Biblioteca Complutense | Catálogo Cisne | Colección Digital Complutense

Francisco Javier Balmis y su hazaña filantrópica

Carmen Roig Santos - 9 de Febrero de 2010 a las 21:17 h

Jenner, Edward, An inquiry into the causes and effects of the variolae vaccinae.  London, 1798 [BH FG 967]

Con motivo de la publicación en El País Semanal del 24 de enero del artículo La odisea del doctor Balmis de Luis Miguel Ariza, nos interesamos por la peculiar expedición llevada a cabo a comienzos del siglo XIX por el doctor alicantino Francisco Javier Balmis, para llevar la vacuna de la viruela a América y Filipinas, y decidimos bucear en nuestros fondos en busca de libros relacionados con aquella hazaña.

 

Como narra el artículo de Ariza, tras el gran hallazgo de la vacuna de la viruela por el médico inglés Edward Jenner en 1796, surgió el problema de su traslado a otros continentes, a meses de navegación de Europa. El doctor Francisco Javier Balmis encontraría el instrumento adecuado para el transporte de la vacuna sin la preocupación que suponía que se rompiera la cadena del frío durante la travesía. El instrumento elegido fueron una veintena de niños huérfanos de corta edad con los que partió en su expedición, con la autorización del rey Carlos IV, el día 30 de noviembre de 1803 desde el puerto de la Coruña. Balmis introducía la vacuna en dos niños con una leve incisión en el hombro, y cuando a los diez días aparecían los granos vacuníferos que exhalaban el fluido de la vacuna, los traspasaba a otros niños. De esta manera  logró llegar a Puerto Rico con la vacuna activa y de allí al continente americano. El viaje continuaría hacia Filipinas, y de allí a Macao y Cantón, para regresar después a España en 1806. Un resumen de la preparación y ejecución del viaje, conocido bajo el nombre de Real Expedición Filantrópica de la Vacuna, se puede leer en la web de la Fundación Balmis, e incluso podemos visualizarlo en su versión en comic. En las bibliotecas de la Universidad Complutense podemos encontrar muchas de las obras publicadas en los últimos años que analizan la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna, el papel de su director y los logros alcanzados.

 

Entre los fondos de nuestra biblioteca hay una serie de obras de finales del siglo XVIII y primer cuarto del siglo XIX que tienen a la viruela y sus estragos como materia, tanto desde el punto de vista estrictamente médico, como desde el legislativo, para la aplicación de medidas de salud pública en España y también en América. Algunas de esas obras ya participaron en la exposición organizada por los Museos Científicos Coruñeses en el 2003 con motivo del bicentenario de la Real Expedición.

 

Dos obras tienen como autor al doctor Balmis, el Reglamento de orden de S.M. para que se propague y perpetúe la Vacuna en la Nueva España, fechado en octubre de 1810 [BH FG 3284], año en que viajó de nuevo a México para perpetuar la vacuna,  y Demostracion de las eficaces virtudes nuevamente descubiertas en las raices de dos plantas de Nueva-España, especies de ágave y de begónia, para la curacion del vicio venéreo y escrofuloso, y de otras graves enfermedades que resisten al uso del mercurio, y demas remedios conocidos, publicada en 1794 [BH MED 11170]. También disponemos de la traducción de Balmis publicada en  1803 de la obra de Jacques-Louis Moreau de la Sarthe, Tratado histórico y práctico de la vacuna [BH MED 14200].

 

Por otra parte, del inventor de la vacuna, Edward Jenner, hay obras en nuestra biblioteca, como la edición de 1798 de An inquiry into the causes and effects of the variolae vaccinae [BH FG 967] y la edición de 1799 de Further observations on the variolae vaccinae or cow pox [BH FG 968].

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“Javier Olivares: 10 libros ilustrados”: exposición en la Biblioteca Histórica de la UCM

Aurora Díez Baños - 8 de Febrero de 2010 a las 14:53 h

La Biblioteca Histórica de la UCM acoge la exposición “Javier Olivares: 10 libros ilustrados”, cuya principal novedad es que en ella no se expone el patrimonio bibliográfico complutense como es habitual. En esta ocasión, es la obra gráfica de Javier Olivares, uno de los dibujantes de historietas e ilustrador de cuentos infantiles y juveniles más reconocido del actual panorama artístico español la que ocupa y da color a sus vitrinas.

 

No es la primera vez que en la Biblioteca Histórica se expone obra gráfica contemporánea. Ya en el año 2007 se pudo visitar la exposición “Ni hablar: exposición de humor gráfico” en torno a la obra de Manuel Álvarez Junco, prestigioso ilustrador y diseñador gráfico “complutense”.

 

Javier Olivares ha desarrollado su carrera profesional desde el año 1985 abarcando un amplio abanico de trabajos: dibujante de historietas infantiles y juveniles, ilustrador y escritor de cuentos, ilustrador para diferentes periódicos y revistas, diseñador y director de cortos de animación.

 

La muestra constituye una ocasión especial para acercarse al proceso creativo de un libro ilustrado o de un tebeo, ser testigo de la parte oculta que antecede a la obra editada. Un viaje que nos transporta por la mesa de trabajo del ilustrador, desde la idea inicial con el instrumental necesario para desarrollarla, los cuadernos de trabajo, pasando por los sucesivos bocetos que van materializando la idea, originales, para llegar, finalmente, al libro ya terminado... (o, en algunos casos, el que nunca llegó a salir de las prensas).

 

De entre su abundante obra gráfica, el artista ha querido seleccionar y ofrecer al visitante los diez cuentos y cómics que, personalmente, más han significado para él, los favoritos, elaborados con diferentes técnicas y propósitos.

 

Como indica Javier Olivares en su presentación, muchas de las claves del proceso creativo y del oficio de ilustrar quedarán expuestas a los ojos del visitante, aunque este conocimiento no supondrá decepción alguna al abrir un libro...  Asegura que la magia de un libro ilustrado seguirá intacta.

 

En la página de la Biblioteca Exposición de Javier Olivares  se podrá encontrar más información, así como en el blog de Javier Olivares Black Blog News Javier Olivares Blog. La muestra podrá visitarse hasta el próximo 23 de abril de 2010, en su horario habitual de 9 a 21 horas, con entrada libre.

 

Puede verse un vídeo de la inauguración, el día 4 de febrero, en el blog de Santiago García, Mandorla.

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La colección sobre la Historia de la Universidad en la Biblioteca Histórica

Carlos Pintos y Marta Torres - 4 de Febrero de 2010 a las 20:39 h

La Biblioteca Histórica guarda un pequeño conjunto de material antiguo relacionado directamente con la propia Historia de la Universidad y las instituciones de las que la Universidad Complutense de Madrid es heredera. Destacan en el conjunto impresos o algún manuscrito sobre la antigua Universidad de Alcalá y el Colegio Imperial de los Jesuitas pero, sobre todo, los documentos generados por la Biblioteca a lo largo de los siglos: catálogos, inventarios o memorias. El grueso de la documentación generada por la Universidad se guarda en el Archivo Histórico Nacional y en el Archivo General de la Universidad Complutense.

