Introducción:
Según estudios realizados el 24,6% del total
de la población de la Comunidad Autónoma de Madrid son jóvenes,
siendo un 12,5% del total nacional.
Dentro de la Comunidad Autónoma de Madrid, la distribución
de la juventud es irregular concentrándose sobre todo en Madrid
capital y ciudades de la corona metropolitana como Alcalá de Henares,
Alcorcón, Getafe, Leganés, Fuenlabrada y Móstoles,
donde se concentran cuatro de cada cinco jóvenes de la región.
Según estas mismas fuentes se cree que la población
juvenil perteneciente a la Comunidad Autónoma de Madrid evolucionará
de los 1.175.847 jóvenes del año 1986 a 1.104.556 jóvenes
en el año 2001 produciéndose un descenso de esta población
joven:
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Existe una fuerte demanda de la juventud madrileña para
acceder a una vivienda, para lo cual se presentan grandes dificultades.
El 58% de las demandas de vivienda por parte de la juventud de la C.A.M.
se deben a motivos emancipativos y o nupciales. Nueve de cada diez demandantes
potenciales declaran ingresos inferiores a cinco veces el Salario Mínimo
Interprofe-sional, lo cual hace casi imposible el acceso a una vivienda.
1
En 1991 el número de viviendas familiares sólo
en Madrid capital ascendía a 1.162.944 de las cuales 973.763 estaban
ocupadas como vivienda principal, 43.691 estaban ocupadas como vivienda
secundaria, 4.705 no estaban especificadas, 15.976 no constaban y 124.809
estaban desocupadas.
Desde 1985 el precio de la vivienda ha sufrido un rápido
crecimiento multiplicándose por 2,4 en sólo cuatro años.
En 1989 el precio por metro cuadrado construido ascendía a 145.000
pts. de media para el global de la región variando según
la zona: De 232.700 ptas el metro cuadrado en el centro de Madrid, a 184.000
pts en la periferia en el año 1989, siendo la más barata
la zona sur (dentro de la periferia) con 77.695 pts el metro cuadrado.
Durante 1990 y principios de 1991 el precio por metro cuadrado en un piso
situado en el municipio de Madrid es de 251.000 pts.
Entre los años 1992 y 1996 el saldo de incorporaciones
al mercado de trabajo aumenta provocando que las generaciones que se incorporan
al mercado de trabajo sean mucho más numerosas que aquellas a las
que se reemplazan. Se espera que disminuya la actividad de la juventud
menor de 20 años en consonacia con el alargamiento de su etapa de
escolarización.
Uno de los principales problemas de la juventud es el de encontrar
su primer empleo: 58.000 de los 135.200 en paro en 1991 en la C.A.M. un
42,9% se hallaba buscando el primer empleo. Desde los años 1987
y 1989 se produjo una creciente precarización del empleo juvenil
suponiendo los contratos temporales el 78% del aumento de asalariados.
En lo referente a pobreza y marginación la situaciones
más graves se dan en Parla, Villa de Vallecas, Aranjuez y Vicálvaro
seguido de Villaverde, San Blas, Colmenar Viejo, Puente de Vallecas y Carabanchel,
según estimaciones de un estudio realizado para la Consejería
de Integración Social.
Por zonas la que más ha incrementado su renta media declarada
ha sido la zona oeste de la región con un 26,5 % de incremento frente
a un 9,2 de la zona sur.
El consumo de heroína es de un 4% entre los jóvenes
de 20 y 24 años y del 5% entre jóvenes de 25 a 29 años
en al municipio de Madrid. El total de la población regional que
consume habitualmente heroína es de un 0,2%.
Según los datos del Plan Regional de Drogas, los distritos
de Sur-Arganzuela, Villaverde, Carabanchel son los que presentan un mayor
número de pacientes tratados por este plan. En el resto de municipios
es en la comarca de Aranjuez, Móstoles, Alcorcón y Navalcarnero
donde se encuentran el mayor número de pacientes.
La edad media de inicio al consumo es de dieciocho años
y suele darse mayoritariamente en jóvenes varones entre veinte y
veiticuatro años, solteros y sin hijos, con trayectorias delictivas
y penales, con niveles de estudios primarios y con historiales laborales
precarios y en actividades marginales.1
El perfil medio del recluso es de un joven varón residente en la periferia sur urbana o metropolitana que vive en hogar paterno. Su nivel educativo es elemental y su situación laboral precaria, con niveles de ingresos bajos.
De los datos que hemos visto hasta aquí sobre los problemas
que afectan a la juventud madrileña podemos destacar el económi-co,
del cual derivan y se entrelazan el resto de problemas.
El sector juvenil es uno de los grupos que posiblemente encuentre
más problemas relacionados con su situación: paro, marginación,
imposibilidad de emancipación etc., por lo cual se puede deducir,
que dado el alto número de jóvenes que existe en nuestra
comunidad, el 24,6%, el sector de total de la población que se encuentra
con problemas es muy numeroso. No en vano la mayor parte de la juventud
se encuentra en Madrid capital y ciudades de la zona sur metropolitana,
lugares donde se encuen-tran los mayores índices de paro y de marginación.
Paro o empleo precario y falta de vivienda son dos problemas
intrincadamente relacionados de la juventud. La alta tasa de paro y el
aumento del trabajo precario -fomentado por la Administra-ción a
través de la ley laboral que flexibiliza los contratos laborales,
el despido colectivo y fomenta los contratos de aprendizaje- impide
que la mayor parte de la juventud madrileña consiga obtener una
estabilidad económica, o por lo menos unos ingresos mínimos,
que le permitan acceder a una vivienda propia o en régimen de alquiler.
La incapacidad de los y las jóvenes para acceder a una
vivienda hacen que muchas y muchos de estos permanezcan en las casas de
sus padres hasta edades avanzadas, viendo imposible realizar su deseo de
emancipación y autorrealización.
La fuerte especulación que se realiza con el suelo en
nuestra región, especialmente en el municipio de Madrid, obliga
a jóvenes y a otros sectores económicamente débiles
a trasladarse a zonas de la corona metropolitana o a distritos del municipio
madrileño donde el precio del suelo es menor.
Pese a la existencia de 124.809 viviendas vacías en Madrid
capital, es esta zona una de las que mayores problemas tiene en cuestión
de vivienda. La fuerte especulación sobre el suelo provoca que barrios
populares sean derribados o remodelados y su población expulsada
a otras zonas, para la construcción de barrios residenciales de
alto coste y zonas de oficinas y del sector económico de servicios.
Existe un traslado forzoso de la población con menos recursos económicos
hacia la zona Sur de la ciudad y de la Comunidad Autónoma en general,
produciéndose así un desequilibirio económico y social
entre las distintas zonas de la Comunidad que coinciden con la renta media
de sus habitan-tes.
El elevado índice de paro y la inexistencia de expectativas
a corto plazo hace que sea en estos núcleos urbanos más desfavo-recidos
económicamente donde se concentren las mayores bolsas de pobreza
y de marginación de la Comunidad Autónoma de Madrid.
Soluciones que plantea la administración, como el dilata-miento
de la edad escolar, para que así el o la joven tarde más
tiempo en entrar en el mercado de trabajo son bastante inefica-ces, ya
que por un lado no se ataca el problema raíz, ni se soluciona, retardándose
únicamente; y por otro lado el mantener durante mucho tiempo a los
y las jóvenes estudiando, supone para las familias económicamente
más precarias el privarlas de uno de uno de los elementos necesarios,
como son los hijos, para mantener a flote la economía familiar.
Los recortes de presupuestos en el campo de las prestaciones
sociales hacen que estos problemas se acentúen aún más,
no existiendo vías que puedan facilitar o ayudar a que la situación
cambie.
Como vemos existe una clara división de la sociedad madrileña
económica y territorialmente.
Juventud y tiempo libre. La oferta institucional:
Una vez vistos los problemas que, según las instituciones,
tiene la juventud madrileña veremos como responden estas a tales
problemas: Qué ofrece la institución a los jóvenes
y si la oferta institucional responde a las necesidades de los jóvenes
madrile-ños serán pilares básicos de este capítulo.
En lo referente a cultura y tiempo libre la oferta y calidad
de los programas y prestaciones para juventud que encontramos en las Juntas
Municipales de Distrito son variados dependiendo de la zona, el presupuesto
y la gestión.
Algunos de los distritos que llegan o sobrepasan el porcentaje
de un cuarto de población joven (de quince a veinti-nueve años)
sobre la población total son: Tetuan, Puente de Vallecas, Latina,
Carabanchel, Usera y Villaverde.2
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En el caso del distrito de Latina, con un porcentaje de gente joven bastante alto respecto al resto de la población la oferta y prestaciones que la Institución Municipal ofrece respecto a medios y lugares de difusión y creación de actividades culturales y de tiempo libre es nula, (en los datos del censo del año 92 no aparece ningún centro cultural, en la actualidad sí existen unos mejores equipamientos).2
En otros distritos como Tetuán o Carabanchel, el número
de centros culturales es mayor y con ello su oferta cultural y de ocio.
