Publicado el 24/07/2013 a las 17:04 horas
Cristina Almeida en el curso ”Verdad, justicia y reparación”
Cristina Almeida, abogada y una de las protagonistas de la izquierda en la Transición, ha vuelto hoy, en el día de su setenta cumpleaños, a reivindicar la memoria de los que aún yacen en las fosas sin nombre, para presentar la nueva Plataforma: Comisión, verdad, franquismo, impulsada desde AMESDE (Asociación para la Memoria Social y Democrática) que pretende mediante distintas iniciativas reactivar la recuperación de esta causa, tras la fallida iniciativa promovida por el juez Baltasar Garzón:”Garzón se quedó fuera y las víctimas se quedaron sin justicia”., ha dicho Almeida, que explicó que “a falta de una comisión judicial, debe crearse una comisión como la que impulsa la Plataforma”. Son muchas las asociaciones que desde distintos puntos de España le prestan su apoyo. Creadas muchas veces, bajo el común denominador de recuperar, los restos y la memoria de sus muertos. Está convencida de que mientras la verdad no se recupere se hace imprescindible una Comisión de la verdad y se muestra “contraria al argumento de que todo esto, lo único que hace es revolver viejas heridas, ya olvidadas: no queremos abrir heridas, sino cerrarlas”.
Almeida ha anunciado que en el Congreso de los Diputados se ha presentado una proposición de ley que ha sido expuesta a todos los grupos políticos, incluido el Partido Popular, cuyo representante en la comisión de Justicia se ha comprometido a trasladar la propuesta a su grupo parlamentario. Aunque no confía en que esta proposición pueda prosperar, se muestra dispuesta a probar otras iniciativas por distintas vías.
A pesar de que la Ley de Amnistía que sirvió para sacar de la cárcel a los antifranquistas encarcelados y ahora es utilizada como argumento jurídico para frenar cualquier investigación que quiera remontarse a hechos violentos de carácter político con resultado de muerte, producidos en la retaguardia a partir de julio de 1936, Almeida asegura que “los delitos de genocidio y de lesa humanidad, son imprescriptibles”. Invoca la doctrina jurídica internacional más extendida a partir de los juicios de Nüremberg y recuerda que el Consejo de Europa recomendó a España, en 2006, la creación de una Comisión de la Verdad. Por todo ello Almeida insistió en la necesidad de declarar la imprescriptibilidad de estos delitos y de abolir las leyes de punto final, como las que las dictaduras argentina y chilena decretaron para evitar que les exigieran responsabilidades criminales en el futuro. Cristina Almeida denunció también los miles de casos de niños desaparecidos y dados en adopción de forma ilegal durante años, como consecuencia de la Guerra Civil, que asimismo es necesario esclarecer.