 

Esta pequeña colección ha aumentado, recientemente, con fondos depositados con anterioridad en los servicios centrales de la Biblioteca Complutense (BUC) y que han sido transferidos para su conservación a la Biblioteca Histórica. Se trata de algo más de 500 volúmenes, en su mayoría impresos, muy interesante para el estudio de la Historia de la Universidad durante los siglos XIX y XX: Memorias de Biblioteca, Discursos de apertura, otros discursos, Anuarios y memorias de cursos académicos, Guías, Revista de la Universidad de Madrid, Gacetas, otras publicaciones, etc. A esta colección se le ha dado la signatura BH ARC y ya está catalogada y disponible para su consulta. Próximamente, se procederá a su digitalización completa

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Donación de libros a la Biblioteca Histórica: la Librería de Escribanos de José Febrero

Mercedes Cabello Martín - 1 de Febrero de 2010 a las 20:08 h

Librería de escribanos e instrucción jurídico theorica práctica de principiantes... [BH FOA 5832]

Para una biblioteca las donaciones de libros antiguos o raros constituyen siempre una muy buena noticia y son merecedoras de reconocimiento y gratitud por parte de la institución que las recibe. Este ha sido el caso de la reciente aportación, a nuestra Biblioteca Histórica, de cinco tomos pertenecientes a la Librería de Escribanos de José Febrero, donación realizada por el profesor don José Ángel Fuentes Cubero, del Departamento de Farmacología de la Universidad Complutense de Madrid.

 

José  Febrero, natural de Mondoñedo y escribano notario real en Madrid desde 1757, publicó por primera vez, entre los años de 1769 y 1781, su Librería de escribanos e instrucción jurídico theorica práctica de principiantes, que había escrito, tal como narra en su prólogo, para atender a las necesidades que le planteaba su profesión de notario, para cuyo desempeño se encontraba con la necesidad de dominar la ciencia del Derecho. Expone en dicho prólogo que, debido a que no había tenido hasta entonces para su instrucción como notario "más libros que el que escribió Don Pedro Melgarejo, cuya fórmula no me comunicaba las luces necesarias para disolver las dudas que me presentaban, por lo que se me acrecentaban los vivos deseos de salir del inmenso piélago de confusiones en que naufragaba mi ignorancia, a fin de desempeñar mi obligación [...] Y considerando que el medio único de conseguirlo, era leer con reflexión y cuidado las leyes del Reyno, y expositores que con tanto acierto las interpretaron, dándolas el genuino y verdadero sentido e inteligencia, determiné aplicarme a su estudio y extraer la médula que por lo concerniente a testamentos y contratos doy al público [...]". 

 

Esta obra, pensada para la propia instrucción del autor y que, a petición de sus compañeros -según explica José Febrero en el prólogo anteriormente mencionado- fue editada para la formación jurídica teórico-práctica de principiantes en la función notarial, pasó a serlo también de jueces y, posteriormente, se convirtió en el tratado de derecho civil que alcanzó mayor vigencia a España y en América hispana, a través de sus múltiples ediciones y de las diversas versiones de la obra que dieron otros autores (como el Febrero novísimo, de Eugenio de Tapia, el Febrero reformado, de José Marcos Gutierrez, y otros). Su vigencia se mantuvo hasta la llegada del Código Civil, a pesar de que había sido concebida tan modestamente, y escrita con el solo propósito de llevar la práctica del Derecho al conocimiento de los notarios para el más consciente y mejor desempeño de su función.

 

La primera edición, dividida en dos partes de tres tomos cada una, se publicó en Madrid, entre los años 1769 y 1781. Los tres tomos de la primera parte vieron la luz en la imprenta de Antonio Perez de en 1769, 1774 y 1775 respectivamente. Los tres tomos de la segunda parte se publicaron en 1781 en la imprenta de Pedro Marín. Las siguientes ediciones publicadas a lo largo del siglo XVIII -y que salieron también del taller madrileño de Pedro Marín o del de su viuda e hijo- constan de siete tomos correspondientes a las dos partes en que se divide la obra. La parte primera ocupa tres tomos y se refiere a testamentos y contratos. La parte segunda se refiere a los distintos tipos de juicios y comprende cuatro tomos.

 

Los tomos recientemente donados a la Biblioteca  Histórica pertenecen a las ediciones de 1786, 1789 y 1790, y se han incorporado a sus fondos con las signaturas BH FOA 5832, BH FOA 5833, BH FOA 5834, BH FOA 5835 y BH FOA 5836.

 

Bibliografía:

  • Bicentenario de la muerte de D. José Febrero : acto de homenaje y catálogo de la exposición bibliográfica. Madrid : Consejo General del Notariado, 1991
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Ya ha salido el nº 12 de Pecia Complutense.

Marta Torres Santo Domingo - 27 de Enero de 2010 a las 13:48 h

Monja budista secando pliegos de papel. Estampa de Kuniyoshi Utagawa (1797-1861)(c. 1850).

Estrenamos el año 2010 con un nuevo número de Pecia Complutense. Uno de nuestros objetivos es reflejar la diversidad de las investigaciones llevadas a cabo en la Universidad Complutense de Madrid en el ámbito del libro antiguo, a través de la gran variedad de materiales que se pueden encontrar en sus riquísimas colecciones de patrimonio bibliográfico. Este número es, en este sentido, muy representativo de dicha riqueza pues, desde un precioso libro oriental que nos hace viajar a la China del siglo XVII o al Japón del siglo XVIII, viajamos, después, al México de los siglos XVI y XVII donde la Biblioteca "José María Lafragua" de la Universidad Autónoma de Puebla desarrolla una labor muy cercana a la nuestra.

 

El análisis de algunas encuadernaciones de autor de la colección Guerra nos vuelve a recordar la singularidad de este importantísimo legado con múltiples facetas por estudiar. Singular es, también, el conjunto de más de quinientos impresos efímeros con esquelas de la colección del I Duque de San Carlos, objeto de un estudio que aporta muchas novedades tanto en el análisis formal como tipológico y contextual. Para terminar, Pecia Complutense nos ofrece la oportunidad de acercarnos a la figura del literato veneciano Ludovico Dolce a través de sus obras conservadas en la Biblioteca Histórica.

 

Las secciones habituales de "Exposiciones" y "Nuestros libros viajan" se ven enriquecidas, en esta ocasión, por una explicación sobre el contenido del calendario de la Biblioteca Complutense para el año 2010 en el que figuras de dioses y semidioses construyen mitos que nos acercan a los cielos y a las constelaciones, mientras caminamos, siguiendo nuestro destino, como polvo de estrellas.

