Los anarquistas sostienen que las raíces de la presente crisis ecológica pueden encontrarse en los sistemas prevalecientes de industrialismo y de alta tecnología centralizada.
El programa anarquista es tanto una estrategia para la liberación humana como un plan para evitar la catástrofe ecológica global.
Este programa obviamente requiere una gran participación del desarrollo futuro, pero aun en forma presente parece ser la única política práctica que ofrece una viable síntesis entre los valores de autodesarrollo humano y de liberación con aquellos de equilibrio ecológico y supervivencia global.
Como Richard Falks escribe la visión anarquista...
de una fusión entre una confederación universal y formas societarias orgánicas de carácter comunal permanece en el mismo centro del único feliz prospecto para el orden mundial futuro".