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“En España, la mediación se ve todavía con cierto recelo”

Publicado el 15/07/2013 a las 19:30 horas

Fernando Rodríguez Prieto, notario

El encuentroLa mediación y otros medios de solución de conflictosse ha inaugurado esta mañana con la presencia del presidente del Consejo General del Notariado, José Manuel García Collantes.

En el transcurso de la ponenciaLa mediación, el notariado y otras profesiones jurídicas”, el notario Fernando Rodríguez Prieto ha destacado los orígenes, historia y panorama actual de la mediación, desde la perspectiva internacional con sus ventajas y desventajas y ha señalado que en España, “la mediación se ve todavía con cierto recelo, los ciclos formativos en mediación, son todavía insuficientes”.  Internacionalmente, es la llamada mediación facilitativa, la que está más extendida y solo en el Reino Unido representa  el 80% de los casos.

Sus orígenes académicos se remontan al final de la Segunda Guerra Mundial, cuando se crea en EEUU la Harvard Negociation Project. Según Prieto, “el mejor negociador, el que más consigue, no es el más duro, el que se atrinchera, sino el que es capaz de empatizar con la otra parte”.

La mediación tiene también su base neurológica. En el ya clásico “La inteligencia emocional” de Goleman  se vincula el proceso de la toma de decisiones con la amígdala, una de las zonas más recónditas del cerebro, relacionada con el comportamiento instintivo, que el ser humano comparte con otros animales.

Se han hecho estudios de distinta índole y se ha podido comprobar el filtro selectivo que la mente introduce cuando se produce un elemento nuevo de cambio, se circunscribe  a los intereses particulares de cada parte. Por eso, “muy poca gente es capaz de negociar en esos términos”. Contra el prejuicio de que en España estos procedimientos no tienen porvenir por nuestra  idiosincrasia, Rodríguez Prieto ha descartado que esto sea así y ha añadido  con ironía que “no es cierto que tengamos un gen destructivo” y que las formas y modos de proceder, también pueden aprenderse. Esta actitud no es privativa solo de España. Cuando se introdujo en Canadá, fue recibida con un gran escepticismo.

Pero una vez, producida la primera ola expansiva, la segunda se extiende en “progresión geométrica”. De tal modo, asegura Prieto, que “dentro de unos años, los que no incorporen la mediación a la solución de sus conflictos, serán considerados como toscos o atrasados”.

Precisamente el pasado año 2012, entró en vigor la ley de mediación en asuntos civiles y mercantiles, que ha abierto las vías de hecho, para la solución de controversias sin recurrir necesariamente, a los tribunales. Esto supone un cambio cultural y de mentalidad, ya que a partir de ahora los ciudadanos antes de recurrir a las tradicionales vías judiciales para la solución de sus conflictos, deberán pasar por los sistemas extrajudiciales de mediación.

Fernando Rodríguez Prieto (segundo por la derecha) durante su participación en una mesa redonda del encuentro.

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