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Una colección de grabados franceses e italianos del siglo XVII en el Gabinete de Estampas de la Biblioteca Histórica

Juan Manuel Lizarraga Echaide - 25 de Enero de 2010 a las 19:44 h

Fig. 1 3me Livre de diverses frises inventées et gravées par Paul Androuet Ducerceau.[BH GRL 18(6)]

La Biblioteca Histórica posee un interesante gabinete de estampas compuesto tanto por  estampas sueltas, como por colecciones y series de grabados. Hace unos días dábamos cuenta de una interesante colección de grabados de Jean Lepautre, hoy, en cambio, queremos centrarnos en un interesante volumen facticio, el BH GRL 18, que, además de reunir algunas de las series de este autor que ya comentamos, cuenta también con otras series de estampas de temática ornamental y decorativa de conocidos artistas franceses e italianos del siglo XVII como Paul Androuet Du Cercau (1623-1710) y Stefano Della Bella (1610-1664), así como otras con escenas de batallas y cacerías de Antonio Tempesta (1555-1630). A todas estas obras, impresas en París, le tenemos que sumar otra serie de grabados de plantas estampados por Francesco Curti sobre diseños de Nicolas Robert, incompleta y de fecha dudosa. Todas estas series están encuadernadas en un volumen facticio que conserva todavía una encuadernación en pergamino y a la que lamentablemente le faltan algunas piezas. Sin seguir un estricto orden cronológico, abordaremos en primer lugar las series de temática ornamental y vegetal para terminar con las obras de Antonio Tempesta.

 

El autor más próximo Jean Lepautre, con el que comparte no sólo origen sino también estilo y asuntos es Paul Androuet du Cerceau (ca. 1630-1710). Excelente grabador y con gran dominio de la técnica del aguafuerte, trabajó en París durante la segunda mitad del siglo XVII, donde creó una obra abundante en la que dominan los temas vegetales y decorativos para el uso de los pintores, decoradores y artesanos. Al igual que en el caso de de Jean Lepautre, su trabajo tuvo una amplia difusión por toda Europa gracias a la activa labor comercial del numeroso y activo grupo de editores e impresores de estampas agrupados en torno a la Rue Saint-Jacques. Sus grabados son de un gran virtuosismo y destacan por el amplio uso ornamental de los motivos vegetales. Su trabajo esta representado en este volumen facticio por dos series de frisos, ambas incompletas, pero bastante representativas de su estilo: 3me Livre de diverses frises inventées et gravées par Paul Androuet Ducerceau. A Paris : chez F. Poilly rue St Jacqués a l'image de S. Benoit [BH GRL 18(6)] y Livre de diverses frises inventées et gravées par A. Ducerceau. A Paris : chez F. Poilly rue st. Iacques a l'image St. Benoit,  [BH GRL 18(4)]  En sus estampas Paul Androuet du Cerceau combina de una manera armónica un dibujo grueso y contrastado para los motivos vegetales ornamentales que nacen y enmarcan la parte central en donde este trazo deja paso a una línea más simple y clara con la que normalmente dibuja temas narrativos o representaciones de personajes mitológicos.   

 

Grabado

Fig. 2 Ornament[i] di fregi et fogliami di Stef. della Bella in. Et fecit [BH GRL 18(7)]

 

El tercer autor de motivos ornamentales presente en esta colección, tras Jean Lepautre y Paul Androuet du Cerceau es el italiano Stefano della Bella (1610-1664). Aunque cronológicamente su obra es ligeramente anterior a la de estos dos conocidos estampadores franceses comparte con ellos igual espíritu barroco. Stefano della Bella nació en Florencia en 1610 y fue un artista gráfico dedicado casi exclusivamente al grabado desde 1627, año de su primera obra fechada hasta su muerte en Florencia en 1664. Su vida está estrechamente ligada a los Medici, y en particular al mecenazgo de Lorenzo de Medici, quien patrocinó su carrera artística. Gracias a su apoyo se instaló en Roma entre 1633 y 1636, y, tras una breve estancia en Florencia, viajó a París en 1639 como parte del séquito del embajador del gran Duque de Toscana en la corte de Luis XIII donde permaneció hasta 1650, siempre al servicio de los Medici. Después regresó a Florencia donde se dedicó, hasta su fallecimiento, al grabado con motivos de fiestas y espectáculos públicos, temas que ya había practicado con brillantez en su primera etapa florentina. Sin embargo el periodo artístico que más nos interesa de su producción es el de París, al que pertenece la serie de nuestra colección. En la capital francesa Della Bella estableció relaciones con el editor François Langlois (1588-1647) responsable, junto con Israel Henriet (1590-1661) y Pierre Mariette (1603-1657) de la rápida difusión de sus trabajos en el mercado francés y europeo. Con ellos publicó numerosas series de grabados, entre las que destacan las de paisajes, quizás sus preferidas y en las que plasmó su gran habilidad y brillantez técnica, además de otras con retratos, escenas militares y relieves. Nuestra serie, con el título "Ornament[i] di fregi et fogliami di Stef. della Bella in. Et fecit" [BH GRL 18(7)] pertenece probablemente a los últimos años de su estancia en la capital francesa ya que fue editada por Nicolás Langlois, heredero del taller de su padre tras su fallecimiento en 1647. Reúne 16 estampas al aguafuerte con frisos de tema vegetal en los que abundan las representaciones de animales donde se pueden observar claramente su habilidad en la representación de los motivos tomados de la naturaleza. Este estilo brillante y preciso ha siso a menudo comparado con el de Jacques Callot (1592-1635) del que sabemos que era un gran admirador y al que copió en numerosas ocasiones, aunque su obra se distingue claramente de la de aquel por su mayor propensión al barroquismo y su exuberante sentido de la naturaleza, de las que sin duda son muestra las estampas de esta serie.

 

Grabado

Fig. 3 Nicolas Robert Variae ac multiformes florum species oppressae

ad vivum et aeneis tabulis incisae.[BH GRL 18(3)]

 

El cuarto autor presente en esta colección de grabados es Nicolas Robert (1614-1684) pintor de cuadros de flores, aunque aquí lo que nos interesa más es su faceta como dibujante de temas vegetales y animales. Sus primeros dibujos tienen más bien un valor ornamental y decorativo pero a partir de que fuera contratado por el Duque de Orleans para dibujar las plantas raras y exóticas y animales de los jardines reales de Blois y, probablemente bajo el influjo del director de los mismos, el botánico escocés Robert Morison, su trabajo adquiere un enfoque más científico y orientado a la descripción de las plantas, mas riguroso desde un punto de vista "botánico" aunque sin perder por ello su calidad artística. A este tipo de  producción pertenecen, sin duda, las estampas de nuestra colección que forman parte de una serie que lamentablemente ha llegado hasta nosotros bastante incompleta y sin portada, aunque algunos grabados están tímidamente coloreados a mano. Todos ellos forman parte de la obra titulada "Variae ac multiformes especies florum vivium ad appressae et Eneida tabulis incisae" obra con mas de una treintena de estampas que según Nissen se publicó en Bolonia hacia 1640, en París hacia 1660 y en Roma en 1665. Como los grabados de esta colección van firmados por "F. Curtus fe." todo parece indicar que pertenecen a la edición boloñesa que con el título "Variae ac multiformes florum species oppressae ad vivum et aeneis tabulis incisae. Ad vivium exprimebat Franciscus Curtus Bononiensis" salió a la luz en esta ciudad italiana en los talleres de Giuseppe Longhi [BH GRL 18(3)]. La Biblioteca Histórica cuenta también con la publicada en Roma en 1665 que presenta ligeras variaciones en el título: "Variae ac multiformes florum species expressae ad vivum et aeneis tabulis incisae. Authore N. Robert" y "aedita à Jo. Jacobo de Rubeis, 1665" pero que conserva intactos los 32 grabados originales. [BH MED 2701(1)]. Esta obra muestra claramente el dominio de Nicolas Robert de los problemas de la técnica y composición. A pesar de de cierta dureza en las líneas, las flores se destacan claramente sobre el fondo, con un acusado relieve. Los tallos, las hojas y las flores, de gran realismo, forman composiciones sofisticadas y de una gran delicadeza, que se entremezclan, en ocasiones, con mariposas y otros insectos. En esta obra se conjuga tanto el rigor en la descripción de los ejemplares - acompañada siempre por el nombre de cada una de las plantas que presenta - con el gusto barroco por crear ramos de flores ornamentales. Esta habilidad en la composición también se refleja en otra obra suya presente en nuestro fondos: "Receüil de'oyseaux les plus rares tirez de la menagerie royalle du Parc de Versailles" / N. Rob. Que probablenete se publicó en Paris a medados hacia 1650 y de la que podéis disfrutar en la Biblioteca digital Dioscórides [BH FOA 4661].

