SITUACIÓN ACTUAL DE LA JUVENTUD MADRILEÑA: PROBLEMAS Y NECESIDADES EN CUANTO A ESPACIO Y TIEMPO LIBRE.
 

 Introducción:

 Según estudios realizados   el 24,6% del total de la población de la Comunidad Autónoma de Madrid son jóvenes, siendo un 12,5% del total nacional.
 Dentro de la Comunidad Autónoma de Madrid, la distribución de la juventud es irregular concentrándose sobre todo en Madrid capital y ciudades de la corona metropolitana como Alcalá de Henares, Alcorcón, Getafe, Leganés, Fuenlabrada y Móstoles, donde se concentran cuatro de cada cinco jóvenes de la región.
 Según estas mismas fuentes se cree que la población juvenil perteneciente a la Comunidad Autónoma de Madrid evolucionará de los 1.175.847 jóvenes del año 1986 a 1.104.556 jóvenes en el año 2001 produciéndose un descenso de esta población joven:
 
 
1986      %
1993      %
2001      %
Municipio de Madrid
776.040 / 66%
747.857 / 60%
514.141 / 46,5%
Corona Metropolitana
322.696 / 27,4%
411.342 / 33%
485.252 / 44%
Resto de Municipios
77.111 / 6,6%
85.113 / 6,8%
98.820 / 8,9%
Total Comunidad de Madrid
1.175.847
1.247.296
1.104.556
 
Madrid capital está sufriendo un envejecimiento de su población, ya que se producen migraciones de jóvenes entre 23 y 34 años hacia la corona metropolitana absorbiendo ésta el 75% de las migraciones internas de la Comunidad Autónoma de Madrid. Estas migraciones responden a motivos económicos ya que la mayoría de estos y estas jóvenes salen de la capital en busca de viviendas más baratas en las ciudades de la periferia madrileña.

 Existe una fuerte demanda de la juventud madrileña para acceder a una vivienda, para lo cual se presentan grandes dificultades. El 58% de las demandas de vivienda por parte de la juventud de la C.A.M. se deben a motivos emancipativos y o nupciales. Nueve de cada diez demandantes potenciales declaran ingresos inferiores a cinco veces el Salario Mínimo Interprofe-sional, lo cual hace casi imposible el acceso a una vivienda. 1
 En 1991 el número de viviendas familiares sólo en Madrid capital ascendía a 1.162.944 de las cuales 973.763 estaban ocupadas como vivienda principal, 43.691 estaban ocupadas como vivienda secundaria, 4.705 no estaban especificadas, 15.976 no constaban y 124.809 estaban desocupadas.
 Desde 1985 el precio de la vivienda ha sufrido un rápido crecimiento multiplicándose por 2,4 en sólo cuatro años. En 1989 el precio por metro cuadrado construido ascendía a 145.000 pts. de media para el global de la región variando según la zona: De 232.700 ptas el metro cuadrado en el centro de Madrid, a 184.000 pts en la periferia en el año 1989, siendo la más barata la zona sur (dentro de la periferia) con 77.695 pts el metro cuadrado. Durante 1990 y principios de 1991 el precio por metro cuadrado en un piso situado en el municipio de Madrid es de 251.000 pts.

 Entre los años 1992 y 1996 el saldo de incorporaciones al mercado de trabajo aumenta provocando que las generaciones que se incorporan al mercado de trabajo sean mucho más numerosas que aquellas a las que se reemplazan. Se espera que disminuya la actividad de la juventud menor de 20 años en consonacia con el alargamiento de su etapa de escolarización.
 Uno de los principales problemas de la juventud es el de encontrar su primer empleo: 58.000 de los 135.200 en paro en 1991 en la C.A.M. un 42,9% se hallaba buscando el primer empleo. Desde los años 1987 y 1989 se produjo una creciente precarización del empleo juvenil suponiendo los contratos temporales el 78% del aumento de asalariados.

 En lo referente a pobreza y marginación la situaciones más graves se dan en Parla, Villa de Vallecas, Aranjuez y Vicálvaro seguido de Villaverde, San Blas, Colmenar Viejo, Puente de Vallecas y Carabanchel, según estimaciones de un estudio realizado para la Consejería de Integración Social.
 Por zonas la que más ha incrementado su renta media declarada ha sido la zona oeste de la región con un 26,5 % de incremento frente a un 9,2 de la zona sur.

 El consumo de heroína es de un 4% entre los jóvenes de 20 y 24 años y del 5% entre jóvenes de 25 a 29 años en al municipio de Madrid. El total de la población regional que consume habitualmente heroína es de un 0,2%.
 Según los datos del Plan Regional de Drogas, los distritos de Sur-Arganzuela, Villaverde, Carabanchel son los que presentan un mayor número de pacientes tratados por este plan. En el resto de municipios es en la comarca de Aranjuez, Móstoles, Alcorcón y Navalcarnero donde se encuentran el mayor número de pacientes.
 La edad media de inicio al consumo es de dieciocho años y suele darse mayoritariamente en jóvenes varones entre veinte y veiticuatro años, solteros y sin hijos, con trayectorias delictivas y penales, con niveles de estudios primarios y con historiales laborales precarios y en actividades marginales.1

 El perfil medio del recluso es de un joven varón residente en la periferia sur urbana o metropolitana que vive en hogar paterno. Su nivel educativo es elemental y su situación laboral precaria, con niveles de ingresos bajos.

 De los datos que hemos visto hasta aquí sobre los problemas que afectan a la juventud madrileña podemos destacar el económi-co, del cual derivan y se entrelazan el resto de problemas.
 El sector juvenil es uno de los grupos que posiblemente encuentre más problemas relacionados con su situación: paro, marginación, imposibilidad de emancipación etc., por lo cual se puede deducir, que dado el alto número de jóvenes que existe en nuestra comunidad, el 24,6%, el sector de total de la población que se encuentra con problemas es muy numeroso. No en vano la mayor parte de la juventud se encuentra en Madrid capital y ciudades de la zona sur metropolitana, lugares donde se encuen-tran los mayores índices de paro y de marginación.
 Paro o empleo precario y falta de vivienda son dos problemas intrincadamente relacionados de la juventud. La alta tasa de paro y el aumento del trabajo precario -fomentado por la Administra-ción a través de la ley laboral que flexibiliza los contratos laborales, el despido colectivo y fomenta los  contratos de aprendizaje- impide que la mayor parte de la juventud madrileña consiga obtener una estabilidad económica, o por lo menos unos ingresos mínimos, que le permitan acceder a una vivienda propia o en régimen de alquiler.
 La incapacidad de los y las jóvenes para acceder a una vivienda hacen que muchas y muchos de estos permanezcan en las casas de sus padres hasta edades avanzadas, viendo imposible realizar su deseo de emancipación y autorrealización.
 La fuerte especulación que se realiza con el suelo en nuestra región, especialmente en el municipio de Madrid, obliga a jóvenes y a otros sectores económicamente débiles a trasladarse a zonas de la corona metropolitana o a distritos del municipio madrileño donde el precio del suelo es menor.
 Pese a la existencia de 124.809 viviendas vacías en Madrid capital, es esta zona una de las que mayores problemas tiene en cuestión de vivienda. La fuerte especulación sobre el suelo provoca que barrios populares sean derribados o remodelados y su población expulsada a otras zonas, para la construcción de barrios residenciales de alto coste y zonas de oficinas y del sector económico de servicios. Existe un traslado forzoso de la población con menos recursos económicos hacia la zona Sur de la ciudad y de la Comunidad Autónoma en general, produciéndose así un desequilibirio económico y social entre las distintas zonas de la Comunidad que coinciden con la renta media de sus habitan-tes.
 El elevado índice de paro y la inexistencia de expectativas a corto plazo hace que sea en estos núcleos urbanos más desfavo-recidos económicamente donde se concentren las mayores bolsas de pobreza y de marginación de la Comunidad Autónoma de Madrid.
 Soluciones que plantea la administración, como el dilata-miento de la edad escolar, para que así el o la joven tarde más tiempo en entrar en el mercado de trabajo son bastante inefica-ces, ya que por un lado no se ataca el problema raíz, ni se soluciona, retardándose únicamente; y por otro lado el mantener durante mucho tiempo a los y las jóvenes estudiando, supone para las familias económicamente más precarias el privarlas de uno de uno de los elementos necesarios, como son los hijos, para mantener a flote la economía familiar.
 Los recortes de presupuestos en el campo de las prestaciones sociales hacen que estos problemas se acentúen aún más, no existiendo vías que puedan facilitar o ayudar a que la situación cambie.
 Como vemos existe una clara división de la sociedad madrileña económica y territorialmente.