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El tipo de ofertas que se ofrece desde los centros culturales
municipales es variado y podemos encontrar entre ellas: exposiciones, cine,
conciertos, teatro, fiestas, jornadas y conferencias, actuaciones diversas,
artes plásticas, artesanía y manualidades, fotografía
e imagen, música, expresión corporal, ballet y bailes, yoga,
gimnasia de mantenimiento y otros..
El número y calidad en que estas actividades y talleres
se ofertan varían dependiendo del distrito, medios de que se dispone,
presupuesto, etc...
Entre las actividades y talleres realizadas por los Centros Culturales
de Distrito, sobre los que nos estamos centrando, durante 1992 podemos
encontrar:
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Como podemos ver, las actividades que proponen los Centros Culturales
Municipales son variadas, sin embargo algunas de ellas podrían ser
consideradas como escasas o poco adaptadas a los gustos de la juventud.
Así por ejemplo, las proyecciones de cine que se realizan al año
son escasas teniendo en cuenta que ir al cine es una de las prácticas
mayoritarias y preferidas por la juventud madrileña cuya media acude
algo más de dos veces al mes. Otra de las actividades que
es escasa y poco adaptada a los gustos de la gente joven son la celebración
de conciertos, escaso teniendo en cuenta que oir música es una de
las prácticas de ocio más extendida entre la juventud madrileña
acercándose al 80%.7 Es por esto que la puesta en escena de estas
actividades debería ser más frecuente si nos ajustamos a
los gustos de las personas hacia las que van dirigidas. Decíamos
más arriba que la actividad de conciertos está poco adaptada
a los gustos de la juventud porque suele ser bastante clasista, es decir
se da preferencia a un tipo de corrientes musicales que no son las más
seguidas por la juventud como la música clásica y el jazz
mientras que a otros tipos de música con un público más
amplio se las margina como al rock, experimental, nuevas corrientes etc...
Jornadas y conferencias son otras de las actividades que se fomentan
escasamente y que rara vez tratan temas de interés relacionados
directamente con las inquietudes y problemas de la juventud, como paro,
drogas, antimilitarismo, racismo, falta de vivienda, etc. Cuando estos
temas, rara vez, son tocados se los trata desde una postura acrítica
y mediatizada que no saca a relucir los errores e implicación que
el Estado tiene en la resolución o empeoramiento de estos problemas.
Como ejemplo ilustrativo en el distrito de Tetuán, entre los cuatro
Centros Culturales Municipales que existen en dos meses, mayo y junio de
1995, sólo realizaron dos charlas, o mejor dicho, una repetida que
llevaba como título: "Mujer y Menopausia".
En cuanto a los talleres ofrecidos por los Centros Culturales
Municipales, aunque existen medios estos a veces resultan escasos para
la demanda existente. Muchas veces la oferta resulta escasa quedando muchos
jóvenes sin plaza para realizar el taller elegido, en otros casos,
como suele ocurrir en los talleres de fotografía de muchos centros,
los alumnos se aglomeran imposibilitando esto la buena impartición
de la enseñanza por la falta de medios materiales existentes.
En lo referente a la calidad de enseñanza de estos talleres
suele ser buena aunque claro está queda condicionada a problemas
como los descritos más arriba.
Otro de los inconvenientes de los talleres impartidos es su precio.
Dependiendo de si se utiliza material o no y el número de horas
lectivas los precios oscilan entre las 5400 pts. trimestrales y las 12.000
pts trimestrales. Esto supone el pago de 1800 pts. al mes para los talleres
más baratos, y de 4.000 pts. mensuales para los más caros.
Teniendo en cuenta el nivel económico de los jóvenes el precio
de estos talleres, sobre todo el de precios más elevados, resulta
en muchos casos fuera de sus propias posibilidades.
Otra de las prestaciones que ofrecen los Centros Culturales Municipales
son las de Oficinas de Información Juvenil. Estas no suelen ser
muy habituales a pesar de que una de las demandas más importantes
de la juventud madrileña es la de servicios de información
y asesoramiento. Sería importante que estas oficinas de Información
se extendieran por todos los distritos municipales ofreciendo, al igual
que ofrecen algunas ya en funcionamiento como la del Centro Cultural Bravo
Murillo en Tetuán, información sobre becas, subvenciones,
ocio y cultura, servicio militar y objeción de conciencia, sexo,
drogas etc... aunque resulta interesante la información que se ofrece
desde estas oficinas sería conveniente que fuera más amplia
y tratara también otros temas de interés.
Las actividades y talleres que se realizan en los Centros Culturales
Municipales son ofrecidas al barrio a través de tres vías
propagandísticas principalmente: folletos que son repartidos en
los propios centros culturales, colegios, centros de la tercera edad, prensa
municipal; a través de carteles, que son distribuidos por el barrio;
y a través de cartas enviadas a Asociaciones de Vecinos.
Es de suponer que estas medidas son escasas a la hora de informar
a la población de las actividades que se ofrecen en los Centros
Culturales ya que una mayoría de esta población desconoce
esta información y hasta la ubicación y existencia de los
propios Centros Culturales Municipales. En gran parte de los casos la propaganda
cultural y de ocio que ofertan los
Centros Culturales es muy escasa encontrándose sólo en
lugares muy concretos como pueden ser los propios centros culturales y
otras dependencias municipales, con lo cual, la información dificilmente
llega a la mayoría de la población. Sería mucho más
efectivo hacer llegar la información al ciudadano en lugar de que
este llegue a la información de las actividades.
Todas estas posibilidades que se nos brindan desde los centros culturales municipales son ofertadas en función de la demanda que estas tienen, también se realiza, a veces, un estudio de mercado que recoge las demandas más solicitadas por el barrio. Estos centros nunca pretenden cubrir las necesidades de otros distritos, pues para participar es necesario presentar el certificado de empadronamiento, y ser del barrio. A pesar de ello, y como hemos ido viendo, se necesitaría realizar un estudio más exahustivo en el que reflejara lo que demanda la población y como quiere ésta que se organicen y se realicen las ofertas. Sin embargo, y a pesar de todos estos problemas, según nos informaron las directoras de los centros culturales municipales de Tetuán -Bravo Murillo y José Espronceda- las actividades que realizaban desde dichos centros culturales eran bien acogidas en el barrio y también demandadas.
Otras actividades culturales practicadas mayoritariamente por
la juventud es la lectura de libros, cifrándose en un 40% los y
las jóvenes que leen diariamente y un 15% los y las que leen dos
o tres veces por semana.7 La oferta que presenta la Administración
respecto a bibliotecas se presenta a través de la Bibliotecas Populares,
gestionadas por la Comunidad Autónoma, y las Municipales, gestionadas
por los distintos Ayuntamientos. Estas bibliotecas suelen distribuirse
por los diferentes distritos y poblaciones de la Comunidad Autónoma
de Madrid, siendo su contenido y oferta bastante aceptable. También
es aceptable su fácil accesibilidad. Uno de los problemas de estas
bibliotecas vuelve a ser el de la propaganda e información que de
ellas hacen las instituciones que las gestionan para darlas a conocer a
la comunidad en la que se encuentran, la cual al igual que la de los centros
culturales municipales suele ser bastante deficiente. Otras prácticas
como son los Bibliobuses tienen buena acogida y suponen un esfuerzo agradable
por hacer llegar la cultura (o lo que las instituciones oficiales entienden
y proponen como cultura) a aquellos lugares donde es más difícil
su acceso.
Hacer deporte es una de las prácticas de ocio más
extendida entre la juventud madrileña, práctica que va en
aumento y que demanda cada vez más actividades e infraestructuras
deportivas donde poder desarrollarlas. Mas de un tercio de la juventud
practica deportes formalizados y casi la mitad hace ejercicios de mantenimiento
en algún momento de la semana. Los deportes más practicados
son la natación, el montañismo, el futbol y el baloncesto.
La oferta que presentan las instituciones administrativas para el desarrollo
de esta práctica suele ser buena en poblaciones pequeñas
e intermedias de nuestra comunidad autónoma, pero esto se dificulta
en la corona metropolitana y en la ciudad de Madrid debido a la falta de
suelo para la construcción de infraestructuras de gran tamaño.
7
Es el deporte una de las prácticas de ocio más
fomentadas por la Comunidad Autónoma y los Ayuntamientos, dotándola
de mayor infraestructura y dando mayor facilidad para su práctica
en comparación con otras actividades culturales y de ocio.
Otras prácticas culturales y de ocio por las que está
interesada la juventud madrileña son ir al cine, como ya mencionamos
al hablar de los Centros Culturales Municipales; visitar museos, monumentos
y exposiciones; asistencia a con ciertos de pop-rock;juegos; aficiones
artísticas; ir al teatro y asistir a espectáculos de música
clásica, danza, ballet, flamenco, jazz y ópera.7
Algunas de estas prácticas, que se encuentran desde las
mayoritarias a las minoritarias, son cada vez más inaccesibles a
los bolsillos de la juventud madrileña. Así pués la
asistencia al cine y a conciertos de música pop-rock, que se encuentran
entre las aficiones preferidas por la juventud, son cada vez más
difíciles de practicar debido a su cada vez más elevado precio.