 

Grabado

Fig. 4 Antonio Tempesta Faecunda quàm sit acris ingenî viris dilecta Phaebo et gratys Florentia ... [BH GRL 18(8)]

 

El último autor presente en esta peculiar colección de estampas se aleja de la temática ornamental y decorativa. Antonio Tempesta (1555-1630), nació en Florencia y fue un pintor, dibujante y grabador que desarrolló casi toda su carrera artística en Roma. Se formó con el pintor de origen flamenco Jan van der Straet del que tomó su gusto por representar cacerías y escenas de batallas, aunque en su obra también se encuentran escenas mitológicas, religiosas o de genero así como retratos. Sus primeros años los consagró a la pintura y no fue hasta 1590, fecha de sus primeras obras, cuando inició su carrera como estampador, lo que no le impidió lanzar al mercado una copiosa producción que alcanzó las 1800 obras. Sus estampas se dieron a conocer por toda Italia y se imprimieron también en Francia y los Países Bajos. Es precisamente en París, en las imprentas de Pierre Mariette (1596-1657), donde salieron a la luz las series presentes en esta colección, probablemente después de la muerte del artista. La primera, que esta compuesta por 11 estampas y lleva por título "Faecunda quàm sit acris ingenî viris dilecta Phaebo et gratys Florentia; Sat indicant pugnae;  enthea VI Pictoris quas Mercuri sculpsit cliens Tempestius. Antonius Tempestius inventor, Petrus Mariette escudit" [BH GRL 18(8)],  es muy rara - tan sólo hemos podido localizar otra serie con el mismo título, pero publicada en Amberes, en la Herzogin Anna Amalia Bibliothek - pero a la vez muy característica de su estilo y temática ya que representa intrincadas escenas de batallas con unas composiciones muy abigarradas. A esta serie hay que sumarle dos estampas adicionales con escenas de caza, sin título [BH GRL 18(10)], que se desarrollan en amplios paisajes con animales y cazadores en movimiento, donde destaca, como en la serie anterior, su destreza para la representación de los caballos, habilidad que inspiraría a numerosos artistas posteriores como Callot, Rubens o Velazquez.   

 

Bibliografía:

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Exposición “Imprenta Real. Fuentes de la Tipografía Española”

Aurora Díez Baños - 21 de Enero de 2010 a las 18:25 h

Matrices

Las matrices son prismas rectangulares, generalmente de cobre, donde el punzón golpea para marcar en hueco el ojo de la letra. Sobre ellas, una vez justificadas y colocadas en moldes, se funden los tipos

Son sólo unos días los que quedan para poder visitar la exposición Imprenta Real. Fuentes de la Tipografía Española y sumergirse en la historia del diseño tipográfico español. Esta muestra nos da la oportunidad de descubrir el auge español en la producción tipográfica en el siglo XVIII, admirar los más bellos libros impresos con tipografías de la época (Imprenta Real, Joaquín Ibarra, Antonio de Sancha) y los diseños  elaborados por Jerónimo Gil, Antonio Espinosa o Eudald Pradell y curiosear entre las herramientas que utilizaban los punzonistas (moldes, punzones, tipos). Además, permite conocer el paradójico desarrollo de las artes caligráficas con el nacimiento de la imprenta. Como colofón se muestra el interesante proceso del trabajo de recuperación de muestras tipográficas españolas antiguas y su diseño y conversión a tipografías digitales actuales (tipo Ibarra Real, Anduaga, Eudald...).

 

Se trata de una exposición muy ilustrativa y didáctica, de interés no sólo para el público conocedor del arte de los libros y la imprenta sino para el público en general. Se pueden hojear, de forma interactiva, algunos libros seleccionados para la ocasión como es el caso del ejemplar de la obra del maestro en caligrafía Juan de Icíar, Arte subtilissima, por la qual se enseña a escreuir perfectamente, Caragoça : en casa de Pedro Bernuz, 1550, [BH FG 3499], perteneciente a la Biblioteca Histórica de la UCM.

 

Para la ocasión se ha editado un magnífico catálogo con estudios bilingües de la mano de diseñadores e historiadores y que puede ser considerado en sí mismo con una obra de referencia del diseño y del arte tipográfico contemporáneo.

 

Según indica su comisario, José María Ribagorda, el objetivo de la muestra es recuperar y revalorizar el patrimonio tipográfico español. Está organizada por la Agencia Española de Cooperación Internacional, con la colaboración de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, donde se puede visitar hasta el próximo 24 de enero de 2010 (Calle de Alcalá , 13. Madrid). La AECID ha organizado una itinerancia internacional de la exposición  a través de su Red Cultural en el Exterior. Así, en marzo de 2010 la exposición se presentará en Chile, con motivo de la celebración del V Congreso Internacional de la Lengua Española.

 

Más información en la nota de prensa de la exposición incluida en el blog Unos tipos duros y en la noticia del periódico El Mundo

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La huella de Cisneros en Alcalá de Henares

Maite Rodriguez Muriedas - 20 de Enero de 2010 a las 20:22 h

Álvaro Delgado, Retrato del Cardenal, 2008. Óleo

500 años de apertura del primer curso académico de la Universidad, son motivos suficientes para rememorar la impronta cisneriana en Alcalá de Henares. A ello está dedicada la Exposición " La Huella de Cisneros", el ciclo de Conferencias y mesas redondas que se organizan paralelamente a la misma, desde el día 3 de diciembre hasta el 21 de Enero, y que tienen lugar en la sede del Instituto Cervantes de Alcalá de Henares. Si bien en las Conferencias, Cisneros se ha convertido en protagonista indiscutible, en la Universidad, la Corte, impulsor de la Imprenta ...; las mesas redondas han pretendido ir más allá, abarcando temas conexos, como el espacio y desarrollo urbano, y la destrucción y dispersión del patrimonio de la Universidad de Alcalá, que han contribuido sin lugar a dudas  al enriquecimiento de esta muestra. En cualquier caso, la elevada asistencia de público a estos foros pone de manifiesto el interés que sigue despertando este legado en la "Ciudad para el saber".

 

El objetivo de esta muestra, según su comisario, el decano de la facultad de Ciencias Económicas y Empresariales, José Morilla, es dar a conocer de una forma didáctica la estrategia seguida por Cisneros para convertir la institución universitaria en un instrumento de reforma de la iglesia y, por extensión, de la sociedad de su tiempo.

