Publicado el 23/05/2013 a las 12:28 horas
Progresos científicos y tecnológicos derivados de las expediciones marinas
Del 1 al 5 de julio en San Lorenzo de El Escorial se abordará el pasado, la actualidad y el futuro de la oceanografía española.
La exploración de los fondos marinos constituye uno de los principales desafíos que aún le quedan por realizar a la humanidad del siglo XXI. Además de una gran aventura, el conocimiento en profundidad de nuestros mares es fundamental en campos como los recursos alimenticios vivos o el estudio de los fósiles, el clima y sus posibles evolucione , especialmente, los riesgos geológicos.
Entre los riesgos tectónicos se incluyen fenómenos masivos que alteran la vida sobre la Tierra: los seísmos, los tsunamis y el vulcanismo asociados a superficies costeras densamente pobladas.
La influencia de las exploraciones navales y su repercusión sobre los avances técnicos y científicos tienen en la historia española particular relevancia. Hay dos momentos estelares de nuestra exploración marina. El primero, que dio frutos tan destacados como el descubrimiento de América, abarca los siglos XV y XVI; con nuestros exploradores abiertos a los dos grandes océanos, Atlántico y Pacífico, en una expansión sin precedentes. La presencia española en aguas de las Shetland del Sur se remonta nada menos que a 1603, cuando el Almirante Gabriel de Castilla, surcó aquellas aguas.
Un segundo acontecimiento coincidió con la llegada de los ilustrados, que tuvieron en nuestra Marina una representación especialmente fructífera desde el punto de vista científico. Navegantes como Jorge Juan, Alejandro Malaspina o Tofiño dan lugar a la sistematización de los conocimientos científicos y a un enorme progreso de la Astronomía. Como resultado se producen nuevos y modernos instrumentos y se crean organismos de la ordenación de la enseñanza en la Academia de Guardia Marinas que asimismo, supervisa el levantamiento del primer Atlas Marítimo de España.
El curso repasa también las más recientes aportaciones de la oceanografía española, relacionadas con la puesta en servicio en 1991 del buque de exploración e investigación “Hespérides”, y más recientemente, del “Sarmiento de Gamboa”, que han creado nuevas y variadas líneas de investigación, principalmente, en la exploración de los fondos submarinos, próximos y lejanos.
En esta tarea destacan el profesor de la Universidad ComplutenseAndrés Carbó y un gran equipo de discípulos y colaboradores que temporada tras temporada, desde hace ya unos cuantos años, han venido ensanchando el conocimiento de los mares y sus fondos. Y mejorando las técnicas de navegación y cartografía, las informaciones y datos meteorológicos, sobre vientos y precipitaciones, así como el estudio de las corrientes oceánicas.