Otras prácticas minoritarias como son la asistencia al teatro (con
una media de tres veces al año), la asistencia a conciertos de música
clásica (con una asistencia de varias veces al año del 16%)
o la asistencia a la ópera (con un 4% entre quienes asisten alguna
vez a este espectáculo), podrian estar relacionadas con los altos
precios que tienen , imposibilitando así que estas prácticas
aumenten y se difundan entre la juventud. A pesar de que existen programas
como "Madrid Música Joven", el "Festival de Otoño de Teatro"
u otros que ofertan conciertos de música clásica y de ópera
estos no dejan de ser bastante elitistas en lo que se refiere a que van
dirigidos a aquellas personas que tienen un determinado nivel adquisitivo.
Debería pues ser labor de la Comunidad Autónoma
y del Ayuntamiento el crear las vías necesarias para que todas estas
prácticas sean accesibles económicamente a la juventud en
su totalidad, fomentándolas y dándolas la suficiente propaganda
como para que todos los jóvenes puedan acceder a ellas.
Asociacionismo juvenil:
En cuanto al asociacionismo juvenil, según una investigación
realizada en 1991 sobre la juventud de Navalcarnero, El Alamo, Villamanta
y Sevilla la Nueva:7
"La juventud de la región presentaba un escaso nivel de
asociacionismo formalizado, siendo sólo cuatro de cada diez jóvenes
los que pertenecen a algún tipo de asociación.
Las asociaciones civiles, políticas y sindicales son las
que menos interés despiertan entre la juventud, siendo su nivel
de pertenencia prácticamente inexistentes, entre los dieciséis
y venticuatro años y más alto entre los más adultos
de la juventud. El porcentaje mayor de asociacionismo corresponde al deportivo
(un 16,1 %)... Las asociaciones culturales le siguen en importan-cia (9,7
%)... Estudios sectoriales realizados recientemente en otros municipios
indican una aún menor pertenencia a asociaciones de jóvenes:
Entre el 76 y el 82 % de las personas entrevistadas no pertenecen a ninguna
asociación, si bien quienes están en las asociaciones participan
activamente. Predominan aquí también las afiliaciones a entidades
deportivas, aunque les gustaría en un mayor porcentaje pertenecer
a asociaciones de carácter ecologis-ta, religioso, de tiempo
libre, y de defensa de los Derechos Humanos, valorando escasamente a asociaciones
tradicionales como los sindicatos y los partidos políticos..."
Según este estudio podemos ver las inclinaciones que tiene
la juventud madrileña respecto al asociacionismo. Como hemos podido
ver sólo una pequeña parte de esta juventud (cuatro de cada
diez jóvenes) participan de alguna asociación, aunque es
posible que en los últimos años esta cifra haya aumentado
en relación con el auge que han tenido las ONG´S en nuestro
territorio. No obstante cabría preguntarse el porqué del
escaso corporativismo y asociacionismo de la juventud y el porqué
son elegidos unos tipos de asociaciones en lugar de otros.
El porqué del escaso índice de asociacionismo podría
venir determinado por un inumerable número de causas (escasa educación
cívica, solidaria y corporativista, modelo de sociedad individua-lista,
desmotivación, etc.) las cuales no entraremos a analizar en
profundidad porque supondría la elaboración de otro extenso
trabajo al margen del que estamos tratando ahora. Pero sí hay una
causa que entra dentro de la problemática que estamos tratando son
las escasas facilidades que prestan las instituciones gubernamentales al
fomento y ayuda del asociacionismo juvenil, así como la escasa potenciación
que se hace de este fenómeno. El asociacionismo cultural y juvenil
se promueve relativamente poco frente a otros modos más dirigistas
de ocupación del tiempo libre. Pese al margen de libertad que parece
existir en las asociaciones en cuanto a creación de actividades,
su puesta en práctica suele depender de subvenciones institucionales,
y como parece lógico, se subvenciona aquello que interesa subvencionar.
Son escasos los programas creados en torno al asociacionismo
juvenil, tampoco son muchas las ayudas económicas y en infra-estructuras
que las instituciones gubernamentales ofrecen a las asociaciones ya creadas.
La escasa ayuda existente va dirigida a asociaciones de tipo cultural,
deportivo, ecologista y de ocio que no en vano se encuentran entre el tipo
de asociaciones más elegidas por los jóvenes, frente a asociaciones
políticas y sindicales que son las menos elegidas. Cabría
preguntarse si los medios, aunque escasos, y posibilidades que ofrece la
institución al primer tipo de asociaciones frente a las trabas que
presenta a las del segundo tipo no será un factor que determine
a la juventud a decantarse por las primeras en lugar de por las segundas.
Es decir las instituciones gubernamentales eligen el tipo de asociacionismo
juvenil que desean y en función de sus intereses plantean una política
determinada de ayudas o de obstáculos.
Asociaciones deportivas, culturales y de ocio no suelen plantear
demasiados problemas a las instituciones debido a su caracter acrítico
y apolítico, por lo cual son fomentadas mientras que asociaciones
de tipo político y sindical, así como asociaciones juveniles
y culturales con posturas críticas con las instituciones y comprometidas
políticamente son discriminadas y obstaculizadas en su labor y desarrollo.
Aunque también escaso, sí existe un sector entre la juventud madrileña interesado en la política, en el sindicalismo, en buscar colectivamente soluciones y crear alternativas a los problemas que les afectan. Este tipo de asociacionismo, frecuen-temente no formalizado, encuentra grandes obstáculos por parte de la Administración que los margina y provoca que sus prácticas e ideas no se extiendan por el resto de la juventud. El caracter crítico y alternativo que presentan estas asociaciones frente a la política estatal es lo que hace que el propio Estado intente que desaparezcan.
El problema de la vivienda: Análisis y soluciones desde distintos sectores implicados:
Para tratar el tema de la vivienda, sobre todo la relación
concreta entre ésta y el sector juvenil, se tratarán varios
asuntos relacionados entre sí, y relacionados también con
otros puntos tratados en esta sección.
Primeramente se expondrán, sobre la base de los datos
recogidos, los puntos de vista de los distintos sectores implicados en
este tema: por un lado las instituciones políticas oficiales y por
otro distintos grupos de jóvenes implicados en la cuestión.
Luego se analizarán el tipo de acciones/-propuestas que se dan en
base a los distintos análisis que se hacen de este tema, del que
podemos adelantar que todos los grupos relacionados con este tema (institucionales
y no institucionales) lo ven como un problema, por tanto las acciones concretas
(individuales y colectivas) se ofrecen como soluciones. Es importante resaltar
desde el principio que tales soluciones están condicionadas - que
no determinadas- por el análisis que se hace del problema.
Los sectores de los que hablamos en este capítulo no son
todos los implicados en el tema de la vivienda, ya que por la propia identidad
del tema de estudio del trabajo en general, el fenómeno de oKupación,
los tipos de oferta y demanda no estructu-rada no serán contemplados
en este apartado, a no ser que se traten desde los demás sectores.
Los análisis del problema:
Desde el punto de vista institucional, el problema de la vivienda,
en la relación concreta con la población juvenil y sus necesidades,
nunca aparece de forma aislada, sino formando parte de estudios mayores
sobre juventud o sobre vivienda, si bien en el estudio previo al Plan General
de Juventud de la Comunidad de Madrid aparece un apartado específico
dedicado a vivienda.
La cuestión para la Comunidad de Madrid se plantea como
un problema de oferta y demanda, es decir, en base a unos datos estadísticos
se elabora un perfil de la vivienda demandada por el sector juvenil: En
propiedad, realizada en el municipio de residencia, de tres a cuatro dormitorios
y de entre ochenta y noventa metros cuadrados de superficie útil.
Esto se compara con la situación económica del sector demandante,
que como se ve más arriba no es muy buena, y se concluye, en base
a los precios de las viviendas que los y las jóvenes encuentran
grandes dificulta-des para acceder a una vivienda.
