Publicado el 13/06/2013 a las 13:18 horas
La Cristalografía ha producido el mayor número de Premios Nobel
Del 22 al 24 de julio, en San Lorenzo de El Escorial l, expertos y profesores debaten sobre “Cristalografía, el maravilloso mundo de los cristales”
El año 2014, ha sido designado por la UNESCO como Año Internacional de la Cristalografía, por lo que la impartición de un Curso de Verano de Cristalografía es una oportunidad para divulgar a la sociedad las aportaciones que se han producido en campos en principio tan alejados como los estudiados en Biología, Geología, Física, Química, Farmacia, Ciencia de los Materiales, Arqueología, etc.
La Cristalografía, una ciencia de naturaleza multidisciplinar y transdisciplinar, permite "ver" los átomos y las moléculas con una resolución mucho mayor que la que ningún microscopio moderno pueda alcanzar, aspecto imprescindible para comprender las propiedades de los minerales, materiales, proteínas, virus, etc., tanto en una reacción química, en un tubo de ensayo, en el interior de la Tierra o en el interior de los seres vivos. La Cristalografía desempeña, pues, un papel clave para el desarrollo de muchos campos científicos importantes, como: Mineralogía, Química, Física, Ciencia de Materiales, Nanotecnología, Bioquímica, Biología, Biomedicina, etc. y es el punto de partida para el desarrollo de nuevos materiales de alta tecnología, nano-máquinas, moléculas médicamente relevantes como drogas, proteínas terapéuticas y vacunas.
Directa o indirectamente, la Cristalografía ha producido el mayor número de Premios Nobel en toda la historia, con 26 galardonados, incluyendo a los tres galardonados con el Premio Nobel de Química en 2009 por la Determinación de la Estructura del Ribosoma y al galardonado con el Premio Nobel de Química en 2011 por el Descubrimiento de los Cuasicristales.
Los cuasicristales, llamados también sólidos cuasiperiódicos, son malos conductores de la electricidad y extremadamente duros y resistentes a la deformación, por lo que son idóneos para ser empleados como recubrimiento en superficies protectoras adherentes. La investigación sobre los cuasicristales tiene aplicaciones en productos tan diferentes como una sartén o un motor diesel.
Otra destacada novedad en lo relacionado con la aplicación de los conocimientos cristalográficos a las ciencias de la vida, son los recientes estudios sobre la estructura y función del ribosoma que abrieron las puertas a la obtención de nuevos antibióticos. Los ribosomas son complejos macromoleculares de proteínas y de Ácido Ribonucleico (ARN) que se encuentran en el citoplasma, en las mitocondrias, en el retículo endoplasmático y en los cloroplastos. Son un complejo molecular encargado de sintetizar proteínasa partir de la información genética que les llega del ADN, transcrita en forma de ARN mensajero (ARNm). Uno de sus impulsores, por lo que obtuvo el Premio Nobel de Química en 2009, compartido con otros dos investigadores, es el estadounidense Venkatraman Ramakrishnan doctor en Física por la Universidad de Ohio (EE UU) e investigador en el Laboratorio de Biología Molecular en Cambridge (Gran Bretaña). Precisamente, será uno de sus discípulos en este organismo, Israel Sánchez Fernández, el que se adentrará en los secretos del ribosoma. Asimismo, participará en una mesa redonda dedicada a “Las grandes instalaciones científicas: catedrales del siglo XXI”; actividades que se completarán con otras conferencias de carácter divulgativo y con la proyección de la película: “El misterio de los cristales gigantes”.
Otra de las ponentes será Víctoria López-Acevedo Cornejo, directora del Museo de Geología de la Universidad Complutense.