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Tras la reflexión sobre la gestación de las universidades en la Edad Media a cargo de Mª Dolores Cabañas, Antonio Alvar nos invita a la lectura sobre la figura del Cardenal Cisneros, partiendo de la bibliografía de Alvar Gómez de Castro, traducida al castellano por José Oroz Reta. Nos advierte además que la vida de Cisneros es enormemente fecunda, longeva, tan extraordinaria, como poliédrica, con tantos niveles de lectura que si intentáramos discernir entre su vida política, religiosa, universitaria, tendríamos grandes dificultades ya que todos estos registros están perfectamente ensamblados. A pesar de ello, nos arriesgaremos a desenmascarar a un personaje que responde a tantos desafíos. Cisneros proyectó en Alcalá su ideal de un nuevo modelo de religiosidad, próxima a los orígenes, y a las reglas primitivas del cristianismo, orientado a la caridad, la oración, predicación y la formación del clero. Sintetizó de algún modo la necesidad de cambiar un modelo político social en crisis por otro que lograra corregir las malas prácticas religiosas, el deficiente sistema de enseñanza superior o la falta de autoridad de la monarquía.

 

Cisneros plasmó su proyecto reformador en la creación de la Universidad regentada por el Colegio Mayor de San Ildefonso, destinada a los estudios de artes (un compendio de lo que hoy entenderíamos por filosofía, física y matemáticas) Cánones (derecho eclesiástico) y Teología, a las que se sumo más tarde Medicina, complementados con la formación en latín y otras lenguas.

 

Aparte del Colegio Mayor, adquirió terrenos en la parte oriental de la ciudad y creó directamente once colegios menores, dos preuniversitarios (de gramáticos); subvencionó el establecimiento de órdenes religiosas en la ciudad, que fundaron otros colegios, compró y arrendó viviendas a profesores y alumnos; estableció escuelas primarias, diseñó y financió el trazado de calles, saneamientos ciudadanos, abastecimientos, etc. Todos ello lo hizo en un corto espacio de tiempo, pues a su muerte (1517) su universidad era unánimemente equiparada a los tradicionales centros "mayores" universitarios de Castilla, Salamanca y Valladolid, y reconocida en toda Europa.

 

Para finalizar, apuntar una actuación de este personaje que resulta contradictoria, y que no nos deja indiferentes como bibliotecarios e investigadores... sensibilizados por el fondo antiguo. Se trata de los métodos empleados por el Cardenal Cisneros en aras de la evangelización de los mudéjares granadinos, quemando en una plaza de Granada todos los libros en árabe que había en la ciudad, tanto religiosos como científicos. El biografo Alvar Gómez de Castro[1](1), discípulo de Cisneros, ofrece algunos detalles :

"Alegre por el éxito Jiménez y estimando que debía aprovecharse una ocasión tan favorable, y extirpar radicalmente de sus almas todo el error mahometano, no se detenía ante el parecer de quienes juzgaban más prudente ir quitando poco a poco una costumbre inveterada; pues pensaba que este método era aplicable en asuntos de poca importancia, y en los que no se ventile la salvación de las almas. Así que, con facilidad, sin dar un decreto y sin coacción, logró que los Alfaquíes, dispuestos en aquella época a hacer todo tipo de favores, sacasen a la calle los ejemplares del Corán, es decir, el libro más importante de su superstición, y todos los libros de la impiedad mahometana, de cualquier autor y calidad que fuesen. Se reunieron cerca de cinco mil volúmenes, adornados con los palos de enrollar; los cuales eran también de plata y oro, sin contar su admirable labor artística. Estos volúmenes cautivaban ojos y ánimos de los espectadores. Pidieron a Jiménez que les regalase muchos de ellos; pero a nadie se le concedió nada. En una hoguera pública fueron quemados todos los volúmenes juntos, a excepción de algunos libros de Medicina, a la que aquella raza fue siempre y con gran provecho muy aficionada. Tales libros, librados de la quema por el mérito de arte tan saludable, se conservan actualmente en la Biblioteca de Alcalá."

Julián Martín Abad nos subraya que Cisneros fue un auténtico mecenas de la imprenta en Alcalá. "La imprenta sólo llega a un lugar cuando su presencia se ha convertido en algo indispensable. Nunca se ponía en funcionamiento un taller para crear una demanda". Esta premisa viene a argumentar el retraso de la imprenta en la Villa de Henares y  la llegada de la Universidad  como impulsora de  esta demanda, responsable del renacimiento del comercio librario. El Cardenal Cisneros no sólo elaboró una compleja ciudad universitaria, sino que también contribuyó a crear un cierto modelo de libro, que bien podríamos denominar complutense. La coincidencia y convivencia en Alcalá de copistas, impresores de corte erasmiano, libreros, el ideal de la impresión de grandes obras, culminadas por la Biblia Políglota nos da idea de la importancia que la imprenta tuvo en Alcalá de Henares. Martín Abad asegura además que "no hay incunables complutenses"  y que el inicio de la imprenta hay que situarlo superado el año 1500, de la mano del impresor Estalisnao Polono. La producción de su taller, a pesar de su importante trayectoria, se redujo a nueve ediciones conocidas, todas en castellano que deja entrever las reducidas expectativas de la imprenta alcalaína, en sus inicios. Arnao Guillén de Brocar, comienza su andadura en 1511, y a pesar de contar con escasa información sobre su vida sabemos que era francés. Se cree que trabajó en Toulouse con Henri Mayer y que allí pudo entrar en contacto con Turner y Parix antes de instalarse en España. Tras su paso por Pamplona y Logroño en 1511 se muda a Alcalá, cuya oficina sita en la calle del tinte. Y aquí es donde acomete la edición de la Biblia Poliglota Complutense, monumento de arte tipográfico mundial, por la complejidad, perfección y belleza de sus tipos, artífice de los elegantes tipos griegos, que no se volverían a utilizar.

 

Cierra su conferencia Martín Abad, instando a la conmemoración de los 500 años de la Biblia Poliglota Complutense en el año 2014-17. Queda tiempo para rescatar documentos y materiales de diverso carácter, reconstruyendo si cabe, un espacio multicultural en el que tengan cabida impresores, oficiales de imprenta, tipógrafos, doctos en lenguas griega, hebrea, latina. Sin duda alguna, Cisneros también estará presente.