 Juventud y tiempo libre. La oferta institucional:

 Una vez vistos los problemas que, según las instituciones, tiene la juventud madrileña veremos como responden estas a tales problemas: Qué ofrece la institución a los jóvenes y si la oferta institucional responde a las necesidades de los jóvenes madrile-ños serán pilares básicos de este capítulo.
 En lo referente a cultura y tiempo libre la oferta y calidad de los programas y prestaciones para juventud que encontramos en las Juntas Municipales de Distrito son variados dependiendo de la zona, el presupuesto y la gestión.
 Algunos de los distritos que llegan o sobrepasan el porcentaje de un cuarto de población joven (de quince a veinti-nueve años) sobre la población total son: Tetuan, Puente de Vallecas, Latina, Carabanchel, Usera y Villaverde.2
 
 
Pobl. Total
Pobl. entre 15 y 29 años
Porcentaje (%)
Tetuán
147.318
35.953
24,4%
Pte. Vallecas
224.698
59.247
26,3%
Latina
272.240
76.648
28,1%
Carabanchel
234.220
62.079
26,5%
Usera
120.582
32.085 
26,6%
Villaverde
124.785
35.674
28,5% 
 
En estos distritos en los que el número de la población joven es importante encontramos unas ofertas y prestaciones en lo referente a cultura y tiempo libre de las instituciones municipales que pueden ir de lo más a lo menos aceptable.

 En el caso del distrito de Latina, con un porcentaje de gente joven bastante alto respecto al resto de la población la oferta y prestaciones que la Institución Municipal ofrece respecto a medios y lugares de difusión y creación de actividades culturales y de tiempo libre es nula, (en los datos del censo del año 92 no aparece ningún centro cultural, en la actualidad sí existen unos mejores equipamientos).2

 En otros distritos como Tetuán o Carabanchel, el número de centros culturales es mayor y con ello su oferta cultural y de ocio.
 
 
Nº de centros culturales
Actividades realizadas en 1 año
Talleres realizados en 1 año
Tetuán
3
206
45
Pte. Vallecas
5
401
27
Latina
0
0
0
Carabanchel
4
138
16
Usera
4
162
13
Villaverde
4
236
23

 El tipo de ofertas  que se ofrece desde los centros culturales municipales es variado y podemos encontrar entre ellas: exposiciones, cine, conciertos, teatro, fiestas, jornadas y conferencias, actuaciones diversas, artes plásticas, artesanía y manualidades, fotografía e imagen, música, expresión corporal, ballet y bailes, yoga, gimnasia de mantenimiento y otros..
 El número y calidad en que estas actividades y talleres se ofertan varían dependiendo del distrito, medios de que se dispone, presupuesto, etc...
 Entre las actividades y talleres realizadas por los Centros Culturales de Distrito, sobre los que nos estamos centrando, durante 1992 podemos encontrar:
 
 
Exposiciones
Cine
Conciertos
Teatro
Actuaciones
Fiestas
Jornadas y charlas
Otras
Tetuán
18
73
15
13
16
2
34
35
Pte. Vallecas
21
71
56
35
109
52
0
57
Latina
0
0
0
0
0
0
0
0
Carabanchel
31
0
0
23
53
7
9
15
Usera
22
2
4
75
31
14
6
82
Villaverde
31
18
23
19
35
3
18
15
 
 
Artes plásticas
Manualidades
Foto imagen
Música
Teatro
Balé
Yoga
Gimnasia
Otra
Tetuán
7
5
4
6
1
9
2
4
7
Pte. Vallecas
4
3
3
2
1
5
1
1
7
Latina
0
0
0
0
0
0
0
0
0
Carabanchel
3
2
2
1
0
0
1
3
4
Usera
3
1
1
0
0
3
1
0
4
Villaverde
2
3
1
1
1
3
1
3
8

 Como podemos ver, las actividades que proponen los Centros Culturales Municipales son variadas, sin embargo algunas de ellas podrían ser consideradas como escasas o poco adaptadas a los gustos de la juventud. Así por ejemplo, las proyecciones de cine que se realizan al año son escasas teniendo en cuenta que ir al cine es una de las prácticas mayoritarias y preferidas por la juventud madrileña cuya media acude algo más de dos veces al mes.  Otra de las actividades que es escasa y poco adaptada a los gustos de la gente joven son la celebración de conciertos, escaso teniendo en cuenta que oir música es una de las prácticas de ocio más extendida entre la juventud madrileña acercándose al 80%.7 Es por esto que la puesta en escena de estas actividades debería ser más frecuente si nos ajustamos a los gustos de las personas hacia las que van dirigidas. Decíamos más arriba que la actividad de conciertos está poco adaptada a los gustos de la juventud porque suele ser bastante clasista, es decir se da preferencia a un tipo de corrientes musicales que no son las más seguidas por la juventud como la música clásica y el jazz mientras que a otros tipos de música con un público más amplio se las margina como al rock, experimental, nuevas corrientes etc...
 Jornadas y conferencias son otras de las actividades que se fomentan escasamente y que rara vez tratan temas de interés relacionados directamente con las inquietudes y problemas de la juventud, como paro, drogas, antimilitarismo, racismo, falta de vivienda, etc. Cuando estos temas, rara vez, son tocados se los trata desde una postura acrítica y mediatizada que no saca a relucir los errores e implicación que el Estado tiene en la resolución o empeoramiento de estos problemas. Como ejemplo ilustrativo en el distrito de Tetuán, entre los cuatro Centros Culturales Municipales que existen en dos meses, mayo y junio de 1995, sólo realizaron dos charlas, o mejor dicho, una repetida que llevaba como título: "Mujer y Menopausia".
  En cuanto a los talleres ofrecidos por los Centros Culturales Municipales, aunque existen medios estos a veces resultan escasos para la demanda existente. Muchas veces la oferta resulta escasa quedando muchos jóvenes sin plaza para realizar el taller elegido, en otros casos, como suele ocurrir en los talleres de fotografía de muchos centros, los alumnos se aglomeran imposibilitando esto la buena impartición de la enseñanza por la falta de medios materiales existentes.
 En lo referente a la calidad de enseñanza de estos talleres suele ser buena aunque claro está queda condicionada a problemas como los descritos más arriba.
 Otro de los inconvenientes de los talleres impartidos es su precio. Dependiendo de si se utiliza material o no y el número de horas lectivas los precios oscilan entre las 5400 pts. trimestrales y las 12.000 pts trimestrales. Esto supone el pago de 1800 pts. al mes para los talleres más baratos, y de 4.000 pts. mensuales para los más caros. Teniendo en cuenta el nivel económico de los jóvenes el precio de estos talleres, sobre todo el de precios más elevados, resulta en muchos casos fuera de sus propias posibilidades.

 Otra de las prestaciones que ofrecen los Centros Culturales Municipales son las de Oficinas de Información Juvenil. Estas no suelen ser muy habituales a pesar de que una de las demandas más importantes de la juventud madrileña es la de servicios de información y asesoramiento. Sería importante que estas oficinas de Información se extendieran por todos los distritos municipales ofreciendo, al igual que ofrecen algunas ya en funcionamiento como la del Centro Cultural Bravo Murillo en Tetuán, información sobre becas, subvenciones, ocio y cultura, servicio militar y objeción de conciencia, sexo, drogas etc... aunque resulta interesante la información que se ofrece desde estas oficinas sería conveniente que fuera más amplia y tratara también otros temas de interés.
 Las actividades y talleres que se realizan en los Centros Culturales Municipales son ofrecidas al barrio a través de tres vías propagandísticas principalmente: folletos que son repartidos en los propios centros culturales, colegios, centros de la tercera edad, prensa municipal; a través de carteles, que son distribuidos por el barrio; y a través de cartas enviadas a Asociaciones de Vecinos.
 Es de suponer que estas medidas son escasas a la hora de informar a la población de las actividades que se ofrecen en los Centros Culturales ya que una mayoría de esta población desconoce esta información y hasta la ubicación y existencia de los propios Centros Culturales Municipales. En gran parte de los casos la propaganda cultural y de ocio que ofertan los
Centros Culturales es muy escasa encontrándose sólo en lugares muy concretos como pueden ser los propios centros culturales y otras dependencias municipales, con lo cual, la información dificilmente llega a la mayoría de la población. Sería mucho más efectivo hacer llegar la información al ciudadano en lugar de que este llegue a la información de las actividades.

 Todas estas posibilidades que se nos brindan desde los centros culturales municipales son ofertadas en función de la demanda que estas tienen, también se realiza, a veces, un estudio de mercado que recoge las demandas más solicitadas por el barrio. Estos centros nunca pretenden cubrir las necesidades de otros distritos, pues para participar es necesario presentar el certificado de empadronamiento, y ser del barrio. A pesar de ello, y como hemos ido viendo, se necesitaría realizar un estudio más exahustivo en el que reflejara lo que demanda la población y como quiere ésta que se organicen y se realicen las ofertas. Sin embargo, y a pesar de todos estos problemas, según nos informaron las directoras de los centros culturales municipales de Tetuán -Bravo Murillo y José Espronceda- las actividades que realizaban desde dichos centros culturales eran bien acogidas en el barrio y también demandadas.

