Publicado el 03/07/2013 a las 19:42 horas
La resolución atómica revoluciona la microscopía electrónica
La incorporación de correctores de aberración a los microscopios electrónicos durante los últimos años, ha supuesto una auténtica revolución en las prestaciones y opciones de investigación que ofrecen estos aparatos, imprescindibles para el estudio de la estructura de los sólidos. Entender cómo están colocados los átomos de los catalizadores de tres vías, que son los que utilizan los coches, “nos permite mejorar mucho su comportamiento y por tanto obtener mejor rendimiento a la hora de reducir el impacto ambiental del uso de los vehículos”, explicó a modo de ejemplo el catedrático de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Complutense, José María González Calbet, que dirige el curso, “La resolución atómica, una revolución en la microscopía electrónica”.
Con el desarrollo de las técnicas que proporcionan los últimos avances en este campo, en la actualidad se pueden ver a través de exclusivos microscopios electrónicos hasta los átomos más ligeros, como los boros, los oxígenos o el grafeno, así como trabajar mejor con los óxidos, gracias a la corrección de aberraciones en las lentes, tan comunes como las que se encuentran en el ojo humano. El grado de resolución que se consigue en la actualidad alcanza niveles por debajo de un ángstrom, “lo que permite ver directamente la imagen del sólido distinguiendo los átomos, algo impensable hasta hace pocos años”, explicó el profesor González Calbet, que también dirige el Centro Nacional de Microscopía Electrónica, ubicado en la ciudad Ciudad Universitaria de Madrid.
El citado centro dispone desde hace tan solo unos meses de uno de los microscopios electrónicos más potentes del mundo, el ARM200F, a cuya instalación contribuyó económicamente en gran medida la Universidad Complutense a través del Campus de Excelencia Internacional de Moncloa (CEI).
Lo que hace diferente a este microscopio es, entre otros importantes elementos, su corrector de aberración esférica, que permite converger al mismo punto a los rayos que pasan por una lente, algo que no sucedía hasta su aparición. El ARM200F “proporciona una estabilidad en la imagen única en España y no hay muchos de sus singulares características instalados en el mundo”, aseguró González Calbet, lo que hace que acudan al centro grupos de investigadores de toda España y del extranjero para aprovechar sus prestaciones.