En cuanto a los ayuntamientos, sólo contamos con planes
urbanísticos del ayuntamiento de Madrid, planteados como soluciones
a los problemas de la ciudad, pero en lo que se muestra al ciudadano (los
dossieres o folletos explicativos) no aparece reflejado explícitamente
ningún tipo de análisis de la situación y necesidades
de los ciudadanos y las ciudadanas. Sí aparecen de vez en cuando,
no como algo aparte del plan, que en este caso sería una solución,
sino como una parte de los objetivos, pero , como decimos, sin ningún
análisis detallado de problemas o soluciones. Así las necesidades
son expuestas como fines, como objetivos del plan, por lo que podríamos
decir, en base a la introducción realizada por el Alcalde de Madrid
al Nuevo Plan General, que las principales necesidades de Madrid son mejorar
la calidad de vida de la ciudad y satisfacer honda y profundamente a su
alcalde. Más adelante se hablará de adecuar la ciudad al
siglo XXI, hacer de Madrid una ciudad europea y otras cosas más
en medio de una gran cantidad de contradicciones como puedan ser frenar
la pérdida de habitantes mientras se alivian las presiones que los
habitantes ejercen sobre el centro de la ciudad. Este Nuevo Plan General
no se ofrece a los ciudadanos y las ciudadanas como fruto de una investigación
previa de sus necesidades, sino en base a lo que cierta institu-ción
considera que debe ser una ciudad, más adelante se tratará
el Plan en sí como solución, aunque en este caso se quedaría
en simple acción, pues no termina de plantearse el problema, hablando
en base a la relación juventud-vivienda. Este plan de urbanismo,
así como otros que se están llevando a cabo en el municipio
de Madrid, se expondrá con más detalle a la hora de hablar
de soluciones al problema de la vivienda. El dossier a disposición
del público, aunque escueto, deja ver ciertos rasgos ideológicos
sobre los que nos podríamos preguntar hasta qué punto se
ofrecen soluciones o, mejor dicho, a qué se ofrecen solucio-nes.
Todo lo que muestra el plan es la mejora de la ciudad, para lo cual no
se hace referencia a los actuales habitantes. Distinguen entre habitantes
y población marginal. No se pretende acabar con la población
marginal que "degrada el centro" sino desplazarla construyendo un nuevo
centro que sea productivo, seimpre de acuerdo con la doctrina neoliberal
que sigue el equipo actual de gobierno municipal.
La gente joven en general, somos conscientes de que acceder a
una vivienda, por mucho que exista un perfil de vivienda demandada ¿o
quizá deseada?, es un reto imposible, sobre todo debido a la situción
económica en que nos encontramos: empleos precarios y temporales,
precios elevadísimos... Pero en general no existe un análisis
profundo de la realidad del tema de la vivienda de forma individualizada,
sino que son colectivos formados como demandantes estructurados de vivienda
-cooperativas de jóvenes- quienes analizan de otra forma el problema.
En las Jornadas de Vivienda Juvenil llevadas a cabo en Fuenlabrada
en 1992 y patrocinadas por la Comunidad Autónoma de Madrid, dos
cooperativas juveniles, la Cooperativa de Viviendas Jóvenes de Orcasitas
y la Sociedad Cooperativa Arganzuela Joven expusieron sus respectivos proyectos
de los cuales queda constancia en un dossier. Ambos proyectos presentan
un análisis del problema de la vivienda, más que a unas causas
profundas se alude a las causas inmediatas así como a sus consecuencias,
y quizá sea simplemente una exposición de tales consecuencias:
La Cooperativa de Viviendas Jóvenes de Orcasitas, sin
hacer un análisis profundo, nos habla de una falta de vivienda que
no es nueva y que ha provocado un proceso de expulsión de la población
madrileña, además las zonas tradicionales de acogida de dicha
expulsión ya no son asequibles. Esta falta de asequibi-lidad en
cada vez más zonas, provoca una prolongación de la estancia
de la población juvenil en la vivienda de los padres, lo que impide
el normal proceso de emancipación. Otra cuestión es la de
la falta de atención a un sector económico de la población,
es decir, la oferta de vivienda privada está destinada a un sector
de la población con alta capacidad adquisitiva, mientras que la
vivienda pública se destina a gente con poca o ninguna capacidad.
Queda así un sector que, si bien no puede acceder a una oferta privada,
tampoco cumple los requisistos para ser adjudicatario de vivienda pública.
La Sociedad Coperativa Arganzuela Joven habla de tres problemas
principalmente: la caída en la oferta de alquileres, el retraso
en la edad de emancipación y la expulsión a las periferias.
También llegan a decir que "más de un tercio de la demanda
bruta de vivienda detectada en el Area Metropolitana de Madrid está
básicamente orientada a la promoción pública, al disponer
de ingresos familiares ponderados inferiores o iguales a 2 veces el Salario
Mínimo Interprofesional.
Estos grupos de jóvenes, calificados como demanda estructu-rada
de vivienda, hacen un análisis muy similar al que puedan hacer las
instituciones políticas oficiales. No se analizan más que
datos numéricos, el número de viviendas vacías, el
número potencial de demandantes, el número de viviendas ofertadas
en propiedad o en alquiler...
Como veremos más adelante, otro grupo implicado en el
tema, como son las personas que okupan, colectivamente, hacen otro tipo
de análisis más global, más profundo en cuanto a las
causas sociopolíticas del problema. Su propia acción es en
sí misma un analizador de tal problema.
Las soluciones:
Antes de comenzar con las soluciones que los distintos sectores
ofrecen, en forma de proyectos o planes: de urbanismo, de juventud, de
viviendas, cooperativas... proponemos la repetida pregunta sobre lo que
fue antes, el huevo o la gallina, es decir, si las soluciones se proponen,
como hemos dicho en base a un análisis previo del problema, o los
análisis son expuestos, explicitados, ¿sesgados?, según
la capacidad de respuesta que los distintos sectores pueden dar respecto
al tema.
Comenzando con los sectores institucionales, la Comunidad Autónoma
de Madrid desde la Dirección General de Juventud de la Consejería
de Educación y Cultura elabora un Plan de Juventud al que ya nos
hemos referido. En él se pretende mostrar la política a seguir
respecto a la juventud madrileña: "Una Política integral
de Juventud impulsada desde el Gobierno Regional en concierto con la propia
juventud madrileña, las organizaciones sociales y las instituciones
capaces de aportar soluciones a la inserción de estos en la vida
social activa." (Plan de Juventud de la C.A.M. jóvenes en Comunidad).
Además de esto el Plan se marca unos objetivos generales: a) "Ofrecer,
al conjunto de los jóvenes de la Región, posibilidades y
recursos para su emancipación y la mejora de su calidad de vida.
b) "Estimular en la juventud y sus organizaciones una cultura política
de la participación en la vida social de la Región y en la
resolución de los problemas que les afectan. Y c) "Coordinar y optimizar
el conjunto de las actuaciones de las diferentes Consejerías de
la Comunidad que incidan especialmente en la juventud, impulsando asimismo
la coordinación con los municipios y la Administración Central.
Como veremos, en este caso, pese a su interés -lógico pues
es su razón de ser- por la juventud y sus problemas, la administración
actúa, o pretende actuar, como "el perro del hortelano, que ni come
ni deja comer", es decir, que no ofrece nada concreto pero tampoco permite
que se ofrezcan otro tipo de soluciones por parte de la juventud, así
su pretensión de coordinar los procesos que programa: tal es el
caso de su respuesta ante el fenómeno de las okupaciones.
Las actuaciones concretas se exponen dentro de respuestas a tres
grandes retos, lo que antes hemos llamado soluciones a problemas. La solución
al problema de la vivienda se ofrece dentro de su objetivo prioritario,
EL RETO DE LA EMANCIPACIÓN, donde se proponen medidas que favorezcan
el acceso a la vivienda.
Los objetivos que pretende cubrir el plan respecto a vivienda
no escapan al ámbito de los objetivos generales, como es lógico.
Así se propone apoyar el acceso de los jóvenes a una vivienda
dentro de los cupos del Plan Nacional de Vivienda, para lo que, además
de la construcción de Viviendas de Promoción Pública
(VPP), se proyectan ayudas para la adquisición o alquiler de viviendas
dependiendo del nivel de ingresos de los y las demandantes o del tipo de
demanda. Otra propuesta es la de introducir la especificidad de la demanda
juvenil en los criterios de adjudicación de viviendas de promoción
pública elaborando un nuevo marco normativo para la adjudicación
de tales viviendas. También se propone la adecuación de la
actual normativa de VPO, Vivienda de Protección Oficial, a tipologías
específicas de vivienda juvenil con la elaboración de una
propuesta técnica al MOPT. Se contempla además la promoción
de nuevas fórmulas de cooperativismo juvenil en materia de viviendas
para la gestión de alojamientos de titularidad pública en
alquiler creando un registro de homologación de tales cooperati-vas
y adjudicándoles promociones públicas de vivienda para su
gestión. Por último se pretende facilitar el acceso de los
jóvenes al mercado libre de vivienda en alquiler mediante el asesoramiento
así como estimular la oferta mediante garantías institucionales,
para ello se consolidará la Bolsa de Vivienda en Alquiler y se extenderá
la acción de ésta, también se potenciará el
servicio de información sobre habitaciones y pisos compartidos.