 Otras actividades culturales practicadas mayoritariamente por la juventud es la lectura de libros, cifrándose en un 40% los y las jóvenes que leen diariamente y un 15% los y las que leen dos o tres veces por semana.7 La oferta que presenta la Administración respecto a bibliotecas se presenta a través de la Bibliotecas Populares, gestionadas por la Comunidad Autónoma, y las Municipales, gestionadas por los distintos Ayuntamientos. Estas bibliotecas suelen distribuirse por los diferentes distritos y poblaciones de la Comunidad Autónoma de Madrid, siendo su contenido y oferta bastante aceptable. También es aceptable su fácil accesibilidad. Uno de los problemas de estas bibliotecas vuelve a ser el de la propaganda e información que de ellas hacen las instituciones que las gestionan para darlas a conocer a la comunidad en la que se encuentran, la cual al igual que la de los centros culturales municipales suele ser bastante deficiente. Otras prácticas como son los Bibliobuses tienen buena acogida y suponen un esfuerzo agradable por hacer llegar la cultura (o lo que las instituciones oficiales entienden y proponen como cultura) a aquellos lugares donde es más difícil su acceso.
 Hacer deporte es una de las prácticas de ocio más extendida entre la juventud madrileña, práctica que va en aumento y que demanda cada vez más actividades e infraestructuras deportivas donde poder desarrollarlas. Mas de un tercio de la juventud practica deportes formalizados y casi la mitad hace ejercicios de mantenimiento en algún momento de la semana. Los deportes más practicados son la natación, el montañismo, el futbol y el baloncesto. La oferta que presentan las instituciones administrativas para el desarrollo de esta práctica suele ser buena en poblaciones pequeñas e intermedias de nuestra comunidad autónoma, pero esto se dificulta en la corona metropolitana y en la ciudad de Madrid debido a la falta de suelo para la construcción de infraestructuras de gran tamaño. 7
 Es el deporte una de las prácticas de ocio más fomentadas por la Comunidad Autónoma y los Ayuntamientos, dotándola de mayor infraestructura y dando mayor facilidad para su práctica en comparación con otras actividades culturales y de ocio.

 Otras prácticas culturales y de ocio por las que está interesada la juventud madrileña son ir al cine, como ya mencionamos al hablar de los Centros Culturales Municipales; visitar museos, monumentos y exposiciones; asistencia a con ciertos de pop-rock;juegos; aficiones artísticas; ir al teatro y asistir a espectáculos de música clásica, danza, ballet, flamenco, jazz y ópera.7
 Algunas de estas prácticas, que se encuentran desde las mayoritarias a las minoritarias, son cada vez más inaccesibles a los bolsillos de la juventud madrileña. Así pués la asistencia al cine y a conciertos de música pop-rock, que se encuentran entre las aficiones preferidas por la juventud, son cada vez más difíciles de practicar debido a su cada vez más elevado precio. Otras prácticas minoritarias como son la asistencia al teatro (con una media de tres veces al año), la asistencia a conciertos de música clásica (con una asistencia de varias veces al año del 16%) o la asistencia a la ópera (con un 4% entre quienes asisten alguna vez a este espectáculo), podrian estar relacionadas con los altos precios que tienen , imposibilitando así que estas prácticas aumenten y se difundan entre la juventud. A pesar de que existen programas como "Madrid Música Joven", el "Festival de Otoño de Teatro" u otros que ofertan conciertos de música clásica y de ópera estos no dejan de ser bastante elitistas en lo que se refiere a que van dirigidos a aquellas personas que tienen un determinado nivel adquisitivo.
 Debería pues ser labor de la Comunidad Autónoma y del Ayuntamiento el crear las vías necesarias para que todas estas prácticas sean accesibles económicamente a la juventud en su totalidad, fomentándolas y dándolas la suficiente propaganda como para que todos los jóvenes puedan acceder a ellas.

 Asociacionismo juvenil:

 En cuanto al asociacionismo juvenil, según una investigación realizada en 1991 sobre la juventud de Navalcarnero, El Alamo, Villamanta y Sevilla la Nueva:7
 "La juventud de la región presentaba un escaso nivel de asociacionismo formalizado, siendo sólo cuatro de cada diez jóvenes los que pertenecen a algún tipo de asociación.
 Las asociaciones civiles, políticas y sindicales son las que menos interés despiertan entre la juventud, siendo su nivel de pertenencia prácticamente inexistentes, entre los dieciséis y venticuatro años y más alto entre los más adultos de la juventud. El porcentaje mayor de asociacionismo corresponde al deportivo (un 16,1 %)... Las asociaciones culturales le siguen en importan-cia (9,7 %)... Estudios sectoriales realizados recientemente en otros municipios indican una aún menor pertenencia a asociaciones de jóvenes: Entre el 76 y el 82 % de las personas entrevistadas no pertenecen a ninguna asociación, si bien quienes están en las asociaciones participan activamente. Predominan aquí también las afiliaciones a entidades deportivas, aunque les gustaría en un mayor porcentaje pertenecer a asociaciones  de carácter ecologis-ta, religioso, de tiempo libre, y de defensa de los Derechos Humanos, valorando escasamente a asociaciones tradicionales como los sindicatos y los partidos políticos..."
 Según este estudio podemos ver las inclinaciones que tiene la juventud madrileña respecto al asociacionismo. Como hemos podido ver sólo una pequeña parte de esta juventud (cuatro de cada diez jóvenes) participan de alguna asociación, aunque es posible que en los últimos años esta cifra haya aumentado en relación con el auge que han tenido las ONG´S en nuestro territorio. No obstante cabría preguntarse el porqué del escaso corporativismo y asociacionismo de la juventud y el porqué son elegidos unos tipos de asociaciones en lugar de otros.
 El porqué del escaso índice de asociacionismo podría venir determinado por un inumerable número de causas (escasa educación cívica, solidaria y corporativista, modelo de sociedad individua-lista, desmotivación, etc.)  las cuales no entraremos a analizar en profundidad porque supondría la elaboración de otro extenso trabajo al margen del que estamos tratando ahora. Pero sí hay una causa que entra dentro de la problemática que estamos tratando son las escasas facilidades que prestan las instituciones gubernamentales al fomento y ayuda del asociacionismo juvenil, así como la escasa potenciación que se hace de este fenómeno. El asociacionismo cultural y juvenil se promueve relativamente poco frente a otros modos más dirigistas de ocupación del tiempo libre. Pese al margen de libertad que parece existir en las asociaciones en cuanto a creación de actividades, su puesta en práctica suele depender de subvenciones institucionales, y como parece lógico, se subvenciona aquello que interesa subvencionar.
 Son escasos los programas creados en torno al asociacionismo juvenil, tampoco son muchas las ayudas económicas y en infra-estructuras que las instituciones gubernamentales ofrecen a las asociaciones ya creadas. La escasa ayuda existente va dirigida a asociaciones de tipo cultural, deportivo, ecologista y de ocio que no en vano se encuentran entre el tipo de asociaciones más elegidas por los jóvenes, frente a asociaciones políticas y sindicales que son las menos elegidas. Cabría preguntarse si los medios, aunque escasos, y posibilidades que ofrece la institución al primer tipo de asociaciones frente a las trabas que presenta a las del segundo tipo no será un factor que determine a la juventud a decantarse por las primeras en lugar de por las segundas. Es decir las instituciones gubernamentales eligen el tipo de asociacionismo juvenil que desean y en función de sus intereses plantean una política determinada de ayudas o de obstáculos.
 Asociaciones deportivas, culturales y de ocio no suelen plantear demasiados problemas a las instituciones debido a su caracter acrítico y apolítico, por lo cual son fomentadas mientras que asociaciones de tipo político y sindical, así como asociaciones juveniles y culturales con posturas críticas con las instituciones y comprometidas políticamente son discriminadas y obstaculizadas en su labor y desarrollo.

 Aunque también escaso, sí existe un sector entre la juventud madrileña interesado en la política, en el sindicalismo, en buscar colectivamente soluciones y crear alternativas a los problemas que les afectan. Este tipo de asociacionismo, frecuen-temente no formalizado, encuentra grandes obstáculos por parte de la Administración que los margina y provoca que sus prácticas e ideas no se extiendan por el resto de la juventud. El caracter crítico y alternativo que presentan estas asociaciones frente a la política estatal es lo que hace que el propio Estado intente que desaparezcan.

