello
nos referimos a lo que nosotros
entendemos por germanismos, arabismos, anglicismos, etc.
Como ejemplos de la
transferencia lingüística en el sentido de extranjerismo cabe citar:. al. die Comics (pl.)< ing. Comics, die Pizza< it. Pizza (Stedje,
1994:23). En concreto del español al alemán se transvasa el nombre de bailes
como Tango, Rumba, Bolero, etc.
(Lüdtke, 1980:675). En el sentido de préstamo lingüístico al. die Kutsche <hung. Kocsi, al. der Klub < ing. Club,
al. die Memorien < frc. les mémoires (Stedje, 1994:23)
esp.>al.: Guerilla, Junta, Moskito,
Zigarre (Lüdtke, 1980:675). Estos
son normativamente aceptados en la lengua alemana.
Hay
lenguas, como la alemana, que pueden
prescindir en mayor grado de la aceptación de “extranjerismos” y “préstamos”
debido a su extraordinaria facilidad para el calco en traducción. Si por cambio
lingüístico se tiene en cuenta el ámbito del “calco lingüístico”, nos
referiremos con ello a una traducción literal de unidades de una lengua origen
adaptándolas al sistema de la lengua receptora. García Yebra (1989:341)
diferencia entre:
-
“calco de expresión”, aquel que
respeta las estructuras sintácticas de la lengua receptora, como por ejemplo:
al. Kindergarten y en esp. jardín de infancia, Wochenende, fin de semana<
weekend (García Yebra, 1989:341) Wolkenkratzer<skyscraper (Juhász,
1980:646) al. hart gesotten <amer-ing. hard-boiled (Lüllwitz, 1972:206),
frc. ordre du jour< Tagesordnung (Stedje,
1994: 24)[2].
- “calco estructural”, aquel que introduce en la lengua receptora una estructura nueva.
También se le denomina “extranjerismo sintáctico”. Proponemos como ejemplo la
unidad ciencia ficción del inglés science fiction (García Yebra, 1989:
341), ing. air-lift `Luft-Fahrstuhl´< al. Luftbrücke ( Lüllwitz, 1972:217).
Siguiendo
en la línea de García Yebra y teniendo en cuenta que, a diferencia del préstamo
lingüístico, el calco “es una construcción imitativa que reproduce el
significado de una palabra o expresión extranjera con significantes de la
lengua receptora”[3], García
Yebra (1989:341) presenta un clarificador ejemplo con el par fútbol/balompié:
-
fútbol pertenece al grupo de los préstamos lingüísticos. En este caso tiene
lugar una adaptación del significante inglés football .
-
balompié pertenece al grupo de los calcos en traducción, ya que reproduce el
significado inglés con significantes ya existentes en español, balón y pie.
Al servirse de estos recursos lingüísticos se persigue cubrir huecos que el sistema ha dejado vacíos, por ejemplo, debido a la falta de designaciones propias para nuevos objetos tecnológicos, lo que conducirá a una ampliación y enriquecimiento de la lengua. Así puede darse el caso de que la lengua que acoge en su sistema un calco lingüístico, cree además una palabra nueva con elementos propios. Entonces se habla, además de calco lingüístico, de “neologismo”. Siguiendo a Lázaro Carreter (1990:291) se entiende por neologismo aquella “palabra de nueva creación”. Ordinariamente el neologismo sirve para dar nombre a un objeto o conceptos nuevos. Puede surgir por composición normal o híbrida, derivación, préstamo, metáfora, etc. Apelando, por tanto, a elementos significativos ya existentes en la lengua (palabras, afijos, etc.) o en otra lengua.
A diferencia de Lüllwitz (1972: 199-218)[4] que clasifica “préstamos” y “calcos” como tipos de interferencia, Czochralski (1971:9) se preguntará si el fenómeno de la interferencia no es nada más allá que un “préstamo” o “calco lingüístico”.Él mismo nos da la respuesta a esta cuestión afirmando que en el caso del préstamo y del calco nos encontramos fundamentalmente ante un transvase de entes lingüísticas de la lengua extranjera a la lengua materna. En el caso de la interferencia cambia la dirección de este proceso: como modelo de transvase o más exactamente de proyección a la lengua extranjera sirven estructuras y construcciones de la lengua materna.
Otro de los aspectos definitorios al respecto es la consideración de que el “préstamo” y el “calco” conducen a un enriquecimiento de la lengua materna[5], mientras que la interferencia se produce en el marco de un uso de la lengua extranjera que no concuerda con la norma. Czochralski (1971:9-10) también afirma que el “préstamo” y el “calco” se producen de modo consciente y artificial y tienen que ver con un proceso al que precede una consciente y directa reflexión. Sin embargo la proyección de entes de la lengua materna a la lengua extranjera se produce de manera automática, esto es, inconsciente y naturalmente. En este aspecto, sin embargo, habría que señalar una serie de aspectos:
- No se debe obviar el hecho de que tras una consciente reflexión también surja una interferencia.
- Hay que señalar que las
variaciones de la norma se suceden en un plano diacrónico, mientras que la
interferencia es una aparición sincrónica. Por ello la interferencia es sólo posible
porque la sincronía es una entidad dinámica es decir “abierta”. El préstamo es aceptado por la comunidad lingüística, de tal manera
que siguiendo la nomenclatura de Saussure, lo podríamos considerar como un
elemento perteneciente a la langue.
En el caso de la interferencia se produce exactamente el fenómeno contrario, su
aparición se relaciona mucho más con una falta de conocimiento de la lengua y
su existencia lingüística tiene cabida en el campo de la parole.