Durante el curso de esta investigación hemos tenido oportunidad
de observar sobre el terreno algunos aspectos del alcance que la política
de juventud de la Comunidad de Madrid tiene en materia de vivienda. Desde
la participación en la demanda de una Vivienda de Promoción
Pública, hasta entrevistas con trabajadores y trabajadoras de Provivienda,
la asociación encargada de la Bolsa de Vivienda en Alquiler para
jóvenes, así como a jóvenes demandantes de VPP y de
vivienda privada en alquiler a través de la Bolsa. También,
como ya se ha expuesto, se ha accedido a documentación sobre los
proyectos y experiencias de algunas cooperativas juveniles para la gestión
de vivienda pública en alquiler.
En junio de 1995 (por lo menos la fecha límite para entregar
solicitudes era hasta el día 26 de junio), la Dirección General
de la Vivienda de la Comunidad de Madrid, sacó una promoción
de vivienda pública. Esta fue publicada en el BOCM, boletín
al que no suele acceder directamente la población juvenil de nuestra
comunidad, aunque se encuentre a disposición del público
en bibliotecas. La promoción se destinaba únicamente al municipio
de Madrid. La adjudicación de las viviendas sería por sorteo
para el que se realizarían unos cupos dependiendo del tipo de solicitante
o solicitantes; en ninguno de estos cupos se contempla la edad o el carácter
de proceso emancipativo juvenil. Los cupos eran de inmigrantes, minusválidos,
personas con ingresos inferiores a 1,5 veces el Salario Mínimo Interprofesio-nal
y un cupo general.
Sin subestimar el valor social que estas promociones de vivienda
tienen, se podrían reflejar una serie de problemas que se presentan
a la hora de solicitar la admisión en tales promociones.
El primero sería el de la información. Como hemos
visto, la promoción se publica en el BOCM, pero ¿cómo
se accede a dicho boletín? o, mejor dicho, ¿conocen las y
los jóvenes, y la población en general, la existencia de
dicho boletín? y si es así ¿saben que las promociones
de vivienda se publican en él?
Pese a lo anterior, queda un recurso, el CRIDJ, Centro Regional
de Información y Documentación Juvenil, y su red de oficinas
distribuidas por gran parte de la Comunidad Autónoma de Madrid.
Otro asunto sería el de qué número de jóvenes
acude y consulta en estas "oficinas". Por lo que pudimos ver, en uno de
estos centros de información las consultas, aunque las había,
no eran numerosas (la oficina llevaba poco tiempo funcionando), pero se
encargaban de transmitir la mayor información posible a otras entidades
de la zona como son las asociaciones juveniles, -habría que resaltar
que el trabajo en estas "oficinas" lo realizan personas voluntarias y/u
objetores de conciencia. Estas personas no llegan a tener un grado de implicación
mayor que el que su tiempo y ganas les permiten a la gente voluntaria y
el grado que pueda tener una persona obligada en el caso de los objetores-.
En una de las asociaciones juveniles a las que nos hemos referido gran
parte de sus integrantes y participantes y, a través de ellos y
ellas, otras personas conocidas se enteraron de la "promoción del
IVIMA".
Esto nos muestra un caso de cómo se accede a la información
o, mejor dicho, dos casos, el de quién accede a través de
un mecanismo institucional, como es una Oficina de Información Juvenil,
y el de las redes informales o no institucionalizadas de información,
lo comunmente llamado "boca a boca". Es de esta segunda manera como la
mayoría de las personas con quienes contactamos habían llegado
a conocer la existencia de la promoción. A pesar de que fuese "boca
a boca" como se había difundido la información a través
de redes sociales no institu-cionales, el centro de la red informativa
casi siempre tenía algo que ver con la institución: la oficina
de información, solicitan-tes habituales -que están al tanto
de cuándo aparecen las promociones-, amigos y amigas que trabajan
en IVIMA u otros centros institucionales con capacidad de acceso a la información.
Un segundo problema es el de los requisitos o, mejor dicho, los
certificados o justificantes de que se cumplen los requisitos para solicitar
una vivienda pública. Por sí solos estos requisi-tos no deberían
ser un problema -y no lo son para mucha gente-, lo que sucede es que se
une a la inexperiencia de la población juvenil para enfrentarse
a los trámites burocráticos que son necesarios, sobre todo
jóvenes que solicitan una vivienda por primera vez. Los documentos
a presentar, además de la solicitud eran: "Fotocopia del Documento
Nacional de Identidad de las personas mayores de 18 años pertenecientes
a la unidad familiar solicitante; fotocopia del libro de familia completo;
certificado de altas y bajas en la Seguridad Social de todas las personas
mayores de 18 años que formen la unidad familiar, expedido por la
correspondiente Tesorería Territorial; Fotocopia y original de la
Declaración del Impuesto sobre la Renta del último año
(completa y sellada), de todos los componentes de la unidad familiar del
solicitante. Dicha declaración será exigida aun cuando el
solicitante no estuviese obligado a declarar, en cuyo caso deberá
aportar fotocopia de la misma sellada por la Delegación de Hacienda
fuera de plazo; certificado de titularidad de propiedad, expedido por el
Servicio de Indices del Registro de la Propiedad de Madrid (escrito a mano
sobre la solicitud: Ps de la Castellana 44-1º), de todas las personas
mayores de 18 años que formen la unidad familiar; En caso de convivencia,
fotocopia de la escritura de propiedad o en su caso, fotocopia del contrato
de alquiler de la vivienda que ocupan los solicitantes y certificado original
de empadronamiento con indicación de fechas de Alta y Baja, en el
que figuren todas las personas que conviven en el domicilio que ocupan
los solicitantes, acreditando período de tiempo de residencia en
el Municipio de construción de las viviendas". Este "papeleo" requiere
una inversión de tiempo considerable ya que cada certificado debe
solicitarse y recogerse en distintos puntos de la ciudad, en muchos de
los cuales había que esperar bastante tiempo en largas colas, además
de aguantar cómo alguna funcionaria se ríe de la ignorancia
de los y las solicitantes -habría que resaltar que muchos y muchas
jóvenes en proceso de emancipación no han realizado nunca
una Declaración del Impuesto sobre la Renta ni conocen el lugar
exacto donde han de recoger la documentación. Quizá este
problema no sea común a todos y todas las solicitantes sino más
bien a las personas más jóvenes y sin experiencia en estos
trámites burocráticos.
Después de todo esto, enterarse y hacer papeleos, si los
y las solicitantes potenciales no se "duermen", podrán realizar
su solicitud tras varias horas de espera en una cola en la puerta
del IVIMA, sobre todo los últimos días del plazo, ya sólo
falta que haya suerte, que no falte ningún documento y que entre
cientos de solicitantes, sea tal o cual solicitud la premiada.
Vemos aquí cómo se traduce en la práctica
uno de los objetivos teóricos marcados por la Comunidad de Madrid
en cuanto a juventud en su apartado destinado a la vivienda. No existen
cupos para jóvenes ni ningún tipo de apoyo específico
destinado a este sector de la población para su proceso emancipativo,
sino todo lo contrario, la inexperiencia, ligada a la falta de recursos
informativos y asesoradores hacen que sea bastante difícil el acceso
de los y las jóvenes a una Vivienda de Promoción Pública.
Otro objetivo del Plan de Juventud de la Comunidad de Madrid se
pretende cubrir a través de la Bolsa de Vivienda en Alquiler para
jóvenes. Esta bolsa surge, según su directora, como una "inmobiliaria
social", una forma de gestionar alquileres para jóvenes, y su razón
de ser partió de la fuerte especulación que se estaba dando
a finales de los ochentas, llegando a casos de subastas de alquileres entre
varios demandantes. Los y las jóvenes tenían además
otros problemas, además de su poca solvencia los propietarios y
las propietarias tenían muchos prejuicios a la hora de alquilarles
su vivienda. Jóvenes se identificaban con fiestas, jaleo, ruidos,
destrozos, en fin problemas. También se daban respecto a los y las
jóvenes otros abusos ilegales como el alquiler de habitaciones en
viviendas sin licencia de pensión etc.
El primer paso que dio la Comunidad de Madrid respecto a este
problema es facilitar el acceso a la vivienda para jóvenes mediante
subvenciones para las fianzas. Pero eso no soluciona nada, los recelos
de los propietarios siguen existiendo y los precios no bajan. Entonces
se crea "el programa", que es asignado a una asociación: Provivienda.
Esta asociación también interviene en la creación
de la Bolsa, en la elaboración del programa, así logran ampliar
la edad máxima de acceso a la Bolsa e igualar las condiciones para
estudiantes y trabajadoras y trabajadores -el programa parecía estar
destinado sobre todo a estudiantes. Todo lo basaban en la "equidad y principio
de la solidaridad". Por otro lado al propietario se le ofrece una tranquilidad,
a cambio de unas condiciones, como conseguir como sea un precio asequible,
evitar su intervención directa en el contrato...
Desde Provivienda se es consciente de que la Bolsa de Vivienda
en Alquiler no soluciona el problema de la vivienda, pero sí es
una ayuda para los y las jóvenes que viven de alquiler -y eso parece
que se pretende desde allí.
