Publicado el 21/06/2013 a las 10:06 horas
Aplicaciones biomédicas del proyecto genoma humano
Bajo la dirección de los profesores Concha Gil y Juan Pablo Albar en San Lorenzo de El Escorial, entre el 22 y el 24 de julio.
El Proyecto Proteoma Humano, (PPH) nació en Sydney, la capital australiana, en septiembre de 2010, bajos los auspicios de la conferencia anual de la HUPO (Human Proteome Organization) cuando la comunidad científica internacional, procedió á su anuncio oficial y la distribución de tareas entre los distintos grupos de investigación.
El descifrado de dicho genoma se remonta, sin embargo, á hace ya prácticamente, una década. Esto alentó y permitió a la comunidad científica, para plantearse nuevos desafíos. Sin duda, uno de los más ambiciosos y mayor proyección, lo constituye el denominado "Proyecto Proteoma Humano", que nació con la pretensión de analizar la expresión en diversos tipos celulares, la abundancia y la localización en nuestras células, de todas y cada una de las 20.300 proteínas distintas que, hipotéticamente, codifica el genoma.
Los objetivos principales de este proyecto son, en primer lugar: proporcionar un mapa de las proteínas humanas en su contexto biológico; segundo: proporcionar herramientas a la comunidad científica que ayuden a los científicos a diseñar sus experimentos de una forma más racional; y en tercer lugar, inspirar a la comunidad
científica y a otros agentes sociales implicados, en el desarrollo de métodos de diagnóstico, prevención y tratamiento útiles para la curación de enfermedades y mejora de la salud humana.
Desde un punto de vista aplicado, “El proyecto está diseñado para estudiar con más énfasis aquellas proteínas implicadas en estados patológicos”, cómo nos explica, el Víctor Jiménez Cid, profesor del Departamento de Microbiología II, de la Facultad de Farmacia de la UCM y secretario del grupo de Difusión y docencia de la SME (Sociedad Española de Microbiología) “El reparto de trabajo,- nos dice nuestro interlocutor-, organizado a nivel internacional, se realizó asignando las proteínas codificadas por cada cromosoma, de manera ordenada, a un consorcio de laboratorios de 21 países. En este contexto, a los científicos españoles integrados en ProteoRed nos tocó en suerte el cromosoma 16, el cual contiene 887 genes que potencialmente codifican proteínas, entre las que se hallan algunas previamente relacionadas con el cáncer, la obesidad, enfermedades neurodegenerativas, inflamatorias y autoinmunes”.
En el Curso de Verano UCM participarán tanto ponentes extranjeros como científicos españoles implicados en el proyecto. Se presentarán y debatirán las tecnologías y estrategias que se están aplicando en estos estudios proteómicos, las herramientas que se están generando y la relevancia biomédica y posible proyección de los resultados hasta ahora obtenidos.