- No se puede
olvidar que muchos fenómenos que inicialmente son considerados como interferencias se asientan en la lengua
y pasan a convertirse en “préstamos” y “calcos”. Así Weinreich (1974:37) afirma que “en la lengua, encontramos fenómenos de interferencia que
al darse frecuentemente en el habla de los bilingües, se han convertido en
hábitos y se han establecido. Su uso ya no depende del bilingüismo.” En
consonancia con Weinreich, expone Dubois (1991:265) que “l´emprunt et le calque
sont souvent dus, à l´origine, à des interférences”. Nos enfrentaríamos
entonces, como Czochralski (1971) subraya, al ámbito de la langue en términos
sausserianos. Se da como explicación a esta transmisión y
asentamiento de entes foráneos en la norma el prestigio de una lengua, el
número de hablantes inicialmente
“extranjeros” o su carácter heredado por generaciones posteriores,
convirtiéndose entonces en un uso normativo.
Como queda aquí reflejado,
los fenómenos de “calco”, “préstamo”, etc. son fenómenos lingüísticos con
suficiente peso propio como para poseer un status lingüístico propio. Si bien no debemos obviar que en el momento en el que el fenómeno de
la interferencia pasa de ser algo sincrónico a algo diacrónico, y de algo
individual a algo propio de la comunidad, es decir en el momento en que lo propio
del individuo pasa a convertirse en un uso normativo de la lengua propio de una
comunidad lingüística nos encontraremos ante un fenómeno social, enfrentándonos
entonces ante fenómenos como el préstamo, el extranjerismo y el calco.
Observando la siguiente cita
de Weinreich (1974:37) tendremos que prestar atención al hecho de que nuevos
fenómenos entran en relación con la interferencia lingüística: el bilingüismo y
el cambio de código de los hablantes bilingües.
Confrontemos, por tanto, las ideas expuestas previamente con las siguientes citas:
“El concepte
d´interferència en sentit estricte és el que (...): trets o elements que
corresponden a un altre sistema i que son utilitzats per parlants bilingües”.
(Payrató, 1985:59)
Dubois
(1991, 265) expone:
“On dit qu´il y a
interférence quand un sujet bilingüe utilise dans une langue-cible A un trait
phonétique, morphologique, lexical ou syntaxique caractéristique de la langue
B”.
Se pone, pues, aquí el concepto de interferencia en relación con el dominio de más de una lengua por parte del hablante bilingüe. Si bien en estas posturas presentadas se podría señalar un tono bastante neutro en cuanto al contacto entre sistemas lingüísticos y cambios de código lingüístico, existen autores como Weinreich (1953) que consideran estos fenómenos como “desviation”, afirmando al respecto que los casos de desviación con respecto a las normas de cualquiera de las dos lenguas que se producen en el habla de los individuos bilingües como resultado de su familiaridad con más de una lengua, es decir, como resultado de contactos, serán denominados fenómenos de interferencia. Así Lüdy/Py (1986:155), en consonancia con Weinreich, considera la interferencia como un fenómeno propio de “la incapacidad del hablante bilingüe”:
“La mezcla de lenguas fue considerada con mucha frecuencia como una señal de la incapacidad de los hablantes bilingües para distinguirlas con claridad. Esta visión se fundamentaba en la creencia inocente según la cual el bilingüe no tendría más elección que entre una distinción total de los dos sistemas, sin interferencias perceptibles, y una incapacidad fundamental para establecer tal distinción, incapacidad que se manifestaría por la abundancia de interferencias, de préstamos y de formas bastardas.”
En este sentido el concepto de interferencia cobra
un carácter marcadamente negativo. Los cambios de código, la alternancia de
registros deberían de ser más bien entendidos, bajo nuestro punto de vista,
como una licencia propia de todo hablante que domine más de un sistema
lingüístico, adaptando con ello sus aptitudes y capacidades lingüísticas al
mensaje contextualizado que pretenda emitir. Aunque al tratar y profundizar en
una lengua desde un punto de vista teórico-lingüístico se cuenta de partida “
with an ideal speaker-listener, in a completely homogeneous speech-comunity,
who knows its language perfectly” (Chomsky, 1965, 3), nuestro punto de vista en general sobre
investigaciones lingüísticas y en este caso, en concreto, con respecto a la situación de un hablante
bilingüe, está en consonancia con lo que André Martinet expone en el prólogo a
la obra de Uriel Weinreich, Languages in
contact (1968); “ a linguistic community is never homogeneus (...)
linguistic diversity next door, nay, at home and within one and the same man”.
Otras posturas como las de Lüdy/Py y Flor Ada, ya en conexión directa con la
situación del bilingüe y de la interferencia confirman lo previamente expuesto:
“Nosotros sugerimos que esta creencia[6]
se correspondía con una visión unilingüe del bilingüismo, y le contrapusimos
otra concepción centrada en el discurso bilingüe, caracterizada de manera
notable por el paso más o menos frecuente de una lengua a otra. Es lo que
llamamos alternancia de códigos (...)”(Lüdy/Py, 1986:155)
“La mezcla del código que realiza el verdadero hablante bilingüe cuando se comunica con otro bilingüe es un fenómeno creativo que no implica necesariamente limitación en el uso de cada lengua, sino la posibilidad de mezclarlas por razones afectivas, expresivas o, incluso, críticas. Es algo muy distinto que recurrir a préstamos por falta de conocimiento de la palabra en el idioma que se habla (...)” (Flor Ada, 1985:76)
Atendiendo a esta autora debemos
tener presente estos tres fenómenos: la mezcla de código, el bilingüismo y los
préstamos. Esta autora considera la mezcla de código en un hablante bilingüe
como algo marcadamente positivo, postura muy diferente a la que expone ante la
inclusión de préstamos en el discurso.
De alguna manera cerramos el círculo inicial: Interferencia=préstamo -
interferencia = cambio de código- cambio de código =cambio de código como
fenómeno creativo - préstamo como signo de incapacidad=interferencia.
Al
centrarse el fenómeno de la interferencia en el ámbito del bilingüismo, se
presupone un cierto dominio de más de un sistema lingüístico[7].