La bolsa de vivienda en alquiler para jóvenes no es más
que, como ya se ha dicho, una "inmobiliaria social", una forma de que los
y las jóvenes accedan al mercado libre de viviendas en alquiler,
pero no es una forma de facilitar el acceso de la juventud en general a
la vivienda. Esto queda claro al ver los requisitos que se piden a los
y las demandantes. De estos requisitos se informa en el primer contacto
que tienen los y las jóvenes con la Bolsa, ya que desde Provivienda
se plantea que para el buen funcionamiento del programa, es necesario que
no haya dudas ni abandonos a mitad del trámite o gestión
de una vivienda, sobre todo porque se establecen relaciones de confianza
y porque la información, además de unas cuantas campañas
publicitarias, se transmite por el ya mencionado método del "boca
a boca" para lo cual es necesario que no haya irregularidades ni fallos,
que todo quede bien atado, "desde que el propietario deja su vivienda en
la bolsa hasta que se firma el contrato". Los requisitos necesarios para
optar a la bolsa de alojamiento son: "Tener de dieciocho a treinta años.
Tener un sueldo cada uno de los solicitantes que supere dos veces el salario
mínimo interpro-fesional (unas 125.400 pesetas brutas al mes). En
el caso de ser estudiantes sin ingresos o tener ingresos inferiores a dos
veces el salario mínimo interprofesional, se podrá optar
a la Bolsa si se dispone de fianza solidaria (un avalista por cada uno
que no reúna dicha condición). El 30% de la suma de los ingresos
determinará el precio máximo de alquiler al que podéis
acceder. En la columna de avalista indicar SI o NO, en función de
que se cuente o no con avales".
En las conversaciones que tuvimos con varios y varias jóvenes
que se acercaron a informarse sobre el programa -la mayoría estudiantes
de fuera de la Comunidad Autónoma de Madrid, pues era el mes de
septiembre- pudimos ver cómo esta acción administrativa no
apoya en demasía los procesos emancipativos pues no era esta la
pretensión de la mayoría de los y las posibles demandantes
que se acercaron a la mesa de información, además los y las
estudiantes necesitan un aval económico, generalmente paterno, por
lo que la emancipación no es tal. Sí es cierto que se han
solucionado muchos aspectos, sobre todo en cuanto a información,
relacionados con la promoción de una cultura del alquiler entre
la juventud, y puede ser de gran ayuda para jóvenes que eligen esta
opción para acceder a una vivienda en el mercado libre.
Por otra parte otras personas con las que conversamos llegaban
allí pensando en Vivienda Social, en viviendas públicas para
personas sin recursos económicos, gente en plenos procesos emancipativos
que se frustraban al ver que allí su familia también tenía
que intervenir como aval. También había quien iba allí
enviado por algún funcionario de Ivima, en cuya sede se encuentra
también la Bolsa de alojamiento, confundido por la juventud del
o de la solicitante. Pero en general lo que llegaba como demanda eran estudiantes
de fuera de la Comunidad Autónoma de Madrid, hartos y hartas de
patear la ciudad y de los abusos, que solían ser del mismo tipo
del que nos hablaban los trabajado-res y trabajadoras de Provivienda: "precios
altísimos por un bajo con humedad y sin amueblar", "precios asequibles,
en principio, pero sin los electrodomésticos básicos: frigorífico,
lavado-ra...", y muchos más.
Lo más notable en cuanto a la demanda, en el primer contacto,
era que no era esa "inmobiliaria social" lo que estaban buscando, buscaban
un tipo de ayuda institucional para acceder a una vivienda, y eso era lo
que esperaban cuando llegaban allí, una vivienda barata o una subvención
institucional, lo cual no quita que dejasen sus datos o rellenasen el formulario
de solicitud por si acaso.
Por otro lado tenemos a otro sector juvenil demandante de viviendas
públicas que se organiza para gestionar su demanda y las propias
viviendas. Este es el caso de las cooperativas juveniles de vivienda, cuyos
proyectos se basan en el acceso a viviendas públicas en régimen
de alquiler, gestionadas por la propia cooperativa, aunque siempre bajo
los límites e imposicio-nes que pone la administración, en
este caso la Comunidad Autónoma de Madrid, ya que es ésta
la encargada de aprobar o denegar los proyectos y adjudicar las viviendas
a los proyectos aprobados. Además uno de los objetivos de esta institución
en cuanto a vivienda para jóvenes era el apoyo a la demanda estructurada
de vivienda en alquiler.
La propuesta/solución ante/al problema de la vivienda
ofrecida por estas cooperativas es la de la "cooperativa de gestión
de V.P.O. del régimen especial, cedida en alquiler" solución
que pasa por la colaboración con las instituciones, pues son la
propiedad, y la cooperativa se encargaría de la gestión,
mediante proyectos para ampliar la atención en materia de vivienda.
La cooperativa no sería "ya un receptor de una actuación
administrativa sino parte integrante de un proyecto conjunto" lo que concuerda
perfectamente con los objetivos que para juventud se plantea la Comunidad
Autónoma de Madrid y a los que ya hemos hecho referencia. Este tipo
de propuesta tiene unos fines concretos, como los que expone la Sociedad
Cooperativa Arganzuela Joven: Evitar la privatización del suelo;
fomentar la existencia de un parque público de vivienda en alquiler,
frenada por los procesos especulativos y la consiguiente alza en los precios
y favorecer la posibilidad de emancipación de jóvenes, favoreciendo
también la posibilidad de movilidad residencial.
En el proyecto de estas cooperativas, se contemplan también
varios temas relacionados con la situación sociocultural de las
zonas donde se ubican, propuestas muy vinculadas, como estas cooperativas,
a un movimiento vecinal anterior con centro en las asociaciones de vecinos
y otros movimientos ciudadanos, así se llega a apuntar la necesidad,
pese al pacto con la administra-ción, de la presión vecinal:
"...jamás un derecho constitucional ha puesto un ladrillo (...)
hay que forzarlo con y desde asociaciones, colectivos, grupos, cooperativas,
etc..."
Si bien este tipo de solución no sería propia de
este apartado ya que son soluciones propuestas por los y las jóvenes,
es perfectamente adaptable a las respuestas/objetivos que plantean ciertas
instituciones como la que nos ocupa, la Comunidad de Madrid. Ya que los
proyectos además de implicar una organización responsable
y participativa de los y las jóvenes, lo hacen dentro de unos cauces
organizativos y participativos ya marcados. Incluso ha habido problemas
a la hora de participar conjuntamente con otras instituciones en otro tipo
de actividades de participación ciudadana. Es una solución
que depende estrecha-mente de un pacto con la administración, como
el que propone Arganzuela Joven respecto al consorcio Ayuntamiento de Madrid-RENFE,
Pasillo Verde Ferroviario dentro del vigente Plan de Ordenación
Urbanística al que luego nos referiremos con un ejemplo concreto.
Esta cooperativa propone que no sólo se beneficie la iniciativa
privada en esta transformación urbanísti-ca del distrito
de Arganzuela, en el proyecto se propuso, desde la asociación de
vecinos, una bolsa de vivienda social, y en 1991, con mediación
de la Comunidad de Madrid, se acuerda que una parte de las viviendas sociales
a construir en los terrenos liberados por el Pasillo Verde Ferroviario
sean en régimen de alquiler para jóvenes.
De este modo vemos como la propuesta de estos grupos de jóvenes
demandantes de vivienda concuerdan bastante bien con los objetivos que
tienen algunas instituciones, y estas instituciones las aceptan y fomentan
por ello, porque no hacen peligrar su estabilidad, sino que las refuerzan.
Por último existen otras instituciónes públicas
oficiales que intentan aportar soluciones al problema de la vivienda, los
ayuntamientos. Si bien no hemos accedido a información sobre promociones
públicas de vivienda que se dan desde estos organis-mos, si hemos
accedido, como ya se ha dicho, a cierta información sobre los planes
de urbanismo que desde el Ayuntamiento de Madrid se promueven y realizan.
Por un lado contamos con el discurso institucional, formalizado del dossier
explicativo del Nuevo Plan General y su aprobación inicial de 1995,
un plan de urbanismo que, pese a capítulos como el titulado "vivienda
para todos", no explicita cuales serán los mecanismos para que los
ciudadanos y las ciudadanas accedan a las viviendas. Por otro lado contamos
con el análisis que desde un sector ciudadano de un barrio de Madrid
se hace de una actuación municipal que conlleva la modificación
de dicho barrio, se trata de un análisis del denominado Plan de
las Américas, un estudio de detalle dentro del consorcio RENFE-Ayuntamiento
de Madrid y su proyecto de Pasillo Verde Ferroviario, que estaría
a su vez incluido en el vigente Plan General de Ordenación Urbana
de Madrid.