 El problema de la vivienda: Análisis y soluciones desde distintos sectores implicados:

 Para tratar el tema de la vivienda, sobre todo la relación concreta entre ésta y el sector juvenil, se tratarán varios asuntos relacionados entre sí, y relacionados también con otros puntos tratados en esta sección.
 Primeramente se expondrán, sobre la base de los datos recogidos, los puntos de vista de los distintos sectores implicados en este tema: por un lado las instituciones políticas oficiales y por otro distintos grupos de jóvenes implicados en la cuestión. Luego se analizarán el tipo de acciones/-propuestas que se dan en base a los distintos análisis que se hacen de este tema, del que podemos adelantar que todos los grupos relacionados con este tema (institucionales y no institucionales) lo ven como un problema, por tanto las acciones concretas (individuales y colectivas) se ofrecen como soluciones. Es importante resaltar desde el principio que tales soluciones están condicionadas - que no determinadas- por el análisis que se hace del problema.
 Los sectores de los que hablamos en este capítulo no son todos los implicados en el tema de la vivienda, ya que por la propia identidad del tema de estudio del trabajo en general, el fenómeno de oKupación, los tipos de oferta y demanda no estructu-rada no serán contemplados en este apartado, a no ser que se traten desde los demás sectores.
 Los análisis del problema:
 Desde el punto de vista institucional, el problema de la vivienda, en la relación concreta con la población juvenil y sus necesidades, nunca aparece de forma aislada, sino formando parte de estudios mayores sobre juventud o sobre vivienda, si bien en el estudio previo al Plan General de Juventud de la Comunidad de Madrid aparece un apartado específico dedicado a vivienda.
 La cuestión para la Comunidad de Madrid se plantea como un problema de oferta y demanda, es decir, en base a unos datos estadísticos se elabora un perfil de la vivienda demandada por el sector juvenil: En propiedad, realizada en el municipio de residencia, de tres a cuatro dormitorios y de entre ochenta y noventa metros cuadrados de superficie útil. Esto se compara con la situación económica del sector demandante, que como se ve más arriba no es muy buena, y se concluye, en base a los precios de las viviendas que los y las jóvenes encuentran grandes dificulta-des para acceder a una vivienda.
 En cuanto a los ayuntamientos, sólo contamos con planes urbanísticos del ayuntamiento de Madrid, planteados como soluciones a los problemas de la ciudad, pero en lo que se muestra al ciudadano (los dossieres o folletos explicativos) no aparece reflejado explícitamente ningún tipo de análisis de la situación y necesidades de los ciudadanos y las ciudadanas. Sí aparecen de vez en cuando, no como algo aparte del plan, que en este caso sería una solución, sino como una parte de los objetivos, pero , como decimos, sin ningún análisis detallado de problemas o soluciones. Así las necesidades son expuestas como fines, como objetivos del plan, por lo que podríamos decir, en base a la introducción realizada por el Alcalde de Madrid al Nuevo Plan General, que las principales necesidades de Madrid son mejorar la calidad de vida de la ciudad y satisfacer honda y profundamente a su alcalde. Más adelante se hablará de adecuar la ciudad al siglo XXI, hacer de Madrid una ciudad europea y otras cosas más en medio de una gran cantidad de contradicciones como puedan ser frenar la pérdida de habitantes mientras se alivian las presiones que los habitantes ejercen sobre el centro de la ciudad. Este Nuevo Plan General no se ofrece a los ciudadanos y las ciudadanas como fruto de una investigación previa de sus necesidades, sino en base a lo que cierta institu-ción considera que debe ser una ciudad, más adelante se tratará el Plan en sí como solución, aunque en este caso se quedaría en simple acción, pues no termina de plantearse el problema, hablando en base a la relación juventud-vivienda. Este plan de urbanismo, así como otros que se están llevando a cabo en el municipio de Madrid, se expondrá con más detalle a la hora de hablar de soluciones al problema de la vivienda. El dossier a disposición del público, aunque escueto, deja ver ciertos rasgos ideológicos sobre los que nos podríamos preguntar hasta qué punto se ofrecen soluciones o, mejor dicho, a qué se ofrecen solucio-nes. Todo lo que muestra el plan es la mejora de la ciudad, para lo cual no se hace referencia a los actuales habitantes. Distinguen entre habitantes y población marginal. No se pretende acabar con la población marginal que "degrada el centro" sino desplazarla construyendo un nuevo centro que sea productivo, seimpre de acuerdo con la doctrina neoliberal que sigue el equipo actual de gobierno municipal.
 La gente joven en general, somos conscientes de que acceder a una vivienda, por mucho que exista un perfil de vivienda demandada ¿o quizá deseada?, es un reto imposible, sobre todo debido a la situción económica en que nos encontramos: empleos precarios y temporales, precios elevadísimos... Pero en general no existe un análisis profundo de la realidad del tema de la vivienda de forma individualizada, sino que son colectivos formados como demandantes estructurados de vivienda -cooperativas de jóvenes- quienes analizan de otra forma el problema.
 En las Jornadas de Vivienda Juvenil llevadas a cabo en Fuenlabrada en 1992 y patrocinadas por la Comunidad Autónoma de Madrid, dos cooperativas juveniles, la Cooperativa de Viviendas Jóvenes de Orcasitas y la Sociedad Cooperativa Arganzuela Joven expusieron sus respectivos proyectos de los cuales queda constancia en un dossier.  Ambos proyectos presentan un análisis del problema de la vivienda, más que a unas causas profundas se alude a las causas inmediatas así como a sus consecuencias, y quizá sea simplemente una exposición de tales consecuencias:
 La Cooperativa de Viviendas Jóvenes de Orcasitas, sin hacer un análisis profundo, nos habla de una falta de vivienda que no es nueva y que ha provocado un proceso de expulsión de la población madrileña, además las zonas tradicionales de acogida de dicha expulsión ya no son asequibles. Esta falta de asequibi-lidad en cada vez más zonas, provoca una prolongación de la estancia de la población juvenil en la vivienda de los padres, lo que impide el normal proceso de emancipación. Otra cuestión es la de la falta de atención a un sector económico de la población, es decir, la oferta de vivienda privada está destinada a un sector de la población con alta capacidad adquisitiva, mientras que la vivienda pública se destina a gente con poca o ninguna capacidad. Queda así un sector que, si bien no puede acceder a una oferta privada, tampoco cumple los requisistos para ser adjudicatario de vivienda pública.
 La Sociedad Coperativa Arganzuela Joven habla de tres problemas principalmente: la caída en la oferta de alquileres, el retraso en la edad de emancipación y la expulsión a las periferias. También llegan a decir que "más de un tercio de la demanda bruta de vivienda detectada en el Area Metropolitana de Madrid está básicamente orientada a la promoción pública, al disponer de ingresos familiares ponderados inferiores o iguales a 2 veces el Salario Mínimo Interprofesional.
 Estos grupos de jóvenes, calificados como demanda estructu-rada de vivienda, hacen un análisis muy similar al que puedan hacer las instituciones políticas oficiales. No se analizan más que datos numéricos, el número de viviendas vacías, el número potencial de demandantes, el número de viviendas ofertadas en propiedad o en alquiler...
 Como veremos más adelante, otro grupo implicado en el tema, como son las personas que okupan, colectivamente, hacen otro tipo de análisis más global, más profundo en cuanto a las causas sociopolíticas del problema. Su propia acción es en sí misma un analizador de tal problema.