Con ello se amplia más el ámbito en el que se define la interferencia
lingüística, es decir, en el caso de cambios lingüísticos como el “calco” o el
“préstamo” nos encontrábamos ante fenómenos que se desarrollan en un espacio
temporal amplio y que presuponen una evolución, siendo en el caso de algunos
hablantes ya un elemento heredado. En estas últimas definiciones se presenta a
un hablante activo y se puede llegar a entender este fenómeno como un hecho individualmente
producido debido al dominio de dos lenguas. Abraham (1981:258),
en la misma línea, habla de una “superposición de estructuras de un sistema
lingüístico con estructuras de otro sistema lingüístico (p. ej. interferencias
entre dialectos diferentes o entre lengua materna y lengua extranjera) (...).
Las interferencias se manifiestan en todos los niveles y en todos los grados de
las lenguas que se encuentran en contacto (...)”.
Pero el término de
interferencia aún será observado bajo un nuevo prisma: la interferencia como
error[8].
Si bien existen autores, como Gattegno (1963: 31) que presentan una visión positiva del concepto de error y por tanto de la interferencia
lingüística:
“ el proceso de producción de estructuras mentales se desarrolla por
si mismo, y los criterios de lo bueno, lo correcto lo adecuado... se consolidan
a medida que progresamos, no en un momento dado, o al final del aprendizaje (a
menos que el final sea cualquier momento, lo que sería la forma correcta de
considerar el continuum del tiempo). Por tanto, para mí, todo lo que produce
una mente al funcionar mientras objetiva la energía mental en estructuras
mentales es psicológicamente correcto, incluso aunque exteriormente,
socialmente, no se muestre todavía como lo que será más adelante, a medida que
los criterios se formen y se usen para transformar el material hasta que éste
resulte adecuado”.
Los conceptos de error y de
interferencia llegarán en muchos casos
a tomar un carácter marcadamente negativo. Se considerará ahora, por tanto,
como una perturbación del sistema, una intromisión errónea. Meriö (1978:27)
llega a definir las interferencias como aquellos errores que no son cometidos
por una monolingüe.
Existe por tanto un hilo conductor que vincula la interferencia, el bilingüismo, el error y el aprendizaje de segundas lenguas. Traigamos a colación la definición de MacLaughlin (1984: 66-67, vid. Blas Arroyo, 1991):
“those
errores that ocurr in the learning of the second language (B) that reflect the
acquisition of a previous language (A) and that are not found in the
development of those who acquire that language (B) as a first language”.
En la misma línea, Meriö (1978:27):
“(...) Interference
may be by the grammatical system of the primary language on that of the
secondary language in violation of the latter´s normative grammar, as well as
to the errors made by learners of the secondary language within its grammatical
system attributable either to confusion within or incomplete mastery of it”[9].
Con
estas últimas afirmaciones nos encontramos ante un concepto de interferencia de
vital importancia para la Lingüística Aplicada, la Didáctica de segundas
lenguas y para la Lingüística Contrastiva. En esta concepción, la más novedosa,
es en la que se intentará hacer ahora más hincapié. Antes queremos dejar
explícita una clasificación simplificada de las distintas perspectivas
presentadas en torno al concepto de interferencia:
Interferencia
lingüística, que consideraríamos más dentro de un plano histórico diacrónico,
lo que aquí se ha definido como cambio lingüístico, calco o préstamo. Aceptadas
normativamente.
Interferencia
lingüística entre dos lenguas, entre distintos sistemas o registros, tanto a
nivel individual (bilingües) como de comunidad lingüística. Algunas de las
variables serán aceptadas por la normativa vigente y otras no. Se encuentra más
o menos cercana a la idea de transferencia = error. Entendidas en un plano
sincrónico y surgidas por el contacto directo con más de una lengua.
Interferencia
lingüística debido al aprendizaje de lenguas extranjeras en las aulas, concepto
unido a la idea del error. Participación activa del individuo o del grupo.
LAS DISCIPLINAS LINGÜÍSTICAS Y LA INTERFERENCIA
LINGÜÍSTICA
En el marco del Behaviorismo se postula que en todo proceso de
aprendizaje se asocian dos entidades, llamadas estímulo y respuesta. De acuerdo
con ello, todo proceso de aprendizaje se reduce a una formación de hábitos,
entendiendo por hábito la asociación de un estímulo y una respuesta. Aplicado
al campo de la adquisición de lenguas, el Behaviorismo tiene su máxima
representación en el trabajo de Skinner Verbal
Behaviour. Los behavioristas defienden que un niño al adquirir su lengua
materna está constituyendo un sistema de hábitos por medio de escuchar y
repetir lo que dicen sus mayores.[10]
Además, según los racionalistas, el
ser humano presenta una predisposición innata para adquirir lenguas: es el language acquisiton device de Chomsky
(1959). El niño tiene un mecanismo interno que le permite construir o
interiorizar un sistema lingüístico partiendo del contacto con su L1. Se
tratará de un proceso activo y dinámico basado en la formación de hipótesis,
unas mantenidas y otras descartadas con la sustitución por otras más exactas,
hasta llegar a interiorizar el sistema lingüístico de la L1. Se desarrollará
hasta que el sistema lingüístico de la L1 sea equiparable a la L1 de los
mayores, si bien un proceso lingüístico no llega nunca a “estancarse”. Una
situación pareja experimentará aquel que aprenda una L2. Este tendrá que organizar
el material lingüístico que se le ofrece para ir constituyendo su propia
competencia lingüística en la que, como el niño, irá creando una serie de
hipótesis, para con ello formar su sistema lingüístico. Entre ambos procesos se
puede dar lugar a un transvase bidireccional de unidades, por tanto en el caso
de aprendizaje, no de adquisición,
habrá que destacar la función indiscutible del educador como guía en
estos procesos de imitación, asociación y repetición. Según Lado (1957:63) “esta transferencia se verifica de una manera
tan sutil que el estudiante ni se da cuenta de ello a no ser que se le dirija
la atención a casos específicos. Sabemos además que aún entonces subestimará la
fuerza de estos hábitos transferidos, que, a nuestro modo de ver, pueden ser
tan difíciles de cambiar cuando son transferidos, como cuando obran en la
lengua materna.(...)”