El Nuevo Plan General es "vendido" como la solución, o
las soluciones, a los problemas que Madrid tiene, o tendrá para
convertirse en una ciudad del siglo XXI, pero no se contemplan otras acciones
que no sean las plenamente urbanísticas, se trata de un plan de
futuro. Un plan que no contempla las necesidades de ciudadanos y ciudadanas
sino que las predice. Un plan donde el Ayuntamiento sólo contempla
a los y las habitantes de la ciudad como eso, como habitantes, nunca como
actores sociales, como individuos en interacción con su medio, en
este caso el medio urbano. Así se pretende dotar a Madrid de una
infraestruc-tura que convierta esta ciudad en una ciudad del siglo XXI,
para que sus ciudadanos y ciudadanas sean personas del siglo XXI, lo cual
niega la capacidad de estos y estas para crear su ámbito social
en base a sus necesidades sociales e individuales inmediatas.
Pero dejando de lado un plan futuro, echemos un vistazo a cómo
se desarrolla un plan urbanístico en la actualidad, apoyándonos
en el análisis que se hace desde el propio barrio afectado por dicho
plan. Este es el caso de Arganzuela, distrito donde se están dando
actuaciones del plan de ordenación urbana, y en concreto el Estudio
de Detalle de las Américas.
La superficie afectada por tal estudio se aproxima a los 56.000
metros cuadrados. El estudio de detalle recoge la ordenación y los
aprovechamientos que se pudedan materializar por los propietarios de los
terrenos, e intenta acordar entre estos el reparto de las cargas y beneficos
de la actuación, proceso que se realiza a través de una Junta
de Compensación y de la elaboración de un Proyecto
de Compensación en el que se definan las cargas y los beneficios.
Hay que decir que este proceso finalizó días antes de que
se produjera el desalojo del Centro Social Minuesa, situado en una zona
incluida en el plan.
La zona contemplada en el proyecto había albergado tradicio-nalmente
locales destinados a la pequeña industria urbana, naves y talleres
que poco a poco han ido cerrando y despidiendo en los últimos años
a sus empleados y empleadas. La propiedad de los terrenos está repartida
entre el Ayuntamiento de Madrid, con aproximadamente un 24%, y diferentes
compañías y empresas constructoras. Pero la propiedad no
se ha mantenido inmóvil en estos terrenos sino que ha ido cambiando,
como en el caso concreto de la imprenta Minuesa, que ha tenido tres propietarios
diferentes desde su cierre como imprenta. En cada cambio de propiedad los
precios suben dándose así un proceso especulativo con los
terrenos.
La transformación de la zona ya tiene varios ejemplos.
Uno es el de las viviendas construidas por Gas Madrid en terrenos de la
empresa, vendidas por cerca de 35 millones de pesetas cada una. En
el plan de las Américas se contempla algo similar, viviendas de
lujo y promoción libre, incluso las cerca de 170 que serán
propiedad del Ayuntamiento, y al ser de promoción libre su precio
será similar al de las viviendas citadas de Gas Madrid.
Los beneficios que el Plan de las Américas reportará
a los propietarios de los terrenos serán de unos 29.000 millones
de pesetas a repartir, de los que el Ayuntamiento de Madrid obtendrá
unos 5.000.
Hasta ahora hemos visto como el Plan de las Américas afecta
a la propiedad de los terrenos del barrio que contempla, pero los propietarios
no suelen vivir en el barrio, entonces ¿cómo afecta el Plan
de las Amérias a la población del barrio y a sus problemas
sociales?. Por ahora la transformación de la zona sólo ha
generado el cierre de pequeñas empresas y el desempleo de sus trabajadores
y trabajadoras. Ha producido el derribo de edificios antiguos pero utilizables
y habitables, despilfarrando recursos y expulsando a la mayoría
de la población que habitaba y trabajaba en las zonas transformadas
y atrayendo otro tipo de población con recursos para acceder a las
viviendas y servicios que allí se ofertan. Así nada de lo
previsto responde a las necesidades de las clases populares que habitan
el barrio. Habría que señalar que todo este proceso y las
grandes acciones especulativas que se dan en él no son exclusivos
de esta zona de Madrid. Otros barrios como la zona de Tetuán también
se ven afectados por estas remodelaciones urbanísticas, dándose
fuertes procesos especulativos como muestran los edificios vacíos,
cerrados y tapiados con vigilantes, en espera de una revaloriza-ción,
que abundan en tales zonas.
Este tipo de análisis muestra algunas realidades que no
muestra el Ayuntamiento de Madrid cuando nos ofrece el Nuevo Plan General.
Realidades como quién se beneficia de tales planes de urbanismo,
qué ocurrirá con los y las actuales habitantes de los barrios
a transformar o qué interés tienen las instituciones oficiales
en tales actuaciones sobre el medio urbano. No parece que tal transformación
beneficie en modo alguno a los y las actuales vecinas de las zonas contempladas
en el plan, sino que pretende adecuar dichas zonas a las necesidades de
una supuesta demanda exterior, con capacidad económica como para
poder vivir en el nuevo barrio transformado. El Nuevo Plan General se orienta
en parte a que Madrid no pierda habitantes, pero esos y esas habitantes
son sólo números, no se dice nada de mejorar la calidad de
vida de los y las actuales vecinas, ni mejorar el barrio en base a sus
necesidades, sino que tan sólo se habla de transformar la ciudad
para que sea deseable vivir en ella -aunque haya mucha gente que ya viva
y desee seguir haciéndolo-, pero ¿quién habitará
esas viviendas de lujo que se pretenden cons-truir? ¿serán
las mismas personas que vivían, y viven, en esos barrios antes de
las transformaciones que los planes urbanísticos municipales implican?
Si hubiese que encontrar un denominador común en todas
estas propuestas institucionales y no institucionales ante el problema
de la vivienda, este sería que todas ellas pasan por ser soluciones
institucionalizadas, son soluciones oficiales que bien son propuestas por
organismos oficiales o que se encaminan por los cauces marcados por estos.
Así incluso el caso de las cooperativas de gestión de vivienda
pública en alquiler para jóvenes, pese a ser una propuesta
juvenil, ha sido asumida y contemplada por la Dirección General
de Juventud de la Comunidad Autónoma de Madrid, y es este organismo,
junto a el Instituto de la Vivienda de Madrid, IVIMA, quién marca
los cauces de partici-pación en la estructuración de la demanda
pública por parte del sector juvenil de la población. Claro
que aquí tan sólo nos referimos a las propuestas o soluciones
que se ofrecen a los ciudadanos y ciudadanas, por tanto en este corto análisis
final del tema tendríamos que obviar los planes urbanísticos,
pues son soluciones para la ciudad, para las instituciones urbanas y nunca
para sus habitantes y sus necesidades y demandas.
La okupación como opción tomada por la juventud para hacer frente a problemas y necesidades relacionadas con la vivienda, el espacio y el tiempo libre:
Aunque no toda la juventud, hoy por hoy, comparta el punto de
vista y la alternativa, a los problemas que directamente les afectan, que
proponen los y las okupas, sí que hay un sector de los y las jóvenes
que optan por tomar esta vía. Este sector de la juventud que propone
la okupación como un medio más dentro de una propuesta de
cambio más compleja para transformar la realidad social y poder
buscar una solución directa y alternativa a los problemas que les
aquejan, ha crecido de una manera rápida en los últimos años.
La política económica y social que se promueve
desde el sistema ha provocado que tras el auge económico de los
años 80 venga una época de crisis económica, y el
desengaño del "estado de bienestar" que ha arrastrado a los sectores
más desfavorecidos de la sociedad, sectores entre los que se encuentra
el de los jóvenes.
Los problemas derivados de esta crisis económica del sistema
se traducen en paro, empleos precarios, falta de vivienda, marginación,
delincuencia, etc... a todos estos problemas las instituciones gubernamentales
no plantean soluciones, bien por incapacidad e impotencia o bien porque
es coveniente para su estabilización y continuidad. Por lo tanto
no es extraño que todo esto derive en que ante el oscuro panorama
que se presenta a los y las jóvenes éstos y éstas
busquen soluciones por sí mismas y desconfíen de instituciones
que lejos de darles soluciones lo que hacen es agravar sus problemas cada
vez más. De esta manera desde las okupaciones se plantea que "un
sistema que promete casas y las desaloja al mismo tiempo no tiene la más
mínima legitimidad, la okupación es la acción directa
mediante la cual l*s afectad*s se enfrentan al sistema y a su hipócrita
legalidad..." (Comunica-do de Casas Okupadas MadR.I.P. y Lucha Autónoma).
Aunque es cierto que la mayoría de jóvenes, hoy
en día, asumen de mejor o de peor gana las oscuras expectativas
y salidas que se les avienen, intentan buscar una serie de soluciones dentro
de lo difícil del asunto que les permitan, aunque sea a largo plazo,
salir adelante. También existe un sector de la juventud más
crítico que ha decididdo gritar !BASTA!, desean también soluciones
para sus problemas, pero no soluciones parciales y a largo plazo, sino
una verdadera transformación que se las proporcione de una manera
rápida y efectiva.