 

La mesa redonda  sobre "La memoria colectiva y la recuperación de la Universidad" ha tenido lugar el 15 de enero con un amplio elenco de expertos: Arsenio Lope Huerta "Los Condueños y su papel en la recuperación de la Universidad ; José Morilla Critz  "Los Universitarios y la Universidad en el renacimiento universitario de Alcalá"; y Luis Miguel Gutierrez Torrecilla "Los fondos documentales del Archivo Histórico Nacional: el depósito de la memoria histórica de la antigua Universidad de Alcalá". Las Conferencias finalizan el día 21 de enero, con la intervención de Santiago Aguadé sobre "Cisneros y el modelo Colegial de Alcalá"


 


 

[1] Gómez de Castro, Alvar ; Oroz Reta, José (ed. y trad.). De las hazañas de Francisco Jiménez de Cisneros.  Madrid: Fundación universitaria española, 1984

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Constituido el Grupo de Trabajo “Conservación del Patrimonio Bibliográfico” del Consejo de Cooperación Bibliotecaria (CCB)

Javier Tacón Clavaín - 18 de Enero de 2010 a las 18:33 h

La Ley 10/2007, de 22 de junio, de la lectura, del libro y de las bibliotecas previó, ya en su primer artículo, el fomento de la cooperación bibliotecaria como uno de los ejes fundamentales de sus objetivos, lo que se plasma en la creación de un nuevo órgano: el Consejo de Cooperación Bibliotecaria (CCB), como integrante del Sistema Español de Bibliotecas y cuyas funciones desarrolla en su artículo 15. La composición y funcionamiento de este nuevo órgano se desarrolla en el Reglamento del Consejo de Cooperación Bibliotecaria aprobado en Real Decreto 1573/2007. De acuerdo con dicho reglamento, son cuatro los órganos del CCB:

 

  • ­El Pleno, formado por representantes de las administraciones públicas con competencias sobre bibliotecas y de entidades privadas de especial relevancia.
  • La Comisión Permanente, formado por los presidentes de las Comisiones Técnicas de Cooperación.
  • Las Comisiones Técnicas de Cooperación (CTC), una por cada tipo de bibliotecas: Nacionales, regionales, públicas, escolares, universitarias y especializadas.
  • Los Grupos de Trabajo. Con objetivos concretos, mixtos o adscritos a una sola Comisión Técnica. Estos Grupos de Trabajo se crean por el Pleno a propuesta de la Comisión Permanente o las CTC.

 

Estos órganos fueron constituidos y comenzaron su actividad con motivo de la celebración en Jaca de las XII Jornadas de Cooperación Bibliotecaria entre el Ministerio de Cultura y las Comunidades Autónomas, los días 11, 12 y 13 de marzo de 2008.

 

Uno de los Grupos de trabajo, es el de Conservación del Patrimonio Bibliográfico, que pretende dar respuesta a las actuales dudas sobre todo lo que concierne a la conservación, como una de las misiones fundamentales de cualquier centro documental. Se trata de un Grupo de Trabajo mixto, con representantes de cada tipo de biblioteca y también del Catálogo Colectivo del Patrimonio Bibliográfico Español, por la importancia que tiene la puesta en valor de las colecciones como paso necesario para la concienciación sobre la conservación del Patrimonio Bibliográfico y se constituyó el 28 de septiembre pasado, nombrándose como coordinador del GT al representante de la Red de Bibliotecas Universitarias (REBIUN), y autor de esta líneas.

 

Sus objetivos fundamentales son: Concienciación de la importancia de la preservación, sondear el panorama sobre las necesidades y problemas relacionados con el tema en las bibliotecas españolas, desarrollar recomendaciones, fomentar el uso adecuado del Patrimonio Bibliográfico y difundir informaciones y recursos relacionados con la preservación.

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Fotografías – y también ilustraciones antiguas – en la red: el proyecto The Flickr Commons

Juan Manuel Lizarraga Echaide - 15 de Enero de 2010 a las 20:15 h

New York will soon have the highest structure but one ever raised by man. New-York tribune. January 20, 1907. Tomado de Historic Newspapers (Library of Congress Flickr pilot project)

Cada día son más las bibliotecas e instituciones culturales que utilizan las nuevas herramientas de la web social. Hoy queremos hablaros de una tendencia que parece imparable y es la utilización de Flickr, Picasa y otras herramientas para la difusión y gestión de fotografías en la red por parte de las bibliotecas e instituciones con fondos patrimoniales, como un medio más para la difusión de sus colecciones en Internet y llegar así a ese nuevo público constituido por la audiencia de la Web 2.0. Pero no sólo se trata de llegar a nuevas audiencias desconocidas sino también de aprovecharse de las posibilidades de interacción con los usuarios que estas ofrecen y el enriquecimiento de sus colecciones a través del etiquetado social.

 

Una de las primeras bibliotecas en hacerlo fue la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos que, a principios de 2008, ofreció, tras un acuerdo con Flickr, una selección de fotografías catalogadas y clasificadas de las décadas de los años diez, treinta y cuarenta  del pasado siglo. Con este acuerdo, la Biblioteca del Congreso dio el pistoletazo de salida a un proyecto que crece día a día y al que se han ido sumando un nutrido grupo de bibliotecas, museos y archivos: The Flickr Commons - o Patrimonio Público en Flickr - entre las que se encuentran instituciones culturales de reconocida solvencia, como la Smithsonian Institution, New York Public Library, State Library and Archives of Florida, Oregon State University Archives, Library of Virginia, National Library of New Zealand, State Library of Queensland (Australia) Brooklyn Museum, Bibliothèque de Toulouse,  Biblioteca de Arte-Fundação Calouste Gulbenkian, Getty Research Institute, por citar algunos ejemplos - son ya más de 30 - y está llamado a convertirse en un gigantesco repositorio digital de fotografías antiguas en dominio público.

 

Las instituciones participantes depositan en Flickr las imágenes que se integran en su enorme base de datos y por lo tanto son localizables mediante su motor de búsqueda. Estas fotografías están en dominio público, libres de derechos, de tal modo que pueden descargarse sin problemas. Flicrk, al igual que otras herramientas de la web social funciona como una comunidad, con un sistema de correo, creación de grupos y favoritos e incluye la posibilidad de realizar comentarios y anotaciones sobre las imágenes.

 

Estas instituciones también están utilizando estas herramientas para divulgar no sólo sus colecciones fotográficas sino también aquellas otras que por sus características encajan también en su filosofía, como es el caso del fondo impreso antiguo ilustrado - grabados, mapas o material efímero, entre otros - con idénticas o parecidas intenciones que las primeras, es decir, aprovecharse de las posibilidades de interacción con los usuarios y enriquecer sus colecciones a través del etiquetado social y, de paso, también publicitar e invitar a conocer y visitar la riqueza y variedad de sus colecciones digitales. Así, por ejemplo, la Library of Congress mantiene un álbum titulado Illustrated Newspaper Supplements; algunas bibliotecas han publicado álbumes con mapas antiguos como la Cartes et topographie de Bibliothèque de Toulouse  o las Water: Vriend of Vijand del Nationaal Archief of the Netherlands y otras han hecho lo mismo con impresos efímeros como el Postcards of Algiers, a Virtual Tour del Getty Research Institute o los Political Posters dela Library of the London School of Economics and Political Science.

 

Al margen de este proyecto, otras bibliotecas e instituciones culturales ofrecen también sus colecciones fotográficas en Flickr. Muchas bibliotecas públicas y universitarias americanas con fondos antiguos están siendo muy activas en este campo y, entre otras muchas, podemos destacar la Kent State University Library Special Collections,  Iowa State University Library Special Collections, Cornell University Library o Special Collections Research Center, Swem Library. Las galerías fotográficas de la Yale Law Library son muy representativas de las posibilidades que se abren en este campo a las bibliotecas de fondo antiguo: sus álbumes fotográficos abarcan grabados con retratos de hombres ilustres, libros raros y valiosos o marcas de antiguas procedencias sin excluir fotografías sobre sus instalaciones y actividades como las exposiciones. En España las iniciativas para ofrecer colecciones de fotografías antiguas corresponden en su gran mayoría a las bibliotecas públicas que han hecho meritorios trabajos de recopilación como, por ejemplo, la Biblioteca Pública de Cortes. Las bibliotecas españolas con fondos patrimoniales no hemos hecho sino tímidas incursiones en este campo y así, por ejemplo, desde la Biblioteca Histórica y con motivo de la actual exposición Del saber de las estrellas, hemos creado unas galerías fotografías en Picasa.