Manchón (1985:59) en su obra cita dos supuestos behavioristas en
relación con el concepto de interferencia:
“- Un viejo hábito
puede facilitar o dificultar la formación de un nuevo hábito dependiendo de las
diferencias o similitudes existentes entre ambos”
“-El aprendizaje de
una nueva respuesta para un mismo estímulo exige la desaparición de la vieja
asociación estímulo-respuesta. Si esto no sucede, el viejo hábito prevalecerá,
con lo cual habrá dificultado la adquisición del nuevo y estaríamos ante un
caso de interferencia.”
Utilizando nociones behavioristas como imitación, interferencia positiva e interferencia negativa la Lingüística Aplicada establece una estrecha relación entre las propiedades estructurales de la L1 y de la L2 y el grado de dificultad que el hablante de la primera tendría en relación con la segunda: los elementos semejantes serían fáciles para él y los elementos diferentes serían difíciles.
La interferencia aparece inicialmente de modo individual en la
cabeza de personas que se enfrentan a
más de una lengua, ya que aquí es donde se almacenan las unidades lingüísticas.
Solamente aquí, en el hablante como individuo, se puede dar lugar al contacto
entre sistemas lingüísticos. Por esto nos encontramos ante un fenómeno
psicológico. En Psicología se entiende que si un organismo trata de aprender
algo nuevo, intenta equiparar en lo posible el nuevo proceso de aprendizaje a
algo ya conocido, de donde se desprende que el aprendizaje de una tarea A
influirá en el ulterior aprendizaje de la tarea B. Si por tarea A entendemos la
adquisición de la lengua materna y por
tarea B el aprendizaje de una lengua extranjera, podemos entender que nuestra
L1 tiene influencia en el proceso de aprendizaje de una L2. En esta disciplina
además se clasifican estos tipos de tareas en tres grupos:
transferencia positiva: La ejecución de una tarea A puede facilitar el cumplimiento de una
segunda tarea B.
transferencia
cero: no existe efecto entre las dos tareas,
transferencia negativa o
interferencia: La ejecución de una tarea A puede
dificultar el cumplimiento de una segunda tarea B
Se considera por tanto que la aparición de la interferencia, bajo una
de estas tres formas, tiene que ver con el grado de similitud existente entre
ambas lenguas: mientras más parecidas sean éstas, habrá una mayor posibilidad de que se produzca
facilitación, y a medida que aumenten las diferencias entre las mismas, más
factible será que el resultado sea interferencia o transferencia cero
Entendiéndose,
por tanto, viejo hábito como la adquisición de la L1 y por nuevo el aprendizaje
de una L2, en el marco de la Lingüística Contrastiva se preconiza que en el
proceso de aprendizaje de lenguas se producen transferencias de la L1 en la L2.
Esta transferencia puede facilitar la adquisición de determinados aspectos de
L2 por su similitud con la L1 del aprendiz, pero también pueden surgir dificultades si
las entidades de aprendizaje son dispares, lo que se traduciría en errores o
interferencias.
La Lingüística Contrastiva
se sirvió de estos presupuestos behavioristas y se buscó un método por el que
se pudieran predecir si iban a existir dificultades de aprendizaje por
similitud o diferencia entre viejos y nuevos hábitos, por lo que la necesidad
de un estudio contrastivo de las estructuras de la L1 y la L2 se hizo evidente.
Bausch, R. & Kasper, G. (1979:5-6) afirman que con la ayuda de un análisis
contrastivo, se podrán establecer estructuras idénticas, pero sobre todo
estructuras divergentes entre la lengua materna y la segunda lengua y se podrán
predecir aquellos campos de la segunda lengua libres de interferencia y
aquellos susceptibles de interferencias. Towell/Harris, en esta misma línea
(1994:18): “Contrastive analysis would
provide the essential information about the relationship between pairs of
languages so that the real areas of difficulty-those where negative transfer or
interference occurred-could be predicted” Además por medio de este tipo de
análisis se hace también visible lo específico y distintivo de cada lengua por
sí.[11]
La importancia de las
investigaciones en el marco de la interferencia recae en la aplicación de sus resultados en el ámbito de la
enseñanza de segundas lenguas. Charles C. Fries (1945:9) dice que “one of the
most efficient materials [for FLT[12]]
are those based on a scientific description of the language to be learned,
carefully compared with a parallel description of the native language”. Lado (1957), en esta línea,
propugna que el estudiante tiende a trasladar la estructura gramatical
de la lengua nativa a la lengua extranjera, tiende a transferir las formas de
las oraciones, los recursos de modificación, el número, el género, y los tipos
de caso de su lengua nativa. Pero además el
estudiante traslada junto con formas y significados su distribución.
A
lo largo de esta exposición y de esta perspectiva multidisciplinar del concepto
de interferencia se han presentado deliberadamente y casi indiscriminadamente
una serie de nociones, términos y posturas que ahora han de ser
problematizadas:
1-
¿Qué se entiende por transferencia? ¿Y por interferencia?
2-
¿Cómo entender la relación existente entre la lengua materna y la segunda
lengua?
3- ¿Qué papel juegan las diferencias
y/o similitudes entre dos sistemas?
4- ¿Cómo explicar la
aparición de la interferencia?
5- Ámbitos de acción
de la interferencia
1- ¿QUÉ SE ENTIENDE POR TRANSFERENCIA? ¿Y POR INTERFERENCIA?
Kellermann (1977:131) propone una distinción entre interferencia entendida como el resultado puramente lingüístico motivado
por el influjo de otra lengua y reserva el término transferencia para el
mecanismo, el proceso psicológico que precede a la interferencia. Juhász
(1980: 646), por su parte, afirma que
“Interferenz ist die durch die Beeinflussung von Elementen einer anderen oder
der gleichen Sprache verursachte Verletzung
einer sprachlichen Norm bzw. der Prozeb dieser Beeinflussung.” Este
autor (1970) además diferenciará entre el concepto de interferencia, que
viene asociado a aquel transvase de la L1 a la L2 causante de errores, y el
concepto de transferencia asociado también a un transvase de la lengua
materna a la no materna (L2), resultando ahora un uso lingüístico correcto.
