Villa de "La Cocosa", BADAJOZ, HEp 7, 34
J. Salas Martín – J. Esteban Ortega – J.A. Redondo Rodríguez – J.L. Sánchez Abal; Inscripciones romanas y cristianas del Museo Arqueológico Provincial de Badajoz, Badajoz, 1997, 27, nº 11, lám. XI; Iid., en J. Alvar, ed., Homenaje a José Mª Blázquez. Vol. VI: Antigüedad: religiones y sociedades, Madrid, 1998, 218, nº 22 (J.Mª. Álvarez Sáenz de Buruaga, Museo Arqueológico de Badajoz, MMAP, 19-22, 1958-1961, 99-100, nº 82). Fragmento de baldosa de barro cocido. El texto se conserva, aparentemente en su totalidad. Las letras, grabadas con punzón, son del tipo capital rústico.
Fue encontrada en el transcurso de las excavaciones arqueológicas efectuadas en la villa romana de «La Cocosa», término municipal de Badajoz.. Nº Inventario MAPB. 14251 (lám. XI).
Dimensiones: 32 x 27 x 5 cm. Altura de las letras: 5,5 cm.
Texto:
Cunno/lingius
Traducción:
"Comec..."
La forma cunnolingius, en vez de la habitual cunnilingus, aparece aquí por primera vez. Esta práctica sexual está atestiguada en el mundo romano tanto en grafitos como en textos literarios clásicos. Por la paleografía se data en el siglo I o II d.C.
Comentario de Joaquín Gómez-Pantoja en Hispania Epigraphica (HEp) 7, 34, con respecto a esta inscripción.
Isabel Velázquez me apunta que cunnolingius es una formación popular rehecha sobre el tema en –o de la palabra cunnus, primer elemento del compuesto frente al tema en –i- el cual, procediendo de evoluciones regulares fonéticas y/o morfológicas, se extendió por analogía a muchos compuestos hasta el punto de que esta –i– se sentía como característica de los primeros miembros de este tipo de formaciones (F. Bader, La formation des composés nominaux du Latin, París, 1962, pp. 16-17) dando lugar a conocidos ejemplos como los que menciona el Appendix Probi 22: Aquae ductus non aquiductus; ibid. 159: terrae motus non terrimotium. En cuanto al final –lingius, podría tratarse de un error por –lingus, por una confusión de finales –ius/-us, pero más bien parece una formación en –io– característica tanto de denominativos, como de deverbativos para subrayar el valor adjetivo del término, como p. e. primigenius. Es posible que esta formación deba alinearse con aquellas tardías que servían para adjetivos de oficios o diversas funciones tipo primiclerius, quartocerius, incluso como caldicerebrius (F. Bader, 1962, pp.179, 199 y 282, entendiendo una denominación de alguien a quien, jocosa u ofensivamente, se le denomina con un calificativo, como si de un gentilicio se tratase, a partir del término obsceno. A título de curiosidad amigable no es «esta práctica sexual» la que se atestigua en el mundo romano tanto en grafitos como en textos literarios clásicos, sino la constatación documentada de su denominación.