Municipio y villa enclavada al pie de la sierra de San
Vicente. Los datos históricos señalan que se fundó esta villa a comienzos del
siglo XVI, aunque primero fue aldea de Castillo de Bayuela hasta 1632, en que la
hizo villa Felipe IV.
El conjunto urbano está asentado en una ladera, surgiendo de esta adaptación
topográfica un trazado irregular de manzanas formadas por una aglomeración de
edificaciones sin apenas ordenación. Destaca la tipología constructiva con
muros de mampostería tosca, menuda y a hueso. Se repite con cierta regularidad
el detalle de las esquinas biseladas y cuerpos circulares.
Se utiliza mucho el encalado de fachadas, sobre todo en planta baja.
La iglesia parroquial está dedicada a la Concepción, siendo una obra del siglo
XVI de la transición del gótico al renacimiento. Consta de una nave con cinco
tramos separados por arcos fajones, de piedra, de medio punto. Se cubre la nave
por artesa sin tirantes igual en cada tramo. Tiene dos portadas enfrentadas
junto al crucero y un presbiterio poligonal cubierto por una bóveda de crucería
sobre arcos apuntados.
Hay en el pueblo una fuente barroca del siglo XVII, que forma parte de una
vivienda y, extramuros, dos ermitas, la de S. Sebastián y la de S. Roque.
En la sierra del Piégalo, en lo alto del cerro de S. Vicente (1.331 m.), se ven paredes de cercas (en el
país corraleras) donde se localiza un castro. y pasada una vaguada se encuentran
los restos del castillo de San
Vicente (1.321 m.) y una ermita. El castillo conserva parte de la muralla
circundante, una torre de planta circular al sureste y otra también con remate
circular al noroeste, todo ello en fábrica de mampostería con mortero de cal. El castillo medieval
que pertenece a la arquitectura militar del siglo XII, sería una reconstrucción de la fortaleza romana, no muy grande. En su entorno,
sepulcros rupestres, alguna tapa de ellos, sepulturas rotas y piedras cortadas. La ermita destaca en el
perfil del monte. Conserva varios paramentos de grandes sillares colocados muy
regularmente y un hueco adintelado, posiblemente resto de alguna portada.
Estamos en la llamada por los romanos Montaña de Venus. En estas cimas se ha
encontrado una lápida epigráfica, dedicada a una divinidad ibérica, llamada
TOGOTI, por LUCIO PRISCO. El Padre Mariana identifica esta divinidad con la
diosa DIANA.
En la Montaña de Venus luchó Viriato contra el cuestor Plaucio y los cónsules
Popilio Lenas y Servilio Cepión.
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