Debido a la
connotación negativa que ha adquirido el término de interferencia lingüística,
hay algunos autores como Haugen que se han decidido a servirse del término transferencia,
para con ello incluir tanto la parte negativa como positiva del concepto.
Transferencia, según Clyne (1969), consistirá en tomar elementos, rasgos y
reglas de otra lengua. Existen distintos tipos de transferencia, a nivel
léxico, semántico, morfemático, fonológico, prosódico, sintáctico.
Por
su parte Clyne (1980:641) tampoco se servirá del concepto de interferencia sino
que él distinguirá entre Transferenz
y Transfer:
“Als Transferenz bezeichnen wir die Übernahme von Elementen, Merkmalen
und Regeln aus einer Sprache und als Transfer eine Transferenzerscheinung (in
manchen Werken wird der Terminus Interferenz
angewandt für jede Abweichung von der Norm in einer Sprache, die auf Kenntnis
einer anderen zurückzuführen ist.) “
Por Transferenz
entiende este autor el proceso y el transvase de unidades y
reglas de otra lengua, frente a Transfer
como resultado de este proceso. Como aquí podemos observar se elimina
cualquier connotación negativa de estos términos, habiéndose obviado
previamente el término de la interferencia. De éste se señala que en otros
trabajos es considerado como aquellas faltas a la norma de una lengua
originados por el conocimiento de otra. Como podemos observar a lo largo de las
diferentes propuestas se entremezclan diversos parámetros:
-
Transferencia como concepto globalizador.
-
Transferencia como proceso, como transvase.
-
Transferencia como transvase o resultado
positivo frente a interferencia como transvase o resultado negativo.
-
Transferencia como transvase, proceso e interferencia como resultado.
En este apartado
queremos señalar especialmente la
indeterminación que gira en torno
concepto de interferencia. ¿Se define con ello el proceso lingüístico,
el transvase o el hecho puntual en sí? Para esta cuestión nos remitimos a la
definición globalizadora de Juhász (1980:464) en la que la interferencia se
entiende como una desviación[13]
en la L2 debido a un transvase de la L1 o en el interior mismo
de la L2 o al proceso de esa influencia”. Incluyéndose, por tanto , no
sólo como proceso y resultado sino también como fenómeno entre dos sistemas o
en uno sólo.
2. ¿CÓMO ENTENDER LA RELACIÓN
EXISTENTE ENTRE LA LENGUA MATERNA Y LA SEGUNDA LENGUA?
Debe de tenerse en cuenta el importante dominio y la gran
influencia de la lengua materna en el aprendizaje de una L2. Ya Lado (1957:99)
habla de una transferencia de la lengua nativa[14]. El hecho de que el
multilingüísmo absoluto, es decir la total competencia de campos completos de
más de una lengua sin la aparición de la interferencia “es raro”, deja entrever
que existe algo así como ein Denken in
der Muttersprache (pensar en la
lengua materna), lo que sirve para defender la validez de la Teoría de
Humboldt. [15]
En consonancia con otras posturas que
abogan básicamente por la unidireccionalidad de la interferencia de L1 y L2,
afirma Juhász (1980:646) que “beim Lernen fremder Sprachen ist der Einflub der fremden Sprache auf die
Muttersprache ein praktisch zu vernachlässigender Faktor, der entgegengesetzte
Einflub dagegen von grundlegender Bedeutung” . Este autor, como vemos, le reconoce un significado
básico al transvase de la lengua materna a la lengua extranjera, si bien en el
aprendizaje de lenguas extranjeras se podría prescindir de la influencia de la
lengua extranjera en la lengua materna. Así Juhász (1980:646)
opina
que ” die Dominaz der Muttersprache ist selbst nach
längerem Lernen der fremden Sprache kaum elimierbar und deshalb ein/das
Hauptpoblem des Fremdsprachenunterrichts”. Afirmación que supone
un aspecto de vital importancia para la didáctica de segundas lenguas
al considerarse que el dominio de la lengua
materna, sobre la L2, es difícilmente eliminable aún tras un período largo en
el aprendizaje de la L2, por lo que constituye uno de los principales problemas
de la enseñanza de lenguas extranjeras.
Frente
a estas visiones pretendidamente unidireccionales sobre el valor del sentido de
la interferencia, presenta Czochralski (1971:5)
una postura mucho más amplia que tiende a la bidireccionalidad de este proceso:
“... die Strukturen
der einen Sprache auf die Strukturen der anderen Sprache einwirken. Die
Beeinflussung kann in beiden Richtungen vor sich gehen. Bei Zweisprachigen ist
die Beeinflussung der Fremdsprache durch die Muttersprache die Regel. Aber bei
einer einwandfreien Beherrschung der anderen Sprache kann auch die
Muttersprache von ihr beeinflubt werden. Die
gegenseitige Einwirkung und Beeinflussung von Strukturen, die zwei
verschiedenen Sprachsystemen angehören, wird SPRACHLICHE INTERFERENZ genannt.”
En el caso de un contacto inicial con la L2 se manifiestan las
diferentes interferencias interlinguales en dificultades de aprendizaje,
tratándose en este caso de interferencias unidireccionales de la L1 a la L2.
Sin embargo en el caso de un dominio mayor de la L2 se parte de la base de que
existe un dominio parejo de la L1 y de la L2, por lo cual se debería tener en
cuenta de manera seria la bidireccionalidad de la interferencia: de la L1 a la
L2 y de la L2 a la L1 (aspecto que bajo nuestro punto de vista ha sido bastante
olvidado, o en su defecto, obviado). Además la aparición de las interferencias
en este estadio no se puede achacar a una falta de dominio de la L2, ya que
tras el uso correcto de una estructura puede suceder que en un momento
determinado se presente un uso incorrecto, lo que nos situaría en el caso de la
interferencia procedente de otra lengua. Las estructuras que interfieren no
tienen por qué ser de gran dificultad, sino que cualquier estructura hasta la
más cotidiana puede ser origen de interferencias.
