

Las tarjetas gráficas y los monitores constituyen uno de los mayores problemas para los diseñadores de Hardware y Software ya que su sistema de funcionamiento requieren labores complejas y que precisan de una gran cantidad de información. Cada punto de la pantalla está representado por una posición dentro del mapa de la memoria de video. Si la tarjeta se encuentra en el modo 16 colores (4 bits), cada punto ocupa 4 bits. Es decir, necesitamos 1 byte por cada 2 puntos de la pantalla. Si esta se encuentra a una resolución de 640x480 (307.200 puntos), necesitaríamos 153.600 bytes para construir todos los puntos de la pantalla. Si a esto le sumamos que cada refresco de pantalla se produce aproximadamente cada 20 mseg. (unas 50 veces/seg. -en un monitor estandar-), quiere decirse que en un segundo habrá sido necesario enviarle 7.680.000 bytes.
Ahora bien, antes hemos mencionado que el ojo humano puede tener sensación de continuidad en los movimientos con 25 fotogramas por segundo. Por ello, en realidad nos serviría con la mitad de la información (3.840.000 bytes). De todos modos, sigue siendo demasiada cantidad de información como para enviarla a la memoria de video en tan solo un segundo, y además en una calidad no demasiado adecuada.
Los sistemas através de los cuales obtenemos la información de nuestra cámara de video y de nuestro micrófono, pueden restringir en ocasiones la velocidad con la que se comporta todo nuestro sistema. Así las cámaras conectadas al puerto paralelo del ordenador, si bien tienen un precio muy adsequible, no son todo lo deseables que nos gustaría. El motivo es que este puerto fué diseñado para otro tipo de menesteres (fundamentalmente la comuncación con la impresora) y es bastante lento para la adquisición de nuestra cámara.
Supongamos que disponemos de los medios adecuados como para disponer de una imagen y un sonido adecuados para nuestro fín. De poco nos servirán si no disponemos de una linea por la que llegue esta información con la fluidez adecuada.
En este sentido la solución ha sido sencilla:
Realmente el sonido es el que ha salido más beneficiado. Se le ha dado prioridad con respecto al video, de tal modo que si la linea de transmisión de nuestra videoconferencia, por algún motivo no pudiera enviar toda la información necesaria, el video dejaría de transmitirse, y si lo hará el audio. La calidad de la señal de audio se decrementa todo lo posible de modo que lo que se vaya a transmitir sea audible.
En este sentido el desarrollo de las llamadas lineas RDSI(128Kbps), permiten por su estructura una transmisión de datos por las mismas mucho más especializada para la videoconferencia ya que mientras llegan los cableados de fibra óptica a todos nuestros ordenadores, son las lineas que nos aseguran un mayor ancho de banda (teniendo en cuenta que el ancho de nuestra linea telefónica es de 3Kbps.).