La okupación no sólo plantea la posibilidad de
dar solucio-nes a corto plazo a una serie de problemas como son el de la
vivienda o el de espacios para realizar actividades, sino que también
plantea la posibilidad de articular y organizar desde estos lugares un
proyecto de transformación social que ataque a los problemas desde
su raíz, es decir a aquello que los provoca, y a partir de aquí
crear un nuevo sistema socio-político basado en una serie de valores
antagónicos con respecto al sistema actualmente vigente. Por tanto
aunque la okupación pueda ser vista como un fin que da solución
a una serie de problemas inmediatos -de hecho para muchas personas es sólo
esto-, lo más correcto sería verlo como un medio utilizado,
dentro de un contexto más amplio como es el del movimiento autónomo
y alternativo -en el que se autoincluyen los y las propias okupas: "...n-os
situamos dentro del area autónoma, antiautoritarios, y luchando
por extender la conciencia crítica por toda la sociedad, única
manera de sobrevivir como seres humanos en este sistema de destrucción
organizada de las personas y las culturas" (Manifies-to del C.S.A. Minuesa
1991), y dentro del cual empiezan a considerarlos y considerarlas el resto
del vecindario: "Son gente joven de ideología antiautoritaria y
antiestatal, son autogestio-narios y asambleistas. Se denominan a sí
mismos como los <<autónomos>> y están en contra de
drogas duras como la heroina, a favor de la insumisión y en contra
del racismo, etc."(Vecinos inquilinos de Minuesa)- cuyo objetivo es el
de enfrentarse a los problemas y contradicciones que presenta el sistema
estatal vigente, creando ejemplos palpables de la posibilidad de realización
de las alternativas que se proponen, como es el caso de la okupación
de los Centros Sociales Autogestionados. En definitiva la okupación
es un medio: "I de Idea. Ya estamos dentro. el objetivo está cumplido.
Hemos comenzado a ascender por la escalera que, frente a nosotros,
nos muestra la puerta abierta de la ilusión. Los siguientes peldaños
serán un poco más duros intentando dar forma a la idea; el
fin de la okupación: llenar el cesto de frutos." (Taller de Literatura
de una okupación de algún lugar en el Estado Español.
El subrayado es nuestro).
Mientras siga existiendo un sistema que no favorece y asiste a
las necesidades que la población requiere de él, existirá
un número indeterminado de personas, dependiendo de las circunstan-cias
del momento, que se enfrenten a este para reclamar sus derechos y buscar
solución a sus problemas transformando y creando las vías
necesarias para que esto se lleve a cabo.
Medidas represivas o de desviación de los problemas no
harán que estos se solucionen por lo que seguirá existiendo
un sector dentro de la sociedad que pemanezca crítico y en lucha.
Que la okupación como movimiento alternativo represente
una alternativa de solución a los problemas para la mayor parte
de la población es algo que hoy en día está muy lejos
de ser real. Las razones de que esto sea así podrían ser
entre otras las siguientes:
a) Pequeño período de tiempo que lleva afianzado
el fenómeno okupa en el Estado español, lo cual impide que
se haya asentado definitivamente debido a problemas tanto internos como
externos producidos por la inexperiencia, por parte de los y las okupas,
y por el desconocimiento, por parte de la sociedad, de lo que este fenómeno
representa y proclama.
b) Problemas de tipo externo que han ocultado y o deformado el
mensaje y la imagen del fenómeno okupa creando obstáculos
que impiden su relación y difusión con el resto de la sociedad.
c) Problemas de tipo interno, en gran medida motivados por los
anteriores, que hacen que el fenómeno okupa se encierre sobre si
mismo dificultando la emisión de su mensaje y por tanto la difusión
de su práctica.
d) Desconocimiento de un número elevado de la población
de lo que es, representa y proclama la okupación, debido sobre todo
a los problemas arriba citados.
e) Inestabilidad dentro del propio "movimiento" motivado en gran
parte por el proyecto que a tan largo plazo puede empezar a dar frutos
lo cual necesita de una gran perseverancia, motivación y el mantener
una comunicación continua con la sociedad.
f) Dificultad de que la población tome iniciativas alterna-tivas
y "radicales" al margen de las vías que proponen las instituciones
gubernamentales para buscar solución a los problemas.
g) Desconocimiento por parte de la población de que existen
alternativas viables distintas a las vías que el sistema ha enseñado
y adiestrado a seguir como única forma real y posible.
Podríamos seguir enumerando diversas razones por las que
la okupación hoy en día como fenómeno alternativo
no representa una alternativa para la mayor parte de la juventud, aunque
cada vez un mayor número la comprende y la apoya aunque no la practique.
De cualquier manera sobre esto hablaremos en más profundidad en
otros capítulos.
Aunque como alternativa política y de transformación
social la okupación diste mucho de llegar a la mayoría de
la sociedad, lo que representa como fin inmediato para dar solución
a problemas primarios, como es el caso de la vivienda, sí se va
extendiendo cada vez más dentro de nuestra población. Tomar
esta postura, la de okupar un inmueble, es cada vez mejor visto por la
población en general, dependiendo de la información y experiencia
que tengan en cuanto a este tema. De este modo los vecinos de Arganzuela
dicen acerca de Minuesa: "...simpatizamos con sus planteos teóricos,
que ellos tratan de convertir en realidades y también apoyamos su
derecho a una vivienda mínima-mente digna, mediante el uso de pisos
y locales que están sin utilizar y abandonados". La práctica
de tomar u okupar un inmueble vacío para transformarlo en una vivienda
es un fenómeno que cada día se extiende más por nuestra
comunidad autónoma (en sólo diez años se ha pasado
de una okupación a más de cién). Que este fenómeno
se produzca, como hemos visto anteriormente obedece a una serie de problemas
a los que la administración no da solución, por lo cual no
sería muy precipitado predecir que, si estos problemas continúan
o incluso empeoran, no sería extraño que el fenómeno
de okupación también continúe y aumente, extendiéndose
su número y aumentando su fuerza. Mientras que la administración
no de solución a una serie de necesidades primarias, como pueden
ser el derecho al trabajo y a la vivienda, las personas afectadas por estas
necesidades buscarán soluciones que les permitan seguir viviendo
de una manera lo más digna posible.
Pero no sólo se enfrenta el problema de la vivienda como
problema inmediato que afecta a la juventud, en materia de drogas, por
ejemplo, desde la okupación también se ha mantenido una postura
que se refleja en comunicados y se materia-liza en la colaboración
con otros grupos que plantean el tratamiento de este problema como las
Madres Contra la Droga:
CENTRO SOCIAL CONTRA LA HEROINA
La heroina no tiene lugar en un centro social, debe ser combatida
como problema social que nos afecta a todos y todas y como un hecho que
encubre uno de los más grandes y sucios negocios del poder. Al margen
de los beneficios que proporciona a señores que por supuesto ni
pasan el mono, ni van a la cárcel, ni tienen el SIDA, cumple un
importante papel represor sirviendo a los intereses de los poderosos. La
heroina mantiene callada y como muerta a toda una juventud problemática,
inadaptada y básicamente pobre, que de no estar neutralizada por
la heroina seguramente, en vez de dar problemas a su familia, se los daría
al estado reclamando sus derechos, como pueden ser la vivienda ,la falta
de recursos para los jóvenes, etc.
La única manera de romper con la aguja pasa por romper
con el aislamiento, con la frustración, con la desespera-ción
a través de alternativas de trabajo, de vida y de comunicación;
alternativas que son sistemáticamente comba-tidas por el mismo poder
que dice luchar contra la droga. Una lucha que únicamente consiste
en aumentar la represión en la calle y en las cárceles, que
no son más que centros de exterminio; una lucha que usan para justificar
el cada día mayor control social que padecemos.
(comunicado del C.S. Mimuesa sobre el problema de la heroina).
NOTAS:
1.. COMUNIDAD DE MADRID, Dirección Gral. de Juventud. La
juventud en la Comunidad de Madrid: Conocer para actuar. Vol I. Madrid
1991.
2.. AYUNTAMIENTO DE MADRID: Anuario estadístico 1993.Madrid
1993
3.. Datos Técnicos Consultores de Inversión (TCI)
1991
4.. COMUNIDAD AUTÓNOMA DE MADRID, Consejería de
Política Territo-rial: Madrid región metropolitana: actuaciones
y estrategias: 1. Problemas y oportunidades. Madrid 1991.
5.. PROMADRID: Plan estratégico de Madrid: Fase primera:
identifi-cación de temas críticos. Madrid 1990.
6.. LEAL, Jesús. " Crecimiento económico y desigualdad
social en la Comunidad de Madrid." Economía y Sociedad Nº 4.
Madrid 1990
7.. COMUNIDAD AUTÓNOMA DE MADRID. Dirección Gral.
de Juventud: Plan de Juventud de la Comunidad de Madrid. Madrid 1991.
8.. Junta Municipal de Tetuán: Programa de actividades,
Mayo y Junio de 1995.
9.. CONSEJO DE LA JUVENTUD DE LA COMUNIDAD DE MADRID. Jornadas
de vivienda juvenil. Fuenlabrada 1992.