Otro de los aspectos que deben ser tratados es la diferencia que
Meriö considera entre lo que ella
clasifica como interferencia directa e
indirecta:
“Direct interference
is the use of a structure, maning and/or model in the secondary language which
is traceable to the direct influence of the Primary language. The phenomenon in
the target language (L2) differs from the equivalent word or form in the source
language (L1).” (1978:29)
“Indirect
interference is internal confusion in the target language alone. This can be
said to result from the non-symmetric nature of translational equivalents (...)
The influence of the primary language is indirect.” (1978:30)
Esta autora define pues la
interferencia directa, llamada también interferencia interlingual, como el
transvase de unidades de la L1 a la L2, y la indirecta o interferencia intralingual,
en donde se incluirán todos aquellos fenómenos que ya no tienen tanto que ver
con la influencia de la L1, sino con el proceso lingüístico en el interior de
la L2.
Payrató (1985), basándose en
cimientos psicológicos, también presenta una nueva diferencia terminológica.
Frente a la “interferencia retroactiva” presenta la “interferencia proactiva”,
pareja a la concepción negativa de la interferencia.
Existen otras clasificaciones sobre la interferencia lingüística,
diferentes a las anteriores, porque en éstas la clasificación se fija en otros parámetros, en concreto, en
el campo lingüístico en el que tiene lugar la interferencia. Entre ellas Juhász
(1980, 647-648) diferencia entre: interferencia fonética, gramatical,
léxico-semántica, Clyne, (1980,641) entre:
léxica, semántica, morfemático, fonológica, prosódica, sintáctica, grafemática[16]
y Czochralski (1971:11-19) señala la interferencia fonético-fonológica,
sintáctica, morfológica, lexico-semática, categorías
gramaticales.Como otro caso de interferencia este autor
también cita el intento de evitar determinados elementos de la lengua
extranjera debido a su desconocimiento o falta de dominio (1971:23-24)
3- ¿QUÉ PAPEL JUEGAN LAS DIFERENCIAS Y/O SIMILITUDES ENTRE DOS SISTEMAS?
“Aquellas estructuras que sean parecidas serán fáciles de aprender porque podrán transferirse y funcionar satisfactoriamente en la lengua extranjera. Aquellas estructuras que sean diferentes serán difíciles porque cuando se las traslada no funcionan idóneamente en el idioma extranjero y por eso tienen que ser cambiadas” (Lado 1957:64)
Wotjtak (1984) afirma que la
lengua materna influye de un modo inconsciente y difícilmente controlable en la
lengua extranjera que se pretende adquirir. En las primeras fases tiene lugar
esta influencia no sólo en el proceso de acercamiento a una nueva lengua, sino
también en el proceso de almacenamiento de las unidades lingüísticas y en sus
reglas morfosintácticas de combinación.
Además también hay que señalar la importancia de los hábitos de la lengua
materna ya que éstos influyen en el estudiante al aprender un idioma
extranjero.
Partiendo de concepciones en
el marco de la Lingüística Contrastiva y de la Didáctica de segundas lenguas
afirma König (1995:31) “dab jede Fremdsprache
auf der Grundlage der bereits erworbenen Muttersprache gelernt wird und dab Gemeinsamkeiten zwischen
Mutter- und Fremdsprache den Lernprozeb erleichtern
(positiver Transfer), Unterschiede diesen Lernprozeb jedoch erschweren
(Interferenz)” Por tanto se espera que mediante un contraste entre la L1 y la
L2 se pueda conseguir una enseñanza de lenguas extranjeras más efectiva
partiendo de una comparación sistemática de la lengua materna y de la lengua
que se pretende aprender, con la finalidad de predecir y aclarar los posibles
errores, así como las estrategias para evitarlos. Esta misma opinión comparten
Bausch y Kasper (1991: 5-6) que afirman ”..., dab Identität zwischen
grundsprachlichen und zweitsprachlichen Strukturen sich lernerleichternd (=positiven Transfer hervorrufend), Unterschiede
zwischen grundsprachlichen und zweitsprachlichen Strukturen sich erschwerend (=Interferenz
hervorrufend ). Según esto, el estudiante que se enfrenta con un idioma extranjero encuentra
que algunos aspectos del nuevo idioma son muy fáciles, mientras que otros
ofrecen gran dificultad. Aquellos rasgos que se parezcan a los de su propia
lengua le resultarán fáciles y por el contrario los que sean diferentes le
serán más difíciles.
Según estas últimas visiones se produce casi automáticamente un
paralelismo entre “unidades iguales-facilidad-transferencia positiva” y
“unidades distintas-dificultad-transferencia negativa o interferencia”. En la
base psicológica de la Lingüística Contrastiva se defiende el axioma de que
aprender una lengua no es más que aprender a superar las diferencias entre L1 y
L2.[17]
Sin embargo no podemos pensar ingenuamente que ésta es una diferencia
totalmente tajante, sino más bien que en algunos casos los límites entre
similitudes y diferencias pueden llegar a ser muy difusos.
Algunos autores, como Czochralski (1971:5), opinan que no existe un paralalismo “matemático” y una relación directa como la arriba reflejada :
“Meines Erachtens
ist es aber noch zu wenig, wenn wir nur die UNTERSCHIEDE in den zwei
untersuchten Sprachen bewubt machen; denn nicht
jede strukturelle Abweichung bewirkt die gleiche Interferenz. Manche
Strukturdifferenzen stellen tatsächlich eine reale Interferenzgefahr dar, bei
manchen anderen Unterschieden ist die Gefahr nur gering.”