 Las soluciones:
 Antes de comenzar con las soluciones que los distintos sectores ofrecen, en forma de proyectos o planes: de urbanismo, de juventud, de viviendas, cooperativas... proponemos la repetida pregunta sobre lo que fue antes, el huevo o la gallina, es decir, si las soluciones se proponen, como hemos dicho en base a un análisis previo del problema, o los análisis son expuestos, explicitados, ¿sesgados?, según la capacidad de respuesta que los distintos sectores pueden dar respecto al tema.
 Comenzando con los sectores institucionales, la Comunidad Autónoma de Madrid desde la Dirección General de Juventud de la Consejería de Educación y Cultura elabora un Plan de Juventud al que ya nos hemos referido. En él se pretende mostrar la política a seguir respecto a la juventud madrileña: "Una Política integral de Juventud impulsada desde el Gobierno Regional en concierto con la propia juventud madrileña, las organizaciones sociales y las instituciones capaces de aportar soluciones a la inserción de estos en la vida social activa." (Plan de Juventud de la C.A.M. jóvenes en Comunidad). Además de esto el Plan se marca unos objetivos generales: a) "Ofrecer, al conjunto de los jóvenes de la Región, posibilidades y recursos para su emancipación y la mejora de su calidad de vida. b) "Estimular en la juventud y sus organizaciones una cultura política de la participación en la vida social de la Región y en la resolución de los problemas que les afectan. Y c) "Coordinar y optimizar el conjunto de las actuaciones de las diferentes Consejerías de la Comunidad que incidan especialmente en la juventud, impulsando asimismo la coordinación con los municipios y la Administración Central. Como veremos, en este caso, pese a su interés -lógico pues es su razón de ser- por la juventud y sus problemas, la administración actúa, o pretende actuar, como "el perro del hortelano, que ni come ni deja comer", es decir, que no ofrece nada concreto pero tampoco permite que se ofrezcan otro tipo de soluciones por parte de la juventud, así su pretensión de coordinar los procesos que programa: tal es el caso de su respuesta ante el fenómeno de las okupaciones.
 Las actuaciones concretas se exponen dentro de respuestas a tres grandes retos, lo que antes hemos llamado soluciones a problemas. La solución al problema de la vivienda se ofrece dentro de su objetivo prioritario, EL RETO DE LA EMANCIPACIÓN, donde se proponen medidas que favorezcan el acceso a la vivienda.
 Los objetivos que pretende cubrir el plan respecto a vivienda no escapan al ámbito de los objetivos generales, como es lógico. Así se propone apoyar el acceso de los jóvenes a una vivienda dentro de los cupos del Plan Nacional de Vivienda, para lo que, además de la construcción de Viviendas de Promoción Pública (VPP), se proyectan ayudas para la adquisición o alquiler de viviendas dependiendo del nivel de ingresos de los y las demandantes o del tipo de demanda. Otra propuesta es la de introducir la especificidad de la demanda juvenil en los criterios de adjudicación de viviendas de promoción pública elaborando un nuevo marco normativo para la adjudicación de tales viviendas. También se propone la adecuación de la actual normativa de VPO, Vivienda de Protección Oficial, a tipologías específicas de vivienda juvenil con la elaboración de una propuesta técnica al MOPT. Se contempla además la promoción de nuevas fórmulas de cooperativismo juvenil en materia de viviendas para la gestión de alojamientos de titularidad pública en alquiler creando un registro de homologación de tales cooperati-vas y adjudicándoles promociones públicas de vivienda para su gestión. Por último se pretende facilitar el acceso de los jóvenes al mercado libre de vivienda en alquiler mediante el asesoramiento así como estimular la oferta mediante garantías institucionales, para ello se consolidará la Bolsa de Vivienda en Alquiler y se extenderá la acción de ésta, también se potenciará el servicio de información sobre habitaciones y pisos compartidos.
 Durante el curso de esta investigación hemos tenido oportunidad de observar sobre el terreno algunos aspectos del alcance que la política de juventud de la Comunidad de Madrid tiene en materia de vivienda. Desde la participación en la demanda de una Vivienda de Promoción Pública, hasta entrevistas con trabajadores y trabajadoras de Provivienda, la asociación encargada de la Bolsa de Vivienda en Alquiler para jóvenes, así como a jóvenes demandantes de VPP y de vivienda privada en alquiler a través de la Bolsa. También, como ya se ha expuesto, se ha accedido a documentación sobre los proyectos y experiencias de algunas cooperativas juveniles para la gestión de vivienda pública en alquiler.
 En junio de 1995 (por lo menos la fecha límite para entregar solicitudes era hasta el día 26 de junio), la Dirección General de la Vivienda de la Comunidad de Madrid, sacó una promoción de vivienda pública. Esta fue publicada en el BOCM, boletín al que no suele acceder directamente la población juvenil de nuestra comunidad, aunque se encuentre a disposición del público en bibliotecas. La promoción se destinaba únicamente al municipio de Madrid. La adjudicación de las viviendas sería por sorteo para el que se realizarían unos cupos dependiendo del tipo de solicitante o solicitantes; en ninguno de estos cupos se contempla la edad o el carácter de proceso emancipativo juvenil. Los cupos eran de inmigrantes, minusválidos, personas con ingresos inferiores a 1,5 veces el Salario Mínimo Interprofesio-nal y un cupo general.
 Sin subestimar el valor social que estas promociones de vivienda tienen, se podrían reflejar una serie de problemas que se presentan a la hora de solicitar la admisión en tales promociones.
 El primero sería el de la información. Como hemos visto, la promoción se publica en el BOCM, pero ¿cómo se accede a dicho boletín? o, mejor dicho, ¿conocen las y los jóvenes, y la población en general, la existencia de dicho boletín? y si es así ¿saben que las promociones de vivienda se publican en él?
 Pese a lo anterior, queda un recurso, el CRIDJ, Centro Regional de Información y Documentación Juvenil, y su red de oficinas distribuidas por gran parte de la Comunidad Autónoma de Madrid. Otro asunto sería el de qué número de jóvenes acude y consulta en estas "oficinas". Por lo que pudimos ver, en uno de estos centros de información las consultas, aunque las había, no eran numerosas (la oficina llevaba poco tiempo funcionando), pero se encargaban de transmitir la mayor información posible a otras entidades de la zona como son las asociaciones juveniles, -habría que resaltar que el trabajo en estas "oficinas" lo realizan personas voluntarias y/u objetores de conciencia. Estas personas no llegan a tener un grado de implicación mayor que el que su tiempo y ganas les permiten a la gente voluntaria y el grado que pueda tener una persona obligada en el caso de los objetores-. En una de las asociaciones juveniles a las que nos hemos referido gran parte de sus integrantes y participantes y, a través de ellos y ellas, otras personas conocidas se enteraron de la "promoción del IVIMA".
 Esto nos muestra un caso de cómo se accede a la información o, mejor dicho, dos casos, el de quién accede a través de un mecanismo institucional, como es una Oficina de Información Juvenil, y el de las redes informales o no institucionalizadas de información, lo comunmente llamado "boca a boca". Es de esta segunda manera como la mayoría de las personas con quienes contactamos habían llegado a conocer la existencia de la promoción. A pesar de que fuese "boca a boca" como se había difundido la información a través de redes sociales no institu-cionales, el centro de la red informativa casi siempre tenía algo que ver con la institución: la oficina de información, solicitan-tes habituales -que están al tanto de cuándo aparecen las promociones-, amigos y amigas que trabajan en IVIMA u otros centros institucionales con capacidad de acceso a la información.
 Un segundo problema es el de los requisitos o, mejor dicho, los certificados o justificantes de que se cumplen los requisitos para solicitar una vivienda pública. Por sí solos estos requisi-tos no deberían ser un problema -y no lo son para mucha gente-, lo que sucede es que se une a la inexperiencia de la población juvenil para enfrentarse a los trámites burocráticos que son necesarios, sobre todo jóvenes que solicitan una vivienda por primera vez. Los documentos a presentar, además de la solicitud eran: "Fotocopia del Documento Nacional de Identidad de las personas mayores de 18 años pertenecientes a la unidad familiar solicitante; fotocopia del libro de familia completo; certificado de altas y bajas en la Seguridad Social de todas las personas mayores de 18 años que formen la unidad familiar, expedido por la correspondiente Tesorería Territorial; Fotocopia y original de la Declaración del Impuesto sobre la Renta del último año (completa y sellada), de todos los componentes de la unidad familiar del solicitante. Dicha declaración será exigida aun cuando el solicitante no estuviese obligado a declarar, en cuyo caso deberá aportar fotocopia de la misma sellada por la Delegación de Hacienda fuera de plazo; certificado de titularidad de propiedad, expedido por el Servicio de Indices del Registro de la Propiedad de Madrid (escrito a mano sobre la solicitud: Ps de la Castellana 44-1º), de todas las personas mayores de 18 años que formen la unidad familiar; En caso de convivencia, fotocopia de la escritura de propiedad o en su caso, fotocopia del contrato de alquiler de la vivienda que ocupan los solicitantes y certificado original de empadronamiento con indicación de fechas de Alta y Baja, en el que figuren todas las personas que conviven en el domicilio que ocupan los solicitantes, acreditando período de tiempo de residencia en el Municipio de construción de las viviendas". Este "papeleo" requiere una inversión de tiempo considerable ya que cada certificado debe solicitarse y recogerse en distintos puntos de la ciudad, en muchos de los cuales había que esperar bastante tiempo en largas colas, además de aguantar cómo alguna funcionaria se ríe de la ignorancia de los y las solicitantes -habría que resaltar que muchos y muchas jóvenes en proceso de emancipación no han realizado nunca una Declaración del Impuesto sobre la Renta ni conocen el lugar exacto donde han de recoger la documentación. Quizá este problema no sea común a todos y todas las solicitantes sino más bien a las personas más jóvenes y sin experiencia en estos trámites burocráticos.
 Después de todo esto, enterarse y hacer papeleos, si los y las solicitantes potenciales no se "duermen", podrán realizar su  solicitud tras varias horas de espera en una cola en la puerta del IVIMA, sobre todo los últimos días del plazo, ya sólo falta que haya suerte, que no falte ningún documento y que entre cientos de solicitantes, sea tal o cual solicitud la premiada.
 Vemos aquí cómo se traduce en la práctica uno de los objetivos teóricos marcados por la Comunidad de Madrid en cuanto a juventud en su apartado destinado a la vivienda. No existen cupos para jóvenes ni ningún tipo de apoyo específico destinado a este sector de la población para su proceso emancipativo, sino todo lo contrario, la inexperiencia, ligada a la falta de recursos informativos y asesoradores hacen que sea bastante difícil el acceso de los y las jóvenes a una Vivienda de Promoción Pública.

