Publicado el 24/07/2013 a las 19:13 horas
El escritor y presentador habló sobre el uso de las redes sociales
“No utilizo mi Twitter de manera comercial, todavía, porque me parece una falta de respeto a mis seguidores”. Así lo ha declarado Boris Izaguirre, presentador, escritor y columnista en El País, durante su ponencia Gestión de la imagen en las nuevas redes sociales en el programa de los Cursos de Verano de la Universidad Complutense.
Izaguirre, que contó su experiencia en las redes sociales, habló sobre la importancia de gestionar su cuenta personalmente: “No niego la función del media manager, pero lo más importante en Twitter es que tus seguidores sientan, que están hablando contigo”. En este sentido, denunció la compra de seguidores como una práctica que rompe las reglas del juego y explicó el papel que juegan los seguidores porque “cuando llegas a cierto número tienes que pararte a pensar y decidir cómo vas a gestionarte”. El presentador destacó que no cree en Twitter como una herramienta comercial o de autopromoción, y añadió que no se puede bombardear al lector con retweets para la promoción de otros porque “tiene que nacerte, a veces no se puede tener a todo el mundo contento”.
El escritor narró los problemas que encontró al terminar su perfil, por no tener seguidores e ir todo muy lento, pero para él Twitter es la red social por excelencia: “Es un medio de comunicación que hay que gestionar como un periódico propio, realmente es un microblog”. Izaguirre hizo también alusión a los peligros que conlleva la facilidad de difusión y publicación: “Teniendo cierta experiencia, a veces, no puedes contenerte; antes contabas hasta 10 y ahora decides cómo explicar eso en 140 caracteres”, pero aclaró que no se puede utilizar la red como medio de desahogo y que, ante una metedura de pata en Twitter, “retractarse es sano y hay que hacerlo cuanto antes para acabar con ello”.
El presentador explicó la necesidad de gestionar, editar y vestir el punto de vista de cada uno para hacerlo atractivo al lector, y apuntó que la mayor dificultad en Twitter es discernir entre lo correcto, lo incorrecto, y lo red socialmente necesario o innecesario.
Finalmente, destacó las posibilidades que ofrece la restricción de extensión de esta red social ya que te obliga a escribir de manera ordenada, lógica y a comunicar y transmitir en pocos caracteres. Comparó estas limitaciones con las que se aplican a los periodistas habitualmente, porque limitar un texto a cierto número de caracteres “te exige afinar el talento a la hora de escribir”.

Boris Izaguirre, durante un descanso del curso.