Así pueden surgir casos en los que la semejanza entre entes no es
total o viceversa en los que no se trata de una diferencia marcada, entonces
nos encontramos con lo que Juhász (1980, 649) denomina Kontrast-Mangel, lo que da lugar a entorpecimiento homogéneo o lo
que se conoce como el Ranschburgsches
Phänomen[18]. Así
los verbos alemanes sich ausruhen o sich erholen muestras correspondencias
al igual que diferencias con los verbos ingleses to rest, to get well, to recover, to repose y to rally, lo que en muchos casos conducirá a mensajes que distan de
la norma. Solamente en el caso de estructuras idiomáticas se diferenciarán
exactamente, así por ejemplo: sich auf
seinen Lorbeeren ausruhen y
no *erholen.
4- ¿CÓMO EXPLICAR LA APARICIÓN
DE LA INTERFERENCIA?
Las causas
originarias de la interferencia lingüística, en sentido amplio, se resumen
básicamente en dos bloques:
FACTORES ESTRUCTURALES: factores internos debido a
la estructura interna de las lenguas, como p. ej. la mayor o menor cercanía
entre la L1 y la L2, el vacío de fonemas entre
dos sistemas, diferentes reglas entre ambos, cambios en las funciones de
morfemas y una mayor explicidad sintáctica de una u otra, insuficiencia léxica,
una más baja frecuencia de una palabra correspondiente en la lengua meta, etc.
Si
nos ceñimos a los factores estructurales en torno al concepto de interferencia
cabe señalar algunos aspectos como[19]:
1.- Es más difícil
de aprender aquellos entes no presentes en la L1.
2.- Entes diferentes
en ambas lenguas resultan más difíciles de aprender.
3.-
Aquellas unidades o caracteres que al nativo le resulta difíciles también le
resultarán difíciles a los que aprenden una L2. Existen una serie de campos que
presentan dificultades no sólo a extranjeros, sino también a nativos y que
llevan a cometer muchos y diversos errores, p. ej. la declinación del
pronombre, del artículo o del adjetivo o la conjugación de los verbos
irregulares.
4.-
Costumbres lingüísticas erróneas presentes en la L1 se transmiten también al
aprendizaje de la L2.
FACTORES
EXTRALINGÜÍSTICOS: la lengua no es un fenómeno etéreo, un conjunto de estructuras
lingüísticas sin más, sino que desarrolla una función comunicativa en el
interior de una determinada comunidad. Dentro del campo de la Pedagogía
Lingüística se afirma que no se puede limitar únicamente el tratamiento de la
interferencia al análisis del transvase lingüístico sino que p. ej. factores
sociolingüísticos tales como el prestigio que una lengua o sistema determinado
puedan tener, el contacto entre los grupos lingüísticos, las actitudes de la
comunidad lingüística frente a elementos, aspectos pragmáticos[20].
Las diferencias culturales serán clave para la explicación de numerosos
fenómenos lingüísticos. El proceso de la
interferencia en el aprendizaje de lenguas extranjeras no se debe sólo a
diferencias culturales entre comunidades lingüísticas, ni únicamente a las
diferencias tipológicas de las lenguas, sino también y además a las
características individuales de cada aprendiz y su situación y contexto, así se
pueden considerar aspectos psicológicos y físicos como causantes de
interferencia, como la excitación, miedo, cansancio, etc.
5- ÁMBITOS DE ACCIÓN DE LA INTERFERENCIA
Según Czochralski (1978: 102) “Interferenz
begegnet auf jeder Stufe der Sprachbeherrschung.(...), zwischen dem Erlernungsstadium
und dem Stadium einer einwandfreien Beherrschung der Zweitsprache zu
unterscheiden”, por lo que los problemas didácticos
y/o lingüísticos que surjan en cada estadio de desarrollo serán de muy diversa
índole.
No podemos perder de vista en ningún momento que el individuo
transfiere no sólo las formas y los significados de su propia lengua
y cultura sino también la distribución de estas formas y
sus significados a la lengua y cultura extranjera. Pero este fenómeno no se
produce solamente activamente al intentar hablar el idioma y desenvolverse en
la nueva cultura, sino también, pasivamente, al tratar de comprender la lengua
y la cultura según la practican los nativos . Esta postura también es defendida
por Lado (1957:64) cuando afirma que “los efectos de la transferencia de
estructuras de la lengua nativa no son idénticos cuando el estudiante habla el
idioma extranjero y cuando lo escucha. Cuando habla, escoge los significados
que quiere comunicar y entonces produce las formas que en su lengua nativa
expresarían esos significados. Al escuchar, oye las formas y les atribuye los
significados que tendrían en su lengua materna”
Pero,
por qué aparece la interferencia: Denison (1978:267) afirma “dab Interferenz meist unbewubt
und ungewollt geschieht”, donde cabe señalar este carácter inconsciente y de
manera no deseada en la aparición de la interferencia.
La elección de la estructura correcta dentro del código lingüístico
está fuertemente automatizada: esta se produce a modo de reflejo. En el uso de
una lengua extranjera subyace esta tendencia a una selección automatizada, pero
tengamos en cuenta que lo que inicialmente está automatizado es todo
conocimiento referido a la lengua materna. Se necesita primero un largo e
intensivo ejercicio para conseguir automatizar las categorías lingüísticas de
una segunda lengua.
En cuanto a la predicción de la potencial aparición de la interferencia se puede señalar que en algunos campos de un sistema lingüístico se presenta un mayor grado de posibilidad de que ésta surja. En general se puede afirmar que en campos cerrados es mucho más fácil poder predecir la posible aparición de la interferencia. Así será mucho más fácil predecir y sistematizar las interferencias en el fonético-fonológico que en el sintáctico o en el léxico-semántico. La razón para esta afirmación tiene que ver con el diferente número de elementos del campo, ya que en el caso del campo fonético-fonológico podemos hablar de un número limitado mientras que en el léxico-semántico se trata más bien de un corpus ilimitado.
También hay que añadir que la interferencia lingüística aparece en el
ámbito de la parole en terminos de
Saussure, se trata de una interferencia en el marco de la performance en terminología de Chomsky, en el marco del habla. Se
trata de un acto individual, creativo que se produce en la actualización o
recepción de un discurso. Como señalamos anteriormente, si este fenómeno se
produce como algo comunitario y aceptado normativamente, puede llegar a
asentarse en la lengua como una nueva
identidad tras el discurrir histórico.