 Otro objetivo del Plan de Juventud de la Comunidad de Madrid se pretende cubrir a través de la Bolsa de Vivienda en Alquiler para jóvenes. Esta bolsa surge, según su directora, como una "inmobiliaria social", una forma de gestionar alquileres para jóvenes, y su razón de ser partió de la fuerte especulación que se estaba dando a finales de los ochentas, llegando a casos de subastas de alquileres entre varios demandantes. Los  y las jóvenes tenían además otros problemas, además de su poca solvencia los propietarios y las propietarias tenían muchos prejuicios a la hora de alquilarles su vivienda. Jóvenes se identificaban con fiestas, jaleo, ruidos, destrozos, en fin problemas. También se daban respecto a los y las jóvenes otros abusos ilegales como el alquiler de habitaciones en viviendas sin licencia de pensión etc.
 El primer paso que dio la Comunidad de Madrid respecto a este problema es facilitar el acceso a la vivienda para jóvenes mediante subvenciones para las fianzas. Pero eso no soluciona nada, los recelos de los propietarios siguen existiendo y los precios no bajan. Entonces se crea "el programa", que es asignado a una asociación: Provivienda. Esta asociación también interviene en la creación de la Bolsa, en la elaboración del programa, así logran ampliar la edad máxima de acceso a la Bolsa e igualar las condiciones para estudiantes y trabajadoras y trabajadores -el programa parecía estar destinado sobre todo a estudiantes. Todo lo basaban en la "equidad y principio de la solidaridad". Por otro lado al propietario se le ofrece una tranquilidad, a cambio de unas condiciones, como conseguir como sea un precio asequible, evitar su intervención directa en el contrato...
 Desde Provivienda se es consciente de que la Bolsa de Vivienda en Alquiler no soluciona el problema de la vivienda, pero sí es una ayuda para los y las jóvenes que viven de alquiler -y eso parece que se pretende desde allí.
 La bolsa de vivienda en alquiler para jóvenes no es más que, como ya se ha dicho, una "inmobiliaria social", una forma de que los y las jóvenes accedan al mercado libre de viviendas en alquiler, pero no es una forma de facilitar el acceso de la juventud en general a la vivienda. Esto queda claro al ver los requisitos que se piden a los y las demandantes. De estos requisitos se informa en el primer contacto que tienen los y las jóvenes con la Bolsa, ya que desde Provivienda se plantea que para el buen funcionamiento del programa, es necesario que no haya dudas ni abandonos a mitad del trámite o gestión de una vivienda, sobre todo porque se establecen relaciones de confianza y porque la información, además de unas cuantas campañas publicitarias, se transmite por el ya mencionado método del "boca a boca" para lo cual es necesario que no haya irregularidades ni fallos, que todo quede bien atado, "desde que el propietario deja su vivienda en la bolsa hasta que se firma el contrato". Los requisitos necesarios para optar a la bolsa de alojamiento son: "Tener de dieciocho a treinta años. Tener un sueldo cada uno de los solicitantes que supere dos veces el salario mínimo interpro-fesional (unas 125.400 pesetas brutas al mes). En el caso de ser estudiantes sin ingresos o tener ingresos inferiores a dos veces el salario mínimo interprofesional, se podrá optar a la Bolsa si se dispone de fianza solidaria (un avalista por cada uno que no reúna dicha condición). El 30% de la suma de los ingresos determinará el precio máximo de alquiler al que podéis acceder. En la columna de avalista indicar SI o NO, en función de que se cuente o no con avales".
 En las conversaciones que tuvimos con varios y varias jóvenes que se acercaron a informarse sobre el programa -la mayoría estudiantes de fuera de la Comunidad Autónoma de Madrid, pues era el mes de septiembre- pudimos ver cómo esta acción administrativa no apoya en demasía los procesos emancipativos pues no era esta la pretensión de la mayoría de los y las posibles demandantes que se acercaron a la mesa de información, además los y las estudiantes necesitan un aval económico, generalmente paterno, por lo que la emancipación no es tal. Sí es cierto que se han solucionado muchos aspectos, sobre todo en cuanto a información, relacionados con la promoción de una cultura del alquiler entre la juventud, y puede ser de gran ayuda para jóvenes que eligen esta opción para acceder a una vivienda en el mercado libre.
 Por otra parte otras personas con las que conversamos llegaban allí pensando en Vivienda Social, en viviendas públicas para personas sin recursos económicos, gente en plenos procesos emancipativos que se frustraban al ver que allí su familia también tenía que intervenir como aval. También había quien iba allí enviado por algún funcionario de Ivima, en cuya sede se encuentra también la Bolsa de alojamiento, confundido por la juventud del o de la solicitante. Pero en general lo que llegaba como demanda eran estudiantes de fuera de la Comunidad Autónoma de Madrid, hartos y hartas de patear la ciudad y de los abusos, que solían ser del mismo tipo del que nos hablaban los trabajado-res y trabajadoras de Provivienda: "precios altísimos por un bajo con humedad y sin amueblar", "precios asequibles, en principio, pero sin los electrodomésticos básicos: frigorífico, lavado-ra...", y muchos más.
 Lo más notable en cuanto a la demanda, en el primer contacto, era que no era esa "inmobiliaria social" lo que estaban buscando, buscaban un tipo de ayuda institucional para acceder a una vivienda, y eso era lo que esperaban cuando llegaban allí, una vivienda barata o una subvención institucional, lo cual no quita que dejasen sus datos o rellenasen el formulario de solicitud por si acaso.

 Por otro lado tenemos a otro sector juvenil demandante de viviendas públicas que se organiza para gestionar su demanda y las propias viviendas. Este es el caso de las cooperativas juveniles de vivienda, cuyos proyectos se basan en el acceso a viviendas públicas en régimen de alquiler, gestionadas por la propia cooperativa, aunque siempre bajo los límites e imposicio-nes que pone la administración, en este caso la Comunidad Autónoma de Madrid, ya que es ésta la encargada de aprobar o denegar los proyectos y adjudicar las viviendas a los proyectos aprobados. Además uno de los objetivos de esta institución en cuanto a vivienda para jóvenes era el apoyo a la demanda estructurada de vivienda en alquiler.
 La propuesta/solución ante/al problema de la vivienda ofrecida por estas cooperativas es la de la "cooperativa de gestión de V.P.O. del régimen especial, cedida en alquiler" solución que pasa por la colaboración con las instituciones, pues son la propiedad, y la cooperativa se encargaría de la gestión, mediante proyectos para ampliar la atención en materia de vivienda. La cooperativa no sería "ya un receptor de una actuación administrativa sino parte integrante de un proyecto conjunto" lo que concuerda perfectamente con los objetivos que para juventud se plantea la Comunidad Autónoma de Madrid y a los que ya hemos hecho referencia. Este tipo de propuesta tiene unos fines concretos, como los que expone la Sociedad Cooperativa Arganzuela Joven: Evitar la privatización del suelo; fomentar la existencia de un parque público de vivienda en alquiler, frenada por los procesos especulativos y la consiguiente alza en los precios y favorecer la posibilidad de emancipación de jóvenes, favoreciendo también la posibilidad de movilidad residencial.
 En el proyecto de estas cooperativas, se contemplan también varios temas relacionados con la situación sociocultural de las zonas donde se ubican, propuestas muy vinculadas, como estas cooperativas, a un movimiento vecinal anterior con centro en las asociaciones de vecinos y otros movimientos ciudadanos, así se llega a apuntar la necesidad, pese al pacto con la administra-ción, de la presión vecinal: "...jamás un derecho constitucional ha puesto un ladrillo (...) hay que forzarlo con y desde asociaciones, colectivos, grupos, cooperativas, etc..."
 Si bien este tipo de solución no sería propia de este apartado ya que son soluciones propuestas por los y las jóvenes, es perfectamente adaptable a las respuestas/objetivos que plantean ciertas instituciones como la que nos ocupa, la Comunidad de Madrid. Ya que los proyectos además de implicar una organización responsable y participativa de los y las jóvenes, lo hacen dentro de unos cauces organizativos y participativos ya marcados. Incluso ha habido problemas a la hora de participar conjuntamente con otras instituciones en otro tipo de actividades de participación ciudadana. Es una solución que depende estrecha-mente de un pacto con la administración, como el que propone Arganzuela Joven respecto al consorcio Ayuntamiento de Madrid-RENFE, Pasillo Verde Ferroviario dentro del vigente Plan de Ordenación Urbanística al que luego nos referiremos con un ejemplo concreto. Esta cooperativa propone que no sólo se beneficie la iniciativa privada en esta transformación urbanísti-ca del distrito de Arganzuela, en el proyecto se propuso, desde la asociación de vecinos, una bolsa de vivienda social, y en 1991, con mediación de la Comunidad de Madrid, se acuerda que una parte de las viviendas sociales a construir en los terrenos liberados por el Pasillo Verde Ferroviario sean en régimen de alquiler para jóvenes.
 De este modo vemos como la propuesta de estos grupos de jóvenes demandantes de vivienda concuerdan bastante bien con los objetivos que tienen algunas instituciones, y estas instituciones las aceptan y fomentan por ello, porque no hacen peligrar su estabilidad, sino que las refuerzan.