 

También algunos bibliófilos y amantes del libro antiguo, usuarios habituales de estas herramientas de la web social, están enriqueciendo estas bases de datos con galerías fotográficas, con álbumes y colecciones de títulos muy sugestivos. Algunos ya son autores de blogs como, por ejemplo, Carlos Fernández, que además de Marcas tipográficas - donde reseña también otras galerías en Flickr con este tema - alimenta su Galería pública de marcastipograficas en Picasa o el autor BibliOdyssey, otro blog dedicado al libro y a la ilustración, que ha creado numerosos  álbumes en Flickr bajo el nombre de peacay. Otras galerías - y son sólo unos ejemplos -  como las  Cesar Ojeda  ayacata7  o el álbum Mapas y planos antiguos de Colonia del Sacramento de Tito Pintos nos dan idea del valioso trabajo anónimo de muchas personas en la red y de su interés por compartir  con los demás aficiones e intereses.

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Libros con heridas de guerra

Javier Tacón Clavaín - 12 de Enero de 2010 a las 17:15 h

Libros con heridas de guerra

Recientemente ingresó en el departamento de Conservación y Restauración el volumen con signatura [BH FLL 16471]: Biblia magna: commentariorum literalium / Ioannis Gagnaei... [et al]. Paris: 1643. Durante la selección de libros en el contexto del proyecto de digitalización UCM-Google, el equipo de selección advirtió el deterioro que presentaba, dando cuenta de ello al departamento citado. El deterioro consistía en que el libro había sido tiroteado y aún conservaba la bala en su interior. No es el primer caso. Hay numerosos ejemplos en esta Biblioteca de libros que presentan huellas de la Guerra Civil Española en forma de impactos de proyectiles, metralla, derrumbes, barro... ya que los defensores se defendieron de los atacantes mediante parapetos formados con estos libros, en el frente de combate formado precisamente en la entonces nueva Ciudad Universitaria. Con todo, ha sido la primera vez en que una bala de fusil es lo que permanece en el interior de esta biblia comentada. En otros casos los restos son de herrajes de metralla o simplemente no quedaron en el interior del volumen.

 

A la hora de determinar un tratamiento de restauración para los libros deteriorados, no sólo deben tenerse en cuenta los valores originales de las obras, sino también todos los elementos añadidos y modificaciones sufridas a lo largo de la vida del objeto, que nos hablan de la historia. Por ejemplo, una censura del siglo XVI no debe ser restaurada ya que es una modificación histórica del ejemplar. En este caso, el deterioro provocado al libro es una evidencia material, un testimonio de lo que ocurrió fatalmente al principio del segundo tercio del siglo XX en la Ciudad Universitaria de Madrid, por tanto, preservar el deterioro, por muy paradójico que parezca, es necesario para mantener viva la evidencia arqueológica[1].

 

El tratamiento que se describe ha sido realizado ya en otros libros. Consiste en el montaje de una  o dos fajas de Melinex® (plástico transparente de calidad de conservación) en el cuerpo de hojas, de tal forma que el libro sólo pueda abrirse por la página donde puede apreciarse el objeto incrustado, protegiéndolo así de su caída del libro. Posteriormente se confecciona una caja de conservación en la que se adhieren etiquetas advirtiendo que el libro no puede ser consultado y sólo se puede exponer por la página indicada. Este tratamiento se realiza siempre que la obra en cuestión sea de una rareza relativa, es decir, que existan otras ediciones fácilmente disponibles, en esta propia biblioteca o en instituciones cercanas.


 

[1] Para saber más sobre la historia de la destrucción de la Biblioteca de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Madrid durante la Guerra civil española así como la lucha por su salvamento y recuperación, véase:  

 

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EL Control Bibliográfico Internacional de los incunables: novedades en el Gesamkatalog der Wiegendrucke (GW) y el Incunabula Short Title Catalogue (ISTC)

Marta Torres Santo Domingo - 8 de Enero de 2010 a las 16:04 h

Compost et calendrier des bergères Paris : Guy Marchant, 17 agosto, 1499

Compost et calendrier des bergères Paris : Guy Marchant, 17 agosto, 1499 [BH INC M-10]

El control bibliográfico universal de los libros impresos en el siglo XV ha sido la gran aspiración de la incunabulística internacional. Y este control, desde los inicios, se ha querido ejercer en sus dos vertientes fundamentales: la identificación de todas las ediciones impresas del siglo XV (entre 26.000 y 30.000) y el control y localización de todos los ejemplares que han sobrevivido a más de cinco siglos de azarosa vida. La historia de la incunabulística ha sido larga y fructífera y, poco a poco, con el trabajo incansable y riguroso de muchos especialistas y algunas instituciones modélicas, más el apoyo que en la actualidad ofrece la red, se están alcanzando unos logros muy relevantes[1]. En el panorama del control bibliográfico internacional de incunables hay, sin duda, dos recursos esenciales y muy conocidos: el Gesamkatalog der Wiegendrucke (GW) y el Incunabula Short Title Catalogue (ISTC).

 

El GW, creado por la Staatsbibliothek de Berlín en los años 20 del siglo pasado y con una historia trágicamente paralizada durante décadas a causa de la II Guerra Mundial, es la gran bibliografía retrospectiva exhaustiva y definitiva de las ediciones del siglo XV, con descripciones muy completas e informaciones de carácter tipográfico de la máxima calidad. Su gran problema es que todavía está incompleta.

 

El ISTC, a su vez, fue creado en los años 80 por la British Library como catálogo colectivo mundial de incunables, con las mínimas indicaciones sobre la edición pero con una gran exhaustividad en relación a la historia bibliográfica de cada edición (se citan todos los repertorios clásicos) y con aspiración de incluir todos los ejemplares conocidos. Hoy por hoy, no se hace cita de ningún incunable sin añadir su número en el ISTC.

 

La gran novedad que hoy queremos resaltar es que, desde hace varias semanas, el GW, por fin, está disponible en la red y en abierto. Las posibilidades y limitaciones de su motor de búsqueda, que hoy no vamos a analizar, derivan de ser una herramienta procedente del volcado de un repertorio manual al que, mediante la creación de distintos índices, se puede acceder de forma automatizada. Destacan, para nuestro interés, los índices de bibliotecas poseedoras. Hoy solo toca felicitar a sus creadores y felicitarnos todos por poder utilizar a través de la red el mayor y más importante recurso mundial sobre incunables. Para fortuna de los usuarios, además, en cada registro, se hace un enlace directo al número correspondiente del ISTC.