Creemos haber plasmado, si bien sucintamente, que
el tratamiento de un hecho lingüístico es multiperspectivista y por ello debe
ser delimitado su campo de acción en la medida de lo posible, ya que sino
podemos estar sirviéndonos de un mismo término lingüístico pero con un
referente marcadamente distinto para cada uno de nosotros. Caso en el que nos
enfrentaríamos a una “Lingüística Babilónica”.
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[1] El concepto de préstamo suele estar asociado mayoritariamente al campo léxico, si bien no debemos olvidar que también aparece en otros. Según Glück, H. (1993: Metzler Lexikon Sprache, Stuttgart) bajo el concepto de Lehngut se incluyen todos los niveles lingüísticos que pueden sufrir este proceso: el fonológico, ortográfico, morfológico, léxico-semántico y sintáctico.
[2] También se le denomina “calco en traducción” en español o en alemán “Lehnübersetzung” (Glied-für-Glied-Übersetzung).
[3] El calco lingüístico puede traducir o bien el significado de una sola palabra, ya sea simple o compuesta, o bien una expresión más compleja.
[4] Clyne (1980:641-642) también clasificará los fenómenos calco y préstamo bajo el epígrafe de interferencia.
[5] Los términos lengua materna y segunda lengua o lengua extranjera también aparecerán en este trabajo como L1 y L2 respectivamente.
[6] “esta creencia” se refiere a aquellos postulados que defienden que la mezcla de lenguas por parte del bilingüe se debe a la incapacidad del hablante bilingüe a distinguir entre los sistemas que utiliza.
[7] Lado (1957) afirma que los lingüistas (se refiere con esto a Haugen y Weinreich) que se ocupan y estudian situaciones de bilingüismo informan que muchas de las deformaciones que se oyen entre personas bilingües corresponden a diferencias descriptibles que existen entre los idiomas en cuestión.
[8] Köhler (1974) llevará a cabo un análisis sobre las interferencias de la lengua materna que experimentan alumnos con origen ruso y que aprenden alemán. Diferencia este autor tres tipos diferentes de errores producidos por interferencia: Tipo I: Sustitución de una unidad gramatical o léxica de la L1 por una que no le corresponde en la L2. Tipo II: Solaparse unidades de la L1 y de la L2, i.e., que para una unidad gramatical o lingüística de la L1 aparezcan en la L2 otros elementos. Tipo III: Divergencia de unidades de la L1 y L2, i.e., a una unidad de la L1 le corresponden dos o más unidades en la L2.
[9] En esta definición llama la atención que la autora reserva “los errores” surgidos por la interferencia al eje gramatical, si bien en otros acercamientos al fenómeno de la interferencia ya tendrá en cuenta los otros ejes, commo podremos observar posteriormente.
[10] Apoyan
esta tesis:
Jakobovits, J.A. (1968): “Implications of Recent Psycholinguistics
Development for the Teaching of a Second Language”, en Language Learning 18, pág. 90: “ Rote memory, formation of associations and
trial-and-error are all integral part of the child´s process of learning his
native language”.
Richards, J.C.(1971): “Error Analysis and Second Language Strategies”, Language Science 17, pág. 12: “It used to be thought that speaking was simply the exercise of our individual verbal habits, and that these were acquired through repetition, reinforcement and conditioning, in much the same way as animals can be trained to perform certain tasks through the use of appropiate conditioning techniques”.
[11] No debemos establecer un paralelismo directo entre los estudios sobre interferencias y los estudios contrastivos. Según Juhász (1980:651) los estudios sobre interferencias tienen una lengua de arranque y una de llegada, mientras que la lingüística contrastiva es tanto reversible como irreversible. Los estudios sobre las interferencias sí que facilitan los análisis contrastivos y viceversa. Tanto las investigaciones en torno al fenómeno de la interferencia como en el caso de análisis contrastivos se han ocupado con el aspecto del tertium comparationis, pero si bien en el primer caso se trata de una transgresión de la norma, en el segundo se considera en problema principal. La interferencia se puede considerar un proceso o su resultado de carácter espontáneo, mientras que la lingüística contrastiva es una actividad lingüística.
[12] Foreign language teaching
[13] Este término debe ser entendido desde un punto de vista neutro y bajo ningún concepto con carácter peyorativo.
[14] Se confirma la presencia de interferencia de la lengua materna en los trabajos de Bailey/Madden/Krashen (1974), Larsen-Freeman (1978) y Gass (1980), entre otros.
[15] Las investigaciones más recientes, sobre todo en Psicología, han demostrado sin embargo que pensamiento y lengua no presentan ningún comportamiento simétrico, a pesar de la estrecha relación que los caracteriza.
[16] Las dos primeras clases se corresponden con lo que hemos clasificado como extranjerismos, calcos y préstamos.
[17] A estas alturas de la exposición debemos de reflexionar brevemente sobre lo amplio que se debe de entender aquí el concepto de diferencia: pensemos que las similitudes entre lenguas también producen interferencias, ya que toda similitud mediadora de interferencias posee en su base alguna diferencia, por lo que en este concepto también se incluyen aquellas interferencias generadoras de transferencia negativa.
[18] Ya citado por este mismo autor en 1970 en: Probleme der Interferenz, Múnich, pág. 72. Señalándose aquí que este fenómeno puede producir una mayor dificultad en el aprendizaje de una L2.
[19] En cuanto a lo concerniente a la cercanía o lejanía de los sistemas lingüísticos y su importancia a la hora de evaluar las apariciones de la interferencia lingüística remítase a Bernstein, W. (1971): “Quellen und Erscheinungsformen der Interferenz beim Erlernen des fremdsprachlichen Wortschatzes zum Ausdruck”, Linguistik und Didaktik 10, H.37/39, págs. 142-147.
[20] Así p. ej. el mayor uso que la lengua alemana hace del tratamiento formal para la 2ª persona, singular y plural, “usted, ustedes” frente al español.