 Por último existen otras instituciónes públicas oficiales que intentan aportar soluciones al problema de la vivienda, los ayuntamientos. Si bien no hemos accedido a información sobre promociones públicas de vivienda que se dan desde estos organis-mos, si hemos accedido, como ya se ha dicho, a cierta información sobre los planes de urbanismo que desde el Ayuntamiento de Madrid se promueven y realizan. Por un lado contamos con el discurso institucional, formalizado del dossier explicativo del Nuevo Plan General y su aprobación inicial de 1995, un plan de urbanismo que, pese a capítulos como el titulado "vivienda para todos", no explicita cuales serán los mecanismos para que los ciudadanos y las ciudadanas accedan a las viviendas. Por otro lado contamos con el análisis que desde un sector ciudadano de un barrio de Madrid se hace de una actuación municipal que conlleva la modificación de dicho barrio, se trata de un análisis del denominado Plan de las Américas, un estudio de detalle dentro del consorcio RENFE-Ayuntamiento de Madrid y su proyecto de Pasillo Verde Ferroviario, que estaría a su vez incluido en el vigente Plan General de Ordenación Urbana de Madrid.
 El Nuevo Plan General es "vendido" como la solución, o las soluciones, a los problemas que Madrid tiene, o tendrá para convertirse en una ciudad del siglo XXI, pero no se contemplan otras acciones que no sean las plenamente urbanísticas, se trata de un plan de futuro. Un plan que no contempla las necesidades de ciudadanos y ciudadanas sino que las predice. Un plan donde el Ayuntamiento sólo contempla a los y las habitantes de la ciudad como eso, como habitantes, nunca como actores sociales, como individuos en interacción con su medio, en este caso el medio urbano. Así se pretende dotar a Madrid de una infraestruc-tura que convierta esta ciudad en una ciudad del siglo XXI, para que sus ciudadanos y ciudadanas sean personas del siglo XXI, lo cual niega la capacidad de estos y estas para crear su ámbito social en base a sus necesidades sociales e individuales inmediatas.

 Pero dejando de lado un plan futuro, echemos un vistazo a cómo se desarrolla un plan urbanístico en la actualidad, apoyándonos en el análisis que se hace desde el propio barrio afectado por dicho plan. Este es el caso de Arganzuela, distrito donde se están dando actuaciones del plan de ordenación urbana, y en concreto el Estudio de Detalle de las Américas.
 La superficie afectada por tal estudio se aproxima a los 56.000 metros cuadrados. El estudio de detalle recoge la ordenación y los aprovechamientos que se pudedan materializar por los propietarios de los terrenos, e intenta acordar entre estos el reparto de las cargas y beneficos de la actuación, proceso que se realiza a través de una Junta de Compensación y  de  la elaboración de un Proyecto de Compensación en el que se definan las cargas y los beneficios. Hay que decir que este proceso finalizó días antes de que se produjera el desalojo del Centro Social Minuesa, situado en una zona incluida en el plan.
 La zona contemplada en el proyecto había albergado tradicio-nalmente locales destinados a la pequeña industria urbana, naves y talleres que poco a poco han ido cerrando y despidiendo en los últimos años a sus empleados y empleadas. La propiedad de los terrenos está repartida entre el Ayuntamiento de Madrid, con aproximadamente un 24%, y diferentes compañías y empresas constructoras. Pero la propiedad no se ha mantenido inmóvil en estos terrenos sino que ha ido cambiando, como en el caso concreto de la imprenta Minuesa, que ha tenido tres propietarios diferentes desde su cierre como imprenta. En cada cambio de propiedad los precios suben dándose así un proceso especulativo con los terrenos.
 La transformación de la zona ya tiene varios ejemplos. Uno es el de las viviendas construidas por Gas Madrid en terrenos de la empresa, vendidas por  cerca de 35 millones de pesetas cada una. En el plan de las Américas se contempla algo similar, viviendas de lujo y promoción libre, incluso las cerca de 170 que serán propiedad del Ayuntamiento, y al ser de promoción libre su precio será similar al de las viviendas citadas de Gas Madrid.
 Los beneficios que el Plan de las Américas reportará a los propietarios de los terrenos serán de unos 29.000 millones de pesetas a repartir, de los que el Ayuntamiento de Madrid obtendrá unos 5.000.
 Hasta ahora hemos visto como el Plan de las Américas afecta a la propiedad de los terrenos del barrio que contempla, pero los propietarios no suelen vivir en el barrio, entonces ¿cómo afecta el Plan de las Amérias a la población del barrio y a sus problemas sociales?. Por ahora la transformación de la zona sólo ha generado el cierre de pequeñas empresas y el desempleo de sus trabajadores y trabajadoras. Ha producido el derribo de edificios antiguos pero utilizables y habitables, despilfarrando recursos y expulsando a la mayoría de la población que habitaba y trabajaba en las zonas transformadas y atrayendo otro tipo de población con recursos para acceder a las viviendas y servicios que allí se ofertan. Así nada de lo previsto responde a las necesidades de las clases populares que habitan el barrio. Habría que señalar que todo este proceso y las grandes acciones especulativas que se dan en él no son exclusivos de esta zona de Madrid. Otros barrios como la zona de Tetuán también se ven afectados por estas remodelaciones urbanísticas, dándose fuertes procesos especulativos como muestran los edificios vacíos, cerrados y tapiados con vigilantes, en espera de una revaloriza-ción, que abundan en tales zonas.
 Este tipo de análisis muestra algunas realidades que no muestra el Ayuntamiento de Madrid cuando nos ofrece el Nuevo Plan General. Realidades como quién se beneficia de tales planes de urbanismo, qué ocurrirá con los y las actuales habitantes de los barrios a transformar o qué interés tienen las instituciones oficiales en tales actuaciones sobre el medio urbano. No parece que tal transformación beneficie en modo alguno a los y las actuales vecinas de las zonas contempladas en el plan, sino que pretende adecuar dichas zonas a las necesidades de una supuesta demanda exterior, con capacidad económica como para poder vivir en el nuevo barrio transformado. El Nuevo Plan General se orienta en parte a que Madrid no pierda habitantes, pero esos y esas habitantes son sólo números, no se dice nada de mejorar la calidad de vida de los y las actuales vecinas, ni mejorar el barrio en base a sus necesidades, sino que tan sólo se habla de transformar la ciudad para que sea deseable vivir en ella -aunque haya mucha gente que ya viva y desee seguir haciéndolo-, pero ¿quién habitará esas viviendas de lujo que se pretenden cons-truir? ¿serán las mismas personas que vivían, y viven, en esos barrios antes de las transformaciones que los planes urbanísticos municipales implican?
 Si hubiese que encontrar un denominador común en todas estas propuestas institucionales y no institucionales ante el problema de la vivienda, este sería que todas ellas pasan por ser soluciones institucionalizadas, son soluciones oficiales que bien son propuestas por organismos oficiales o que se encaminan por los cauces marcados por estos. Así incluso el caso de las cooperativas de gestión de vivienda pública en alquiler para jóvenes, pese a ser una propuesta juvenil, ha sido asumida y contemplada por la Dirección General de Juventud de la Comunidad Autónoma de Madrid, y es este organismo, junto a el Instituto de la Vivienda de Madrid, IVIMA, quién marca los cauces de partici-pación en la estructuración de la demanda pública por parte del sector juvenil de la población. Claro que aquí tan sólo nos referimos a las propuestas o soluciones que se ofrecen a los ciudadanos y ciudadanas, por tanto en este corto análisis final del tema tendríamos que obviar los planes urbanísticos, pues son soluciones para la ciudad, para las instituciones urbanas y nunca para sus habitantes y sus necesidades y demandas.

 La okupación como opción tomada por la juventud para hacer frente a problemas y necesidades relacionadas con la vivienda, el espacio y el tiempo libre:

 Aunque no toda la juventud, hoy por hoy, comparta el punto de vista y la alternativa, a los problemas que directamente les afectan, que proponen los y las okupas, sí que hay un sector de los y las jóvenes que optan por tomar esta vía. Este sector de la juventud que propone la okupación como un medio más dentro de una propuesta de cambio más compleja para transformar la realidad social y poder buscar una solución directa y alternativa a los problemas que les aquejan, ha crecido de una manera rápida en los últimos años.
 La política económica y social que se promueve desde el sistema ha provocado que tras el auge económico de los años 80 venga una época de crisis económica, y el desengaño del "estado de bienestar" que ha arrastrado a los sectores más desfavorecidos de la sociedad, sectores entre los que se encuentra el de los jóvenes.
 Los problemas derivados de esta crisis económica del sistema se traducen en paro, empleos precarios, falta de vivienda, marginación, delincuencia, etc... a todos estos problemas las instituciones gubernamentales no plantean soluciones, bien por incapacidad e impotencia o bien porque es coveniente para su estabilización y continuidad. Por lo tanto no es extraño que todo esto derive en que ante el oscuro panorama que se presenta a los y las jóvenes éstos y éstas busquen soluciones por sí mismas y desconfíen de instituciones que lejos de darles soluciones lo que hacen es agravar sus problemas cada vez más. De esta manera desde las okupaciones se plantea que "un sistema que promete casas y las desaloja al mismo tiempo no tiene la más mínima legitimidad, la okupación es la acción directa mediante la cual l*s afectad*s se enfrentan al sistema y a su hipócrita legalidad..." (Comunica-do de Casas Okupadas MadR.I.P. y Lucha Autónoma).