 

A su vez, desde hace también pocas semanas, el ISTC ofrece en sus registros enlace directo al correspondiente número del GW con lo que la navegación entre ambos recursos se ha resuelto de forma completa y en las dos direcciones. La utilidad para el investigador es evidente pues los dos recursos son absolutamente complementarios.

 

Como ampliación de la noticia, en algunos registros del GW, en otros del ISTC (menos) y en ciertas ocasiones excepcionales en ambos, se incluye un enlace directo a la copia digital ofrecida por algunas de las bibliotecas propietarias. En muchos casos, se ofrecen tantos enlaces a una misma edición como copias digitales de ejemplares distintos existen dada la consideración de objetos relevantes de cada ejemplar.

 

Desde la Biblioteca Histórica de la UCM tenemos la satisfacción de tener enlazados nuestros incunables digitalizados (a partir de la copia en baja resolución de la Biblioteca Digital Dioscórides), en casi todos los casos desde el GW y en algunos desde el ISTC lo que significa que, además de ofrecer una información muy relevante al investigador interesado, otorga una mayor visibilidad a nuestra colección de incunables.

 

Un ejemplo muy significativo es la edición de la Repetitio secunda de Antonio de Nebrija (Sevilla, 1498-99?), único ejemplar conocido en el mundo del que tanto el ISTC (ia00909200) como el GW (2238) ofrecen el enlace a la copia digital de Dioscórides. Ejemplo de enlace a varias copias digitales se puede ver en la obra de Alphonsus de Spina, Fortilitum fides (Nuremberg, Koberger, 1494, ISTC ia00543000, GW 1578).

 

Desde la BH conocemos y disfrutamos de las grandes ventajas que supone la digitalización masiva (Proyecto BUC-GOOGLE) pero somos conscientes de que el trabajo exhaustivo, riguroso y selectivo de proyectos como los descritos van a permitir al investigador interesado acceder a la información que realmente necesita pues la copia digital no está "aislada" sino integrada en un conjunto de información que le da el valor, no sólo "añadido", sino imprescindible e integral para conocer el objeto bibliográfico en su totalidad.

Antonio de Nebrija, Repetitio secunda

 

Tanto el GW como el ISTC han obtenido la información que ofrecen de multitud de fuentes: catálogos publicados y en red, visitas in situ (los famosos viajes bibliográficos de los comisionados de principios del siglo XX), correspondencia variada, repertorios, etc. La colección de incunables de la Biblioteca de la Universidad ha estado presente en estos repertorios desde sus inicios (algún día comentaremos su historia) pero es también, ahora, nuestra responsabilidad, seguir ofreciendo toda la información disponible a ambas organizaciones. En este sentido, la BH ha comenzado una revisión sistemática de su colección y ya está enviando cambios, correcciones y novedades al ISTC que, a su vez, ya está incorporando dicha información a su base de datos. La revisión incluye la realización de un Índice de rareza de nuestros ejemplares. Además, la continuación de la digitalización de la colección de incunables nos permitirá seguir colaborando en estos dos grandes proyectos.

 

Imagen a la derecha: Antonio de Nebrija, Repetitio secunda, de corruptis Hispanorum ignorantia quarundam litterarum vocibus [Hispali : Meinardus Ungut et Stanislaus Polonus, ca.1498-1499] [BH INC FL-203(1)]


 


[1] No vamos a hablar hoy aquí de la producción, historia, identificación o  fuentes de información de incunables. Pero queremos recordar que, antes de tratar cualquier tema relacionado con las colecciones de incunables en un contexto de rigor científico, es imprescindible el estudio de unos conocimientos mínimos. Léanse, por ejemplo las obras de Julián Martín Abad (Los primeros tiempos de la imprenta en España, Madrid: Laberinto, 2003; Los libros impresos antiguos, Valladolid: Universidad, 2004) o Ferdinand Geldner (Manual de incunables, Madrid: Arco, 1998).

 

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Evangelios en lengua mongol

Carmen Roig Santos - 7 de Enero de 2010 a las 17:06 h

Portada del ejemplar

Entre los fondos procedentes de la Facultad de Filología nos hemos encontrado con un libro [BH FLL 26768] que nos ha supuesto una sorpresa y un reto. Su encuadernación, holandesa, no llamó nuestra atención, aunque su forma apaisada (32 x 16 cm.) presagiaba un texto algo diferente. En el lomo aparece escrito "Calmuc Mark & Luke". Al abrir la obra descubrimos un texto en un alfabeto que desconocemos, paginado en numerales arábigos occidentales, del "1" al "225", de derecha a izquierda. Pero tras la primera sorpresa, y haciendo una búsqueda fortuita en el catálogo Cisne de la Biblioteca Complutense, encontramos un segundo volumen escrito en la misma lengua y en cuyo lomo consta "Calmuc Matthew & John", esta vez ubicado en la colección procedente de la Facultad de Derecho [BH DER 18622]. Ambos volúmenes con el sello de una biblioteca en caracteres cirílicos.

 

Con estos datos, y buscando en la web de la "Promotora Española de Lingüística" [PROEL], hallamos una lengua denominada kalmuco. Según la web "los kalmucos son una rama de los mongoles que viven en una vasta región de Mongolia y que hablan el kalmuco, lengua perteneciente a la familia altaica. El sistema de escritura kalmuco es silábico y estuvo en uso desde 1648 hasta mediados del siglo XX".  El sentido de la escritura es vertical de arriba hacia abajo, comenzando por la izquierda. Los kalmucos adoptaron el alfabeto mongol a su lengua, el cual descendía del uigur, descendiente a su vez del arameo.

 

La descripción bibliográfica, realizada a partir de los pocos datos con los que contamos, la podéis ver en el catálogo Cisne buscando, dentro del campo título, los términos "Biblia N.T. Evangelios. Mongol".

 

Y ahora nos preguntamos: ¿qué consta realmente en la portada del libro? ¿en qué fecha y donde están impresos? ¿se corresponden estos ejemplares con otros que posee la Universidad de Cambridge? Las preguntas quedan lanzadas.

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Felices Fiestas, con nuestro mejores deseos para el 2010

LA BIBLIOTECA - 22 de Diciembre de 2009 a las 13:53 h

Bartholomaeus Anglicus, «De los ángeles buenos y malos», De proprietatibus rerum. Tolosa : Enrique Meyer, 18 septiembre, 1494 [BH INC FL-86]

Bartholomaeus Anglicus, «De los ángeles buenos y malos», De proprietatibus rerum. Tolosa : Enrique Meyer, 18 septiembre, 1494 [BH INC FL-86]

Cuando, hace más de 500 años, un anónimo artista diseñó estos ángeles para ilustrar la obra El libro de las propiedades de las cosas de Bartholomaeus Anglicus, (1494), no podía imaginar que fuesen virtualmente enmarcados para felicitar las Pascuas en el año 2009. Pero esto es posible en el siglo XXI. Y lo es porque generaciones de profesores, alumnos y bibliotecarios complutenses han trabajado en el pasado y siguen trabajando hoy para cuidar sus libros más valiosos, para conservarlos, para volver a abrirlos y leerlos, siempre pensando en el futuro. Así lo hemos procurado en la Biblioteca Histórica “Marqués de Valdecilla” de la Universidad Complutense de Madrid en el año 2009 y seguiremos haciéndolo en el 2010.

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