 Aunque es cierto que la mayoría de jóvenes, hoy en día, asumen de mejor o de peor gana las oscuras expectativas y salidas que se les avienen, intentan buscar una serie de soluciones dentro de lo difícil del asunto que les permitan, aunque sea a largo plazo, salir adelante. También existe un sector de la juventud más crítico que ha decididdo gritar !BASTA!, desean también soluciones para sus problemas, pero no soluciones parciales y a largo plazo, sino una verdadera transformación que se las proporcione de una manera rápida y efectiva.
 La okupación no sólo plantea la posibilidad de dar solucio-nes a corto plazo a una serie de problemas como son el de la vivienda o el de espacios para realizar actividades, sino que también plantea la posibilidad de articular y organizar desde estos lugares un proyecto de transformación social que ataque a los problemas desde su raíz, es decir a aquello que los provoca, y a partir de aquí crear un nuevo sistema socio-político basado en una serie de valores antagónicos con respecto al sistema actualmente vigente. Por tanto aunque la okupación pueda ser vista como un fin que da solución a una serie de problemas inmediatos -de hecho para muchas personas es sólo esto-, lo más correcto sería verlo como un medio utilizado, dentro de un contexto más amplio como es el del movimiento autónomo y alternativo -en el que se autoincluyen los y las propias okupas: "...n-os situamos dentro del area autónoma, antiautoritarios, y luchando por extender la conciencia crítica por toda la sociedad, única manera de sobrevivir como seres humanos en este sistema de destrucción organizada de las personas y las culturas" (Manifies-to del C.S.A. Minuesa 1991), y dentro del cual empiezan a considerarlos y considerarlas el resto del vecindario: "Son gente joven de ideología antiautoritaria y antiestatal, son autogestio-narios y asambleistas. Se denominan a sí mismos como los <<autónomos>> y están en contra de drogas duras como la heroina, a favor de la insumisión y en contra del racismo, etc."(Vecinos inquilinos de Minuesa)- cuyo objetivo es el de enfrentarse a los problemas y contradicciones que presenta el sistema estatal vigente, creando ejemplos palpables de la posibilidad de realización de las alternativas que se proponen, como es el caso de la okupación de los Centros Sociales Autogestionados. En definitiva la okupación es un medio: "I de Idea. Ya estamos dentro. el objetivo está cumplido. Hemos comenzado a ascender por la escalera que, frente a nosotros,  nos muestra la puerta abierta de la ilusión. Los siguientes peldaños serán un poco más duros intentando dar forma a la idea; el fin de la okupación: llenar el cesto de frutos." (Taller de Literatura de una okupación de algún lugar en el Estado Español. El subrayado es nuestro).

 Mientras siga existiendo un sistema que no favorece y asiste a las necesidades que la población requiere de él, existirá un número indeterminado de personas, dependiendo de las circunstan-cias del momento, que se enfrenten a este para reclamar sus derechos y buscar solución a sus problemas transformando y creando las vías necesarias para que esto se lleve a cabo.
 Medidas represivas o de desviación de los problemas no harán que estos se solucionen por lo que seguirá existiendo un sector dentro de la sociedad que pemanezca crítico y en lucha.

 Que la okupación como movimiento alternativo represente una alternativa de solución a los problemas para la mayor parte de la población es algo que hoy en día está muy lejos de ser real. Las razones de que esto sea así podrían ser entre otras las siguientes:
 a) Pequeño período de tiempo que lleva afianzado el fenómeno okupa en el Estado español, lo cual impide que se haya asentado definitivamente debido a problemas tanto internos como externos producidos por la inexperiencia, por parte de los y las okupas, y por el desconocimiento, por parte de la sociedad, de lo que este fenómeno representa y proclama.
 b) Problemas de tipo externo que han ocultado y o deformado el mensaje y la imagen del fenómeno okupa creando obstáculos que impiden su relación y difusión con el resto de la sociedad.
 c) Problemas de tipo interno, en gran medida motivados por los anteriores, que hacen que el fenómeno okupa se encierre sobre si mismo dificultando la emisión de su mensaje y por tanto la difusión de su práctica.
 d) Desconocimiento de un número elevado de la población de lo que es, representa y proclama la okupación, debido sobre todo a los problemas arriba citados.
 e) Inestabilidad dentro del propio "movimiento" motivado en gran parte por el proyecto que a tan largo plazo puede empezar a dar frutos lo cual necesita de una gran perseverancia, motivación y el mantener una comunicación continua con la sociedad.
 f) Dificultad de que la población tome iniciativas alterna-tivas y "radicales" al margen de las vías que proponen las instituciones gubernamentales para buscar solución a los problemas.
 g) Desconocimiento por parte de la población de que existen alternativas viables distintas a las vías que el sistema ha enseñado y adiestrado a seguir como única forma real y posible.
 Podríamos seguir enumerando diversas razones por las que la okupación hoy en día como fenómeno alternativo no representa una alternativa para la mayor parte de la juventud, aunque  cada vez un mayor número la comprende y la apoya aunque no la practique. De cualquier manera sobre esto hablaremos en más profundidad en otros capítulos.
 Aunque como alternativa política y de transformación social la okupación diste mucho de llegar a la mayoría de la sociedad, lo que representa como fin inmediato para dar solución a problemas primarios, como es el caso de la vivienda, sí se va extendiendo cada vez más dentro de nuestra población. Tomar esta postura, la de okupar un inmueble, es cada vez mejor visto por la población en general, dependiendo de la información y experiencia que tengan en cuanto a este tema. De este modo los vecinos de Arganzuela dicen acerca de Minuesa: "...simpatizamos con sus planteos teóricos, que ellos tratan de convertir en realidades y también apoyamos su derecho a una vivienda mínima-mente digna, mediante el uso de pisos y locales que están sin utilizar y abandonados". La práctica de tomar u okupar un inmueble vacío para transformarlo en una vivienda es un fenómeno que cada día se extiende más por nuestra comunidad autónoma (en sólo diez años se ha pasado de una okupación a más de cién). Que este fenómeno se produzca, como hemos visto anteriormente obedece a una serie de problemas a los que la administración no da solución, por lo cual no sería muy precipitado predecir que, si estos problemas continúan o incluso empeoran, no sería extraño que el fenómeno de okupación también continúe y aumente, extendiéndose su número y aumentando su fuerza. Mientras que la administración no de solución a una serie de necesidades primarias, como pueden ser el derecho al trabajo y a la vivienda, las personas afectadas por estas necesidades buscarán soluciones que les permitan seguir viviendo de una manera lo más digna posible.
 Pero no sólo se enfrenta el problema de la vivienda como problema inmediato que afecta a la juventud, en materia de drogas, por ejemplo, desde la okupación también se ha mantenido una postura que se refleja en comunicados y se materia-liza en la colaboración con otros grupos que plantean el tratamiento de este problema como las Madres Contra la Droga:

 CENTRO SOCIAL CONTRA LA HEROINA

  La heroina no tiene lugar en un centro social, debe ser combatida como problema social que nos afecta a todos y todas y como un hecho que encubre uno de los más grandes y sucios negocios del poder. Al margen de los beneficios que proporciona a señores que por supuesto ni pasan el mono, ni van a la cárcel, ni tienen el SIDA, cumple un importante papel represor sirviendo a los intereses de los poderosos. La heroina mantiene callada y como muerta a toda una juventud problemática, inadaptada y básicamente pobre, que de no estar neutralizada por la heroina seguramente, en vez de dar problemas a su familia, se los daría al estado reclamando sus derechos, como pueden ser la vivienda ,la falta de recursos para los jóvenes, etc.
  La única manera de romper con la aguja pasa por romper con el aislamiento, con la frustración, con la desespera-ción a través de alternativas de trabajo, de vida y de comunicación; alternativas que son sistemáticamente comba-tidas por el mismo poder que dice luchar contra la droga. Una lucha que únicamente consiste en aumentar la represión en la calle y en las cárceles, que no son más que centros de exterminio; una lucha que usan para justificar el cada día mayor control social que padecemos.

(comunicado del C.S. Mimuesa sobre el problema de la heroina).

  NOTAS:

 1.. COMUNIDAD DE MADRID, Dirección Gral. de Juventud. La juventud en la Comunidad de Madrid: Conocer para actuar. Vol I. Madrid 1991.
 2.. AYUNTAMIENTO DE MADRID: Anuario estadístico 1993.Madrid 1993
 3.. Datos Técnicos Consultores de Inversión (TCI) 1991
 4.. COMUNIDAD AUTÓNOMA DE MADRID, Consejería de Política Territo-rial: Madrid región metropolitana: actuaciones y estrategias: 1. Problemas y oportunidades. Madrid 1991.
 5.. PROMADRID: Plan estratégico de Madrid: Fase primera: identifi-cación de temas críticos. Madrid 1990.
 6.. LEAL, Jesús. " Crecimiento económico y desigualdad social en la Comunidad de Madrid." Economía y Sociedad Nº 4. Madrid 1990
 7.. COMUNIDAD AUTÓNOMA DE MADRID. Dirección Gral. de Juventud: Plan de Juventud de la Comunidad de Madrid. Madrid 1991.
 8.. Junta Municipal de Tetuán: Programa de actividades, Mayo y Junio de 1995.
 9.. CONSEJO DE LA JUVENTUD DE LA COMUNIDAD DE MADRID. Jornadas de vivienda juvenil. Fuenlabrada 1992.
 



 
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